← Historia 52144 · de
Historia 52144 — capítulo 15
Natty tocia de manera aterradora. Gianluca hacia lo posible por contenerlay averiguar lo que había pasado más parecía inútil. La pequeña en cuestión de minutos empezó o ponerse de un color pálido y perdió el conocimiento.
Las blancas y pequeñas manitas se rindieron ante el dolor que su cuerpo estaba enfrentando.
Los exámenes en el hospital solo indicaron que lo mas temido cada vez estaba mas cerca, y ahora todo dependía de que Consuelo mantuviera su palabra, y que fuera ella la persona compatible para el trasplante de medula. Eso si antes de ello. Se hacia imperativo que la pequeña fuera sometida a la quimioterapia.
-
Katty que haces… — pregunto sorprendido Gianluca, al ver a su esposa caminar por el pasillo de la casa, sin su habitual bata. —
-
Voy a ver a Natty. Siento que esta teniendo una pesadilla. — Contestó sin interrumpir su paso. —
Gianluca miró la escena con pena, con dolor. Y mas que nada con impotencia. Hacia seis mese que Natty se había marchado. Un ángel mas que se perdía de la vida de Gianluca. Y que pese a sus múltiples esfuerzos, había partido al lado de su madre.
-
Katty… Por favor vuelve. Natty esta bien. Posiblemente mucho mejor que al final.
-
No ella me esta llamando. Se que esta sola en la habitación, y que su llanto despertara a Jenaro.
Jenaro era otro de los dolorosos recuerdos de Gianluca. El mayor de sus hijos, se había ido con sus abuelos maternos, desde la muerte de Natty la vida en aquella casa se había tenido de un negro absoluto.
Las distancias eran el único método viable de mantener salubre la mente de su hijo. Y las millas de distancia le servían a el también para sanar sus heridas.
Consuelo la dolida tía de Natty había complicado las cosas mas de lo que la niña podía soportar, y no importo en un momento dado la vida de la pequeña, sino su único deseo. Llevársela lejos. Y claro que se la llevo, pero lejos de todos.
-
Katty… — susurró el castaño, en tanto tomaba de la cintura a su esposa y la redirigía a la nueva habitación, del departamento. — Natty ya no esta mas con nosotros.
-
GIanluca porque dices eso. No la escuchas llorar. — Katty en su delirio se perdía una vez mas en la insolente depresión, que ahora también amenazaba su vida. Y su cordura. —
-
KAtty no mas, ella no esta mas aquí. — La cristalina lagrima en la mejilla del castaño dejaba claro el dolor que sentía. Pero su cordura no se veía mermada como la de Katty gracias a una jovencita que cumplía años en poco tiempo. —
El retorno a la habitación fue sumamente difícil, dado que pese a su inconsciencia aparente el cuerpo de Katty se rehusaba a dejar el lugar.
Cuando Gianluca logro recostar nuevamente a Katty, se extraño demasiado al escuchar el teléfono sonar.
-
Aló…
-
Hola papá… Se que debe ser de madrugada por allá, pero tenia que hablar con alguien y los abuelos ya están dormidos. Y no deseo preocuparlos con mis cosas.
-
Dime hijo, que te preocupa.
-
Es mamá. En la mañana la llame, y me dijo que estaba jugando con Natty, y que deseaba que regresara temprano del colegio.
-
No te preocupes, el medico dice que los episodios cada día son mas cortos y que pronto llegara la etapa de aceptación.
-
Papá, quiero preguntarte algo.
-
Si.
-¿Amas a mamá?
-¿Por quélo dudas?
-
Lo que quiero saber, es si aun con todo lo que nos ha pasado amas a mamá igual que el primer día.
-
Eso es imposible. — Dijo fríamente Gianluca, dejando a su hijo expectante al otro lado de la línea. — Podría decirse que la amo más cada día. — Al término de la frase, Gianluca, se cuestionó la respuesta al pensar en cierta mujer, que rondaba su mente. —
-
Solo deseaba saber eso papá. Creo que esta noche será la mejor de mi vida. —Jenaro no le dio tiempo a preguntar el porque o reaccionar acerca de su tono melancólico de voz. La línea solamente le devolvía el antipático sonido de la llamada terminada. —
Las pocas horas de descanso se acaban con prontitud. Y la mermada paz de Gianluca se resquebrajaba a pasos agigantados.
No podía seguir viendo a su amada Katty, la mujer fuerte, tolerante, y más que nada entregada. Caída en el piso, rodeada de recuerdos, que muy posiblemente la hacían feliz en ese momento. Pero que por la noche la herían como su estuviese caminando en lo mas profundo del infierno.
Había dejado la escuela. Pese a las muchas recomendaciones de hacerse con actividades que mantuvieran su mente activa. Andrew la visitaba constantemente, y en esos inmensos momentos de calma que había prendido a vivir con el. Katty retornaba a su ser.
Pero nuevamente los recuerdos la trastornaban. Gianluca por su parte había aprendido que Tammy era en ese momento su amiga, y el gran sostén de su vida. Las caricias afectuosas, los besos discretos e inocentes. Se manifestaban a si mismos como signos de amistada. Pero en la enredada alma de la joven que sabía la situación de Gianluca, se escondía el mismo sentimiento que había crecido meses antes.
Un sentimiento que para Gianluca, no era lejano y mucho menos ajeno… el llevaba el mismo tiempo cargándolo en silencio.
N/A: Por estos dias estare absorta en el trabajo. Os dejo este cap. que espero disfruten, hasta que me devuelvan la tranquilidad.
Saluditos.
Sofia