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Historia 52710 — capítulo 2
Hola, me llamo Sofía, tengo 21 y soy obesa.
Yo siempre fui una chica gordita, hasta que cuando tenía 15 años decidí ponerme a dieta. En ese momento perdí los quince kilos que me sobraban. Cuidaba mi dieta, hacía deporte para mantenerme…
Hasta que decidí "saltarme las reglas" y darme un capricho… al que le siguieron muchos más.
Picaba entre las comidas, me daba igual si era chocolate, galletas, o cualquier cosa que me daban, yo me la comía. Engordé cinco kilos, pensé, "cinco kilitos más no hacen daño a nadie, pero tengo que cuidarme si no quiero llevar mi antigua vida", pero no lo hice, dejé de cuidarme.
Pero la cosa no terminó aquí, un día fui a cenar a un restaurante con unas amigas. No comía devoraba, engullía todo lo que me ponían delante, no masticaba, me lo tragaba todo…
Una amiga me preguntó que qué pasaba con mi línea, yo le respondí que ya no me importaba.
Una chica pasó por mi lado y me dijo, "mirad, mirad cómo zampa". Todo el restaurante empezó a reírse. Yo me sentí mal, pero no me importó, y seguí comiendo.
Mis amigas se pidieron el postre, y yo, también, al principio sólo me tomé un helado pero después le pedí al camarero que me trajera un pastel de chocolate, mi amiga me preguntó que si de verdad pensaba tomarme todo eso, yo, al principio, negué, pero luego pensé, "qué más dan unas calorías más". Empecé a comer, todas las personas que había en el restaurante me estaban mirando. Al final, lo conseguí me comí ese enorme pastel de chocolate, todo el mundo allí estalló en aplausos, a las únicas personas a las que no les hizo gracia mis actos, fue a mis amigas.
A la mañana siguiente, cuando desperté llamé al médico, ya que me dolía el pecho y el estómago. Me dijo que sólo fue una congestión alimenticia.
Traté de tranquilizarme a mí misma, pero no lo conseguí, pese a las palabras del doctor, estaba preocupada por mi salud…
Miré una antigua foto, de cuando perdí peso y, después, me miré al espejo, pesaba treinta kilos más que en esa foto. Pensé que me gustaría estar así. Conseguí perder una vez peso, ¿por qué no lo iba a hacer una vez más? Me propuse adelgazar, de nuevo, la única diferencia que iba a haber con la vez anterior era que ésta iba a perder peso, y para siempre.
Me puse en contacto con un especialista para que me aconsejara y con su ayuda y mi fuerza de voluntad, con el tiempo, lo conseguí.