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Dioses y heroes — capítulo 23

Elena esta de pie al lado de David, escuchando un discurso de Mario. Que habla de los buenos que son los semidioses, entonces lo ve acercarse. Nota que David se tensa a su lado. Elena se da vuelta y se dirige al río para no tener que hablar con Erik, nadie le pregunta al respecto. Se sienta en la orilla y suspira. La luz de la luna se refleja en el agua. Ella no quiere a David, pero el la protege y la cuida. Y aunque ella no lo quiera el a ella si. Entonces...

-¿Pensando en David?- pregunta una voz a sus espaldas.

-Pues la verdad es que si- responde Elena sabiendo que es Erik quien esta detrás de ella.

-Mmm eso no me gusta- dice Erik con voz fría.

Ella no quiere darse la vuelta, si lo mira a los ojos todo se le caerá

-Mírame- dice Erik.

El sabe que esa es su debilidad. Ella no se mueve. Erik le da la vuelta y la acerca a el.

-¿A quien vas a elegir?- pregunta Erik.

-Ya deberías de saberlo- responde Elena.

-Así que me vas a dejar, después de todo. Mírame a los ojos y dime que no me quieres- dice Erik.

Elena mira al suelo e intenta soltarse.

-¡Dímelo!- exclama Erik.

Ella levanta la cabeza y con orgullo dice:

-No te quiero.

Erik se ríe.

-Venga ya, si hace un rato que me estabas besando- dice Erik riéndose.

Pero ella esta seria, el se da cuenta y la suelta. La mira a los ojos y se lo cree.

-Esta bien, pues si tu no me quieres no se que hago en este mundo- dice Erik dándose la vuelta y andando hasta la gente.

Elena asustada corre detrás de el.

-¿Qué vas a hacer?- pregunta Elena.

-Dejarle el camino libre a David- responde Erik.

Entonces Erik le quita la espada a un chico y se tira a por David, este se mueve justo en el momento en el que la espada va a darle. David se pone en guardia pero Erik hace algo muy extraño. Le ofrece la espada a David y le dice.

-Mátame.

-¿Qué?- pregunta David.

-Mátame. Sin Elena mi vida no tiene sentido- responde Erik.

Elena se queda helada, pero vuelve a mostrarse firme.

-Erik, no soy la única chica que hay en el mundo- dice Elena con serenidad.

-Pero eres la única que esta a mi altura- dice Erik.

Ahí no le puede poner pegos, porque ella es la única hija de los tres dioses más importantes.

-Como quieras- dice David cogiendo la espada con una sonrisa de triunfo.

David se prepara levanta la espada pero cuando va a atacar Elena se mete en medio.

-Yo lo haré- dice Elena.

El chico sonríe y le da la espada. Ahora Erik se derrumba nadie lo nota porque su mirada sigue siendo la misma, pero su mundo se cae en ese mismo instante.

Erik se arrodilla. Poseidón y Ares miran desde las sombras.

-No será capaz- dice Ares.

-No, no lo será. Pero no se adonde quiere llegar con esto- dice Poseidón.

Elena le pone la punta de la espalda a Erik en el cuello.

-¿Por qué tuviste que seguirle el rollo a David?- pregunta Elena.

-Porque soy un tonto enamorado que se dejo engañar- responde Erik.

-Sabias que podías perder, pero tu decidiste correr en la carretera- dice Elena.

-Exactamente, lo sabía, pero mi orgullo me pudo- dice Erik.

Se miran en silencio.

-Deberíamos dejarle un último deseo- dice Mario.

-No- dice David sabiendo en que podía acabar aquel deseo.

-Yo creo que es justo- dice Kevin pensando lo mismo que David.

Elena asiente.

-¿Tu ultimo deseo antes de morir?- pregunta Elena seria.

Erik se pone en pie y la mira a los ojos.

-Dame un beso- responde Erik.

Ya esta, a Elena se le cae todo.

"Sigue a tu corazón"

Poseidón le habla. Ella tiene una lucha interior. Dáselo, no se lo des. Razón, corazón. Baja la espada despacio. Sigue dudando, el esta dispuesto ha morir por que ella no lo quiere. Pero, ¿Por qué se engaña a si misma? Se acerca a el lentamente, el inclina la cabeza y la besa. Justo lo que David y Kevin habían pensado. Ella tira la espada al suelo y se deja llevar, el orgullo no le vale de nada con Erik. Siempre consigue lo que quiere, que ella caiga rendida a sus pies. Se separan, David coge la espada del suelo e intenta atacar a Erik pero Elena se interpone.

-¿A quien eliges?- pregunta David.

-Creo que ha quedado bastante claro- responde Erik.

-Diste tu palabra, Elena- dice David.

-Pues, ¿sabes que? Que al diablo con mi palabra, David. Le quiero, le amo no puedo separarlo de mi. Vosotros me lo arrebatasteis a la fuerza y con eso habéis conseguido que no confié nada en vosotros- dice Elena- Y, para que te enteres, no te quiero y nunca te querré. No siento nada. Bueno, si, siento asco. Asco de que hayas montado todo esto para que acabe contigo.

-Nunca digas de esta agua no beberé porque la sequía es muy jodida- dice David sonriendo.

Entonces llegan Ares y Poseidón se ponen en medio de todos.

-Creo que ya esta bien de poner a prueba a Elena, no la vais a recuperar. Todo esto como siempre ha sido idea de tu madre, Elena. Ellos sabían que Erik aceptaría correr y que tú cumplirías tu palabra porque seria una excusa para alejarte de Erik si perdía, lo demás seria cosa de vuestros sentimientos. Y todo salio a pedir de boca, querían que volvieras con ellos- dice Poseidón.

La gente empieza a alejarse, solo los conocidos de Erik y Elena.

-Bueno, ya que estamos. ¿Por qué no aprovechamos esta fiesta para estar juntos un rato?- pregunta Kevin.

-Si, creo que estaría genial- responde Anakin.

Entonces todos se alejan, Erik y Elena se quedan solos.

-¿Hubieras sido capaz de matarme?- pregunta Erik.

Ella ve una silla y se sienta, el la imita.

-No lo se, me dolía tanto que me hubiese utilizado- responde Elena.

Erik agacha la cabeza, esta vez es ella quien le ha enseñado un lección.

-¿Me quieres?- pregunta Erik sin mirarla.

Elena se levanta y se pone delante de el, Erik levanta la cabeza y la sienta en sus piernas.

-No te quiero, te amo- responde Elena.

Se miran embelesados, hasta que deciden salir a bailar.

-¿Te he dicho que estas preciosa hoy?- pregunta Erik.

-Pues, la verdad, es que no- responde Elena.

-Estas preciosa- susurra Erik a su oído.

Ella se abraza a el.

-Sea lo que sea lo que pase no quiero que nunca vuelvas a dejarte matar- dice Elena.

-Elena, si tu te vas ya no me quedan razones para vivir- dice Erik algo sombrío.

-No digas eso. Si yo...bueno tú podrías rehacer tu vida, crear una familia, tener hijos y eso- dice Elena.

-No seria lo mismo sin ti- contradice Erik.

Siguen bailando mirándose a los ojos.

-Ya, pero es como tiene que ser- dice Elena.

-¿Qué harías si yo decidiera dejarte para siempre?- pregunta Erik.

Elena se queda pensativa. No sabe que responder. La razón le dice que seguiría su vida con otro chico, pero el corazón le dice que o intentaría recuperar su amor o lo dejaba estar pero con el corazón roto.

-Iría detrás de ti, hasta que me dejaras entrar en tu vida de nuevo o hasta que me echaras de ella para siempre- responde Elena.

Erik le dedica una de sus sonrisas más bonitas.

Mientras, Ares y Poseidón están sentados en la orilla del río donde no hace mucho estaba Elena pensando en David.

-Cuando vivía con Estrella teníamos una casa en la playa, podemos mandarlos allí- comenta Poseidón.

-Si, cuanto más lejos mejor. No me fió del hijo de Hades- dice Ares.

-Ares, el pobre David solo esta enamorado- dice Poseidón intentando quitarle importancia al asunto.

-Es un peligro para Erik- dice Ares muy serio.

-Seguro que a Elena le encanta la playa, esta en un lugar del sur precioso- dice Poseidón.

-¿Dónde esta?- pregunta Ares.

-En Huelva, allí en Andalucía- responde Poseidón.

Ares sonríe diabólicamente.

-Van a pasar muchas cosas de aquí en adelante si los mandamos allí- dice Ares.

-Si, demasiadas cosas- dice Poseidón con la mirada perdida en el infinito del cielo.