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La familia — capítulo 9
Arliana y sus cambios: Lily miró a sus hijas con una sonrisa, mientras Severus les contaba una historia. Estaban muy atentas, moviendo sus pies. Arliana sonreía al mirarlas, muy atentas. Caminó hacia ellas, para oír el relato. Lily hizo lo mismo. Severus les hablaba, sobre un enorme troll. Lily no quería que tuvieran pesadillas. — Asustarás a las niñas, Severus Snape— dijo ella y Snape, continuó. La ignoró completamente y continuó con su relato. — El enorme troll, estaba por vencer a la joven. Entonces, tomó una piedra y la lanzó a su cabeza. Hirió su ojo y el troll no pudo ver más. Lo había vencido. Las niñas lo miraron con atención, mientras él hacía lo mismo. Luego de un par segundos, ellas parpadearon sorprendidas y Severus sonrió complacido. En la merienda, Lily colocaba galletas en las manos de las pequeñas. Comer galletas, mientras Arliana cepillaba sus cabellos, era su actividad perfecta. Arliana se levantó para buscar más cintas. Elisei tenía dos moños a cada lado de la cabeza. Uno por cada uno de estos. Al levantarse, Severus alzó la cabeza. Por su expresión pálida, detectó que algo andaría mal. Justo en aquel momento en el que se había levantado, resbaló torpemente. — ¡Severus!— dijo Lily y él, la sostuvo a tiempo. La miró con cierta preocupación, mientras Severus la sostenía entre sus brazos. Al poco tiempo, había despertado. Severus estaba sentado a su lado y la miró con cierta zozobra.
- Arliana... ¿No estarás? La joven lo miró con mucho detalle, mientras Severus le hacía "esa" sugerencia. Con un suspiro, comenzó a sentarse a un lado de la cama, para encararlo. Él inspiró, mientras ella se acomodaba allí y lo miraba. — ¿Embarazada? — ¿Recuerdas tus problemas de tensión? Si estás embarazada, al menos podrías decírmelo. — ¿Cómo saberlo? Podría confundirse con cualquier cosa. — Las niñas te adoran. Cuando estás embarazada, creo que los niños pueden sentirlo— dijo Lily, mientras entraba en la habitación. — ¿No pueden, solo quererme? — Si te embarazas, deberías contármelo. O al menos, darme un aviso— dijo Snape, cruzándose de brazos y Arliana asintió con la cabeza. Susurró un débil "lo siento", mientras Snape negaba con la cabeza. No supo por qué motivo, pero se había echado a llorar. Estaba asustada. Severus no dijo nada y con un suspiro fuerte, simplemente abrazó a su hermana. Eso hizo por unos minutos. Lily sonrió, saliéndose de la habitación y otorgándoles privacidad. — No niñas. La tía se siente indispuesta y va a descansar. Papá hará de su tía por un rato, se los prometo.