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Historia 51569 — capítulo 42
Tylah se había incorporado nuevamente a la vida en el castillo,pero en aquella ocasión,sin un banquete que la agasajara.El cariño maternal de la reina,feliz por su recuperación,le había resultado suficiente para haberla hecho sentir contenida.
Al cabo de una tarde que había volado en cuestiones tan simples como acomodar la ropa del arcón o familiarizarse con algunos miembros de la corte,había llegado la noche con una cena íntima con su majestad,Arhon y su predestinado Ryan.
-Mañana vamos a comenzar a trabajar Tylah.Y no te preocupes,que si bien no se trata de una tarea sencilla,estoy convencido de que aprenderás rápido.Yo voy a poner contigo mi mayor esfuerzo y te advierto que seré exigente;pero porque sé hasta donde puedes dar.
Al escuchar aquello último,Tylah notó como los ojos de Arhon se nublaban,e intuyó que instintivamente había efectuado una comparación entre su entrenamiento y el de Mildred,y pudo inferir que quizás cierta falta de exigencia o rigurosidad en el pasado,tal vez no le habrían permitido protegerse del poder de las sombras.
Pero consideraba que aquella no era una noche para reflotar historias de dolor,por lo que se dedicó a sonreir,como si nada hubiese percibido.
-Claro señor instructor.Estaré gustosa de que me exija mucho.Tengo que estar a la altura de mi maestro.-dijo más bien utilizando el lenguaje teatral de Clarissa.
Arhon sonrió también leyendo la mente de Tylah,y descubrió en ella su infinita bondad,respeto y sentido de la discreción ante un dolor que él cargaba como estigma,y del cual pronto le daría a conocer por creerla absoluta merecedora de su confianza.
-No quisiera arruinarles el buen clima.-dijo la reina.-Pero si me permiten informarles,mañana el tribunal se reunirá para juzgar a...Jethro;y... a decir verdad,los cargos se traducen en alta traición a este reinado,conspiración,obstrucción de causas encomendadas por la realeza,secuestro de la elegida y exposición de ésta al accionar de las sombras...un panorama muy complicado en verdad.Y muy penoso.
-Disculpe majestad,pero ni lo mencione.Estaremos presentes cuando se realice el juzgamiento,pero no creo que sea apropiado arruinar la velada tomando al traidor como tema de conversación en esta mesa.-dijo Ryan bastante más serio de lo que solía ser.
-Concuerdo señora.Dada la gravedad de las faltas que cometió,es un hecho que el tribunal va a proponer la pena más severa.Y a usted como soberana y jueza de nuestros designios le tocará la reponsabilidad de avalar o rechazar ese dictamen.-dijo Arhon muy unificado con el criterio de Ryan.
-Le daré la oportunidad de crearse atenuantes.Si tiene información útil que pueda brindarnos en función su descargo,le concederé ese beneficio.-agregó la reina desde su costado más justo y humanitario.
Tylah permanecía callada.Eran precisamente esos los momentos en los cuales se sentía extranjera.
Y a pesar de todo lo que Jethro la había hecho sufrir,no podía evitar sentir pena por su desafortunado encierro y por aquella condena inminente que pesaba sobre su cabeza.
Ryan notó que ella se hallaba incómoda,y sugirió cambiar el tema de conversación para que los cuatro pudieran distender el clima tenso que se había generado a partir del relato referido a las circunstancias de Jethro.
Y además de la importancia de un acontecimiento de las características de un juicio,pudieron lograr que la comida transcurriera en forma amena,hasta que se retiraran a sus habitaciones.
-Te extrañé tanto...-dijo Ryan masajeando con delicadeza los hombros de Tylah,sentada en la verdadera cama;en la que tenía que estar.
Ella le quitó sus manos con ternura cuando notó que la presión ejercida sobre su cuerpo había adquirido matices relacionados con otras sensaciones.
Tenía demasiada preocupación en su mente como para rendir con la plenitud que ella misma se exigía como mujer,por lo que miró a Ryan sonriendo en una confesión que no necesitó de palabras.
-Esperaré entonces...-dijo él entre risueño y resignado,comprendiendo perfectamente.
-Estoy algo cansada,preocupada,culpable por la desgracia ajena.
-Tu no tienes culpa del destino que se forjaron otros.Preocúpate por este mundo,y por el del otro lado del puente si lo deseas.Pero nunca por alguien que no merece ni un segundo de tu inquietud.-dijo Ryan adjuntando razones y realizando un angustioso recuento de las horas lejos de ella,con el temor desesperado de que hubiera corrido la misma suerte que Mildred.
-Abrázame;tienes razón.Solo que mi cuerpo esta noche no me responde para amar como merece un hombre como tu.
-Entiendo linda,ven;no me des explicaciones que no necesito.-le dijo ayudándola con los modos del príncipe encantador que era,a sumergirse en el refugio tibio de las sábanas,mientras se ubicaba a su lado y la cubría con su cuerpo.-Descansa mucho.-le dijo dejando sobre su cuello un suave beso beso final de buenas noches.
Llegó la mañana de un día muy complicado en el castillo.
-Ya me voy con Arhon.Deséame suerte,Ryan.
-No la necesitas.Ya tienes tu luz.Solo aprenderás a conocer tu potencial.
Tylah y Ryan habían desayunado juntos,y luego él se dirigió a reunirse con los miembros del tribunal de justicia en las instancias previas a lo que sería la presentación de los cargos en contra de ese amigo perdido,extraviado en algún lugar de su infancia,y que había dado paso a un usurpador construido en función del deseo descontrolado,por el gobierno de un amor enfermo ejercido sobre su voluntad.
-Buenos días Arhon.-dijo Tylah dándole un beso,notando como él ya se había adaptado a su calidez.
Se hallaban ambos reunidos en el despacho del rey,sentados en un enorme diván tapizado de terciopelo azul.
-Bueno,el primer paso será la relajación,y las técnicas de respiración que deberás adquirir para...
-Espera Arhon.-dijo Tylah interrumpiéndolo.-Antes de comenzar quisiera hacerte una pregunta necesaria.Aunque si consideras que no debes responderme,lo entenderé.
-Dime.-le manifestó de muy buena forma.
-Quiero saber si existe una conexión o un vínculo entre Mildred y yo.Es decir,si tenemos puntos en común.Si ella era una elegida;y de ser así,por qué murió.No es mi intención ponerte mal;pero tu ni te imaginas el cariño que me inspira tu persona.Es algo muy especial lo que siento hacia ti;y si vamos a trabajar con nuestras esencias,me gustaría que existiera confianza entre nosotros.No te lo pregunto por una simple curiosidad.
-Lo se Tylah.Pensaba contarte,y créeme que yo también siento por tí el mismo aprecio.Solo que no soy hombre de expresarme seguido.Sobre todo cuando la cuestión a expresar,guarda viejas culpas.
-No me gusta la palabra"culpa".Preferiría"responsabilidad",si no te molesta.
-Son culpas Tylah.Culpas por no haber hecho lo que debía en tiempo y forma.
Arhon tomó aire,y siguió.
-Mildred y yo estábamos recién casados.Había llegado su tiempo de comenzar el entrenamiento.Como te llegó a ti como cuando seguramente comenzaste con intermitencias a leer las mentes de tu entorno.Esa es la señal de que hay que empezar.Pero ella y yo dejábamos dar rienda suelta a nuestro "romance",a la vida de la realeza,fiestas,banquetes,eventos propios de nuestra condición...noches y más noches...Horas restadas a aquello que en realidad teníamos que hacer.Sabes...yo soy uno de los pocos entrenadores signados con un don especial;por eso tengo más poder.Solo tenía que entrenar bien a Mildred;y no permitirle que se alejara de este lugar seguro,en el estado de transición que ella estaba atravesando...El caso es que fue secuestrada y asesinada la primera noche de luna nueva.Sacrificada a las sombras con una daga de plata que le cortó la garganta.No se pudo defender.No lo pudo intuir,no pudo cuidarse por su condición a medio entrenar.¿Comprendes?¿Llegas a entender por qué yo me opuse a ese banquete que te expusiera a desconocidos?.De hecho todo el tiempo te estoy comparando con Mildred.Temiendo que puedas correr su misma suerte.No podría cargar con otra culpa.Imagina como me sentí cuando desapareciste.
Tylah se compadeció del tono sentido y los ojos brillosos de un Arhon que se le había revelado desde su más profunda sinceridad.
-Tu no tienes la culpa.La amabas.Querías estar con ella.Vivir la vida.No te condenes por eso.El mal sin rostro es el único culpable aquí.Ese que tuerce los corazones..dijo tomándole la mano.-Y yo te agradezco tu confesión y te prometo no apartarme jamás de tus enseñanzas hasta que las completes.Eres un gran hombre y yo te admiro.Otros en tu lugar ya se habrían muerto.De pena...como mis padres.Eres fuerte Arhon.
-No creas que no he querido morir algunas veces...
-Pero vives.Y vivirás porque yo quiero que seas feliz.
-Gracias Tylah.Se que Mildred tendrá justicia a través de tu luz.
Tylah en ese momento recordó aquella caricia en la noche del cuarto oscuro de la desesperanza.Quiso guardarse esa emoción.
Supo que Mildred había estado cerca.
Con una profunda paz que la llenó de ternura,se dispuso a comenzar a andar su camino hacia la claridad del alma.