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Falsa vida — capítulo 7
Capítulo 7: Desagradable sorpresa.
-Vivien…
La voz llamándola despertó a la niña de un sueño profundo, del que despertó un poco aturdida.
La niña miró a Darren, que la cogió en brazos y salió de la casa. En cuanto salió de allí, Vivien no pudo evitar mirar al poste donde hace unas horas había visto a Alaric, y que ahora estaba lleno de sangre.
De repente un miedo la recorrió, ¿y si Darren había matado a Alaric?
Oyó un gemido de dolor, y vio a Alaric tumbado, a pocos metros de ellos, con la espalda llena de sangre.
-No mires Vivien, y no te preocupes, no volverá a hacerte daño.-dijo Darren, cogiendo una maleta que había dejado un sirviente cerca de él.-Voy a tener que irme unos días, y con lo que ha pasado con Alaric, he decidido dejarte con un amigo, que tiene n hijo casi de tu misma edad, ¿te acuerdas de los chicos que te hablé?
La chica asintió y se apoyó en el hombro de su padre, con gesto cansado.
Darren cogió la maleta y empezó a caminar hacia una gran casa que estaba a más o menos dos minutos de la suya.
A mitad del camino se encontraron a un chico de unos 17 años, con un par de hombres, practicando a disparar a una especie de muñecos de paja que seguramente imitaba al cuerpo de un hombre.
-Derek.-le llamó Darren haciendo que el chico se girara y caminase hacia ellos.-No sé si tu padre te lo ha dicho pero hablé con él ayer para que os quedarais con mi hija mientras estoy fuera.
-Me lo dijo.-respondió él mirando a la niña con una expresión indescriptible.
-Me alegro, ¿podrías llevarla con tu padre? Tengo que ocuparme de Alaric, ocúpate de que no se acerque a ella.-dijo el hombre muy serio, dándole la maleta y pasando a la niña a los brazos de Derek.
-Adiós Vivien.-se despidió Darren antes de darse la vuelta y marcharse.
Al perderle de vista, Derek caminó hasta la casa y entró con ella en brazos.
-No sabía que Darren tenía una hija.-comentó Derek, subiendo las escaleras hacia las habitaciones.
-Me adoptó.-respondió la niña intimidada, con un hilo de voz.
-Supongo que por eso Darren no quiere que Alaric se acerque a ti.-dijo Derek.
-Intentó matarme.
Derek no respondió, pero esbozó una sonrisa al oír sus palabras. Seguramente él era amigo de Alaric, o tal vez tenía la misma mente perversa que él, y su intento de asesinato contra ella, le había parecido bien.
La llevó hasta una habitación bastante grande y dejó a la niña y la maleta sobre la cama.
-La comida es dentro de media hora, una criada vendrá a buscarte, por la tarde te incorporarás a las clases con mi hermano y Catherine, aunque normalmente las clases son por la mañana, y por la tarde estaréis bajo mi supervisión.-informó Derek sin mirarla.-Ven, te llevaré a laclase para que les vayas conociendo.
Vivien cogió la mano de Derek, y la condujo delante de una puerta, a la que llamó antes de entrar.
-Perdón por interrumpir, pero aquí le traigo a su nueva alumna.-dijo Derek entrando en clase, llevando a Vivien a la mano.-Se llama Vivien
Vivien entró en la habitación donde sólo había tres mesas, y una mesa más grande que era donde estaba un hombre de unos 50 años, pelo canoso y un poco bajito, detrás, estaba una pizarra y un mapa del mundo. En las mesas pequeñas, había una chica, morena y un poco bajita, de ojos azules, de unos 12 años y otro chico, muy parecido a Derek, rubio y de ojos azules, era alto y desgarbado, de unos 14 o 15 años.
-Bienvenida, Vivien.-dijo el profesor con amabilidad.- Siéntate por favor.
Vivien fue lentamente a la silla que estaba libre, y se sentó. Derek salió de la habitación, cerrando la puerta.
-Bien, seguimos por la lección de historia, de la primera guerra mundial, Catherine, presta tu libro a Vivien para que nos lo lea en alto.-dijo el profesor. Catherine le dio su libro con una sonrisa y Vivien lo miró, nerviosa.
-Vamos Vivien.-la animó el profesor.-No tengas vergüenza.
-No sé leer.
Vivien suspiró profundamente, intentando retener las lágrimas que había estado soltando desde que salió corriendo de clase. No sabía adónde ir, simplemente se metió en una habitación y se escondió bajo la mesa.
Se sentía estúpida, como si no sirviera para nada. Seguramente ellos también pensaban eso de ella, esa chica tenía la misma edad que ella, y sabía mucho más de lo que sabría ella en toda su vida.
Oyó pasos, y se escondió todavía más, intentando ser invisible.
-¿Te pegó con el látigo?-dijo la voz de Derek, incrédulo.
-No creo que quieras mirar mi espalda para comprobarlo.-respondió Alaric, con la voz ronca, todavía por el dolor.
-¿Por qué te hizo eso?-preguntó Derek, con una sonrisa.
-Por la estúpida niña que ha traído desde Polonia, sólo me ha traído problemas.-masculló Alaric con odio.
-Bueno, pero ahora que has intentado matarla, Darren no querrá que te acerques más a ella, y así no tendrás que preocuparte.-intentó consolarle su amigo.
-Ya…pero resulta que a mi tio se le ha ocurrido una brillante idea, que no es para alejarme de ella.-respondió Alaric.
-¿Qué puede ser peor que cuidarla?-preguntó Derek con sorna.
-Casarse con ella, por ejemplo.-respondió él furioso.
-¿Qué? Pero si oí a Darren hablar con mi padre, sobre casar a la niña con mi hermano Roland.-dijo Derek, muy sorprendido.
-Pues ha cambiado de idea, dice que cuando ella tenga el período y pueda tener hijos, nos casaremos, me ha obligado ha firmar el contrato de compromiso ahora mismo.