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La familia — capítulo 14
Papá se enferma: Severus no había podido pararse de la cama. Estaba enfermo también. Lily sonrió, mirándolo intentar levantarse. Aunque ni siquiera podía poner un brazo fuera de la cama. No dejaba de sonreír, mientras Severus solo quería maldecir a alguien. — Te quedarás en cama y te traeré tu desayuno.— Dijo Lily y él negó con la cabeza. Aspiraba levantarse, pero no podía caminar sin dejar de estornudar. Ella lo sabía. las enfermedades lo golpeaban muy fuerte. Lo enfermaban realmente. Como no solía salir, ni recibir sol. Quizá se enfermaba con mayor facilidad. Lily suspiró mientras Severus la miraba con una expresión de enojo. Característico de cuando debía quedarse en cama o algo no le gustaba. Lo miró y se echó a reír. Severus negó con la cabeza y se colocó la almohada sobre la misma. — No seas antipático, Severus. Antes de que continuara hablando, Elisei entraba en la habitación. No dejaba de decir papá. Casi cumpliría cinco años de edad. — Papá está enfermo ahora. ¿Lo vamos a cuidar mucho? Sí ¿Verdad? Pero esperemos a que se le pase el mal humor o se pondrá gruñón. Eileen escuchó que Severus estaba enfermo y no había nada más bochornoso que tu madre y tus hermanas, se dedicaran a atenderte. Demasiadas atenciones. — Una lástima que papá no pueda salir a jugar. ¿Verdad Cristhi?— preguntó Odette y la niña, continuó mordisqueando el pato— ¿Qué te ha hecho el pato, para que trates de comértelo? Se ve que tienes hambre. Lily sonrió mientras colocaba en las manos de sus hijas, las cucharillas. Comer huevos picados y jamón. A ella les divertía jugar con la comida y usar los dedos para comérsela. — No hay forma de que les gusten los cubiertos— dijo Lily y se inclinó hacia ellas, sosteniendo sus manitos y enseñándoles a usar las cucharillas. Pues había picadillo de huevos por todos lados y jamón, pero al menos habían captado la idea. Lily conversaba con Eileen, cuando sintió un abrazo en una de sus piernas. — ¿Qué pasa, Cristhi? — Pi. — Palabras mayores— dijo Lily con una sonrisa— Vamos al baño. La sentó en el inodoro y la miró con una sonrisa, arrodillándose frente a ella. Cristhine movía sus piernas, mientras Lily esperaba pacientemente. — ¿Terminaste cariño?— Preguntó, mientras ella trataba de bajarse.— Vamos a terminar entonces. Lily permaneció en el salón, charlando con Eileen mientras las niñas coloreaban. Madeline hacía una enorme casa que Elisei quería pintar de negro. — Te pareces a papá, poniéndole negro a todo. Antes de que Lily pudiera levantarse por una taza de té, Severus ya estaba en la cocina. Lo miró sorprendida. — ¿Qué haces levantado, Severus? ¡Qué desobediente eres! Ni Cristhi se pone de esa forma, cuando quiere ir a jugar y está enferma. Severus no le contestó y decidió continuar tomando agua. Ella lo miró con un gesto reprobatorio y sostuvo uno de sus brazos, para devolverlo a la cama. — ¡Papá! — Papá está enfermo, Eli. No puede jugar hoy. Tiene que descansar. ¿Me ayudas a llevarlo a la cama? Severus se quedó en la cama, mientras Elisei lo miraba con una sonrisa. Lily permaneció allí por unos minutos y luego, miró a su hija. — Dale un beso a papá. Un beso rápido en la mejilla y nos vamos o terminaremos como él— dijo y Snape, no le vio el chiste. Elisei se inclinó hacia su padre y luego del beso, salió corriendo. Lily se dio la vuelta y la miró correr hacia su dibujo. — Te daría uno si pudiera. Pero estás enfermo.