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Dioses y heroes — capítulo 27
Elena se despierta lentamente, siente un dolor fuerte en la cabeza. También le duelen los ojos. Se incorpora y ve que esta en su cuarto. Pero ¿Cómo he llegado aquí? Lo último que recuerda es al chico de los ojos bonitos mirándola, y después se quedo dormida.
-¡Elena! Menos mal que estas bien- dice una voz desde la oscuridad.
Kevin se sienta en los pies de la cama, ella lo mira con cariño.
-¿Qué tal estas?- pregunta Kevin.
-Me siento un poco rara, pero creo que bien- responde Elena.
Ella sigue tumbada.
-¿Os habéis besado? ¿Habéis hecho algo?- pregunta Kevin.
-¡Kevin! ¡No!- responde Elena avergonzada.
Kevin sonríe aliviado.
-Elena, Erik pasara por aquí ante de irse- explica Kevin.
-¿Para que?- pregunta Elena.
-Para despedirse de ti- responde Kevin.
Elena cierra los ojos e inspira hondo.
-Tenemos que salvarle, no podemos dejar que se lo lleven. No puedo seguir sin el- explica Elena con los ojos empañados.
-No podemos hacer nada- dice Kevin mirando al suelo.
Entonces llaman a la puerta. Poseidón entra sin esperar respuesta.
-Hija, menos mal- dice Poseidón acercándosea ella.
-Papa, ¿Qué va a pasar con Erik?- pregunta Elena.
Poseidón mira a Kevin y este sale del cuarto dejando la puerta abierta.
-Esta condenado al infierno- responde Poseidón.
-¿Por qué?- pregunta Elena.
-Por el asesinato de hace años- responde Poseidón.
Elena sorprendida lo mira.
-Es una excusa, ¿verdad?- pregunta Elena- Solo queréis que se vaya.
-Yo no he decidido esto- responde Poseidón.
Ella oculta la cara entre sus manos.
-Por cierto, hay alguien que quiere decirte algo- dice Poseidón.
Poseidón se levanta y se dirige a la puerta, allí apoyado hay un chico. Elena levanta la cabeza y se queda con la boca abierta. El chico de la noche anterior. Poseidón sale de la habitación sonriendo.
-Hola, princesa- saluda el chico acercándose a ella.
Elena lo mira fijamente. Es guapísimo y le suena un montón. El ya no lleva mascara.
-¿Te acuerdas de mi ahora?- pregunta el chico mirándola fijamente.
Ella lo sigue mirando buscando un indicio que le suene, hay varios pero no recuerda a quien pertenecen. Recuerda sus ojos, y su sonrisa.
-Te regale un trocito de mi corazón y veo que lo guardas muy bien- añade el chico con una sonrisa.
"¡No puede ser el! ¡El era humano!" Elena lo mira y lo reconoce.
-¡Cristian!- exclama Elena ahora sin dudas.
El sonríe y se acerca más a ella.
-Siempre tuyo siempre juntos, ¿recuerdas?- pregunta Cristian.
-Si- responde Elena con lágrimas en los ojos.
Elena lo abraza. No puede evitarlo.
-Te he echado de menos- dice Elena.
-Yo más- dice Cristian riéndose.
Se separan y se miran.
-No me lo puedo creer. ¿Qué haces tu aquí?- pregunta Elena aun sorprendida.
-Vivo aquí- responde Cristian encogiéndose de hombros.
-Pero, ¿tu que eres?- pregunta Elena.
-Yo ayudante de tu padre- responde Cristian.
Sonrientes se vuelven a mirar.
-Oh Cristian- dice Elena.
-Princesita, estas preciosa- comenta Cristian.
-Tu también estas muy guapo- dice Elena.
Y no es mentira. Elena se sorprende al sentirse atraída por el, pero si fue su primer amor es normal.
-Aun guardo tu camiseta y tu carta- dice Elena.
-Yo aun guardo el sabor del beso- dice Cristian.
Elena lo recuerda perfectamente. Su primer beso, con el con Cristian. Y lo ha recordado muchas veces, sobre todo después del sueño.
-Pero eso fue hace mucho tiempo- dice Elena.
-Si quieres te lo renuevo- sugiere Cristian con una sonrisa picarona.
Ella sonríe encantada. El se acerca lentamente y sus labios se unen. Cristian toma las riendas del beso y Elena se queda helada. *"¡Dios mió como besa! ¡Me encanta!"*Y se deja llevar. No recuerda que su primer beso fuese tan bueno, sea como sea ha mejorada muchísimo.
Se separan y se miran.
-¡Que beso!- exclama Elena.
-Así guardas un mejor recuerdo de mí- dice Cristian.
Durante un rato charlan de todo y de nada, de cosas que han pasado a lo largo de sus vidas. Ríen contentos de estar juntos.
-Oye, ¿y de que conoces al hijo de Zeus?- pregunta Elena.
-Pues soy algo así como su mejor amigo- responde Cristian.
Elena sonríe.
-¿Qué es eso de que quiere casarse conmigo?- pregunta Elena.
-Bueno, eso es lo que quiere- responde Cristian.
-Pues la lleva clara, no pienso casarme con alguien que quiere matar a mi novio- protesta Elena.
-Pero si tu novio se va a ir por un largo periodo de tiempo- dice Cristian.
-¿Y?- pregunta Elena.
-Que vas a estar sola mucho tiempo, y no creo que lo esperes durante tanto tiempo- responde Cristian presuntuoso.
Ella le da un manotazo, ambos se lo toman a broma.
-Le quiero muchísimo- dice Elena ahora seria.
-Lo se. Sino no te habrías entregado a el- dice Cristian.
-Es el único que me ha dado esa confianza- añade Elena con una sonrisa.
"Yo seré el próximo" piensa Cristian con una sonrisa diabólica.
-¡Eh chicos! Será mejor que salgáis- dice Estela desde la puerta.
Ambos se miran y salen juntos de la habitación, Estela se acerca a Elena.
-Princesa, es el hijo de Ares- dice Estela.
-Vamos- dice Elena con firmeza.
Cristian la coge de la mano, se miran y se sonríen. Elena nota una gran fuerza en el, y le vuelve a sonreír.
Llegan al salón donde la noche anterior se había celebrado la fiesta, allí hay un montón de gente amontonada.
-¡Erik!- exclama Elena al verlo entre la multitud.
Sus miradas se cruzan y Elena sale corriendo. Se abrazan con fuerza.
-No puedes irte, te necesito- dice Elena entre sus brazos.
-Ya he dado bastante lata- dice Erik.
Erik la abraza consciente de que no la volverá a ver en un largo tiempo.
-Voy a vivir una bonita experiencia con el papi de David- dice Erik bromeando.
-Dale recuerdos de mi parte- dice Elena.
-Jajajaja tranquila se los daré- dice Erik.
Se besan, les da igual la gente de alrededor. Cristian llega y se pone detrás de Elena.
-Anda mira si es Erik, el semidiós de la guerra- dice Cristian en tono burlón.
-Anda si es el tonto de turno- dice Erik con cara de enfado.
Erik ha decidido seguirles el rollo a los dioses, pero sabe perfectamente todo el plan de estos. Elena los mira un poco confundida.
-¿Os conocéis?- pregunta Elena.
-Algo así- responde Cristian sonriendo.
Elena ve como los dos se miran con un odio profundo. "Pero, ¿Por qué se odian?"
-¿No sabes quien es este?- pregunta Erik con malicia.
Ella lo mira extrañada, Cristian lo mira amenazante.
-Cállate ya, idiota- protesta Cristian.
-¿O que?- pregunta Erik.
-O te mato- responde Cristian.
Erik se echa a reír.
-Ella no te dejara, es muy protectora- dice Erik.
-¿Me matarías si mato al idiota de tu novio, princesa?- pregunta Cristian.
"¡Hay dios mió! No puedo, ¿Cómo voy a matarte Cristian? Si creo que..." piensa Elena desconcertada.
-¿Qué crees?- pregunta Cristian con una sonrisa picarona.
Elena lo mira impresionada, si lo ha pensado ¿Cómo va a saberlo?
-¿Qué es lo que crees?- pregunta Cristian mentalmente.
-Pero, ¿Cómo...- se pregunta Elena mentalmente.
-Puedo escuchar pensamientos- responde Cristian.
Ella sorprendida traga saliva.
-Todavía no me has respondida, princesa- dice Cristian en su cabeza.
-Si puedes leerme el pensamiento lo sabrás- dice Elena mentalmente un poco cortada.
-Solo puedo leer tus pensamientos que tu quieras que yo escuche- dice Cristian.
Erik los mira extrañado, no entiende a que viene ese repentino silencio.
-¿Cómo me has leído el pensamiento sino yo no sabia que tu pudiese hacer eso y por tanto no quería que lo escucharas?- pregunta Elena después de pensárselo varios veces.
-Puede que tú si quisieses que yo lo supiera pero aun no lo sabes- responde Cristian sonriendo.
Elena no sabe como rebatir eso.
-¿Y como puedes hablar conmigo así?- pregunta Elena.
-Tengo poderes telepáticos- responde Cristian.
Todo el mundo los mira intrigados.
-Queréis dejar de miraros así- protesta Erik.
Ambos apartan la mirada.
-Bueno, después de este largo silencio quiero decirle a Elena la verdad de todo esto- dice Erik.
-¡Cállate ya!- exclama Cristian.
Elena vuelve a mirar a Cristian. Erik se da cuenta de algo. Antes de que nadie pueda hablar llega un nuevo individuo; Erik lo reconoce, el hijo de Zeus.
-Vaya, vaya, ya estamos todos- dice Erik.
El chico mira a Elena sonriendo, ella pone cara de asco.
-Bueno, vas a flipar con esto, pequeña- dice Erik.
Elena coge aire y lo suelta lentamente.
-Antes que nada, concéntrate en el aura de este- dice Erik señalando al hijo de Zeus.
Ella asiente y lo hace.
-Ya- dice Elena.
-Vale, ahora concéntrate en la de Cristian- dice Erik.
Cristian la vuelve a mirar y ella nota su aura.
-Compara sus auras- dice Erik.
Elena lo sabe desde que se ha dado cuenta del aura de poder de Cristian.
-Cristian tiene mucho poder- dice Elena.
-¿Y el otro?- pregunta Erik.
-Solo es un protector- responde Elena confundida.
Cristian esta que echa chipas, Erik sonríe encantado y Elena no entiende nada.
-El verdadero hijo de Zeus es...- dice Erik.
Elena prefiere no escuchar.
-Soy yo- dice Cristian en su cabeza.
-¡Cristian!- exclama Erik.
Ella bloqueada mira al suelo. "No puede ser. ¡El no! Era mi mejor amigo es mi mejor amigo, no puede ser que sea el"
-Lo siento, pero si que lo soy- dice Cristian.
Cristian se acerca a ella y le acaricia la mejilla.
-¿Es verdad lo que me dijiste?- pregunta Elena en voz alta.
-¿Qué parte? ¿La de que quiero matar a Erik o la de que quiero casarme contigo?- pregunta Cristian mentalmente.
-Las dos- responde Elena.
-Si, las dos partes son verdad- responde Cristian.
Erik se huele a lo que se deben esos silencios.
-¿Y el?- pregunta Elena señalando al protector.
-Es mi protector y uno de mis mejores amigos- responde Cristian.
Elena se da la vuelta dando la espalda a Cristian y mira a Erik.
-¿Por qué no me lo habías dicho antes?- pregunta Elena.
-Porque si lo hacia las cosas iban a pasar más rápido y no quería perderte tan pronto- responde Erik con cariño.
Cristian mira a Elena intentando adivinar que es lo que va a hacer ahora.
-Me dijiste que no te gustaría otro- dice Erik.
-Cristian no es otro cualquiera, Erik- replica Elena molesta.
-¿Qué es el para ti?- pregunta Erik.
-Aun no lo se- responde Elena.
-¡Ah! El es ese Cristian con el que soñaste y que no parabas de gritar su nombre- dice Erik.
Elena lo mira enfadada.
-¿Has soñado conmigo?- pregunta Cristian telepáticamente.
-Si- responde Elena ruborizada.
Cristian le dedica una sonrisa preciosa.
La gente que hasta el momento no había tomado parte en la conversación murmura inquieta. Tiene ganas de actuar. David que lo ha visto todo decide intervenir.
-Elena, mi padre viene ya a por Erik- dice David.
Justo como el esperaba Elena reacciona y mira a Erik, se abrazan de nuevo.
-Que difícil es ser el novio de alguien que tiene tantos amores- comenta Erik divertido.
-Que difícil es ser la novia de alguien a quien siempre están intentando matar- rebate Elena.
Ambos se ríen, cuando Hades entra en la sala, seguido de los demás dioses. La multitud se arrodilla, menos Erik, Elena, Cristian y algún que otro semidiós y semidiosa.
-Erik, es hora de irse- dice Ares.
De entre la gente que esta arrodillada se levantan dos chicos que agarran a Erik para llevárselo. Elena empieza a sentirse muy mal.
-Vamos, pequeña, una temporadita sin mi te hará ver las cosas mejor- dice Erik tratando de sacarle una sonrisa.
-Cállate, tonto- dice Elena secándose las lágrimas.
Erik se suelta de los chavales y la abraza. Se vuelven a besar y esta vez se separan del todo.
-Tranquila, no tardare mucho en volver- dice Erik.
-Te quiero- dice Elena llorando.
-Esto no es un adiós sino un hasta luego- dice Erik.
Elena sonríe.
-Hasta luego, entonces- dice Elena mirándolo con cariño.
Los chavales se llevan a Erik, quien sabe si quizá para siempre.