¡Aléjate sangre sucia! — capítulo 13
Esa mañana, Draco discutía con Snape al respecto. Hermione estaba en el sofá y aunque no podía ver, seguía escuchando.La conversación sobre ella y su cuidado en las manos de Draco. Parecía que eso no le simpatizaba y de todas formas, tenía que hacerlo. No tenía opciones. Suspiró al escuchar su nombre una y otra vez, en gritos. Snape se detuvo frente a ella y la contempló, mientras ella mantenía sus ojos cerrados y sostenía el bastón que usaba para apoyarse, entre sus piernas. No necesitaba abrir los ojos para "mirar" algo que ya sabía. — Vete— dijo y Draco ladeó la cabeza.— vete si eso es lo que deseas. No te ataré a mí, porque simplemente estaría acometiendo una enorme torpeza. ¿Cómo podría mejorarme con alguien que solo piensa en sí mismo, en detrimento de los demás. Snape no contestó, pero Draco parecía tener su propia opinión al respecto. — Eso es lo más sensato que has dicho. Razonable. Será mejor que aproveche, antes de que cambies de parecer y me obligues a quedarme. Snape negó con la cabeza. — No saldrás de aquí. Al menos no hasta que Granger pueda ver. Hermione negó con la cabeza y tomó su bastón, para alzarse del sofá. Lo colocó a un lado y suspiró en respuesta. No estaba lisiada. Solamente no podía ver. Caminaba, pero solo había dejado de ver. No importaba lo demás. Severus la miró de reojo. — No acepto que niños mimados, tengan que cuidarme. Está bien así, profesor Snape. Estoy acostumbrada a esto. No tengo problemas. Pero Snape insistía. Draco no quería ceder a la opresión. — Se quedarán juntos, les guste o no. Son órdenes de Albus Dumbledore y no tienen otra opción, más que acatar lo que se les ordena. Draco quien sostenía su varita, listo para desaparecer, la soltó en el sofá. De mala gana. No podía dejar de creer; que Dumbledore era una molestia muy grande que debía desaparecer de Hogwarts. Inspiró y asintió, como último recurso. Hermione caminaba hacia la cocina, sin prestar atención a lo que allí se llevaba a cabo. No importaba. Él no la necesitaba. ¿Para qué preocuparse por ello? Tomó una pequeña taza y sirvió un poco de té en ella. Regresó a su habitación y se sentó en la cama. Sin saber por qué motivo, simplemente se había echado a llorar. ¿Por qué se sentía tan vulnerable? ¿Por qué se sentía tan sola? Ladeó la cabeza cuando escuchó pasos y se limpió las lágrimas con las muñecas, rápidamente. Inspiró nerviosa y trató de parecer que nada estaba sucediendo. De aparentar. Pero en su interior, todo era revolución. Todo dolía. Ardía de la peor forma imaginada. Draco resultaba ser la persona más pedante y poco preocupada, que jamás había visto. La persona menos humilde que había conocido a lo largo de su vida. — Te quedarás hasta que todo se solucione— dijo Snape mientras entraba en la habitación y miraba a Hermione. Sus manos temblaban, mientras sotenía la taza de té que se había servido— ¿Qué le pasa? — Nada. Solo estoy cansada. Si me disculpan, iré a descansar. Draco la conocía. Cansada no estaba. Estaba nerviosa. Tensa. Preocupada por terminar tan sola como siempre había estado. Sonrió ante lo que acababa de pensar. Sí. Ella siempre estaba sola. Hermione se dejó caer en la cama y trató de no pensar en nada coherente. En solo ver líneas. Ver colores. Ver menos que presiones y tristezas. Pero Draco siempre terminaba entre sus pensamientos. ¿Por qué tenía que enceguecer? ¿Por qué no podía solo volver a ver e irse para siempre? Resultaba desconcertante, que una persona como él fuera tan desdichada y tratara de hacerle sentir lo mismo al resto de los que con él convivían. Sus padres. Él... Mezquinos. — Espero que no esté enferma. Vigilarás eso, Draco.— dijo Snape, acomodándose la capa de viaje. Draco lo miró de soslayo. — ¿Vigilarla? ¿Cuidarla? — Y todo lo demás. Sin refutar. Estaba condenado. Apresado. No tenía muchas opciones y comenzaba a resultar molesto. Fastidioso en muchos formatos que no podía definir. Inspiró y asintió, mientras Snape caminaba hacia la chimenea. Ladeó la cabeza por última vez y señaló sus dos ojos con sus manos. En señal de que lo vigilaba. ¿Podía resultar peor? No. Ya era peor. Él con poderes y Hermione que seguía sin ver. Terrible destino. Triste.