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Historia 51688 — capítulo 38

Los días siguientes fueron estresantes para Emily, los exámenes ya habían terminado pero aún permanecía en ella esa sombra de cansancio que continuamente asechaba su camino. Daniel ya hacía acto de presencia en la escuela y su último encuentro con la chica fue ese único día por el cual ella pudo ir a visitarlo a su casa. Sencillamente ninguno había tenido la oportunidad de hablar después de aquello.

-¿Cómo estás? -esa voz la conocía, Justin se había sentado a su lado y traía con él una media sonrisa. Hace tiempo que no hablaba con su amigo, ni disculpas pudo pedirle desde ese día que no fue al "gran juego"

-¡Justin! Mira, quería que sepas que…

-Descuida Emily, ya pasó… Katie me relató todo, en síntesis me confesó que ambas discutieron y pues, te fuiste enojada. Sí -afirmó al ver el rostro confuso de su amiga-… sé que fuiste justo al hospital para ver a Daniel y sabes que a muchos de nosotros no nos agrada ese chico, pero te entiendo, más peleas no arreglarán las cosas, lo entendí porque ya tuvieron demasiado discusiones con Ben y Katie por Daniel, no quiero sumarme yo, ni mucho menos Natalie.

-No quise que fuera así, no quise que Daniel se metiera en nuestras relaciones, lo siento.

-No interesa, te ayudaré. Esto será lo más cercano a una investigación policial en la que siempre quise estar involucrado.

Ella quedó contemplándolo y por un segundo su amigo se asemejó a Daniel, y pensó que a pesar de todo no se llevarían tan mal, entendió al instante de que hablaba Justin, sobre el horripilante plan sobre lo ocurrido con Daniel el pasado 23 de Julio.

-Sí, se lo importante que esto significa para ti, lo haré. -aclaró, con seguridad- Solo dime lo que tengo que hacer.

El chico se oculto entre la pared y un enorme cesto de basura, persiguiendo a Linda por todos los sitios en donde ella puso el pie, sospechosa n° 1. Al adentrarse en los corredores ubicados muy próximos a los casilleros, Justin la encontró hablando con Ben. Estuvo haciendo su máximo esfuerzo por leer sus labios pero se ocultaban tan bien el uno del otro que se le dificulto saber que se traían entre manos. Convencido de que era el momento de actuar, salió de su escondite, mirando a los chicos que le daban la espalda, susurrando frases entre histéricas y ansiosas.

Justin tocio un poco, para delatar su presencia y se paro con un gracioso aire indiferente. Linda y Ben pegaron un salto tan terrible que el muchacho tuvo que concentrarse para no reírseles en la cara.

-No me percate que conocías a Linda, Ben. O creo que olvidaste decírmelo, amigo. Creo que no sería la primera vez que te muestras tan misterioso conmigo, desde que te la pasas ocupado en distintos deportes…

-¿Qué haces aquí? No empecemos con eso, ya pasó todo les pedí disculpas y… A Linda también la conociste en el cumpleaños del chico rico.

-Lo sé, lo sé, alguien por ahí me contó que al parecer todo el problema tuyo se basaba en Emily.

-¿Qué?

-En este momento quiero que quites todas mis dudas en mi cabeza. ¿Te parece bien?

Ben mostraba un rostro completamente desconcertante a tal punto que ya se convertía en una expresión de bobo.

-Sólo basta un movimiento de cabeza -continuó diciendo Justin al notar su estado perplejo y disfrutando de ello. Ben tardó unas fracciones de segundos hasta que decidió mover su cabeza sin quitar la confusión en su rostro y preguntándose que continuaría-Excelente. Contéstame esto. ¿Por qué te has estado manteniendo ocupado con tantos deportes provocando tu ignorancia hacia todos nosotros?

-Yo…

-Espera, no he terminado -intervino mostrándole una mano para que lo dejara continuar. Linda lanzó un bufido para que se percataran de su presencia y de su enfado, ambos no hicieron más que evadirla- Desde la fiesta de Daniel que actúas muy raro, yo era tu mejor amigo, te conozco demasiado, no puedes contradecirme. Mira según mi perspectiva y lo que me contó Emily… te has enojado con ella. ¿Me explicarás?

  • Si, nos peleamos es cierto. Justin creo que tú sabes muy bien la respuesta, todo absolutamente todo para ella se trata de Daniel, y si es así, lamentablemente también nos involucra a nosotros, a todos sus amigos.

-Si tanto proteges a Emily no sé porque fraternizas con alguien que también le hace la vida imposible, bueno según tu, Daniel es peligroso pero ¿qué hay de Linda?

-Aún sigo aquí - dijo la chica como si no estuviera parada allí.

-Linda y Emily solo se llevan mal, pero la enemistad es de parte de ambas. Ya sabes cómo son las chicas -respondió Ben.

-No me importa. ¿y qué tanto murmuraban?

-Oh, veo que ser amigo de Emily te invita a entrar a una posición valiente ¿eh?- dijo Linda, acercándose al rostro inexpresivo de Justin- Los asuntos de las demás personas no tienen porque interesarte y sino pues, igualmente no te lo haremos saber, guapo. Sin embargo, Ben no tiene nada que confesarte ya que no es más tu mejor amigo como bien tu lo expresaste hace unos segundos. Así que por favor te sugiero que optes por el buen camino y que te alejes de nosotros, especialmente de mí, no te gustará entrometerte conmigo, cariño, te lo aseguro.

  • ¿Me amenazas? Si me conocieras te darías cuentas que la cosa es al revés. Tu tendrías que temerme, niñita.

-Lo dudo mucho.

-Ponme a prueba.

Ben se mantenía en un silencio sepulcral, observando aquella discusión con actitud impotente hasta que tuvo que entrometerse al ver que la discusión no llegaba a buen puerto.

-¡Basta! Linda ya cálmate, no vale la pena. Conozco a Justin aunque seas mujer no se callará hasta el cansancio.

-No vine aquí para discutir con esta chica esqueleto… -afirmó Justin con una sonrisa hiriente.

-¿Cómo me llamaste?- bramó la chica con la vena del cuello hinchada, y mostrando una actitud repulsiva- ¡Atrévete a repetirlo y me conocerás a la perfección!

-Chica esqueleto.

-¡Deténganse chicos!-reaccionó nuevamente Ben cuando la figura de Linda se sobreponía con la de Justin, dio un fuerte resoplido mirando a los dos con histeria- Justin por favor, no sé para qué viniste aquí pero por favor hazlo rápido así podamos continuar con lo importante con Linda.

-Exacto -agregó la chica con suficiencia.

-Si tú a esto no lo ves como algo importante pues lo dejaré en tu criterio, pero en serio piénsatelo bien, estás perdiendo a todos tus verdaderos amigos, yo únicamente intento que entres en razón.

-Deberías ir y darle ese sabio consejo a tu amiguita Emily, está perdiendo a todos por su amor Daniel, déjate de tonterías que aquí yo estoy bien parado.

Linda corrió como un relámpago hacia el baño de mujeres, dejando perplejos a los otros dos al verla pasar.

Emily se mantenía ensimismada, de hecho no sabía hacia donde caminar ¿Habría hecho bien dejar solo a Justin con esos dos arrogantes? Al verlos hablar tan concentrados ella le pidió que intentara oírlos pero conocía perfecto a su amigo, él tenía que acercárseles, Justin siempre tan armonioso con los problemas. Deseaba mucho el contacto del agua en su rostro, tranquilidad por un momento y sí, eso la conseguiría en el lavado de mujeres a esa altura todos disfrutaban del receso en el patio, así que hasta allí se dirigió pensando en cómo continuaría todo con su problemático amigo.

Entró sin atreverse a preguntar, dejó que el agua inundara su rostro cuando la retenía con las palmas apoyando la frescura en sus facciones cuando alguien dentro de un cubículo pareció estar descompuesto porque los sonidos de vómito no cesaban de escucharse. La chica intentó ignorar aquello pero el ruido iba acrecentándose y ya lograba ponerla demasiado nerviosa, con sigilo se aproximó a ese lugar tocó la puerta con temor pero eso no permitió que el alarido se apagara, la empujó con precaución y miró a Linda boca abajo con la cabeza casi metida en el inodoro.

-¡Vete… de aquí! -logró exclamar al girar su cabeza y volverla para continuar vomitando.

-No… ¿qué es lo que tienes? ¿Linda te metiste los dedos? ¿Vomitaste a propósito?-preguntó sin saber qué hacer, se había puesto a la altura de la chica pero al instante se puso de pie comprendiendo que no sería una buena idea ya que las nauseas también aparecieron en ella.

-Alcánzame algo… para limpiarme -susurró con aspecto débil.

Vislumbró su mochila a un lado de la pared y le entregó unos papeles de cocina que envolvían una manzana, se la entregó y cuando lo hizo una tira de pastillas cayó sobre sus pies. Emily pudo tomarlas antes que ella por mera curiosidad para luego entregárselas pero las letras llamativas la hicieron pasmar, sin duda aquello era el nombre de aquel fármaco. Rivotrildecía.

-¿Qué es esto? -inquirió Emily leyendo la información de la tira. Linda no pudo quitársela en el estado que se hallaba, estiraba un brazo pero se lo podía esquivar con facilidad. En la lámina de las pastillas decía, Acción Farmacéutica del Clonazepam:fármaco de tipo benzodiacepínico , acción depresora del sistema nervioso central , y propiedades ansiolíticasy anticonvulsivantes -¿Por qué llevas esto en tu mochila?