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Dioses y heroes — capítulo 36
Elena camina por una de las calles más ajetreadas de Madrid. Lleva un rato dando vueltas sin rumbo fijo por la ciudad. Piensa en todo, piensa tanto que hasta le empieza a doler la cabeza. Y echa de menos esa casa que Ares y su padre le dejaron a ella y a Erik, la de Huelva. A pie de playa. Donde ella compartió con Erik lo más intimo que se puede compartir con un hombre. Se entrego a el. Y sin embargo el, después de todo, la ha dejado tirada. Por el simple hecho de que son de bandos distintos.
-¡Ehhh, guapa! ¡Que no me entere yo que ese culito pasa hambre!- la voz de un joven la hace salir de sus pensamientos.
Ella lo mira con cara de asco. Es un tipo de unos veinte años montado encima de una moto, a su alrededor cuatro chicos más se ríen de su chiste. Elena sacude la cabeza y prosigue su camino. Decide callejear un poco, para no estar rodeada de tantísima gente. En realidad, es normal porque Madrid es un sitio muy frecuentado por turistas y no turistas. Aunque para ella es un sitio demasiado cargado de ruido, de gente, de humo... Prefiere mil veces vivir en costa. Para poder levantarse yescuchar el sonido de las olas, o el dulce olor a sal. Poder pasear por la playa, sentir como el viento azota su rostro...
De repente se escucha un golpe. Elena se para y se gira. Nada. Es una calle solitaria y fría. Se supone que tiene que ser poco frecuentada. La chica se abrocha mejor la chaqueta y vuelve a caminar. Esta vez más pendiente de los sonidos de fuera. Tiene la sensación de que la observan. Pero eso no puede ser posible, porque en la calle todas las casas o tiendas que hay están abandonadas. Acelera el paso para salir cuanto antes de allí.
Una brisa de aire frío le azota la cara con rabia, y siente una presencia en la calle. Una presencia que la hace pararse, se estremece de miedo al sentirla. Ese miedo le recuerda algo lejano, hace ya varios años. Al principio de una larga y entrañable historia. Sacude la cabeza intentando borrar esos pensamientos de su cabeza.
Entonces escucha pasos detrás de ella, unos pasos lentos y seguros. La chica no es capaz de girarse, tiembla de miedo. El dueño de los pasos suelta una carcajada, no muy fuerte pero malvada. No augura nada bueno.
-No deberías de andar por estos sitios tú sola- dice la voz más cerca de lo que ella se espera.
A Elena le da un vuelco el corazón. Esa voz... ha cambiado un poco. Tal vez tengo un tono más inmortal, pero sigue siendo su voz. Falta de cariño, presuntuosa y arrogante pero igualmente su voz. Los pasos se paran, muy cerca de ella. A sus espaldas. Nota su presencia, nota su inmenso poder. ¿Inmenso? ¿Desde cuando ha tenido alguien tanto poder?
-Podría pasarte algo malo- dice la voz en tono arrogante.
Ella cierra los ojos. Se parece a la primera vez que se vieron... Un par de lágrimas resbalan por sus mejillas, añorando tiempo pasados. Una nuevo ráfaga de viento hace que su pelo se revuelva salvaje, dándole a él en la cara. Él se acerca aún más, tanto que apoya su barbilla en la cabeza de Elena. Ella no quiere girarse, no quiere tener que volver a revivir todo. El amor, los celos, el odio, la muerte, las mentiras, la nueva vida... Ambos están aturdidos por la intensidad de ese momento. Ni siquiera se miran a la cara, pero el solo sentirse hace que sea un momento mágico.
Las tímidas lágrimas de Elena acaban convirtiéndose en un débil sollozo. Ella intenta que a él le pase desapercibido pero eso es imposible. Él le pone una mano en la cintura y la hace darse la vuelta lentamente. Ella mira hacía otro lado, pero ya sabe perfectamente quien es.
-No me gusta verte llorar- dice él.
-Habértelo pensado antes- replica Elena con rencor.
Él la mira mejor. En su rostro ya no queda apenas rastro de la niñez, ahora ya es el de una mujer. Joven, pero una mujer. Sus ojos azules ahora están teñidos de tristeza, miedo y añoranza. Ha cambiado, demasiado para su gusto. Ella ya no llora, pero esta seria y no lo mira.
-¿Qué haces aquí?- pregunta Elena- Si vienes a matarme haz lo que tengas que hacer rápido.
-Sabes que no vengo a eso- responde él serio.
Ella hace una mueca de dolor.
-¿Entonces? Eres mi enemigo, somos completamente opuestos, estamos en bandos contrarios ¿Qué iba a querer de mi una persona así?- pregunta Elena.
-Sinceramente, no se muy bien lo que quiero- responde él pensativo.
Se quedan en silencio. Él mirándola, ella mirando a la pared. Aun no se han mirado a los ojos, y eso a él lo vuelve loco. Necesita volver a ver esa mirada azul, navegar en el mar que son sus ojos... Cuantas cosas han cambiado desde la primera vez en que lo hizo.
La noche empieza a llegar, el cielo oscurece. Cada vez hace más frío, Elena tiembla. Él lo nota.
-Deberíamos hablar en otro sitio. No es bueno que estés por la calle ahora- dice él en plan protector.
Ella se da la vuelta, dándole la espalda a él.
-Y menos en tu estado- añade él consciente del significado de sus palabras.
Elena se queda de piedra. Sabe lo del topo, pero no sabe que haya llegado a sus oídos tan rápido. Aunque si lo piensa, es lógico. La chica echa a andar, él la sigue silencioso. *"Lo sabe. Y puede llegar a saber que el niño puede ser suyo. Entonces será capaz de todo con tal de que nadie sea más fuerte que él. Si me dejo a mi, ¿Por qué no iba a hacer daño a su hijo? Bueno, pero ¿y si resuelta que el bebe es de Cristian? Lo matara sin piedad alguna, seguro"*Elena se debate interiormente.
Salen del callejón y caminan por otra calle atestada de gente. Él la obliga a entrar en una calle lateral que no tiene salida. Ella se deja llevar atenta a cualquier movimiento que indique peligro.
Él la agarra de la mano. A los segundos ya no están en las ajetreadas calles de Madrid. El mar aparece antes sus ojos, haciéndoles revivir momentos del pasado. Más recuerdos, Elena sacude la cabeza y lo mira al fin.
-¿Qué es lo que quieres, Erik?- pregunta Elena bruscamente.
-Hablar- responde él con la mirada perdida en el horizonte- Solucionar esto de una vez por todas.
Ella cierra los ojos incapaz de escuchar nada más. Erik se vuelve hacia ella y la mira con intensidad. Elena nota su mirada y se gira. Sus miradas se cruzan, azul y verde, agua y guerra, bien y mal... Pero tantas cosas pasadas juntos, que ni siquiera él puede ocultar la emoción. Apartan la mirada incómodos.
-Hace unos días me entere de algo relacionado contigo, algo que es muy serio. Demasiado como para tomárselo a la ligera. Y antes que nada quiero saber si es verdad- explica Erik con voz desprovista de emoción.
A Elena se le cae el mundo encima. *"¿Cómo puede hablar de una cosa tan importante con tan poco sentimiento? ¿Qué tiene que ver que puede no sea su hijo? Es una persona más, es un bebe"*Erik vuelve a mirarla fijamente, ella traga saliva y lo mira.
-Si te refieres a que metisteis a uno de los vuestros entre los nuestros para tener vigilados nuestros movimientos, y que se entero de que estaba embarazada y que corrió a decíroslo en cuanto tuvo ocasión. Si, es verdad- dice Elena intentando que su voz suene segura, y fracasando en el intento.
Erik entrecierra los ojos.
-Cristian ha estado prácticamente dentro del inframundo. Sabe cosas que ni yo sabía antes, ¿Creías que esa desventaja iba a durar mucho?- pregunta Erik en tono burlón.
*"Si, lo que tu digas. Pero no has dicho nada sobre lo mió, ni siquiera te has molestado en preguntarme si puede ser tuyo. Tu te centras siempre en lo mismo"*Elena sacude la cabeza. Él la ve y se da cuenta de que no le importa nada ni el topo, ni lo que sepa Cristian.
-Esta bien. A la mierda Cristian, el topo y todos los demás- dice Erik acercándose a ella- No le des la vuelta a la situación, Elena, ¿Estas embarazada?
Ella lo mira seriamente. Espera unos minutos, que sufra un poco con la idea de tener obligaciones. Pero no es capaz de aguantar mucho porque ella quiere saber más que nadie su postura frente al problema.
-Si, estoy embarazada- responde Elena- Y de dos meses y medios si es que te interesa de verdad la situación.
Erik inspira hondo, se sienta en la arena de la playa. Se queda mirando las olas. Dos meses y medio. Demasiado tiempo para que el pueda ser el responsable, o ¿tal vez si? Elena lo mira a punto de llorar. "¿Cómo puede ser tan cerdo?" se pregunta Elena.
-Ya lo sabes, así que puedes ir a confirmárselo a tu padre. Dile que los del bando contrario no solo piensan en como poder desarmar al otro sino que tienen una vida normal- dice Elena.
-¿Quién te ha dicho a ti que yo no la tenga?- pregunta Erik con dureza.
Ella se muerde el labio para no gritarle todo lo que pasa por su cabeza. Se da la vuelta y empieza a caminar, alejándose de él. De todas las emociones que él ha hecho renacer, las dudas que han vuelta a aflorar... No, no puede haber dudas. Elena no es consciente de que detrás deja muchas más dudas de las que ella pueda llegar a sentir nunca.
-¿Dónde esta Elena?- pregunta la voz de Cristian a sus espaldas.
-No se. Habrá salido. Cristian, no empieces a agobiarla esta embarazada no tonta- responde Kevin sin dejar de mirar la tele.
Pero él hace caso omiso a sus palabras. Coge el mando, apaga la tele y se planta frente a Kevin.
-Si quieres te defino mejor el problema. Hace media hora he sentido el aura de un demonio por aquí cerca, he seguido su rastro pero se ha dado cuenta y se ha ocultado. Después he sentido como un inmenso poder aparecía en medio de Madrid, ¿no te parece un poco extraño que todo esto este pasando y que no sepamos donde esta Elena? Yo, personalmente, veo demasiadas casualidades- explica Cristian.
-Erik- susurra Kevin con voz peligrosa.
Cristian asiente. Segundos después Kevin esta listo para ir a buscar a Elena. Ambos salen del piso muy nerviosos, corriendo a buscar a su amada.
Se sienta en la arena pero muy separada de él, tan lejos que apenas se ven. El cielo también empieza a oscurecer ahora en la playa, el sol va bajando poco a poco. Ella entierra el rostro en las rodillas, él la mira a lo lejos. *"Seguro que me esta mintiendo. Esta embarazada de más tiempo, hace dos meses y medios ya estábamos enfadados. No puede ser, simplemente no puede ser. Tiene que ser mentira, o a lo mejor ni siquiera ella misma lo sabe"*todo esto lo piensa mirándola a ella. *"Tengo que hablar con ella, pero ¿Por qué no puedo? Me estoy rayando, tengo que relajarme..."*Erik inspira profundamente.
*"¿Qué hace? Dice que viene a saber sobre mí, pero se dedica a meterse con los demás. ¿Y si...? ¿Y si solo ha venido a sacarme información de nuestro bando?, ¿Y si intenta hacerme daño de nuevo? Intenta volver a jugar conmigo... si, es eso"*Elena sigue con la cara oculta y no ve que Erik se ha levantado y se acerca a ella despacio. Se acuclilla a su lado, ella aún no lo nota, le pone una mano en el hombro. Ahora ella levanta la cabeza y lo mira.
-¿Has pensado en que eres muy joven, en que si tienes ese niño tu vida se arruinara por completo?- pregunta Erik seriamente.
Ella entrecierra los ojos.
-¡¿Me estas preguntado que si he pensado en abortar?!- exclama Elena horrorizada.
-Tienes 17 años, Elena. Tienes mucha vida por delante, te quedan muchas cosas por vivir. Si tienes ese bebe ahora no podrás vivir TU vida- explica Erik tozudo.
Elena sacude la cabeza y aparta la mirada.
-Se que tu no puedes entender esto, que no lo puedes comprender. Pero es MI hijo, esta creciendo en mi interior, soy yo quien lo va a tener y quiero tenerlo. ¡Claro que quiero tenerlo! ¿Cuánta gente a muerte por protegernos? ¿Cuántos semidioses has matado sin razón, Erik? Todo muerte a nuestro alrededor, ahora que tengo la oportunidad de traer vida al mundo y de mejorarlo voy a hacerlo- dice Elena.
-¿Qué importa el mundo? Lo que debería importarte eres tú misma. Te preocupas demasiado por los demás- dice Erik.
-Eres un egoísta y un egocéntrico. No tienes idea de nada así que cállate la boca- reprocha Elena.
Erik en vez de tomárselo a mal sonríe, su sonrisa solo refleja prepotencia. Ella vuelve a girar la cara. Se contiene, si se pasa de lista todo se echara a perder.
-No hablemos de mi, hablemos de tu bebe- desvía Erik.
"¿De mi? ¿Qué dejemos de hablar de ti? Pero si estábamos hablando de mí bebe. Egocéntrico... ¿Como ha podido volverse así en tan poco tiempo?"
-Yo no puedo ser el padre. Hace poco tiempo que estas embarazada, y nosotros hace demasiado tiempo que lo hicimos- dice Erik con voz fría.
Elena ya no puede más. Lo mira hirviendo de rabia.
-¡¿Pero como puedes ser tan cerdo?! ¡Entiendo que ya no sientas nada pero no tienes porque hablar de esa manera de algo tan especial!- exclama Elena enfadada- Porque para mi sí lo fue, y me duele que hables así de ello.
Erik se le queda mirando fijamente, desafiándola con la mirada. Desafiándola a decir todo lo que esta pensando y se esta guardando, él sabe que quiere gritarle mil cosas a la cara pero que no es capaz. Y es una ventaja para él.
-No he dicho que no fuese especial para mí. Simplemente lo he mencionado, no he hecho ningún comentario despectivo sobre el tema- se defiende Erik.
-No hace falta que lo digas. Tu voz, la forma de decirlo... eso es lo que me ha molestado- acusa Elena.
Se quedan en silencio mirándose. Erik empieza a perder la paciencia.
-¡Deja de cambiarme de tema cada vez que hablo de tu problema! Parece que tienes miedo de hablar de él. A lo mejor es que no estas totalmente segura sobre...
Elena le da un torta en toda la cara. Con tanta fuerza que Erik acaba con la cara de lado, cuando antes miraba hacía el frente. Ella tiene lágrimas en los ojos, de rabia, impotencia y un millón de sentimientos más.
-¡Te odio...! Y, créeme, si ese niño es tuyo no lo vas a ver en tu vida. Además si eres igual de padre como de pareja él pobre esta aviado... No tienes porque preocuparte si es tuyo, que lo dudo, porque yo haré de padre y de madre. No tienes que hacer absolutamente nada. Bueno, si. Desaparecer de mi vida completamente, y no volver nunca más- estalla Elena con lágrimas en los ojos.
Para su sorpresa, Erik suelta una carcajada estridente. Ella le da la espalda y se hecha el pelo hacía atrás. Elena no lo aguanta ni queriendo, no puede con esa nueva persona en la que se ha convertido.
Bueno... espero que os haya gustado este cap, porque a mi me a encantado escribirlo!! Muchas gracias a los que comentasteis en los caps anteriores, seguid haciendolo, y en especial agradecer a Aura-Lune eres genial!! Muacksss!!
Besos y abrazos a todos :)