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Death Note II: La leyenda del Hassassin. — capítulo 19
Capítulo 19:
Near
Al joven Cole Stanghouse, lo había llamado de muchas maneras a lo largo de toda su vida. Su madre siempre lo había llamado "campeón", pues siempre había tenido esa extraña capacidad, a pesar de su complexión delgada, de ser un excelente jugador de waterpolo. Cole era un muchacho de cabello castaño y ojos verdes, delgado y de espalda ancha, causada por esos largos y vigorizantes entrenamientos en la piscina de su universidad, donde estudiaba periodismo.
Su padre siempre lo había llamado "el hombre", haciendo alusión a su gruesa y grave voz, que trasmitía una agradable sensación de tranquilidad y fortaleza.
Y sus compañeros de escuela, siempre lo habían llamado "listillo", por ese entusiasmo que sentía todos los días de aprender, al contrario de sus compañeros, que se acercaban a la alergia como gato al perro. Entre muecas y quejidos ajenos, el joven Cole resaltaba por ser un muchacho muy inteligente y con una excelente voz para hablar en público.
De ahí le había salido la idea de ser periodista, y estudiaba en la universidad, gracias a una generosa beca, pues sus padres, un vendedor de comida rápida y una secretaria, no podían pagar una colegiatura tan molestamente alta.
Para cooperar con el dinero de su casa, Cole trabajaba como asistente en la BBC. Su misión era llevar papeles, donas y café de un lado al otro del edificio. Sin embargo, esta vez, Cole tenía una misión nueva, y el trabajo le causaba una ingrata excitación.
Llevaba en sus manos un video que un hombre había exigido poner, diciendo que "revelaba al mundo a su verdadero Dios." El pobre ancianito, llamado Phineas Ross, había insistido tanto, y a Cole le había dado mucha lástima, por lo que había aceptado. Además, sí el video era lo que prometía ser, Cole ser haría muy, muy popular. Por si fuera poco, el anciano había muerto la noche anterior.
Caminaba rápidamente, emocionado e impaciente, deseoso de mostrar el video a su jefe, un viejo y arrugado señor, amante de las jovencitas y el cigarrillo, llamado Arnold Basile. Tamborileaba los dedos sobre la gruesa capa de plástico protectora del video.
Cruzó unos cuantos pasillos, atravesó unas cuantas puertas, y saludó a algunos amigos, antes de finalmente llegar a su destino: una puerta de cristal, con la sigla escrita en letras doradas: A. Basile. Director General.
Entro, sin preocuparse por llamar con los nudillos, su jefe perdonaría su falta de educación esta vez.
-¿Señor?- preguntó, tentativamente. Arnold levanto la vista de un reportaje que veía en su pequeña televisión portátil.
-¿Qué pasa ahora?- dijo el hombre, de un modo grosero. Miro al video que Cole le enseño, como si fuera un pedazo de carne, y él un hombre hambriento. - Ponlo.
Cole obedeció, rápidamente. Insertó el viejo cassete en un aparato ostentoso y gigante, y lo conecto con algunos cables a la televisión portátil.
Arnold Basile adoraba los buenos trabajos, tanto como a su joven y nueva esposa. Se puso una mano en la barbilla, y mientras la acariciaba como si fuera un pequeño cachorro peludo, observó el tétrico mensaje que aparecía en su pantalla.
-Cole.- preguntó, súbitamente. El muchacho inmediatamente le prestó atención.- ¿Dijiste que te lo dio un anciano?
-Sí, señor.- respondió, respetosamente, conteniendo una sonrisa.- El anciano que murió anoche, de hecho.
-Excelente. ¿Y te aseguro que era real?
Cole solo sonrió, dándole confianza a su jefe, quién le dirigió una penetrante mirada.
-Me dijo que revelaría el camino a un Nuevo Mundo. Juro que era real. Y que debía ponerlo este viernes.
-¿Mañana?- interrumpió Arnold, frunciendo el ceño. Mañana tenían una buena noticia sobre terrorismo y declaraciones no oficiales de la guerra. Una bomba periodística.
Pero no se comparaba a eso. Suspiró, saboreando el dinero que tendría mañana por esa nota. Todos pagarían por oírla y verla nuevamente.
-Cole. Usted tiene un aumento de salario. Y el mundo, tiene a un Nuevo Dios.
Orfanato Wammy. Viernes.
El día parecía precioso y radiante, hacía frío aún, y un ligero vientecillo alborotaba el cabello de Ángel Matsuda. El sol brillaba en lo alto, solo y sin ninguna nube vulgar que lo opacará. Hoy era el día en que el sol podía lucir su belleza a todo resplandor.
Y ese día, Ángel también brillaría.
El señor Wallace lo había citado, junto con Alexei, en su oficina. Ángel había llegado tranquilo, con todo planeado. No tendría problemas en un buen plazo detiempo, y eso lo hacía sentirse alegremente calmado.
No esperaba que "N" estuviera en la oficina de Wallace, ni mucho menos. Jo le había dicho que no hiciera una gran maleta, quizás solo una pequeña bolsa con una sola muda. Según Jo, no duraría mucho tiempo. Ángel esperaba que ella estuviera hablando metafóricamente.
Se había esforzado una mínima cantidad de tiempo más, en peinar su alborotado cabello, deseaba dar una buena impresión. Una buena impresión, al que sería su enemigo mortal. Y no se rendiría hasta eliminarlo.
Estaba tranquilo, según Misa, estaba demasiado tranquilo. Pero una sonrisa fugaz cruzó su rostro, al entrar a la oficina de Wallace, sin tener la cortesía de tocar con los nudillos. Inmediatamente, se encontró rodeado de Joy Wallace, sonrientes.
-Buenos días- saludó, con una singular alegría. Dio varios pasos decididos hasta el centro de la habitación, donde se quedo de pie, atento, a la espera de nuevas instrucciones, como un joven estudiante frente a su salón de clases, a punto de dar una explicación sobre su increíble tarea.
-Buenos días, Gelsu. Solo necesitamos a Alexei para partir.- dijo Wallace, mirando de reojo la ventana que irradiaba luminosidad detrás de él.
-¿Dónde está?- pregunto Ángel, entrecerrando los ojos, como sí el hecho de que Alexei aún no llegará, le importará lo mismo que un cacahuate. Pero obviamente, no era así.
-No lo sé. Nunca ha sido muy puntual.- respondió Jo, rodeando sus ojos. Levanto una mano, y se acomodo un mechón de cabello blanco y canoso, detrás de la oreja. Parecía preocupada, como una madre se preocupa por su hija.- Pronto llegará.
-Estoy seguro.- agregó Ángel. Conocía lo suficiente a Alexei para saber que vendría.
Alexei llevaba un buen rato, de pie, delante del espejo, observando su reflejo, sin pensar nada, sin hacer movimiento alguno. Tan solo miraba.
Los baños estaban solos, era muy tarde, y todos estaban en clase. Todos, excepto ella y Ángel.
Suspiro, despertando de ese sueño profundo y vacío en que había estado dormida frente al espejo. Afuera, el día era esplendido, soleado y alegre, parecía que gritará que hoy sería un excelente día para salir.
Entre sus manos había un listón rojo, como la sangre. Comenzó a colocárselo en el cabello. Aquel listón no era un adorno, era un recordatorio de lo que debía hacer trabajando junto a Near. Un recordatorio de que debía matarlo.
Por eso era rojo sangre.
Después de todo, para eso vivía. No habría nada que le impidiera lograr lo que planeaba. Debería traicionar y mentir mucho, pero eso no importaba. Siempre y cuando ella resultará ganadora.
"Tranquilas. Pronto volverán a estar juntos." Pensó, impulsivamente, mirándose por última vez al espejo. No deseaba recordar como se había encontrado en esta situación, ahora solo sabía que debía concentrarse por completo en el futuro y el presente. No en el pasado.
"Tranquilas. Pronto estaremos juntos." Se dijo, seriamente, recordando, curiosamente, algunos fragmentos de su pasado. Sacudió la cabeza, no quería pensar en ello. Entonces, con paso decidido digno del melodrama, salió de los baños hacia la Oficina de Wallace.
Todos se sobresaltaron al escuchar el toc-toc que venía de la puerta. Wallace se puso de pie, arqueando las cejas, y Ángel levanto la cabeza de sus manos, que había estado mirando como si fueran un monumento.
-¡Alexei! Por fin. Vámonos, vámonos ya.- apresuró. Se despidió de Jo con un gesto de la mano, y con otro gesto, indico a Ángel que saliera del despacho. Él obedeció sin titubear.
Cuando vio a Alexei, notó que se había colocado un listón llamativamente rojo en el cabello. Ignoro el detalle, y siguió a Wallace por un pasillo.
Wallace loscondujo hasta afuera del Orfanato, por el jardín trasero, donde algunas abejas empezaban a zumbar y el sol le pegó de lleno en los ojos. Entrecerró los ojos, y cuando pudo abrirlos normalmente, ya no se encontraba en el jardín, sino entrando al bosque. Caminaban por un sendero casi invisible,rodeado de setos y arbustos. Los árboles cubría en cielo, y a intervalos dejaban pasar rayos de luz, que iluminaban el cabello cobrizo de Ángel.
No se escuchaba más que la ruidosa respiración de Wallace, algunos pajarillos cantando y el sonido de sus pasos al tocar la maleza del suelo. Ángel tuvo la intuición de que en verano, ese bosque estaría lleno de coloridas plantas y musgo ocasionado por las lluvias frecuentes.
-Ya…no…soy tan joven… pero…casi llegamos.- dijo, entre palabras, Wallace, forzando una sonrisa cansada y casi paternal a sus alumnos.- Nunca…recorro este…camino y… ahora… solo piensen que es un día de…campo.
-Sí, un día de campo familiar.- interrumpió Alexei, con una extraña sonrisa retorcida. Ángel la miro de reojo, como sí la palabra "familiar" tuviera cierto efecto mágico.
-¿Tus padres…?- empezó Ángel, pero se detuvo. Creyó que no sería agradable recordarle a una huérfana a sus padres. Sin embargo, Alexei le respondió de buena manera.
-A veces salíamos al parque. No lo recuerdo mucho.
-¿En Francia?- insistió Ángel. Misa a su lado lo miro atenta.
-No. En Bélgica también hablamos francés.- le dijo, seriamente. Ángel iba a preguntar más, pero entonces, el señor Wallace se detuvo súbitamente. Lo lamentó, pues deseaba saber más sobre Alexei, y así eliminarla de su camino, como si fuera una roca pateada fuera del sendero.
Se encontraban en un claro, que no tenía nada de especial. Era pequeño, y cubierto de maleza que llegaba hasta las rodillas. Un montón de hierbas espinosas y arbustos secos provocaban pequeños hilachos en los pantalones de hilos delgados de todos.
-Tres pasos al frente, por el claro va.- recitó el señor Wallace, mirándolos seriamente. Ángel vio como Alexei daba tres pasos al frente, e instintivamente la imitó.- Dos pasos a la derecha y uno atrás.- obedecieron, Ángel se preguntaba que tendría planeado el señor Wallace.- Diez al frente, dos al oeste, uno al norte y un par al sur. - Cuando se encontraron, confundidos, en el lugar posicionado, la esquina izquierda, el señor Wallace los miró atentamente, como sí se estuviera divirtiendo.- Ahora, brinca.- agregó, conteniendo una sonrisa. Después de mirarse significativamente, Ángel y Alexei dieron un pequeño salto.
Lo que sucedió entonces, fue que el pedazo de suelo donde se encontraba, disminuyó unos centímetros. Ángel se tambaleo, y trato de volver a mantener el equilibrio, pero se dio cuenta de que el cuadrado de tierra, bajaba, y bajaba más. Hasta encontrarse frente a un túnel oscuro y subterráneo, donde unas escaleras polvosas y quebradizas quedaban a la vista.
-¡Señor Wallace!-grito Ángel, mirando al cuadradito de cielo sobre él. Escuchó el eco de su voz.
-¡Tranquilos! Los esperan al final de las escaleras. Buena suerte.- escuchó decir Ángel, a lo lejos. Tuvo una extraña sensación de desconfianza, la voz de Wallace se le antojaba muy lejana. Soltó una palabrota en voz baja, y miró a Alexei, que lo veía con mala cara.
-¿Qué?- preguntó, cortante.
-Controla tu lenguaje, idiota.- le espetó. Entonces, comenzó a bajar los escalones, Ángel no se movió.- ¿Qué? ¿Te da miedo la oscuridad?- lo retó Alexei, perdiéndose en la oscuridad. "Es a ti a quién debería darle miedo la oscuridad. Yo soy la luz"
-Tranquilo. Yo te guió.-dijo Misa. Ángel asintió, y sin estar muy convencido, se interno en la oscuridad de aquel túnel.
-Alexei. Espera.- susurro, mientras se sumía en una oscuridad total. No escuchó voz que respondiera.
Sus pasos resonaban, hacían eco cada vez que ponía el pie en un nuevo escalón. Notaba que bajaban rápidamente, cada vez más profundo. Hubo una ráfaga de frío y se estremeció.
-Alexei. ¿Dónde estás?- llamó, esta vez más alto. Escucho un murmullo de voces no muy lejos de él, y apresuro el paso. Por poco tropieza, pero logro recobrar el equilibrio.
-Casi llegamos. Ella está bien. De hecho, está hablando con una chica.- le avisó Misa, sonriendo.
"Genial, ya no es antisocial." Pensó Ángel. Entonces, choco contra algo, que sonó como madera.
-Es una puerta.- dijo Misa. Ángel se preguntó cómo podía verla en toda esa oscuridad. Al instante escucho pasos del otro lado de la supuesta puerta.
-¿Quién?- preguntó una voz masculina y de acento inglés, algo más de Norteamérica.
-Gelsu.- respondió, sin saber que debía responder exactamente.
Se escuchó un sonido metálico, y al momento, la puerta se abría con un chirrido aterrador. Sintió en su nariz un horrible olor a humedad. Y una luz incandescente le ilumino los ojos, cegándolo por un segundo. Cuando su visión fue normal, se encontró en un pequeño vestíbulo, todo de madera vieja y olorosa. Había un sucio sillóncon estampado floral, y una mesa de cristal donde había unas flores que se acercaban a la muerte, a punto de marchitarse.
Ahí había un hombre de cabello negro y lacio, que le caía por la cara. Era blanco y sus ojos claros y serios. Parecía un hombre inteligente y discreto. Le extendió la mano, y Ángel la estrecho, mirando al hombre atentamente. ¿Acaso ese hombre sería "N"?
-Soy Gevanni.- dijo el de pelo negro. Y sin decir nada más, el hombre le indico con una seña que lo siguiera.
-… ¿a Washington?- escuchó Ángel, era la voz de Alexei, muy cerca de ese feo vestíbulo.- No, nunca he viajado tan lejos.
-¡Algún día deberías ir!- dijo una voz alegre y femenina.- Es un lugar precioso, lleno de misterios.
-Esa mi prometida.- dijo Gevanni, ocultando una sonrisa bajo el cabello.- Kim.
-Ah.
-¿No es dulce? Lo dijo tan seguro…sin avergonzarse.- susurro Misa, ensoñada.- Así era como Light me presentaba a mí.
Cruzaron otra puerta, igual, del mismo material de madera vieja, y se vieron en un pasillo largo e iluminado por unas velas en la pared. Ahí Ángel vio a Alexei, junto con una mujer de unos 25 años, joven, y regordeta, tenía el cabello castaño y brillante, los ojos verdes y enormes, que se escondían tras unas largas pestañas. Sus ojos estaban rojos, como sí hubiera estado llorando. La muchacha daba la apariencia de ser simpática.
-¡Hola!- saludó, al ver a Ángel. Le sonrió encantadoramente.- Soy Kim, la prometida de Gevanni.- miro con soslayo al hombre de pelo negro, quién sonrió débilmente.-Tú debes ser Gelsu. Me alegra que estén aquí, hemos estado un poco amargados. Pero bueno, debemos presentarlos con Near.
"Esta aquí."
Dicho esto, la mujer inició una caminata por varios pasillos iguales a ese, donde a cada lado se veían un par de puertas de madera vieja.
-¿Dónde estamos?- preguntó Ángel, curioso. Observaba cada detalle a su alrededor.
-Esto ya estaba aquí cuando Watari compró el terreno. Algunas personas se escondían aquí en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.- respondió Gevanni, mirando al frente.
-Fue afortunado que no estuviera en mal estado. Huele feo, y hay unas cuantas cucarachas. Nada comparado con nuestra centralita en el D.C.- dijo Kim, con una picara sonrisa. Aún así, el tono triste de su voz avisaba que extrañaba Washington.
-He oído que Near tiene un nuevo caso, ¿cierto?-interrumpió Alexei, caminando, con la espalda recta y paso rápido. El cabello le daba un brinco cada vez que daba un paso.
-Sí. Ya lo verán.- contestó Gevanni, mirando de reojo a Alexei, como sí le resultará conocida.- ¿De casualidad eres francesa?
Alexei pareció titubear un momento.
-No.- dijo al fin.- Soy de Bélgica, muy parecido.
-¡Es aquí!- exclamó Kim, deteniéndose frente a una puerta, más grande que las demás.- Tocó la puerta con los nudillos, y una voz masculina y grave dijo: pasen; al otro lado. Kim abrió la puerta.
Y Ángel contuvo la emoción.
Era una habitación grande. De madera, pero en buen estado, y olía bien. Había varias computadoras de diferentes tamaños y una pequeña televisión de antena, que estaba prendida en un canal de noticias. Había unas siete personas, que hablaban entretenidas.
Las personas iban de un lado al otro, pero apenas los vieron entrar, y dejaron de hacer lo que estaban haciendo, y se volvieron hacia ellos, inmediatamente. Se vieron atrapados en miradas curiosas, y susurros discretos, con los ojos de todos puestos sobre ellos, como sí analizaran absolutamente todo movimiento, desde las posición de sus manos, hasta su pecho respirando.
Pero lo que a Ángel más le llamó la atención, y supuso por la mirada con un revoltijo de emociones en los ojos de Alexei, que ella también estaba impresionada; fue un cabello blanco y alborotado que destacaba entre todas las cabezas. Era un muchacho, dedujo Ángel, alto y muy flacucho, que estaba sentado de manera encorvada sobre una silla, de espaldas a ellos. Su ropa era blanca y extraña y estaba arrugada, no se podía saber sí era una pijama o una camisa de etiqueta. El muchacho parecía estar entretenido en algo que hacía frente a una mesita, Ángel supuso que armaba un rompecabezas.
Ángel frunció el ceño, mientras sentía la huesuda mano de su madre en el hombro.
-Él es "N"- dijo Misa, seria. Nunca la había visto tan seria como en ese momento.- Él tiene la culpa de la muerte de Light.- agregó.
Ángel notó la mirada discreta de Alexei, y recordó que ella podía oír a Misa. Se pregunto qué estaría pensando, y deseo por alguna vez, saber lo que sentía. Pero no.
"¿Ese es el gran "N"? Es patético, se ve tan… poco importante e invisible."
Algunas personas le habían dicho a Alexei, que tenía la capacidad de ver más que el físico en las personas. Su hermana, en particular, le repetía constantemente que tenía una linda y dulce habilidad de ser nada superficial y muy abierta a las posibilidades.
"-A veces parece…-dijo Anastasia, tentadoramente. Alexandra permanecía con la mirada en el suelo, movía las manos nerviosamente en su regazo.- Qué vez algo más que todos nosotros.- dijo en un tono de voz más bajo, un juguetón susurro.
Alexei suspiró, y comenzó a mecerse sobre sí misma, abrazándose a las piernas. "Sí supieras…" pensó."
Alexei sentía que ese don no era suyo, que era ajeno,y pertenecía a la antigua Alexei, que era miedosa y lloriqueaba todo el día. Sacudió la cabeza, espantando ese horroroso recuerdo de ella misma.
Sin embargo, ella pensó que no se tenía que ser cierto para ver la gran aura llena de grandeza y valentía que rodeaba al muchacho de blanco, que según Misa, era Near. Alexei supo al instante que era inteligente, y estaba en vuelto en un tipo de burbuja protectora, un fuerte campo de fuerza, un reducido espacio personal.
Parecía frío y callado, calculador y concentrado. Apenas podía creer que fuera ese extraño muchacho con el que había hablado hace tiempo, a través de un computador.
Era como sí siempre lo hubiera imaginado así.
Kim les sonrió, tratando de darles confianza a ella y Ángel. Se alejo hacia el muchacho dando unos pequeños saltitos. "Vaya chica." Pensó Alexei, poniendo los ojos en blanco. Miro de reojo a Gevanni, que caminaba serio tras su prometida. "Son tan diferentes… y sin embargo se van a casar. No concuerda mucho con las leyes de la física, a excepción del magnetismo. Los polos opuestos se atraen."
-Near, han llegado, por fin.- le dijo Kim a Near, quién pareció ignorarla. Kim se giro y les sonrió nuevamente. "Sonríe demasiado… ¿en verdad es tan feliz? Es impresionante." Near ni siquiera los miró, incluso cuando estuvieron lo bastante cerca de él, como para ver que armaba un enorme rompecabezas con el dibujo de la Mona Lisa de Leonardo Da Vinci. A pesar de tener más de 5000 piezas, Near ya la había terminado.
-Alexei.- dijo Near, sin mirarlos. Destruía el rompecabezas. Alexei se sobresaltó al oír su nombre. Miró a Near, el cabello blanco le cubría parte de los ojos, y bajo rápidamente la mirada al encontrarse con los ojos grises e inexpresivos del detective. Eran opacos, casi perdidos. Near quito la mirada inmediatamente, como sí la imagen de Alexei le quemará la retina.- Por fin nos conocemos.- dijo en un susurro apenas audible. Era la primera vez, que Alexei quitaba la mirada ante alguien…desde su llegada al Orfanato.
Alexei se sorprendió, le resulto extraño que Near recordará esa conversación. "Puede ser peligroso para mí. Quizás dije algo que no debería." Sintió la mirada ahombradamente celosa del Monstruito en su espalda, pero no se digno a mirar. No deseaba encontrarse con esos ojos color sangre, turbantes y sanguinolentos.
Observó a Ángel y su shinigami, Misa, ambos parecían resistir la horrible tentación de abrir la boca para preguntar todas sus dudas, pero Kim, fue quién lo hizo primero.
-¿La conoces, Near?- preguntó alegremente, en un tono ilusionado. Sin mirarla a los ojos y sin quitar la vista del rompecabezas que volvía a armar, Near negó, antes de que Alexei pudiera abrir la boca para responder.
-No. Tan solo la conozco por las comunicaciones que tuve con Wallace.- respondió, con gran cortesía en su voz tranquila.- Un gusto conocerte personalmente, Alexei. Soy Near. ¿Puedo saber de dónde viene tu nombre?
-Gracias, Near, igualmente.- musitó Alexei, haciendo uso de los modales y reglas de etiqueta que había aprendido en su familia.- Alexei era el nombre del hermano de Anastasia Romanov.- susurro.
-Bastante interesante la elección de tu nombre, Alexei. Tu rostro me es vagamente familiar. ¿Crees saber por qué?
"Demonios. Preguntas raras otra vez." Frunció el ceño, sabía perfectamente porque su rostro le resultaba familiar a Near, y odiaba ese pequeño detalle. Se limito a encogerse de los hombros: Near la ponía de nervios.
-También tu rostro me resultaba muy familiar, Gelsu.- dijo ahora, dirigiéndose a Ángel. Alexei vio como Ángel permanecía serio, profesional y maduro. "¿Cuándo se volvió así de…tranquilo?"- Esperemos que seas tan inteligente como tus amigos del Orfanato Wammy dijeron. Creo que esperan mucho de ti. Pero insisto, tu cara me resulta muy conocida.
-Yo…- tartamudeó Ángel. "Near reconoce que Ángel se parece a Light Yagami. Todo el mundo lo sabe."
-Bueno, no importa.- lo cortó Near, terminando nuevamente el rompecabezas de la Mona Lisa.- Bienvenidos sean ambos. Ahora, Kim, Gevanni, por favor, retírense.
Los adultos obedecieron, dirigiéndose a hablar con un hombre de gran barriga, que chupaba entretenidamente un polo de color rosa.
-Me gustaría que tomarán asiento. Hay algo que debo comunicarles.
"Near." Pensó débilmente Alexei. "Debo matarte."
De nuevo, el corazón de Ángel tomó un ritmo acelerado, deseo que eso no se le volviera obsesión. Recordó que llevaba una pequeña maleta en el brazo, la había olvidado por completo. Y dentro de esa maleta, lleva las hojas blancas de la Death Note.
Arrastró una silla, junto a Near, pero asegurándose de tomar la distancia suficiente. No sabía porque, pero sentía una ligera sensación de asco. Lo que más sentía en esos momentos, era odio.
Odio, sí. Ahí estaba el verdadero asesino de Light Yagami. Era Near, y no Matsuda el villano de la historia.
-Recientemente, se provocó un asesinato en Londres. Dos jóvenes adultos murieron por un ataque al corazón, sin que estuvieran enfermos de alguna enfermedad cardiaca. Tenemos pruebas de que la pareja simplemente estaba recostada en su cama viendo televisión, cuando ambos murieron por un ataque al corazón. Gevanni.- llamó, Near. Inmediatamente, el hombre de cabello negro se hizo presente y entregó a Near un sobre cerrado.- Gracias.
Near le entregó el sobre a Alexei, mientras una gota de sudor caía por la frente de Ángel. "Está hablando de Venus y Luke. Estoy seguro." Contempló con gran esmero los gestos de Alexei al ver el contenido del sobre. Fuera lo que fuera, palideció, antes de entregarle el sobre a Ángel.
Preguntándose inevitablemente que encontraría ahí, abrió con manos temblorosas el sobre. Y con una nueva firmeza, sacó el contenido.
Se quedó estupefacto.
Podía ver a una borrosa figura, pero la reconoció inmediatamente. Era Venus, con la cabeza recargada en otra figura borrosa, que seguramente sería Luke. Parecían estar profundamente dormidos y sus caras estaban tenuemente iluminadas por una luz fosforescente, quizás de un televisor o una computadora. Sus rostros se veían calmados.
-Esa fotografía fue encontrada en un blog anónimo. Podemos confirmar que es autentica. Como sabrán, no hay mucha normalidad en el hecho de que dos personas murieran la misma noche, casi al mismo tiempo, y sin estar enfermos del corazón.- continuó Near, con los ojos fijos en su rompecabezas nuevamente. Sus ojos cambiaban de posición constantemente, siguiendo las piezas que movía.- Existe un gran asesino que mataba con un ataque al corazón. ¿Lo conocen?
Por supuesto que Ángel lo conocía, pero no se atrevía a mencionar su nombre. Sería como mencionar la palabra sagrada de una religión, o hablar de un Dios. Ángel sintió que aún no era digno de eso. Y sí él no era digno, entonces, nadie lo era.
-Kira.- respondió Alexei, desesperadamente, aún con ese estremecedor tono pálido en su rostro. "¿Qué le sucede? ¡Ella sabe que fui yo quién…! Quién los mató. ¿Por qué le sorprenden las fotos?" Near pareció contener una sonrisa.
-Efectivamente. Kira es el asesino más perfecto hasta ahora. Asesinaba a las personas, utilizando un cuaderno, llamado "Death Note". Este cuaderno tenía la capacidad de matar, usando solo un nombre verdadero y un rostro correspondiente. Pueden encontrar al reverso de la foto, las instrucciones especificas para el uso de la Death Note, que obtuvimos de la investigación pasada.- explicó, señalando ligeramente con una mano el sobre que Ángel aún tenía en sus manos. Le dio media vuelta a la borrosa fotografía, y encontró las conocidas reglas de la Death Note. Fingió concentrarse en ellas, y frunció el ceño.
"Ahí está. La regla numero 21. El error en el plan de Alexei." Pensó Ángel, conteniendo una sonrisa burlona. Alexei podía ser tan ingenua como una niña de cinco años con una paleta de caramelo.
-Pero… esto…es imposible.- susurró Ángel.- ¿Cómo puede alguien matar escribiendo un nombre en un cuaderno?
-Dame eso.- dijo Alexei, pasando un brazo rápido por enfrente de Near y Ángel, hasta arrebatarle el sobre a Ángel. El chico de cabello cobrizo vio como la serena expresión de Near se tornaba en sorpresa unos segundos, antes de tomar su máscara inexpresiva nuevamente.
Alexei leyó por unos segundos las reglas, y Ángel imaginó que ella se daría cuenta del error de su plan, pero no… Alexei dejó el sobre en la mesa de madera, y soltó un profundo suspiro.
-¿Shinigami? ¿Qué es eso?- preguntó ingenuamente.
-¡Eh! ¡No te hagas la ilusa ahora!- dijo Misa, pero nadie le hizo caso. Ángel observó que buena era Alexei para mentir, incluso, parecía disfrutar haciéndolo. Cualquiera le creería su fingida ignorancia.
-Es un Dios de la Muerte.- respondió Near.
-¡No puede ser real que ese sea el método que Kira usó!- dijo Ángel, elevando la voz.- ¡Tiene que haber un truco!
-Me alegra que seas tan escéptico, Gelsu.- interrumpió Near, aún tranquilo y paciente.- Pero te equivocas. No hay truco alguno.
-¿En verdad existen los shinigamis?- preguntó Alexei. Near levantó la mirada unos segundos, antes de asentir.
-Solo los ven los que tocan la Death Note, y…
-¡Near!- gritó alguien. Kim corrió hacia ellos, con una hoja arrugada de papel en la mano. Parecía asustada.- Tienen que ver esto.
Entonces, Kim dejo caer sobre la mesa la hoja de papel, que Near desdobló con tranquilidad, a pesar de Kim, quién al parecer tenía una gran urgencia de entregar ese mensaje.
Ángel se preguntó qué hora sería.
-Enciendan la televisión.- ordenó Near, después de leer el papel, con la frase: "Canal 46. BBC. Reportaje especial sobre una próxima conspiración. 12:00 pm. Atte. Wallace." Luego, se puso de pie y de dirigió con paso encorvado a la pequeña televisión que acababan de encender, frente al hombre de gran barriga.
Ángel sonrió, mientras seguía los pasos del muchacho de pelo blanco. Observó un reloj digital en la muñeca de Gevanni y sonrió. Las 12:00 pm.
Era el momento.
-¡¿Pero qué…?!- exclamó Alexei, con voz sorna, en un susurro casi inaudible. Ángel sabía que sucedía.
-*…Tenemos en posesión a este video. Puede contener imágenes que ofendan al televidente. Se solicita discreción.-*dijo un muchacho de cabello castaño y voz grave y profunda, adoptando un gesto serio. En un instante, su imagen desapareció de la televisión, para dar paso a un video que Ángel ya había visto.
Todo comenzaba con imágenes desastrosas. Cadáveres con un pésimo estado, personas llorando, niños africanos con moscas en los ojos y nada más que pellejo y hueso en sus cuerpos pequeños. Personas deformes, estallidos de bombas. Campos de concentración judíos, contaminación. El video era silencioso, pero tenía el mismo peso en todas las personas que lo estaban viendo: contenían el aliento, sin atreverse a respirar siquiera.
Ángel estaba rebosante de alegría.
Y Misa también.
Pero ambos permanecían serios, fingiendo no saber nada de ese video, al igual que todos los demás.
De repente, las imágenes desaparecían. Y aparecía una gran "H" roja, sanguinolenta y respetuosa, con un fondo negro.
H
Una voz distorsionada y fría provino de la pantalla.
-Saludos todos, miembros de este planeta, hermanos míos.- dijo la voz, con una gran seguridad.- Seguro se preguntan quién soy, y no dudaré en responder a su pregunta inmediatamente.
La pantalla cambió inmediatamente. Apareció una nueva palabra en ella.
Hassassin
Ángel escucho como un suspiro de admiración y temor recorría la estancia. Sintió una gran excitación al ver el miedo que su nombre imponía. Miró a Alexei, y disfruto de verla tan impresionada.
-Vengo a este mundo con una misión. No quiero hacerles daño, al contrario, quiero salvarlos de las tinieblas en las que nos encontramos. Tengo en mis manos un inmenso poder. Pueden cambiar al canal 78, donde el conductor del show "¡Buenos días! ¡Hablando con Eric Tang!", estará muriendo de un ataque al corazón.
-Cambien al canal.- ordenó Near, serio. Alguien detrás de Ángel obedeció, y de pronto, vieron la imagen de un hombre rubio y de una sonrisa radiante, gritando de dolor, con una mano sobre su corazón.- Vuelvan al video.
Justo en ese momento, el Hassassin volvía a hablar.
-Ese hombre fue acusado de asesinar a su esposa. Hay rumores de que pago cierta cantidad de dinero para que lo declararan inocente.
-Yo les prometo un mundo nuevo.- continuó el Hassassin.- Un mundo sin criminales, ni asesinos, ni gente indigna. Un Nuevo Mundo. El mundo que todos siempre quisimos. Un mundo perfecto para sus hijos, nietos. Una nueva etapa de iluminación.
La pantalla volvió a quedar en negro. Y en unos segundos sin señal, volvió a aparecer la imagen del muchacho de voz profunda.
-Este mensaje llegó a nosotros este miércoles, un anciano nos exigió ponerlo el día de hoy, a esta hora, las 12:00pm. Advirtió que habría una gran revelación con este video. Además, amenazó con suicidarse y matar a toda su familia sí no lo hacíamos. Después, murió en un accidente de coche, pero decidimos cumplir su último deseo.
"Ellos no se imaginan que yo soy el autor de ese vídeo." Ángel comenzó a retorcerse las manos.
-¿Está todo grabado?-preguntó Near. El hombre de gran barriga gruñó positivamente.- Gracias, Brian.
-Está en Gran Bretaña.- dijo alguien, con voz débil. Todos miraron a Alexei, quién observó a cada uno a los ojos atentamente.- Eric Tang solo se trasmite en Gran Bretaña. El programa es tan malo, que solo se le conoce en Gran Bretaña. El caso del asesinato de la esposa de Tang solo fue trasmitido en Gran Bretaña.Por si fuera poco, la central de la BBC está en Londres. Está cerca de nosotros.
-Tienes toda la razón, Alexei.- corroboró Near.- Tenemos la confirmación de que hay un nuevo Kira. Curiosamente, este Kira, el Hassassin, desea mostrarnos su poder desesperadamente. Mató al señor Tang, para comprobarnos que poseía la Death Note que ya mencione. Eso demuestra que es bastante impulsivo.
-¡Pero morirá mucha gente!- interrumpió Alexei, alarmada.- ¡No podemos permitir eso! Será gente inocente qué…
-¡Hay que hacer algo ya!- dijo Ángel.
-No.- se negó Near, tranquilo.- Relaciono la muerte de los jóvenes con un crimen pasional. Quizás celos. Buscaremos en el historial amoroso de la señorita Venus Assis, primera víctima del Hassassin. Quizás ahí se encuentre el Nuevo Kira. Kim, ¿podrías escribir los resultados de este día en la computadora #2, por favor?
Kim pareció impresionada, abrió muchos los ojos, y enarcó carismáticamente una sola ceja, una gracia que recién había logrado aprender.
-¿En la 2?- preguntó, dudativa, como sí no creyera que fuera una buena idea.
-Sí, por favor.- insistió Near, con esa mascara inexpresiva que tenía. Sin seguir totalmente convencida, Kim desistió, y se dirigió a la computadora portátil de aspecto más moderno, un ordenador blanco con elegancia en todos los aspectos de su hardware. -Nosotros tenemos otro trabajo.- agregó Near, refiriéndose a Ángel y Alexei.
Ángel tenía un mal presentimiento de todo eso. Sí Near investigaba sobre los amores de Venus y Luke, su nombre figuraría entre los más recientes. Y resultaría lógico, que fuera considerado el principal sospechoso por ser el posible hijo de Kira.
"Pero no hay lugar donde investigar." Se dijo a sí mismo, tratando de tranquilizarse. Entonces, lo recordó:
"Qué hacías ayer a las 12:00 am?
-Estaba en casa de mi novia .- respondió con voz quebrada. Quería llorar. Llorar hasta no poder más o se la acabaran las lágrimas de tanto dolor.
-¿Cómo se llama? ¿Cuántos años tiene?
- Venus ChristineAssis"
Ángel contuvo una palabrota, al darse cuenta, que él mismo había dado la información a la policía. Ellos sabrían que él había sido el penúltimo novio de Venus. Near lo descubriría al instante.
Aunque en la lista de la policía figurara el nombre de "Ángel Matsuda", el Hassassin sabía que no serviría de nada. Near reconocería su rostro y sabría que "Gelsu" era el seudónimo de "ÁngelMatsuda"
Cerró su mano en un puño, hasta que los nudillos se le pusieron blancos y le dolía la palma de la mano, donde sus uñas habían sido enterradas con fuerza.
"Demonios. Tengo que hacer algo rápido."
Tenía que eliminar la evidencia como fuera. Nuevamente, necesitaba un plan.
- El humano propietario de la Death Note puede intercambiar sus ojos con el shinigami para poder ver el tiempo de vida y nombre de la persona a la que mire, aunque a costa de la mitad de la vida de ambos.
¡Hola a todos! Capítulo muy largo, 15 páginas. Creo que no hay explicaciones está vez, así que directamente a las teorías.
1)"Tranquilas, pronto estarán juntas. Tranquilas, pronto estaremos juntas." Esa frase fue el pensamiento de Alexei, en el baño, antes de convertirse oficialmente en la sucesora de Hec. ¿Algún posible significado?
2)Recordemos que Alexei se pone el moño rojo en símbolo de que debe matar a Near y así completar ese "plan" que según Ángel tiene un error, en la regla 21 ¿Alguien recuerda la regla 21? ¿Teoría sobre el caso?
3)¿Por qué el rostro de Alexei se encuentra insistentemente relacionado con Francia? Y ella, siempre niega, declarando que es de Bélgica. ¿Mentira o verdad?
4)Nos desviaremos a las relaciones con Alexei. Aquí vimos otro recuerdo con su hermana, donde, a mi criterio, se llevan bastante bien. ¿Y su relación con Ángel? ¿Con "N"? ¿Con Kim y Gevanni, el señor Wallace y Jo?
5)Volvamos con Ángel. A resumidas cuentas, Ángel obligo a Liria a fabricarle ese video. Cuando Ángel fue a conseguir comida para el Orfanato, uso a Phineas Ross como transporte y luego lo mató. El video se puso, y efectivamente, como Near dijo, este Kira está deseosos de mostrar su poder. Ustedes creen que, ¿el plan del video fue arriesgado? ¿Encuentran algún posible error?
6)De igual manera, el noviazgo de Ángel se encuentra altamente relacionado con Venus. Sí recuerdan el capítulo 2, Ángel declara que el día en que su madre, estuvo con Venus Christine, su novia. ¿Tiene algún plan para eliminar esa evidencia y seguir con el secretismo? Pero… digamos que Ángel consigue eliminar esa evidencia. ¿Tiene algún error? ¿No creen que pueden haber "otras" fuentes de información?
7)Igual que con Alexei, el rostro de Ángel es muy conocido. Pero ahora sabemos el porqué. Recuerden que es muy parecido a Light. Seguro creerán que Near sospecha alguna relación entre Ángel-Light… ¿no?
8)Near. Como verán, se está dirigiendo por el camino correcto. Pero, ¿no les parece arriesgado, recibir a un par de extraños en su equipo de trabajo secreto, y darles información clasificada sobre el Hassassin? ¿Lo consideran un error o algo más intencional? ¿Alguna teoría interesante sobre eso?
9)¿Celos? ¿En un Shinigami, especialmente, El Monstruito? ¿El Monstruito está enamorado de Alexei?Seguro saben que, solo se conoce una manera de matar a un shinigami, y esa es… cuando el shinigami está enamorado de un humano.
10)Última. Como notaron, ahora, los tres personajes se entrelazan. Ángel, el Hassassin, el Nuevo Kira, el ser que Near busca atrapar. Near, el detective más inteligente del mundo. Y Alexei, quién tiene que matar a Near, odia la muerte, y por lo tanto, al Hassassin. Entonces, Alexei es el término medio. Y toda esa trama, desarrollada en un Orfanato de superdotados genios. ¿Ángel tiene alguna manera de salir victorioso? ¿La imaginan?