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Historia 5123 — capítulo 6
Capitulo 6
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¡Lilian, no me lo puede creer! Oh, vamos si te saca la pila de años... Estás completamente tarada...¿Qué pasa con James?
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No metas a James en esto, él no tiene nada que ver. Es responsabilidad mía, además, no tengo nada con él por ahora.
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No, Lily, claro que sí, por lo que le pusiste en la carta le diste esperanzas de que volverías con él... y vas y te acuestas con ese tío. Oye, para eso tenías que haber sido sincera y decirle que ya no lo querías...
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Si le dijese eso le mentiría...No sé, Nat, estoy hecha un lío. Ambos somos libres y podemos ir con quien nos de la gana ahora.
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Ja, pero os queréis... Esto es ridículo, déjate de historias y ve con él. Tú misma lo reconoces...Pero, ¿por qué con ése y no con otro?
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Créeme que no lo sé, parecía una persona desamparada. Me dio la impresión de no haber amado en su vida, de no haber sido amada...
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Ahora me vas a decir que fue por pena...- dijo Natalie levantando una ceja. A Lily le dio la impresión que su amiga se había transformado en su madre por el modo en que le estaba hablando.
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No, estaba como hechizada. A pesar de todo, de su edad, de mis sentimientos por James, me atraía. ¿ A ti nunca te ha pasado que aunque quieras a una persona tienes atracción sexual hacia otra?
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Sí, con muchos, pero no hago caso de mis instintos. Mira...¿ no me estarás diciendo que James nunca te ha parecido sexy?
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¡ Claro que no, siempre me lo ha parecido!- respondió Lily - Prométeme que no se lo dirás a nadie.
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Está bien – le dio una palmada en el hombro – pero, ¿qué me dices de esto?- señaló al cuadro.
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Quédatelo tú, guárdalo. Si lo llevo a Hogwarts, no quiero pensar en el escándalo que se montaría.
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¡Un mago!, quién lo iba a decir... – Natalie metió el cuadro detrás de su armario.
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¿Estás segura de que ahí no lo va a ver nadie?
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Claro, mis padres no son tan retorcidos como para registrarme la habitación.
El lunes Lily tuvo que ayudar a su madre en algo que realmente odiaba: limpiar y ordenar el desván. Sobre todo, le crispaba no poder usar magia para realizar esta tarea porque, a decir verdad, parecía que no habían pasado una escoba por allí en años. “Sólo” les llevó dos horas sacar el polvo de suelo y estanterías y una hora más la dedicaron a seleccionar trastos viejos para tirar.
Mientras su madre le echaba un vistazo a una estufa oxidada, Lily se detuvo a mirar un baúl que tenía descoloridas las chapas de metal de la tapa. Tenía ropa de hace casi treinta años pero bien conservada. “Mamá, no me digas que tú llevabas estos modelitos”
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¿Algún problema?
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No, ninguno...
Y así continuó sacando ropa del baúl sin prestar demasiada atención hasta que tocó algo diferente; algo duro. Se trataba de un libro grueso, de tapas marrones, en el que en letras semigastadas se podía leer: “ÁLBUM DE FOTOS”. Llena de curiosidad lo abrió y vio un montón de fotografías en blanco y negro. En una de ellas salía una chica con una chaqueta igual a una de color azul que había sacado al principio del baúl, sentada en un banco con un árbol tras de sí. Podía adivinar quién era...
- Mamá, ¿ésta eres tú? – dijo señalando ala chica sonriente de pelo rizado.
Le preguntó dónde había encontrado el álbum y su hija le respondió que del baúl.
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Sí, soy yo cuando tenía 14 años. ¿A que era guapa?
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Bueno, si tú lo dices...- su madre le echó una mirada recriminatoria – Jaja, tranquila, mujer, que era broma... ¿Dónde es esto?
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Esa foto fue en el orfanato, al igual que éstas que vienen después – dijo señalando y ojeando varias fotos.
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Nunca me dijiste que habías estado en el orfanato... Tengo abuelos, quiero decir...
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Ya, pero mucho como yo tuvieron que pasar un tiempo por allí. Londres quedó casi totalmente destruída después de que los nazis la bombardearan al año de comenzar la guerra mundial; miles de personas quedaron sin hogar. Por suerte, vivíamos cerca del metro y eso nos permitió salir rápidamente de casa en cuanto sonaron las sirenas y refugiarnos allí esa noche. Fue horrible. A la mañana siguiente, ya me contarás...¡nuestra casa en ruinas! Casi no pudimos rescatar nada. Bueno, poco después tu abuelo se alistó como cirujano de campaña en el frente y tu abuela se puso a trabajar de interna en una casa de campo del norte del país para sacar adelante la economía familiar pues no teníamos nada. Por eso acabé en le orfanato pero me comunicaba con ellos a través de caratas. Estuve allí cerca de un año, luego mi padre consiguió un piso en una de las viviendas de protección oficial gracias a su puesto en el frente.
Lily no sabía que su madre había pasado por todo eso siendo tan joven y se recriminó a sí misma haberse quejado tanto por tonterías. Siguió pasando páginas del álbum y vio algo que le llamó mucho la atención.
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Mamá, no me dirás que este era tu novio de entonces... – dijo refiriéndose al chico que acompañaba a su madre en un patio lleno de niños que supuso que se trataba del orfanato.
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¿Quién?¿Tom Riddle? No...Era sólo un amigo del orfanato, aunque quien me diera haber sido su novia, estaba nada mal...
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Ah... – la chica de ojos verdes se detuvo un instante ante la foto, ese muchacho le recordaba a alguien - ¿Qué fue de su vida?
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Era bastante solitario, no gustaba mucho de las compañías y me costó cambiar unas palabras con el, al principio. Siempre iba con su block de dibujo por todos los rincones del patio y yo me acercaba para ver lo que hacía, era un verdadero artista. Le preguntaba cosas pero no respondía, lógicamente se cansó y poco a poco me fue respondiendo a regañadientes hasta que un día unos niños unos niños estuvieron apunto de estropearle un boceto que yo les quité justo a tiempo. Luego todo fue diferente, se mostró mucho más abierto al menos conmigo. Siempre me decía que detestaba el verano porque tenía que volver al orfanato y que quería volver al internado del norte en el que estudiaba. Él era un huérfano de verdad, su padre los abandonó a su madre y a él, y eso era lago que le perturbaba mucho. Tampoco colaboraba demasiado con los encargados del centro pero conseguí convencerlo de que cediese algo. Por lo demás era estupendo y sí, me gustaba mucho, tonteamos un poco pero nada más. Desgraciadamente, llegó el otoño y no volví a saber nada de él, aunque cuando nos despedimos me regaló un dibujo dedicado de nuestro árbol favorito que perdí por no sé dónde. ¿Qué habrá sido de él?
Betty Evans dio un suspiro nostálgico y volvió a la carga con la limpieza. Lily en cambio, continuó ojeando las fotos de juventud de la persona a la que debía la vida. Se encontrba observando una foto de grupo en la que salín todos los chicos del centro y los encargados en el patio enfrente de la fachada del orfanato, en la que se podía ver la hora de la foto gracias a un gran reloj que marcaba las cinco y media, cuando, de repente, sintió como un flash recorría su cerebro trayéndole cosas guardadas en lo profundo de su memoria. ¿No era ése el mismo patio que ella había visto en el cuadro de Phytom? Miró más fijamente y era exactamente igual pero Lily, haciendo honor a la fama de rigurosa que tenía a la hora de estudiar y hacer los trabajos, necesitaba más pruebas para comparar así que tomó las otras fotografías.
Ya no cabía duda era el orfanato lo que ella había visto en el cuadro de Phytom y no sólo eso, mirando de nuevo a su madre de blanco y negro, se dio cuenta de que la chica que mejor se veía en la pintura no era otra que su madre.
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Ey, mamá, ¿recuerdas si alguna vez pasó un pintor llamado Ed Phytom por el orfanato al que fuiste?
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No, el único con talento de allí era Tom, pero puede ser...Se tomaron muchas fotos de los centros para concienciar a la opinión pública...Tampoco me interesaba conocer sus nombres, la verdad...¿Por qué lo preguntas?
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Oh, por nada, me sonaba el nombre...
Lily pensaba que sus suposiciones estaban un poco fuera de lugar. Ed Phytom sería muy joven en esa época para interesarse por el mundo de los muggles y seguro que prefería pasarlo bien antes de ver los desastres de la guerra de sus convecinos. Todo eso a menos que fuese un carcamal que sabía ocultar muy bien sus años.
Al fin, terminaron de limpiar todo el desván y, como si una varita mágica hubiese sido agitada, todo quedó en perfecto orden y el álbum de fotos ya no estaba guardado en el baúl sino que se encontraba en el estante junto con unos libros.
Hola!!!! ¿Qué os pareció este capítulo? A mí me parece que quedó algo triste con el relato de la madre pero, ¡qué le vamos a hacer! Bueno, aquí os prometo que los próximos no serán tan grises en cuanto al tema. Desde aquí os digo que leáis la Orden del Fénix, los que sepan inglés que se atrevan porque está genial!!! Los que no controlan el idioma que no tengan que pasar por la espera hasta que salga en español, ya hay rulando capítulos traducidos por ahí ¡!
Ah, se me olvidaba DEJAD REWIEWS porfa!
Un saludo, Drakita.