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Historia 52782 — capítulo 2
El sol brillaba en lo alto del cielo ese día, los aldeanos de pueblo manantial salían a pasear junto con sus mascotas a los parques y montañas aledañas. Un trío de niños jugaban en el jardín de una de las casas más bonitas de la cuadra. -Lys, no hagas eso, le diré a tía Luna-decía un niño moreno regañando a su primo, que hacia levitar unas pequeñas rocas con su mano. -Jose, ya basta, no hay muggles en este momento-se defendió en Lysander -Es muy peligroso y arriesgado, te llevaran a Azkaban-dijo Jose y entró en la casa. Habían pasado 10 años desde que había salido de su pueblo natal, había crecido muchísimo y era muy delgado, sus ojos eran de color negro al igual que su espesa cabellera. -Tía, Lysander está haciendo ya sabes qué allá afuera-dijo Jose a su tía que estaba haciendo el almuerzo. -Por Dios, siempre es lo mismo-dijo tía Luna quitándose el delantal y corriendo al jardín. -Jose subió rápidamente a su habitación y se encerró, todos los días pasaba lo mismo, Lysander y Lorcan eran los gemelos mas desaplicados que Jose nunca antes hubiera visto. Siempre se metían en problemas y eran el dolor de cabeza de tía Luna. Tío Rolf trabajaba en el ministerio de magia y siempre llegaba a las 6 a la casa, o como la llamaba Jose: La hora de los regaños. -¿Cuántas veces tengo que decirles que la magia está prohibida fuera de esta casa?-gritaba tío Rolf a sus hijos gemelos que estaban en la sala. -Pero Papá no había ningún muggle en ese momento-se defendió Lorcan -Había mucha gente-dijo Jose que estaba junto a la chimenea sentado en el suelo jugando con una pelota de goma. -Tú cállate soplón-le dijo Lysander -Lysander, no le digas así a tu primo-lo regaño tía Luna. -Recuerden que pronto iremos al callejón Diagon, si siguen así no irán ustedes dos-dijo tío Rolf -Las cartas de Hogwarts deben de llegar a más tardar mañana -anuncio tía Luna sonriéndoles tratando de cambiar de tema, ya que creyó que era suficiente regaño. -Genial-dijo Jose-por fin podremos comprar la varita. -Si genial, y los libros de hechizos, los cuales deben decir como callarle la boca a primos soplones-dijo Lysander, Jose se levantó y lanzo la pelota al patio trasero. -Eres lo peor que eh visto-le dijo a su primo y salió corriendo de la sala, mientras tía Luna nuevamente reprendía a Lysander. Subió las escaleras y llegó al segundo piso, contaba de un largo pasillo con 4 puertas, la segunda a la derecha era la de Jose, estaba daba al patio trasero. Entro en su habitación y cerró de un portazo. Está tenía un gran escritorio con una computadora; la cama era grande y cómoda; un grande armario y un pequeño balcón. Fue hacia su escritorio y prendió la computadora, los Scamanders a pesar de ser magos vivían al mejor estilo Muggle, ya que varias vecinas eran amigas de tía Luna y estas no eran brujas. -Es un completo tonto-dijo mientras ponía su juego favorito "Digimon Tamers" que consistía en pequeños animales digitales los cuales luchaban entre sí. -¿Jose puedo pasar? -Dijo tío Rolf asomándose por la puerta -Claro, pasa-dijo Jose poniendo en pausa el juego. Rolf entro en la habitación y salió al pequeño balcón, Jose lo siguió y se sentó en el suelo junto a él. El cielo se estaba oscureciendo rápidamente -Lamento que los chicos te traten de esa forma, ya sabes ellos son un poco… -¿Idiotas? -Bromistas-finalizó -Si, es verdad es muy gracioso el hacer sentir mal a las demás personas -Ellos son más pequeños que tu, ya sé que es por poco tiempo-dijo al ver que Jose iba a protestar-tu eres mi mayor orgullo, un niño el cual no tiene a sus padres y aún así es muy inteligente y maduro, es algo de admirar. Trata de seguir adelante sin importar lo que los demás te digan, es mucho más importante lo que tú creas de ti mismo que lo que digan personas las cuales te pueden tener celos. -Valla, eso fue muy lindo…gracias -Pronto irán a Hogwarts, y quisiera que allí no tuvieran problemas -Es lo que más deseo, poder ir a Hogwarts -Como te hemos contado el castillo es enorme y sería muy bueno que los tres fueran a todas partes-dijo tío Rolf sonriéndole -Sí, creo que cuando se les pase el coraje todo volverá a ser como siempre -Bien, me voy a dormir-dijo tío Rolf levantándose, el cielo ya estaba completamente oscuro y varias estrellas brillaban. -Hasta mañana-le dijo Jose a su tío dándole unas abrazo-muchas gracias por tus palabras. -Que descanses-dijo este y salió de la habitación. Jose despertó temprano en la mañana, tenía la extraña sensación de que ese día ocurriría algo muy bueno y no sabía él porque. Tal vez se debiera a un extraño sueño que tuvo la noche anterior en el cual un hipogrifo venia a llevárselo y lo dejaba en el enorme castillo de Hogwarts, aún que nunca lo había visto, se imaginaba que era un castillo hermoso y lleno de secretos. -¡Jose despierta, rápido arriba!-gritaba la voz de Lysander esa mañana en la habitación de Jose. -¿Que…que pasa?-tienes que bajar rápido, por fin han llegado-decía muy emocionado -¿De qué hablas?-dijo Jose sentándose en la cama frotándose los ojos -Las cartas de Hogwarts, acaban de llegar-dijo y salió corriendo de la habitación, Jose se quedo plantado en la cama con el corazón latiéndole fuertemente, había llegado la hora, por fin iría a Hogwarts. Se levantó y se puso la bata, paso al baño y se lavo los dientes lo más rápido que pudo, al llegar al comedor vio que los gemelos ya leían sus cartas. -Felicidades-dijo tía Luna dándole un sobre algo grueso y amarillento. -Gracias-dijo con voz débil de la emoción, dio vuelta al sobre y leyó.
Señor J. Scamander Habitación No 2 a la derecha Pueblo manantial Kent
Le temblaban las manos al romper la parte de arriba del sobre y sacó varios pedazos de pergaminos, todos estaban escritos con una tinta color verde esmeralda.
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA
Director: Sebastián Bennett (Orden de Merlín, Primera clase, Subjefe de magos, Confederación internacional de magos)
Querido señor Scamander:
Tenemos el placer de informarle de que dispone de un puesto en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios. Las clases inician el 1 de septiembre.
Muy cordialmente, Martenis Bunsheter Directora adjunta.
-Bien, pues los quiero cambiados, desayunados y con su lista de materiales en una media hora aquí mismo-dijo sonriendo tío Rolf -¿Iremos por fin al callejón Diagon?-preguntó Lorcan -Así es, así que vallan a bañarse y a cambiarse-dijo tía Luna sacando un sartén para hacer huevos -Bien, no tardamos-dijeron a la vez y corrieron a bañarse -Jose, apúrate-dijo tío Rolf al ver que este no se movía de donde estaba. -Lo siento, es que aún no lo creo-dijo con los ojos llenos de lágrimas-mis padres aprendieron allí, en Hogwarts, ahora iré al lugar donde ellos habitaron tantos años- tía Luna dejo los huevos que se disponía a romper sobre la mesa y se puso frente a José. -Sé que es difícil para ti, pero quiero que sepas, que aunque ellos ya no estén, nos tienes a nosotros siempre junto a ti. -Tu eres igual de importante que los gemelos para mí-le dijo tío Rolf -Tus padres estarán muy orgullosos de que su hijo valla a estudiar en Hogwarts -Ahora ve y te cambias, yo prepararé los huevos-dijo tía Luna tomando los huevos de la mesa. -Gracias, los quiero muchísimo-dijo Jose y salió del comedor.