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Historia 52710 — capítulo 4

Hola, me llamo Andrea, tengo 19 años y soy drogadicta.

Caer en las drogas sólo fue mi error, nadie me obligó a consumir drogas, tampoco fue culpa de las malas influencias que pudieran estar a mi alrededor y me llevaron por el mal camino.

Cuando tenía 15 años, una amiga me ofreció droga por primera vez, podrá haber dicho que no, podría haberla rechazado, pero no, yo la acepté, lo hice porque mis amigas las consumían, no quería ser la única del grupo que no tomara drogas, además pensé que consumiéndolas podría ser más "guay" y todo el mundo querría estar a mi alrededor. Al principio sólo la probé y ya está pero la cosa fue en aumento hasta que se convirtió en una adicción.

Llegué al punto de necesitarla, de pensar que era algo vital para mi vida.

Cada vez derrochaba más dinero, pero, cómo no trabajaba y no tenía dinero para gastarme, empecé a vender mis cosas, objetos que creí innecesarios, mi ropa, mi ordenador, todo lo que tenía.

Cada vez estaba peor, no tenía nada pero estaba tan cegada por mi adicción que no me daba cuenta. Mis padres intentaron ayudarme, pero todos sus esfuerzos fueron en vano, yo pasaba de ellos. Cuando ya no tenía nada que vender, empecé a robarles dinero a mis padres, pero ellos se dieron cuenta y escondían el dinero en lugares de mi casa que yo nunca encontré.

Cómo yo no tenía nada que pudiera vender y mis padres escondieron su dinero, empecé a robar cosas de mi casa para venderlas. Ésta situación generaba graves discusiones con mis padres, que decidieron ingresarme en un centro de recuperación. Me pasé allí seis meses. Cuando salí de aquella clínica, lo primero que hice fue dejar a esas personas a las que consideraba que eran mis amigas. Ahora estoy empezando mi carrera de psicología, además tengo nuevas amistades y me disculpé con mis padres por lo que les hice pasar.

De ésta experiencia aprendí que conocidos hay muchos, pero los amigos de verdad sólo se pueden contar con los dedos de una mano, además esto también me enseñó que todos los problemas tienen una solución y que tienes que escuchar a tus seres queridos y dejarte ayudar por ellos, que siempre buscan lo mejor para ti.