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Looking for Alicia — capítulo 10
A partir de este capítulo, todo será la versión de Alicia en el secuestro, y poco a poco se ira descubriendo todos los interrogantes de la desparición de Alicia.
espero que les guste.
Capítulo 10: Alicia.
Un sonido infernal la despertó de su profundo sueño. Se levantó y cogió el móvil para apagarlo cuando vio quien la había enviado un mensaje.
Hola Princesa, soy James.
Acabo de acompañar a Allen al aeropuerto y espero que no vuelva hasta dentro de mucho tiempo, ¿qué te parece si vamos a celebrarlo?
Te quiero.
Alicia sonrió. Como quería a ese chico, aunque últimamente las cosas no habían ido muy bien entre ellos, pero eso sólo había sido culpa de una persona.
Allen.
Puede que fuera el hermano mayor de su novio, pero era lo más detestable que había conocido nunca, la provocaba continuamente, y la mayoría de las peleas que James y ella habían tenido era por ese chico.
Cogió el teléfono y empezó a teclear para contestar a James.
¡Claro que hay que celebrarlo!
Ven a buscarme en media hora.
Te quiero.
Soltó el teléfono y empezó a vestirse rápidamente, y bajó a desayunar en pocos minutos.
-Mamá, ¿puedo salir? Hace dos días que me levantasteis el castigo.-preguntó Alicia con una mirada suplicante.
-¿Con quién vas a salir?-respondió su madre con una pregunta.
-Con un amigo, mamá, no te preocupes, lo conozco bien, no va a pasar nada.-dijo Alicia con una sonrisa.
-Bueno, pero tienes que estar aquí a las 2, recuerda que hoy viene la Tía Mary a comer-dijo su madre no muy convencida.
-Descuida mamá, estaré aquí puntual-dijo Alicia mientras se terminaba el desayuno en un tiempo récordy se levantaba de un salto.
Fue hasta el vestíbulo y cogió su chaqueta.
-¿Adónde vas?-preguntó alguien.
Alicia pegó un salto y se dio la vuelta, al ver a su gemela sonrió.
-Voy a ver a un amigo.-respondió cogiendo su bolso y metiendo el móvil.
-¿Un amigo? ¿No será que vas a ver a tu novio?-preguntó Alexia frunciendo el ceño.
-No te preocupes Alex, las dos lo conocemos bien.-dijo con una sonrisa misteriosa, antes de salir.-Nos veremos a la hora de la comida, hermanita.
-Vale, no llegues tarde-dijo Alexia sonriendo.
-¡Como siempre!-dijo Alicia mientras cerraba la puerta con una sonrisa.
Vio el coche azul de segunda mano, en la esquina y corrió hacia él con una sonrisa.
-Hola James.-le saludó Alicia con un beso, y metiéndose en el coche, rápidamente.-¿Adónde vamos a ir?
-Lo siento Aly, pero me han llamado y tengo que ir a recoger un encargo, creo que tenemos que aplazar la comida.-dijo James con tristeza, esperando su reacción.
-No te preocupes, te acompañaré y luego iremos a comer.-respondió ella sin borrar la sonrisa.
-Aly…no creo que sea buena idea…ya sabes, acabas de dejarlo y voy a llevarte al sitio donde la recojo, no quiero que te enganches de nuevo a la cocaína.-explicó el chico, arrancando el coche, sin mirarla.
-James, no voy a recaer, te lo juro, sólo fue una mala temporada, no va a pasar nada, he ido muchas veces a ese sitio.-dijo Alicia, poniendo los ojos en blanco.
-Ya…con mi hermano, si lo hubiese sabido, no se lo habría permitido.-masculló James enfadado consigo mismo. No sabía por que su hermano había enganchado a Alicia, es como si ella tuviera algo que las demás novias que había tenido, no tuvieran, porque jamás se había fijado en ellas.
-Lo sé, tranquilízate James, no va a pasarme nada, solamente vas a coger la coca, vas a meterla en el coche y nos vamos a ir.-dijo Alicia, intentando convencerle.-Y para que no te preocupes más, me quedaré en el coche hasta que vuelvas.
-Está bien.-dijo James sonriendo. En pocos minutos llegaron a una casa muy vieja y gris, que parecía abandonada. James salió del coche, no sin antes darle un beso a Alicia, y entró en la casa.
Alicia encendió la radio y se recostó en el asiento cerrando los ojos, hasta que un ruido la distrajo. Abrió los ojos y vio a Rebecca, que estaba golpeando la ventana del coche, para que Alicia la mirara.
-¡Rebecca!-la saludó Alicia con una sonrisa. Pero al ver la cara asustada de su amiga, se preocupó.- ¿Pasa algo?
-¡Ven! He tenido un accidente, ¡he atropellado a alguien! ¡Dios! Voy a ir a la cárcel, por favor Alicia, ayúdame.-chilló Rebecca desesperada.
-¿Está vivo? Por favor, Becca, tranquilízate.-dijo Alicia a su amiga, saliendo del coche y siguiéndola.
-¡No lo se! ¡Vamos!-volvió a chillar Rebecca, cogiéndola del brazo y medio arrastrándola hacia su coche que estaba aparcado en un callejón bastante oscuro.
Alicia vio los pies que colgaban de los asientos del copiloto, ya que la puerta estaba abierta. La chica se estremeció y empezó a acercarse hacia el coche y al cuerpo, cuando le vio. Ese hombre no estaba muerto, de hecho, la estaba sonriendo, esa sonrisa que ella detestaba tanto, se superioridad, que ponía siempre Allen para ella.
No entendía nada, pero antes de poder reaccionar, un empujón en su espalda, hizo que la chica callera hacia delante, y Allen la cogiera entre sus brazos, para que no pudiera escapar, y luego cerraban la puerta del coche, encerrándola dentro con Allen.
-Pero…¿qué?-fue lo único que pudo decir Alicia, que no entendía nada de lo que estaba pasando, antes de que Allen la tapara la boca con la mano y la inmovilizara debajo de él.
-Shh, tranquila Aly, ahora vas a dormirte hasta que lleguemos a nuestra nueva casa, creo que vamos a convivir juntos un tiempo, puede ser largo o corto, eso depende de tu familia, pero no podemos permitir que veas adónde vamos.-explicó Allen con una sonrisa, mientras miraba fijamente los ojos horrorizados de Alicia, que empezaba a comprenderlo todo.
Allen sacó de su bolsillo una jeringuilla, y Alicia, al verla, empezó a revolverse como una loca, intentando que la soltara, para llamar a James.
Allen empezó a reírse al ver que ella no conseguía soltarse, y en un descuido, clavó la jeringuilla en el brazo de Alicia. La chica gimió de dolor, y empezó a llorar. En 5 segundos estaba completamente dormida.
Allen la soltó y empezó a atar las manos y los pies de la chica, por si se despertaba. Luego la amordazó, y la sacó del coche para meterla en el maletero.
-¿Crees que van a cogernos? No quiero ir a la cárcel.-preguntó Rebecca, mirando preocupada al chico.
-No te arrepientas ahora, es demasiado tarde, y no te preocupes, si hacemos esto bien, jamás sabrán que somos nosotros, y nos llevaremos el dinero.-dijo Allen poniendo los ojos en blanco.
-Pero ella nos ha visto, si la soltamos le dirá a todo el mundo que hemos sido nosotros.-dijo la chica.
-Lo sé, ya había pensado en todo esto cuando accedí a ayudarte con tu plan, a diferencia de ti, en verdad no sé por que te ayudo, tu no quieres hacer esto.-afirmó Allen, muy serio.
-Si lo quiero hacer, la odio, quiero librarme de ella.-chilló Rebecca, enfadada.
-¿La odias tanto como para matarla?-preguntó Allen, con curiosidad. Al ver que ella se había quedado muda, sonrió.-Entonces no la odias lo suficiente. Sólo tienes envidia, pero ya da igual, vamos a hacer esto bien, ve al coche y trae el móvil, no quiero que la policía vea las llamadas y los mensajes "amenazadores" que la mando de vez en cuando.
-Vale, ¿y qué vas a hacer con James?-preguntó Rebecca con interés.
-A diferencia de ti, yo quiero vengarme, sobretodo de mi hermano, por eso, quiero que pongas el bolso y un poco de sangre de Alicia en el maletero del coche de James. Él será el sospechoso de la desaparición de Alicia, irá a la cárcel y dentro de poco el caso se olvidará.