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Historia 5123 — capítulo 5

Capitulo 5

Camino por las calles del Soho. Hace poco he estado en el estudio de un pintor que desconozco por completo. No me he sentido más extraña en toda mi vida, intentaba pensar en cualquier cosa, incluso en James, con tal de escapar de esa situación, de escapar de esos ojos que han estado sobre mí durante casi cuatro horas. Es pintor, ¿no?, se supone que tiene que mirar y fijarse. Pero, ¿por qué le doy tanta importancia? Por más que lo intenté no conseguí evadirme de ese lugar. Estaba atrapada en esa mirada tan enigmática y luego está esa extraña forma de pintar, su deseo de pintarme a mí sola y la confianza que me mostró enseguida. ¿No podía habérselo pedido a Natalie también? No sé si hice bien en aceptar pero las cosas ya están en marcha.

Puedo tener todas estas dudas, ¡ah, qué confusión!,pero al mismo tiempo no me desagrada que me observara de la manera en que lo hace. Me sentía extraña , sí, pero había algo en el ambiente y en él que me hacía estar como en casa. Cuando nos miramos, noté una especie de conexión, come si ya lo conociese de antes, de toda la vida, aunque eso es imposible.

Entretanto, ya he llegado casa y me doy un baño. Ceno con mi familia y después bajo a casa de Nat, a la que comento mis impresiones...

  • ¿No será que te estás empezando a colgar de ese tipo?, Lil, ¡si tiene la edad de tu padre!...

  • Y a lo sé, pero no me atrae del modo en que te imaginas, me parece interesante, me inspira ganas de conocerlo. Tengo curiosidad, eso es todo - replico

  • Ya, ¿qué decías de que pintaba con un solo pincel? No es muy corriente, es cierto... Iré a preguntar a Pete, seguro que él sabe algo, al fin y al cabo, es alumno suyo, ¿no?.

  • Como quieras...

Por la mañana, le comentamos a Pete lo sucedido y se queda asombrado. Dice que es imposible, que no se pintar un cuadro con un sólo pincel sin recargarlo de pigmento. “A menos que quiera hacer algo transgresor, pero con un retrato y encima al óleo...Delante nuestra no la ha hecho todavía”, dice.

Vuelvo al taller y Ed me recibe con una sonrisa. Otra vez vuelvo a acomodarme en el sofá para que el pinte. Ya no me incomoda estar ahí sin pensar en otras cosas. Me da seguridad. Hablamos sobre mi vida más que nada, pues él apenas hace referencia a la suya , por mucho que yo pregunte siempre logra salir del aprieto. Me fijo en su rara forma de pintar y empiezo a recorrer su brazo poco a poco hasta llegar a la cara. Sí, es muy guapo. Constantemente me vienen las palabras de Natalie a la cabeza...¿ Y si me estoy colgando de él?

Aunque le haya pedido un tiempo, de alguna manera sigo estando ligada a James, más que nada por mis sentimientos hacia él pero esto es demasiado tentador. Demasiado morboso, tengo que sacármelo de la cabeza, medito sin apartar mi vista de Phytom. Ahora si estoy realmente confundida. La voz de Ed me arranca de mis pensamientos.

  • ¿En qué piensas?

  • Eh...yo...en nada... – digo absorta.

  • Ah, ya veo... Si hay algo que te preocupe, no te cortes, puedes decírmelo, ¿es

sobre lo que estamos haciendo?

  • No, no pasa nada, bueno, algo si que tiene que ver...Sólo que estoy un poco cansada , es esio.

  • Entonces démonos un descanso. Ja, creo que se me fue un poco la oya con el tiempo ¿Quieres tomar algo?

  • Sí, por favor...Una tónica, si tienes, claro.

  • De eso no te quepa duda – y sale hacia una puerta que se esconde tras un gran lienzo en el que se ven unas figuras abstractas.

Al cabo de unos minutos , Phytom vuelve pero hay algo que hace que le se le caigan las dos botellas de tónica. Yo aún no me he puesto el albornoz.

  • Per...Perdona... Lo siento mucho, no me acordé... – me lo pongo rápidamente, mi cara está como la lava del volcán – Te ayudaré a recoger todo eso.

  • No, tú no tienes la culpa. Tenía que haber avisado antes de volver...Deja, ya lo levanto yo – puedo notar cierta torpeza en los movimientos de Phytom.

  • ¿Estás seguro?, mira, me da igual, te ayudaré...¿ Por qué los tíos siempre tenéis que ser tan tozudos? – me he puesto de cuclillas, sin querer me muevo un poco para atrás y me clavo un trozo grueso de cristal en la planta del pie - ¡Ay! ¡Joder!

  • Te dije que me dejaras a mí...

Ed pudo puedo ver que el cristal ha hecho una herida bastante fea en mi pie del que salía sangre. Phytom me coge en brazos, me lleva a la habitación de detrás del lienzo abstracto y me posa en una cama no precisamente pequeña. “Espera aquí”, me dice y vuelve a salir. En ese breve instante, puedo atisbar enfrente de mí un escritorio y al lado de este una gran estantería con un montón de libros gordos y de gran tamaño. A la izquierda de la puerta, un perchero de donde cuelga algo parecido a una capa y a la derecha, una vitrina con bastantes objetos curiosas que el dolor me impide mirar bien.

  • Ya estoy aquí...

Para mi asombro tiene el pincel en la mano y, poco a poco, vi cómo los pelos de la punta daban lugar a una superficie puntiaguda.

  • Sanguis valete

El dolor había desaparecido y lo miro incrédula.

  • ¡Eres un mago!

  • Al igual que tú, de lo contrario, te habría borrado la memoria.

  • ¿Cómo sabías que yo era bruja? ¿Quién eres? - Sólo lo sabía, reconozco a un mago en cuanto lo veo. ¿No te enseñan eso en Hogwarts? Tranquila, mi nombre sí es de verdad.

  • ¿Estudiaste en Hogwarts? ¿Por qué no vives en el mundo mágico y te dedicas a esto?

  • Sí, estuve allí hace más de 30 años pero decidí tener una vida muggle para probar cómo era. Se me da bien la pintura, así que monté este estudio...

  • Por eso sólo usabas un único pincel conmigo... ¡Me estás pintando a la manera de los magos!

  • Sí, transformo mi varita en pincel y ella cambia el color y la cantidad de pintura según lo que le ordena mi mente.

  • Tenía que haberme percatado... – de pronto, veo sobre la puerta un cuadro con movimiento que refleja el patio de un colegio con muchos chicos y chicas correteando. Poso mis ojos en una chica que me parece extrañamente familiar. Sonrío levemente.

  • Ah, y no tienes por qué culparte por lo que sientes....porque a mí me ocurre lo mismo.

  • ¿¡Qué?! ¿De qué estás hablando? – me sobresalto- no me habrás estado leyendo el pensamiento... Eso está prohibido.

  • No lo pude evitar, créeme. Quiero que sepas que sería incapaz de acercarme a ti sin tú consentimiento y también porque amas a ese chico... Me reconcomen las pautas morales... Creo que será mejor que terminemos con esto de la pintura y no volver a saber nada el uno del otro.

No se qué me lleva a hacerlo pero me conmueve de tal forma que lo abrazo y empiezo a llorar. Puedo sentir el abrazo correspondido de Phytom y sus manos acariciándome el cabello, al contrario que la primera vez que sentí su tacto, no temblaba y sus manos están cálidas. Me separo un poco de él y lo miro a los ojos. Actúo por instinto, me dejo llevar y lo beso. Al principio, todo está sucediendo muy despacio, pues rozo sus labios de una forma muy lenta , esperando a que él también tome parte en el juego pero no ocurre así. Él parece no corresponder a mis labios.

  • Lo siento, yo...sé que esto no está bien... – digo- Será mejor que me vaya.

De repente, me encuentro cara a cara con él. Me seca suavemente una lágrima que rueda por mi mejilla y poco a poco puedo sentir su aliento acercándose a mi boca. Los besos se vuelven más apasionados a mediada que descubríamos un nuevo sabor en la lengua del otro y nuestras manos comienzan a abrirse entre las ropas hasta hacer contacto con la piel y dejarla libre de prendas. Noto sus manos y sus labios en cada centímetro de mi cuerpo y poco después una descarga eléctrica lo recorre de arriba abajo. Puedo oír cómo su respiración se agita por momentos, entonces, voy hasta su

oreja y le susurro algo que él capta enseguida. Luego, sin tener conciencia plena de donde estamos, el cansancio y la satisfacción se apodera de nosotros.

Despierto y siento un escalofrío por la espalda. Palpo el suelo, no hay cama. Abro los ojos, no hay nada salvo una solitaria nota:

Lily,

Jamás me perdonaré haberme marchado de esta manera pero es tan grande lo que me empujó hacia ti que de seguir con esto te acabaría haciendo daño pues apenas conoces algo de mí y si conocieses más quizás no lo podrías soportar y sólo te traería sufrimiento. Es posible que no nos volvamos a ver pero hay algo que quiero que sepas: lo que tú me has dado en unos días no me lo ha dado nadie. Ahora debes seguir con tu propio camino y yo con el mío así que, por favor, no me busques por ninguna razón.

No me guardes rencor y no pienses que sólo quería acostarme contigo porque no es verdad. Desde donde quiera que esté te deseo la mayor de las suertes.

Un abrazo,

Ed Phytom

Hay algo más: mi retrato terminado y con movimiento. Pero hay algo nuevo en él: estoy sujetando una clase de adorno que representa a dos serpientes entrelazadas. Con pesar recojo mis cosas y salgo de lo que ha resultado ser un edificio casi en ruinas.

Nota : Espero que este capítulo no os haya disgustado sobre todo refiriéndome a la relación de Lily con Phytom pese a su diferencia de edad. Me costó un poco cogerle el truco para ponerlo en primera persona. Por ahora os adelanto que pronto sabremos cómo repercute esto en su asuntos con James, al que volverá ver, y de paso sabremos qué tal le van las cosas a Cornamenta.