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Looking for Alicia — capítulo 12
Capítulo 12: Venganza.
Lo odiaba. Nunca había conocido a una persona tan detestable como él, y tan diferente a su hermano. James…era todo lo que una chica podía desear, y Allen…era tan…parecido a su hermano y a la vez tan diferente.
Vio como soltaba la coca en la mesa, encima de un folio, y empezaba a esnifársela, Alicia hizo un gesto de asco, y se volvió dándole la espalda.
-No seas tan remilgada, hace unas semanas, esto lo hacíamos tú y yo, diariamente, ¿quieres un poco?-dijo Allen, sentándose en la cama, a su lado, con otra bolsita.
Alicia le miró con odio y le dio un manotazo en la mano haciendo que la bolsita cayera al suelo, y la coca se esparciera por el suelo de madera.
-¡Joder! ¡Mira lo que has hecho, zorra!-gritó Allen fuera de sí, golpeando con tanta fuerza a Alicia, que la chica cayó de la cama.
Allen se agachó a recogerlo pero ya se había juntado con granos de tierra, que estaban muy visibles.
-¡Estúpida, ya no puedo venderlo!-gritó el chico, fuera de sí, pegando una patada a una silla que salió volando y se estampó contra la pared, rompiéndose.
-Entonces he evitado que acabes convenciendo a unos adolescentes a que tomen esta mierda.-murmuró la chica, que no se había levantado del suelo, y tenía la voz pastosa.
-No sé como mi hermano puede quererte con esa boquita que tienes, aunque por lo demás, entiendo a mi hermano. Bueno…vamos a estar los dos aquí mucho tiempo, y solos, tal vez podamos disfrutar un poco.-dijo Allen con una sonrisa acercándose a ella.
-Ni lo sueñes Allen, ya hiciste eso una vez y lo pagué muy caro.-respondió ella.
-Vamos no fue tan malo, apuesto a que disfrutaste.-contestó el chico.
-¿Cuántas veces voy a decírtelo para que lo puedas entender? Me drogaste, y además bebí alcohol, no me acuerdo de nada de lo que tú dices que hicimos esa noche.-dijo Alicia, con voz de cansancio.
-Cariño no te confundas, yo no te drogue, yo sólo te llevé a la fiesta, el alcohol y las drogas fueron las que tu quisiste tomar.-respondió Allen, con satisfacción.
-Si es verdad, pero si no me hubieras llevado a esa fiesta no hubiera pasado nada, y James no me habría dejado.-respondió Alicia, enfadada.
-No te dejó porque te llevé a esa fiesta, fue porque nos pilló dormidos en su cama, desnudos, y como mi hermano no es tonto, supuso lo que había pasado. A ti te dejó, pero a mí estuvo a punto de echarme de casa, incluso tuvo que irme a vivir con mi padre, pero luego tú fuiste arrastrándote y llorando, para que volvierais juntos, y mi hermano volvió contigo.-relató con dureza, bastante enfadado.
-¿Así que eso fue lo que te dolió? Que te negara lo que había pasado esa noche y que volviera con James y te tratara como si nada hubiera pasado entre nosotros.-afirmó la chica, a su pesar con tristeza.-Allen, si haces esto porque prefiero a tu hermano que a ti, que me secuestres no va a hacer que cambie de opinión, quiero a James, y nada de lo que hagas va a cambiar eso.-explicó Alicia, para que Allen lo entendiera.
-Acabarás por olvidarlo, porque no vas a volver a verlo. Te explicaré la situación: Todas las pistas que yo mismo he puesto sobre tu paradero, son falsas, llevan a la policía a falsas conclusiones pero siempre al mismo culpable: James. Yo puse la sangre y tu bolso en su maletero del coche, y la policía, al ver que no tiene coartada, entre las horas en las que te secuestraron, será el primero sospechoso, luego está el asunto del móvil, si encuentran el móvil, sabrán que mi hermano fue al que te envió un mensaje, y tú quedaste con él, así que directamente iría a la cárcel.-explicó tranquilamente Allen, mirándola fijamente.
-¿Y por qué no has hecho que encuentren el móvil?-preguntó Alicia sin comprender la retorcida mente de Allen.
-Por que sería demasiado estúpido, si encuentran el móvil fácilmente, cualquiera pensaría que alguien le está tendiendo una trampa a James, y no quiero eso. Si James fuera el verdadero culpable y hubiera matado a Alicia, escondería el móvil donde nadie pudiera encontrarlo, para que nunca le pudiesen culpar con verdaderas pruebas.-explicó Allen con una sonrisa perversa, dirigida a Alicia.
-¿Por qué quieres meter a tu hermano en la cárcel? Podrías haber culpado a cualquiera, pero fue a James, ¿por qué? Es tu hermano.-preguntó Alicia sin comprender.
-Tú tienes una hermana Alicia, tienes que comprender lo que pasa, imagínate que tu hermana y tú estáis muy unidas, y tenéis un negocio perfectamente organizado, con contactos, y os va muy bien, pero de repente aparece un chico, y tu hermana se queda embobada, hasta el punto de dejar el negocio, y poniéndoos en peligro a las dos, por ese chico, ¿qué harías?-dijo Allen, esta vez muy serio.
-Hablaría con ella y le diría que pasaría si deja el negocio, y probablemente diría que dejara a su novio.-admitió Alicia, con tristeza.
-Bien, eso es exactamente lo que hice, hablé con él, pero estaba demasiado ocupado con su novia, hasta que un día, uno de nuestros clientes más importantes, pidió a James un encargo muy importante, pero ese día era el cumpleaños de su chica y se le olvidó acudir a la cita. Yo pagué su error con una paliza, y a partir de ahí, pasé a la acción, tenía que hacer algo para que se diera cuenta de que estaba pasando, o simplemente hacer que rompierais-siguió explicando Allen, pero sin la sonrisa que antes había lucido en su cara.
-¿Por eso me convenciste para que tomara la droga?-preguntó Alicia, también muy seria.
-Era el único modo, él tenía que darse cuenta de que esto no era un juego, y estaba segura de que si en este asunto se metía su novia, la dejaría para evitar hacerla daño, pero no se dio cuenta hasta el final…cuando estabas demasiado enganchada para dejarlo, y mi hermano decidió que era mejor seguir contigo para poder ayudarte a salir de allí, así que todo mi plan fracasó, pero a partir de ahí, decidí que tú eras su punto débil , ¿recuerdas cuando viste la droga en nuestro sótano? Saliste corriendo de mi casa llorando, y estuviste una semana sin hablar con mi hermano, hasta que lo volvisteis a arreglar, fui yo quien dejó al descubierto la droga, siempre la guardamos en el armario y esa vez te la encontraste en el suelo.-siguió Allen, cada vez más furioso.
-¿Debo suponer que cada problema que tuve con James fue por tu culpa?-preguntó la chica, cada vez más pálida por todo lo que Allen la estaba diciendo.
-Si, casi todo.-respondió él con sencillez, volviendo a esbozar una sonrisa.-Y ahora lo he conseguido.
-Tu hermano no ha dejado de quererme, ni yo a él.-contestó Alicia, mirándole con frialdad y desprecio.
-¿Es que no lo entiendes, Alicia? Me da igual que os queráis o no, he conseguido separaros, que es lo que quería.-dijo él, sonriendo.
-¿Y cuál es la finalidad de todo esto? ¿de qué tu hermano esté en la cárcel y yo aquí contigo?-preguntó Alicia, sin saber si quería saber la verdad.
-Venganza, obtengo mi venganza, mi hermano me traicionó al preferir a una chica a la que había conocido hace unos meses, que encima le había engañado conmigo, a su propio hermano, que le cuidó desde pequeño y le ha ayudado a salir adelante siempre, y venganza contra ti, tú me quitaste a mi hermano, y ahora yo…te he quitado tu vida.