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Dioses y heroes — capítulo 41
Cristian abre la puerta con cautela. Elena esta detrás de él atenta a cualquier movimiento extraño. Desde la puerta se escucha el murmullo de la tele, debe de ser Kevin. Entran ahora un poco más confiados, cierran la puerta tras ellos. Cristian es el primero en adentrarse en el piso, la chica le sigue con sigilo. Desde el salón les llega la débil luz de la televisión, de un programa de humor. *"Que raro, a Kevin no le gustan los programas de humor. Él es más de las series de peleas"*piensa Elena extrañada.
Antes de que se puedan dar cuenta se ven rodeados. La primera reacción de Cristian es ponerse delante de Elena, ella mira las caras de los semidioses a los que ya ha visto de vez en cuando porque son de su mismo bando. Pero se queda pasmada cuando ve que el cabecilla es su padre. Enfadada, muy enfadada, se pone al frente.
-¿Qué? ¿Ahora te vas a volver como mi madre?- pregunta Elena con tono borde- ¿Ahora secuestras a tu hija?
-No te vamos a secuestrar- responde Poseidón sorprendido de que su hija piense así de él- Era por precaución, por si venia Erik.
Los semidioses la miran con desconfianza, ella se da cuenta rápidamente. Pero no baja la mirada sino que se la sostiene para sorpresa de ellos. Poseidón la mira extrañado.
-Te ha faltado tiempo para ir a ver a Erik- comenta Poseidón como el que no quiere la cosa.
-Papá, no me he unido a Erik. Solo he ido a decirle que mi bebe puede ser suyo- explica Elena.
-Eso el ya lo sabia. Nos lo contó Cristian- indica Poseidón desconfiado.
-Si, pero Erik hecho cuentas y se dio cuenta de que hace dos meses y medio no estábamos juntos. Pero hace tres y medio si estábamos- aclara Elena- Y eso es lo que he ido a contarle.
Poseidón se queda pensativo. Luego clava la mirada en Cristian, el chico se la sostiene con firmeza. El dios sonríe malvadamente.
-Te has quedado a solas con él- murmura Poseidón.
Elena entrecierra los ojos. Su padre le acaba de leer la mente a Cristian, "¿Por qué no me la ha leído a mi?" se pregunta a si misma.
La chica se cruza de brazos.
-Oh por favor papá, tiene novia. Hace meses que no nos hablamos, no empieces por favor- protesta Elena.
-Tú, yo y todo el mundo sabemos que mientras tú sigas en este mundo nadie ocupara el corazón de Erik- dice Poseidón serio.
Ella se queda sin palabras. "Eso no puede ser. No sabe como es el Erik de ahora. Él esta con Anabel, se quieren, viven juntos... No puede ser" Elena intenta convencerse así misma de lo imposible de las palabras de su padre.
-Al igual que tú, yo y todo el mundo sabemos que mientras Erik siga vivo no podrás amar por completo a ningún otro chico- añade Poseidón.
Elena se enfada muchísimo. ¿Qué sabrá él de lo que ella siente o de lo que podrá sentir?
-Mientras Erik este vivo tú lo seguirás amando- dice Poseidón muy serio.
Ella cierra los puños con fuerza. "Ahora se va a enterar..."
-Yo no amo a Erik. No te niego que lo haya amado, pero eso ya se paso. Como el dejo bastante claro. Y si mi hijo es suyo pues será hijo de unos padres separados- dice Elena seriamente y mirando
Cristian la mira alarmado. No se puede creer que de la boca de Elena haya salido: Yo no amo a Erik. El pensaba que nunca oiría esas palabras. Mira a la chica y la ve seria y decidida. Pero Cristian sabe perfectamente que eso no es verdad, ella lo ama con locura.
-¿Ah si? Demuéstrame que ya no sientes nada por él- la reta Poseidón.
-¿Cómo?- pregunta Elena con una ceja arqueada.
-Cásate con tu novio- responde Poseidón con una sonrisa.
-¡¡¿Qué?!!- grita Elena sorprendida.
-Eso, cásate con tu novio. Y demuéstrame que no esperas a que Erik este libre- explica Poseidón.
Se miran fijamente. Elena se queda impresionada, mira a Cristian.
-Papá, eso se supone que lo tiene que decidir él- dice Elena.
Cristian la mira, ahora no esta decidida, ahora esta dubitativa. Duda de la posibilidad de casarse con alguien. Cristian mira a Poseidón.
-Ya hablaremos- dice Cristian intentando aplazar el momento.
-Como quieras, pero si él te lo pidieses ¿estarías dispuesta a casarte con el?- pregunta Poseidón mirando a su hija.
Elena mira al suelo, pero después levanta la mirada.
-Por supuesto- responde Elena dubitativa.
-Muy bien. La boda será dentro de una semana, la toma de dicho será mañana. Me encargare de que todo este preparadísimo- dice Poseidón con una sonrisa.
Dicho eso, ordena que los semidioses se retiren. Todos ellos se van con una sonrisa contentos de que su plan haya salido bien. Elena mira con rencor a su padre.
-¿Cómo has podido hacerme esto?- pregunta Elena dolida.
Él la mira con pena.
-Me vas a obligar a casarme, solo tengo 17 años- acusa Elena.
-También tienes 17 años para tener un hijo- dice Poseidón.
-No es lo mismo tener un bebe con 17 años que casarte. ¿Y si el bebe no es de Cristian? ¿Y si es de Erik? ¿Cómo crees que le va a afectar eso a Cristian?- pregunta Elena.
El aludido la mira seriamente.
-Elena, sabes que no me importa que tu bebe no sea mío. El padre no es el que ayuda en la creación sino el que esta a lo largo de toda su vida- interviene Cristian.
Ella sacude la cabeza. Enfadada, se da la vuelta y se mete en su cuarto. Cierra de un portazo y se tira en la cama. Cierra los ojos.
"¿Cómo he podido decir que si? ¿Cómo he podido decir que no amo a Erik? Pero, ¿Qué estoy diciendo? El me dijo que no me quería y esta con Anabel, pero creo que hoy iba a besarme. Se me acercó, pero eso no quiere decir que lo fuese a hacer... Pffff... Casarme, no me importa porque quiero con locura a Cristian. Pero... perderé a Erik para siempre"
Elena le da mil vueltas a la cabeza. Se ha precipitado al decir que si se casara. Claro que quiere a Cristian pero no esta segura de si quiere casarse ya. Entonces Cristian entra en la habitación.
-¿Se puede saber en que estabas pensado?- pregunta Cristian molesto.
Elena lo mira con tristeza. Cristian se tranquiliza, ve que la chica no esta bien. Se sienta a su lado y le acaricia el pelo.
-Elena, se que me quieres y tu sabes que yo te quiero. Y no me importa nada tener que casarme contigo, pero así no se hacen las cosas. Somos jóvenes y tú tienes un millón de dudas. No te cases solo por el hecho de que los demás quieran asegurarse de que estas conmigo- dice Cristian.
-Ya lo se. Se que tendría que haber dicho que no, pero odio que piensen que estoy en el bando de Erik. nunca me cuentan nada, nunca me dicen los planes de guerra... Soy un cero a la izquierda porque piensan que soy de los otros- explica Elena al borde del llanto.
Cristian sonríe con dulzura. Decide cambiar el tema.
-Que equivocada estas. ¿Qué no amas a Erik? Si no paras de pensar en él. Te has vuelto loca al escuchar de boca de otra que es suyo- dice Cristian.
-Oh claro que le amo. Le amo con todo mi corazón, Cristian, pero él no me quiere. Esta con Anabel- afirma Elena.
-Si, claro ¿Por eso hoy a estado a punto de besarte? ¿Por eso te a abrazado como si fueras su novia? No, Elena, Erik siente algo. Aunque sea pequeño. Créeme, lo conozco mejor de lo que te piensas- dice Cristian.
A ella empiezan a caerle por la mejilla dos tímidas lágrimas.
-No puede ser. Si me quiere, ¿Por qué me dejo? ¿Por qué me mintió diciéndome que no me quería? ¿Por qué esta con Anabel sino la quiere?- pregunta Elena llorando.
-No lo se. Eso es lo que estoy tratando de averiguar- responde Cristian encogiéndose de hombros.
Elena sacude la cabeza. Cristian sonríe. Él esta más que seguro de que Erik aun siente algo por ella, daría su vida en afirma eso. *"No dejare que Elena se case conmigo con la duda, hablare con Erik. Antes de la toma de dicho para que le de tiempo a reflexionar"*piensa Cristian con una sonrisilla traviesa.
-Me voy- anuncia Cristian dispuesto a cumplir con su plan.
-¿Adonde?- pregunta Elena mirándolo.
-Necesito que me de un poco el aire- responde Cristian levantándose de la cama.
-Vale. Vuelve pronto, por fa- pide Elena triste.
Él le sonríe. Le da un beso en los labios y se marcha. Cuando Elena escucha como la puerta de la calle se cierra se acurruca más en la cama y cierra los ojos. Odia que desconfíen de ella de esa manera. Sin darse cuenta se queda dormida.