← Dioses y heroes · de
Dioses y heroes — capítulo 28
Elena esta sentada en el bosque, rodeada de la multitud que critica a Erik. Cristian la observa intentando adivinar sus pensamientos. Ella esta echa un lío y el no entiende nada.
-¿Estas bien?- pregunta Cristian telepáticamente.
-No- responde Elena con pesadez.
Cristian se acerca a ella y la abraza por detrás.
-Lo siento- susurra Cristian al oído.
-Eres el hijo de Zeus, Cristian- dice Elena.
-Si- afirma Cristian.
-Quieres matar a Erik y...- dice Elena.
-Casarme contigo- termina Cristian asintiendo con la cabeza.
-Estas loco- dice Elena.
La gente empieza a disiparse, ni siquiera los dioses se quedan allí. Cristian besa a Elena suavemente. Es él el que tiene que terminar el beso.
-No es justo esto que me estas haciendo- dice Elena.
-La vida no es justa, princesa- dice Cristian.
Elena apoya la cabeza en su hombro y cierra los ojos. Cristian le acaricia el pelo con cariño.
-Si te digo la verdad hubiese preferido que Erik no te hubiese dicho que soy el hijo de Zeus- dice Cristian.
-Se notaba- comenta Elena.
El sonríe.
-No quería que te pusiese así conmigo- añade Cristian.
Elena lo mira fijamente.
-Te he odiado desde que te fuiste- dice Elena.
-¿Por qué?- pregunta Cristian extrañado.
-Porque justo cuando me besaste te marchaste de mi vida, mi madre me dijo muchas veces que lo probable es que no volviera a verte- responde Elena.
-Yo no quería irme, pero mi padre decidió que tenia que desaparecer de tu vida para volver a entrar más tarde- explica Cristian.
Se miran largamente.
-Tu seguro que has estado con muchas chicas desde entonces, eres demasiado atractivo como para que a ninguna le hayas llamado la atención- dice Elena.
-Ha habido algunas, pero todas tenían un problema- dice Cristian.
-¿Cuál?- pregunta Elena intrigada.
Cristian le acaricia la mejilla.
-Que no eran tú- responde Cristian.
Elena lo abraza.
-Te odio- dice Elena en su mente.
-Y yo a ti- replica Cristian con un tono de humor.
Ella cierra los ojos y recuerda el primer beso con el.
-A mi también me gusto- dice Cristian en voz alta.
-¿Era tu primer beso?- pregunta Elena.
Cristian se demora antes de responder:
-No.
Elena sonríe, lo suponía.
-Seguro que tú también has estado con muchos chicos, eres demasiado atractiva como para que solo Erik vaya detrás de ti dice Cristian.
Ella suelta una carcajada.
-Ha habido algunos- dice Elena picándolo.
Cristian le sonríe con malicia.
-Me vuelves loco- dice Cristian dándole un beso en el cuello.
Empiezan a jugar a quien de lo dos puede robarle un beso al otro, ninguno puede dejarse. Cristian se esfuerza en besarla, pero no mucho. Prefiere esperar para dejarla que ella le robe el beso.
Y se deja. Deja que ella le robe el beso que desde siempre ha sido suyo.
-Escúchame, tengo que contarte algo- dice Cristian mirándola fijamente.
Ella asiente y lo mira.
-Que Erik este en el infierno con Hades nos ha dejado en desventaja- dice Cristian.
-¿Qué quieres decir?- pregunta Elena.
-Que se ha declarado la guerra entre mi padre y Hades- responde Cristian.
-¿Por qué?- pregunta Elena.
-Porque Hades ha recuperado todo su poder y quiere ser señor de los dioses- responde Cristian.
Elena no entiende de lo que esta hablando.
-A ver, Hades quiere todo el poder, ser el señor de los dioses- explica Cristian.
-Vale, pero ¿Qué quieres decir con eso de que nos deja en desventaja que Erik se halla ido al infierno?- pregunta Elena.
-Que, por desgracia, Hades no esta solo- responde Cristian.
Ella ata cabos rápidamente.
-Ares esta con Hades- concluye Elena.
-Por eso mismo ha permitido que lo encierren porque así lo tienen en su terreno- explica Cristian.
-Porque sabían que el no se uniría a ellos- añade Elena entendiéndolo todo.
Cristian asiente y le acaricia el pelo.
-¿Por qué quería tu padre que salieras de mi vida para luego volver a entrar en ella?- pregunta Elena tras un silencio.
El la mira fijamente.
-Porque quería que tu te enamorases de mi, y que cuando te enamorases de Erik que volvieras conmigo sin dudarlo- responde Cristian.
Elena entrecierra los ojos.
-Pero se equivoco. No puedo tener tu corazón- dice Cristian apartando la mirada.
-¿Por qué?- pregunta Elena.
-Porque Erik te lo ha robado- responde Cristian.
Ella se queda helada.
-A pesar de que fui el primero, fue él el que se llevo el premio- dice Cristian apenado.
-No digas eso. Puede que llegue a sentir algo por ti- dice Elena
-Acabamos de reencontrarnos, aun es pronto para eso- dice Cristian con una sonrisa amarga- llevas años sin verme. Sin embargo, yo llevo toda la vida vigilándote desde las sombras. Te he visto crecer, sufrir y ser feliz.
-¿Vigilándome?- pregunta Elena extrañada.
-Cuidándote, mejor dicho- responde Cristian.
-Pero aun así me encanta que estés aquí conmigo- cometa Elena abrazándolo más fuerte.
Durante un rato se quedan en silencio. Entonces Elena se levanta y hace que Cristian la imite.
-¿Qué pintamos nosotros en esta guerra?- pregunta Elena.
-Mucho- responde Cristian con una sonrisa- Mucho más de lo que tú te crees.
Elena lo mira confundida. Ella tira de el para que la siga.
-Olvidémonos de todo esto durante un momento- dice Elena entrando en el castillo.
-Elena, esto es importante. No podemos descuidarnos- protesta Cristian aunque deja que ella le guié.
-Ahora mismo no podemos hacer nada, se acaban de llevar a Erik. Tardaran un tiempo en idear un plan- explica Elena dirigiéndose a la terraza del castillo.
Cristian la sigue entre divertido y cuidadoso. Elena entra en la terraza y se sienta en el banco que hay allí. Cristian se sienta a su lado.
-Va a anochecer- anuncia Cristian.
Elena asiente y sonríe. Apoya la cabeza en el hombro de Cristian y este la rodea con sus brazos.
-Tienes razón disfrutemos un poco- dice Cristian sonriendo.
Ambos miran las estrellas embobados, cada uno pensando en algo diferente.
Erik se despierta en una especie de habitación antigua. Mira a su alrededor intentando adivinar donde esta. Entonces escucha voces fuera, se acerca a la puerta e intenta abrirla. Pero esta cerrada, no puede salir. Frunce el ceño y pega la oreja a la puerta. Escucha la voz de su padre y de David.
-Ya puedes ir pensado algo para atraerla hacia nosotros- dice Ares.
-No puedo hacer nada. Cristian esta siempre pegado a ella, sabe perfectamente que intentaremos llevárnosla- replica David.
Se callan unos minutos.
-Pues hay que hacer que Elena odie a Cristian, que no confié en el- dice Ares.
-Es que no confía en el. a pesar de que parece que confía plenamente no es así- explica David.
-¿Cómo es eso?- pregunta Ares extrañado.
-No se de que va. Pero se que ella no se fía de el, pero aun así sabe perfectamente que estando con Cristian esta muy segura- responde David.
-Le tiene miedo. sabe que es muy poderos- concluye Ares.
David niega con la cabeza.
-El nunca le hará nada a Elena, la quiere. Pero ella sigue pensando que es peligroso- dice David.
-¿Cómo lo sabes?- pregunta Ares extrañado.
-Lo se. La conozco lo suficiente para saberlo- responde David conuna sonrisa de autosuficiencia.
Elena esta en su cama tumbada, pensando. Echa de menos a Erik, necesita volver a mirarlo a los ojos. Pero no puede ser, se ha ido, para volver dios sabe cuando.
Suspira y se remueve inquieta. No puede pegar ojo. De hecho, lleva dos días sin hacerlo.
Se levanta y sale a dar una vuelta. Y acaba donde este donde este siempre acaba: cerca del agua. No puede evitarlo, se siente mejor allí. Se apoya contra un árbol.
"¿Por qué te has ido?" se pregunta así misma.
-Llevas dos noches sin dormir- dice una voz a sus espaldas.
Ella se gira asustada y suspira cuando ve a Cristian.
-¿Cómo lo sabes?- pregunta Elena relajándose.
-Noto que estas tensa, que no te relajas- responde Cristian poniéndose delante de ella.
-No puedo relajarme- dice Elena exasperada.
El le sonríe y le aparta el pelo.
-El esta bien, no le van a hacer daño. Lo necesitan- explica Cristian.
-Pero, ¿Qué pasara cuando no lo necesiten?- pregunta Elena.
-Sabrá quitarse de en medio antes de que eso ocurra- responde Cristian.
Elena sigue estando igual de preocupada.
-¿Sabes? Me han dicho que has matado a una persona inocente, ¿es verdad?- pregunta Elena.
-Si- responde Cristian sin temor.
Ella niega con la cabeza y lo mira asqueada.
-Tengo que hacerlo, es mi deber- explica Cristian.
-¡¿Es tu deber como hijo de Zeus?!- pregunta Elena subiendo la voz.
-No, es mi deber como enemigo de David, Erik, Ares y Hades- responde Cristian con calma.
-¿Qué culpa tenia esa persona de todo esto?- pregunta Elena apunto de llorar.
-Sabia demasiado sobre ti- responde Cristian.
-Claro que sabia de mí, éramos compañeras de clase- explica Elena.
Cristian la mira indiferente.
-¿Le presentaste a David? Porque cuando los vi estaban hablando muy acaloradamente- dice Cristian con frialdad.
Ella aparta la mirada, dándole a entender que no quiere que siga.
-A David no le importo que fuera tu compañera, la amenazo con todo su poder. Estuvo apunto de contárselo todo- añade Cristian.
-¿Qué tiene eso que ver para que la mataras?- pregunta Elena llorando.
-David le propuso que se uniera a ellos, y ella acepto encantada. Y entonces es cuando decidí que era hora de acabar con el peligro, y la mate- añade Cristian con voz fría.
Los dos están tensos. Elena llora con la cabeza mirando hacia el lado contrario a Cristian, y este la mira esperado alguna reacción.
-Elena, voy a matar a quien haga falta para que tú estés a salvo- dice Cristian.
-No hace falta que mates a nadie por mi, puedo defenderme yo sola- protesta Elena.
-No, ellos saben tu punto débil. Y lo utilizaran, te cogerán y si eso pasa te juro que mato hasta a Erik- dice Cristian.
Elena se vuelve a mirarlo y nota que no esta mintiendo.
-Te odio- dice Elena.
Cristian sonríe.
-Hagas lo que hagas te voy a proteger de todas formas, daré mi vida por ti si hace falta- dice Cristian.
-No quiero que nadie más muera por mi- rebate Elena.
El se acerca lentamente, como ella no lo mira le agarra la barbilla y, con suavidad, la obliga a mirarlo.
-Yo no soy Erik, princesa. Luchare contra dioses y semidioses para protegerte. Y si tengo que matar, mato- dice Cristian duramente.
Ella no es capaz de contestarle.
-No tengas miedo, porque si te digo que no soy como Erik no lo soy en ningún aspecto. Nunca te haré daño, por mucho que me obliguen- explica Cristian muy cerca de su cara.
Elena lo mira asustada, se suelta de su brazo y sale corriendo.
Te odio, te odio, ¡te odio!, ¡TE ODIO!- grita en su mente Elena mientras corre a su habitación.
-No me odias tanto como crees- dice Cristian en su mente.
-Olvídame- piensa Elena ya tumbada en su cama.
-No puedo, y no quiero- protesta Cristian divertido.
-Te odio- dice Elena antes de quedarse dormida.
Cristian camina rápidamente y en silencio. Cuando llega al cuarto de Elena, entra y se acerca a la cama.
-El amor y el odio son las dos caras de una misma moneda, ¿sabes?- pregunta Cristian acariciando el pelo de la chica que esta profundamente dormida.
Elena se remueve un poco. Cristian empieza a leerle la mente, esta soñando. Sueña con Erik, y escucha como ella le pregunta "¿Por qué te has ido?"
"Maldito hijo de Ares. Si no me hubiese ido ella seria completamente mía"
Cristian le da un beso en los labios a Elena y después se va por donde ha venido. Aun tiene trabajo que hacer.