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Dioses y heroes — capítulo 35

-¿Cómo?- casi grita Erik.

Están en el infierno, Hades, Ares, Erik y David. Hace ya 2 meses que Erik no ve a Elena, y la ha echado de menos cada uno de los días de esos meses. Y ahora ha llegado a sus oídos que Elena vaa ser madre, va a tener un hijo. Se lo acaba de contar su padre, Ares. David y Erik se han quedado con la boca abierta.

-Lo que has oído, que Elena esta preñada- contesta Ares seriamente.

Erik se lleva las manos a la cabeza y resopla, como agobiado.

-Erik, ¿te das cuenta de lo que significa esto?- pregunta Ares.

-¡SI, POR SUPUESTO QUE ME DOY CUENTA!- responde Erik a voz en grito.

Hades enarca una ceja.

-Te veo nervioso- dice Hades con frialdad- ¿No estarás preguntándote si ese bebe es tuyo?

Erik lo mira duramente, esta muy nervioso. No para de dar vueltas por la habitación, los otros tres lo observan esperando alguna palabra.

-No puede ser, no puede ser. ¡¡NO PUEDE SER!!- grita Erik saliendo de la habitación corriendo.

Ares respira hondo y se gira hacía los demás. David esta igual de horrorizado que Erik, esta blanco como la nieve.

-Es muy joven para ser madre- dice Hades.

-Lo tendrá. Ese bebe nacerá, crecerá y será una gran amenaza para nosotros- informa Ares.

-Claro que lo tendrá, y créeme ese niño va a ser la peor amenaza que hayamos tenido- dice David.

David sonríe débilmente, se da la vuelta y se marcha. Ares y Hades se miran.

-Sabes que el tema referente a Elena lo vuelve loco- dice Ares- No podemos perderlo otra vez, lo necesitamos más que nunca.

-Lo se- dice Hades- Pero, ¿te das cuenta de cómo será ese niño cuando nazca?

Ares entrecierra los ojos dándose cuenta de algo vital en la situación.

-Pero aun es pronto para planear cualquier cosa, apenas esta de dos meses- dice Ares- Lo único que sabemos es que ese niño va a tener sangre de uno de los dioses más importantes, Poseidón. Y ya con solo eso es muy peligroso. Pero depende de en que bando nazca el pequeño.

Ambos se quedan mirándose seriamente, pero cada uno reflexionando sobre diferentes cosas. Todas ellas relacionadas con el tema del embarazo de Elena.


Elena esta sentada en la sala de espera del hospital, junto a ella esta Kevin. Los dos están nerviosos, es la primera ecografía que le van a hacer. Poco después les llaman, y entran. El medico es amigo de Estrella, la madre de Elena y la conoce desde que era pequeña. Gracias a esto Elena se sienta más cómoda.

-No esperaba verte aquí tan pronto, eres muy joven. ¿Cuántos años tienes?- pregunta el medico.

-He cumplido los 17 hace poco- responde Elena tumbada en la camilla.

El medico empieza a untarle en la barriga el gel, ella emite un ruidito de queja al sentirlo, porque esta muy frío. Kevin la coge de la mano y sonríe. El medico empieza a deslizar el aparato por su barriga, en la pantalla empiezan a aparecer las imágenes. Elena y Kevin miran la pequeña cosita que el medico dice que es su bebe, es tan pequeña... A la chica casi se le caen las lágrimas, Kevin le aprieta la mano para infundirle fuerzas.

Tras unos largos minutos; los tres están en silencio.

-Todo esta en perfectas condiciones- informa el medico- Él bebe esta perfectamente.

Elena sonríe ampliamente. El medico frunce un momento el ceño mirando a la pantalla y después sonríe también, mira a la joven y le pregunta:

-¿Quieres saber el sexo del bebe?- pregunta el medico.

-Pero, aún es pronto. Esta solo de dos meses y medio- dice Kevin.

-Si, lo se. Pero ya casi esta definido. Puede distinguirse casi a la perfección- explica el medico.

-Bueno, yo...- dice Elena.

Kevin le da un apretón de mano para hacerle saber que él esta ahora con ella, ella niega con la cabeza.

-Prefiero esperar- responde Elena al fin.

El medico asiente y le pasa una toalla para que se limpie la barriga. Kevin la ayuda a incorporarse. Mientras Elena se esta poniendo bien la camiseta él medico se sienta en su escritorio y rellena algunos papeles. Después se los entrega en un sobre marrón a Kevin, éste asiente y comprueba que Elena no se halla dado cuenta de nada. Ella hace como que no, pero lo ha visto todo.

Se despiden del medico y salen de la habitación en silencio. Elena no puede ocultar la alegría de que todo este perfectamente, Kevin sonríe al verla con la mirada perdida y una sonrisa ilusa. Andan ya por la carretera en dirección al coche de Kevin. Elena se sorprendió al saberlo, no sabía que Kevin tuviese ya coche. En realidad, legalmente no puede tenerlo porque aun tiene 17 años. Pero Poseidón vio oportuno remover algunos documentos para que el chico pudiese cuidar mejor de Elena. Aunque ella lo niega, aun alberga la esperanza de que Cristian saque tiempo para cuidar un poco más de ella. Su rostro se ensombrece al pensar en ello.

-Todo esta bien, ¿no?- pregunta Kevin sentado ya en el coche.

-Si- responde Elena con voz queda.

-Entonces, ¿Qué es lo que te preocupa?- pregunta Kevin; poniendo en marcha el coche.

Dejan atrás el hospital en el que han estado. Kevin es una de las únicas personas que saben los sentimientos de Elena nada más mirarle a los ojos, otra de ellas es Cristian. Y.... Elena sacude la cabeza intentando no recordar su nombre.

-¿Qué es lo que te ha dado el medico?- pregunta Elena intentando cambiar de tema.

Kevin se muerde el labio y pone la radio a todo volumen. Se dirigen al nuevo piso que tienen en Madrid, un piso solo para ellos dos. Proporcionado por influencias de los dioses, obviamente. Ya que ellos no tienen ni idea sobre ese tipo de cosas aun.

Llegan al fin a la calle en la que se encuentra su nuevo hogar. Aparcan el coche y bajan. Kevin nada más bajar mira a todos los lados nervioso. Están en una situación difícil.

En el bando de "los buenos" había un topo, una persona que en realidad le era fiel al otro bando. Y esa persona se había enterado de lo del embarazo de Elena, y le había faltado tiempo para ir a contárselo a Hades, Ares y los demás. Cristian había descubierto quien era persona y había ido a por ella, y aun esta en ello.

Lleva cerca de un mes sin verlo, la excusa es que esta ocupado con la inminente guerra. Están así casi desde el principio, apenas una semana después de que Elena le dijera a Cristian lo de su embarazo. Desde entonces es Kevin el que se ocupa de su cuidado.

-Date prisa, Elena. Esto no me gusta un pelo- advierte Kevin entrando en el portal.

Ella lo sigue pero antes de entrar siente una brisa de aire frío, y antes de darse cuenta de lo que esta pasando ya esta en brazos de Cristian. Es un momento un tanto confuso para ella porque Kevin sale corriendo y le entrega el sobre marrón a Cristian y después los guía hacia adentro del bloque y les abre la puerta del piso. Es confuso porque Elena sufre un mareo, cosa que últimamente le pasa muy a menudo.

Tras un rato en el que esta entre el sueño y la vigilia se despeja. Escucha la voz de Cristian muy cerca, y también la de Kevin esa un poco más lejos. Pero de repente se callan, al darse cuenta de que Elena esta despierta. Están los tres sentados en el gran sofá rosa del piso, escogido por Elena. Ella esta en medio de ambos chicos, con la cabeza apoyada en el hombro de Cristian.

-¡Cristian!- exclama Elena abrazándolo.

Él corresponde a su abrazo un poco frío. Kevin les sonríe y dice en voz baja:

-Me voy a dar una vuelta.

Kevin sale del piso cerrando la puerta tras si. Los otros siguen abrazados en el sofá, Elena no quiere callarse sus dudas.

-Cristian, ¿Qué pasa?- pregunta ella.

Él inspira hondo un par de veces y cierra los ojos, Elena lo nota cansado. Debe de andar en metidos en temas gordos para que deje que los demás se den cuenta de ello.

-La guerra- responde Cristian.

Se hace un largo y pesado silencio. Cristian se siente frustrado al no poder leerle la mente a Elena, eso lo confunde mucho. Ella se da cuenta de que hay algo que no le deja ser como siempre, y cree saber que es lo que es.

-Ya se que esto es muy difícil para ti, Cristian, pero tu dijiste...- empieza a decir Elena.

-¡No pienses ni por un momento que el que este así sea por tu culpa, porque no lo es!- la corta Cristian seriamente- Es que estoy sometido a mucha presión y... no se hay algo que me frustra. Que me desquicia.

Elena entrecierra los ojos, dando a entender que no entiende.

-Ya no puedo leerte la mente. Desde la noche en que me dijiste que estabas embaraza no puedo escuchar nada de lo que pasa por tu mente- explica Cristian- Y eso... eso me vuelve loco. Antes estaba completamente seguro de lo que sentías por mi, pero ahora...

Ella sonríe y lo abraza con fuerza. Ahora si, el la acepta al completo.

-Creo que es por que ya no estas tu sola en tu cuerpo, que como ahora se esta desarrollando tu bebe pues ya no es lo mismo. Pero eso es solo una teoría, en realidad no lo se- explica Cristian.

-Tiene lógica eso que dices- coincide Elena- Mi bebe es listo y no quiere que nos leas la mente.

Se sonríen mutuamente. Elena se queda abrazada a él tranquila, pero la cabeza de Cristian rebosa de pensamientos contradictorios sobre el tema. <> El bebe no quiere...

-Todavía no se que nombre ponerle- comenta Elena algo avergonzada.

-Es que aun es pronto- dice Cristian aun sumido en sus pensamientos.

Elena se incorpora y lo mira a los ojos fijamente. Él le acaricia la mejilla con ternura. Empieza a besarla lentamente y ella se deja, lo ha echado de menos. Demasiado. Igual que él a ella, o incluso más. Porque Elena ha tenido dudas a diario, sobre si el volvería junto a ella.

Se oye un carraspeo en la puerta. Ambos se giran y ven a Poseidón apoyado en el marco de la puerta.

-Siento interrumpir- se disculpa Poseidón con una tímida sonrisa.

Cristian se levanta un tanto azorado, mira a Elena y le dice:

-Os dejo solos. Luego nos vemos.

Elena asiente y le dedica una sonrisa. Cristian sale de la habitación dejando al padre con su hija. Desde la noche en que Elena se confeso con Cristian, Poseidón no ha sido capaz ni de mirarla a la cara. Temiendo encontrar en ella muestras de traición o cualquier otra cosa del estilo. Ella lo ha aceptado sin protestar. Tampoco quiere obligar a nadie a aguantar su presencia.

Poseidón rodea el sofá y se planta frente a su hija. Ella levanta la mirada y la clava en su padre.

-¿Qué? ¿Ya no tienes miedo?- pregunta Elena con dureza.

-¿Por qué iba a tener miedo?- pregunta Poseidón.

Elena se levanta del sofá, molesta. Se dirige a la cocina y friega los platos que ella y Kevin ensuciaron en el desayuno. Poseidón la sigue, la observa desde la puerta de la cocina.

-Lleva cerca de dos meses sin venir a verme y sin preguntar por mí- responde Elena.

-Lo se. Es que me ha costado mucho asimilar que mi nieto pueda ser también el nieto del dios de la guerra, al que yo odio con todas mis fuerzas- explica Poseidón.

Ella suelta el plato que estaba limpiando, el ruido alerta a Poseidón de que no le han sentado nada bien sus palabras.

-Y, ¿Qué pasa? ¿Vas a ser como mi madre y me vas a odiar porque tengo algo que ver con Erik?- pregunta Elena enfadada.

-No, solo necesitaba tiempo para asimilarlo- responde Poseidón.

-¿Y que conclusión has sacado en casi dos meses?- pregunta Elena.

Poseidón la mira con el ceño fruncido.

-Esperare a que el bebe nazca- responde él seriamente.

-O sea, que vas a esperar a saber si es hijo de Erik o de Cristian para quererlo o no quererlo. Papá, da igual quien sea el padre, lo que importa es que YO soy su madre. Es hijo de tu hija. Deberías ya quererle- replica Elena molesta- Igual que lo quiero yo.

Él entrecierra los ojos al escuchar eso, se quedan en silencio unos instantes. Algo tensos.

-No es tan fácil como parece. ¿Qué pasa si es hijo de Erik? Me pides que sienta cariño hacía el nieto del señor de la guerra, y yo eso no puedo ni siquiera imaginármelo- dice Poseidón.

Elena se muerde el labio para no decir nada malo, ni gritar. Su padre se percata de su gesto y se cruza de brazos.

-Total que al resulta que eres igual o peor que mi madre- dice Elena.

-Si eso es lo que piensas... Puedes pedirme una isla entera para ti y tu novio, puedes pedirme todo el oro del mundo pero lo que no puedes pedirme es que acepte como nieto al hijo de Erik, que a su vez es nieto de Ares. Eso no- dice Poseidón.

Elena se acerca enfadada a su padre. Cuando sus caras están muy cerca ella le dice:

-Prefiero vivir en una ciudad atestada de gente y sin dinero que vivir sin mí bebe. No todo es poder en esta vida, papá. Existen otras cosas aparte de todo eso.

Poseidón se queda a cuadros. Elena sale de la cocina y de la casa. Él suspira y apoya la frente en el marco de la puerta. *"Que difícil es tratar a veces con las adolescentes de hoy en día. Y más con una que esta embarazada"*piensa Poseidón con rabia.

-Tengo que descubrir que intenciones tiene Erik- susurra Poseidón a la oscuridad.

Segundos después desaparece del piso. Sin saber que pronto su hija descubrirá todo lo que él quiere saber, incluso más.

 Holaaa..!! :) 

Buenoo ¿Que tal?? Espero que os gusten los nuevos caps. Queria darle las gracias en especial a Aura-Lune...Estos caps en los que Kevin esta más con Elena te los dedico a ti. Gracias por darme tu opinion, me ha hecho reflexionar...xD

Y a los demás gracias tambien, y espero que os siga gustando. 

Muchos besos y abrazos.