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Tu Orgullo, Mi Prejuicio — capítulo 15

Hipótesis.

No podía creer lo que estaba viendo.

Se apartó el cabello de los ojos y se secó una que otra lágrima de incertidumbre de las comisuras.

Parpadeó más de tres veces.

Si.

Era cierto.

No estaba desvariando.

Dio un paso adelante pero se detuvo de nuevo.

Lo vio deshacerse del abrazo y alejarse casi un metro de ella. El rostro de la castaña denotaba confusión y sobretodo incomodidad. Levantó la mirada y cuando la vio sonrió instantáneamente como cuando era una niña de 11 años y se la presentaron como Hermione Granger, la mejor bruja de su generación.

La chica avanzó hacia ella y le pasó un brazo por los hombros, llevándola hacia el rubio muchacho que ahora miraba por los cristales de una ventana. En cuanto estuvieron cerca él se volteó y movió la cabeza en señal de saludo.

-Malfoy… muchas gracias por… - comenzó y el nudo en su garganta le impidió continuar. Malfoy miró a Hermione y ella le pidió paciencia. La mujer regordeta se repuso y continuó - por haberme devuelto a mi hija. Ginny es una buena chica pero está algo confundida…

-Es típico de nosotros los jóvenes - soltó Malfoy. La Sra. Weasley le miró impresionada y el muchacho se arrepintió de sus palabras, pensando que había errado. Sin embargo, la Sra. Weasley avanzó y con el permiso del rubio le dio un fuerte abrazo.

-Yo sé… que.. esta estúpida rivalidad entre tú y los chicos… mis chicos… sigue en pie. P-pero luego de esto, Malfoy… mi casa siempre estará abierta para ti y los tuyos - dijo, y el rubio, muy incómodo, asintió estupefacto y más blanco que un papel. Hermione sonrió. Aceptación, todo lo que un Malfoy necesita en estos tiempos.

Cuando la Sra. Weasley se separó, Malfoy le ofreció un café. La mujer asintió y caminó con el hombre. Hermione se quedó donde estaba viendo el paisaje que minutos antes el chico observaba.

Había sentido un fuerte gancho en el estómago cuando él había pronunciado esas palabras…

"No me interesa si el resto reconoce si he cambiado o no… Solo me importa lo que pienses tú"

La sensación de un traslador seguía en su ombligo y los escalofríos no cesaban. Más que escalofríos… descargas.

Y luego el corto beso… ¡No, no podía estar pasando esto! ¡No podía estar enamorándose de Malfoy! ¡No, no, no!

El rubio se acercó y cuando estuvo frente de ella le tronó los dedos.

Hermione salió de su trance y le preguntó con la mirada.

-La Sra. Weasley - dijo y Hermione notó su gran esfuerzo - dice que nos mandó a llamar la comadrejita - Esfuerzo que ya se había acabado. La chica frunció los ojos. Draco bufó- "A la pequeña Weasley" - corrigió entre dientes.

-Hace un momento actuaste de una forma tan…

-Impropia de un Malfoy, sí, lo sé, Granger - respondió duramente y volvió a arrepentirse porque la furia crispó el rostro de la Gryffindory se alejó raudamente del cafetín. Con un taco en la lengua, cruzó las mesas y salió también.

Granger iba adelante, a grandes zancadas y con los puños apretados. El rubio avanzó rápidamente y le sujetó de la muñeca.

-No

  • se soltó ella. Draco cerró los ojos y esperó. Era claro que ella le reclamaría - Me jode eso de ti - le espetó con furia y el rubio abrió los ojos, escrutándole - Hace un minuto me pedías que confiara en ti… y yo… después de todo, te creo. Y luego actúas de una forma tan condescendiente, tan … diferente con Molly y luego…prácticamente me recriminas en la cara que al hacerlo dejas de ser un Malfoy… ¡solo te importa tu estúpido apellido! - dijo rápidamente mientras le golpeaba en el brazo.

-Granger…

-¡Granger nada! No juegues con mi juicio, Malfoy. Yo puedo creer que has cambiado porque tus acciones… Porque sé lo que veo. Pero si después seguirás siendo un patán con el resto de personas… ¿Cómo esperas que el resto vea un cambio en ti?

-BIEN

  • dijo fuertemente. Hermione enarcó una ceja - Vamos a ver a Ginny, ¿ok?

-Mucho mejor - contestó ella, aunque claramente se veía en sus rasgos el enojo.

Malfoy frunció los labios.

Él no quería cambiar. La sociedad era la que lo obligaba. Todo por volver a ser respetado… todo por ser alguien digno de…

Cuando se dio cuenta estaban ya dentro de la habitación de la pelirroja.

Miraba desorientada y al verlos casi salta de la camilla.

-Con cuidado - le reprimió la castaña. Ginny desvió su mirada a Malfoy pareció intimidarse. Malfoy enarcó una ceja, sonriendo interiormente. Y después su sonrisa se borró: "*La pedantería otra vez, ¿hurón?"*escuchó en su cabeza y crispó los labios, ahora blancos, en una fina línea.

-Hola…

-¿Pediste vernos? - preguntó Hermione, sentándose en la cama cuidadosamente. Malfoy se mantuvo en la pared del fondo, sin signos de participación.

-Si

  • musitó y al parecer no tenía intención de seguir hablando.

-¿Cómo estás? ¿Te han dicho cuando vuelves a tu casa?

-Estoy bien, creo. Em… pero dijeron que me quedaré algunos días… y esos remedios son horribles… Me preguntan continuamente que pasó pero…

-¿No recuerdas nada?

-Solo sé que me dejaron escapar… recuerdo que alguien me habló… desató…

-¿Recuerdas quien?

-No, no le conocía… en realidad... no los conozco ni a ustedes…- admitió la pelirroja, frotándose la frente para obligarse a recordar. Hermione suspiró fuertemente, preocupada.

-¿No mencionó… algo, un nombre… dirección… nada? - preguntó Draco y Ginny negó con el ceño fruncido

-Bueno… menciono un nombre… algo así como Wesabel… y luego…

-¿Weasley?

  • preguntó Herms, hilvanando ideas. Malfoy se acercó a la camilla, entendiendo también.

-¡Sí!, Weasley y me hizo desaparecer… en realidad no sé como aparecí allí… parecía arte de magia…

-¿Sabes quién es Ginny? - presionó el rubio, cortándole el hilo de sus pensamientos. Hermione le sujetó el brazo, en actitud preventiva.

-No…

  • respondió la pelirroja, mirándole extrañada.

-Bueno: debes saber dos cosas a partir de ahora - Dijo, acomodándose la corbata - Tú te llamas Ginny Weasley; yo, Draco Malfoy y ella, Hermione Granger - miró a la castaña. Luego, de su capa, sacó una varita (Que la Sra. Weasley le había proporcionado) y la puso en la camilla - Y segundo: Eres una bruja.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

Cerró los ojos y para cuando los volvió a abrir estaba en Grimmauld Place.

Todo lo que había pasado la tenía en sus nervios. En cuanto cruzó el umbral y llegó a la cocina, Sirius y Remus cortaron su conversación y ambos se levantaron a recibirla.

-¿Cómo está? ¿Te han dicho algo nuevo?

-Arthur nos dijo que no habían podido verla…

-¡Oh, chicos! ¡No recuerda nada! ¡No recuerda ni la magia! - y comenzó a sollozar descontroladamente. Sirius le ofreció un asiento y Remus movió su varita para prepararle algo. En unos minutos, Molly bebía de su taza, nerviosamente. Cuando terminó respiro suavemente.

Remus miró a Sirius y asintió. El moreno suspiró. Remus había echado una poción calmante en el té.

-¿Dices que no recuerda nada?

-Nada. No recuerda ni a Hermione, ni a Malfoy… ¡Ni siquiera a mí! ¡Oh, mi pobre niña! - exclamó. Sin embargo, las lagrimas no acudieron a sus ojos. ¡era tan extraño ver a alguien tan sentimental, como Molly, no dejarse llevar por sus emociones!

  • Sirius, ese Malfoy… resultó tener su lado amable… hoy… me trató… bien.

-Si, suponemos que el tiempo con Hermione le está… - cruzó una mirada con Remus - ayudando - Tanto Remus como él mismo habían estado pensando en cierta posibilidad…

-Ehm… Creo que a Malfoy… creo que Malfoy, y discúlpame Sirius, es tu sobrino, pero… Creo que quiere conquistar a Hermione… - Remus chistó la lengua y Sirius sonrió incómodo - ¿Ustedes que creen? ¡Los encontré abrazados! Bueno, ahora,… luego de haber salvado a mi Ginny… supongo que debo confiar un poco más en el muchacho… ¡Pero es que es tan difícil no juzgarlo!

-Molly, disculpa que te lo diga, pero temo que me pondré de parte de Draco ahora… - los ojos de Molly crecieron desmesuradamente

  • Lo siento, pero… ¡sé en carne propia lo que es ser víctima de los prejuicios, todo por pertenecer a una familia… oscura! Draco no es como ellos… y puedo dar testimonio de ello… Además, Cissy ha adoptado una postura reformada luego de lo de Lucius…

-Si, Sirius, yo lo sé pero… ¿Remus, tú qué opinas? - le preguntó Molly, tal vez buscando un poco de apoyo. No obstante, Remus, a pesar que se pensó muy su respuesta, también abogó por el rubio.

-He escuchado que tiene muy buenas calificaciones en la Academia. Me lo dijo el mismo Kingsley… Dice que en el próximo nivel subirá unos cuantos grados porque tiene una muy buena preparación en pociones…

-¡Oh, no sé! Pero esa cercanía con Hermione no me gusta, no…

-¿Molly? ¿No será que tú sigues esperanzada en que pase algo con alguno de tus hijos?

-¡Oh, pero Sirius como dices eso! Yo estoy muy contenta con Luna… ahora mucho más que me hará abuela… no, no. Pero yo quería… pensaba que tal vez, Hermione fuera para…

-¿Harry, no es así? Bueno, no eres la única. Nosotros también pensábamos eso… - cedió Remus, mientras que el otro merodeador se sentaba en la mesa.

Estaban hablando como si Hermione y Draco tuvieran algo… y aunque él había visto miradas y unos cuantos gestos por parte del rubio… El enamoramiento no estaba hecho para los Malfoys… además a su prima no le caía nada bien Hermione…

-Disculpen por entrar sin avisar pero recordé que si tocaba esa muj… - se cortó Marianne. Se detuvo en el pórtico de la cocina y miró a sus tres integrantes - ¿Le pasó algo a Ginevra? - preguntó cambiando totalmente su semblante alegre. Sirius negó y le jaló una silla a su costado. Molly le contó las últimas noticias y la mujer asintió y luego de asegurarle que todo saldría bien, se ofreció a acompañarle a descansar a los dormitorios de arriba. Así lo hizo. Molly no tenía fuerzas en esos momentos.

Cuando regresó, los hombres suspendieron de nuevo su conversación. Remus se despidió diciendo que tenía miedo de dejar a Tonks sola por su estado y se desapareció rápidamente. Marianne miró fijamente a Sirius. Tenía el rostro enterrado en sus manos y se notaba cansado además…

Últimamente le veía tan preocupado…

-¿Tan mal es la situación de la pequeña Weasley? - le preguntó, suavemente, sentándose a su costado. Sirius negó y le jaló apaciblemente a su regazo. La mujer se sentó en sus piernas y le miró expectante - ¿Entonces que te preocupa?

-El triangulo amoroso.

-Ohhhh… Harry, Hermione y Draco - comprendió al instante. Sirius asintió, demasiado abrumado para ensalzar la rapidez mental de su novia (porque sí, ya eran novios) - Yo creo que… no deberías preocuparte tanto…

-¿Cómo no? A ambos les gusta Hermione…

-¿Cómo lo sabes?

-Lo de Harry lo supe en tercero y hemos hablado últimamente de eso… ¡es más, se le nota! - Marianne le apartó el cabello del rostro, calmándole - Lo de Draco… creo que es más obvio todavía… Es como si… como si se le hubieran abierto los ojos y de la noche a la mañana le gustara pasar más tiempo con una hija de muggles que con su círculo social… Sin contar que se llevan pésimo, pésimo… y que uno no confía en el otro.

-Tal vez quiere reformarse - se encogió de hombros ella.

-Eso es lo que me preocupa… Que no le conozco lo suficiente como para saber si lo hace para… ganarse a Hermione y luego al resto, o solo por conveniencia…

-Hacen bonita pareja - comentó. Sirius le fulminó - Ya, vale, lo que creo de verdad es que no deberías meterte en esos asuntos… son jóvenes, Sirius. Un día les gusta una chica, al otro le gusta otra. Ejemplo de ello eres tú, dime, ¿a los veintitantos años eras fiel a un gusto?

-No, pero ellos…

-No, nada. Las épocas cambian, pero el comportamiento adolescente, eso sí que no. Sirius, Hermione es una chica inteligente. Y créeme, que cuando yo reconozco eso en alguien… en fin, Parece ser una chica con mucho criterio… Sea cual fuere su decisión, no se le puede juzgar por ello… En el corazón, no se manda…

-De un momento a otro vienes colmada de sabiduría, ¿eh?

-Idiota. Es solo que no me gusta verte así.

-Claro, te gusto más cuando estoy sin ropa… - le coqueteó él y Marianne rodó los ojos, acostumbrada. Suspiró. Sirius Black nunca cambiaría…

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

-¿Has sabido algo? - preguntó Hermione a Ron, sentándose a su lado. El pelirrojo negó con la cabeza.

-No te demoraste nada… - comentó el pelirrojo, dejándole espacio. Ya, es que Harry y Hermione se habían ido a sus respectivas casas a cambiarse. Harry aún no llegaba y la castaña estaba ya ahí, lista y todo.

-¡Bah! ¿Y Luna?

-Está bien… Me dijo que le dejara, que ella estaba bien. Le han dado descanso médico, en cuanto salga de aquí se irá a su casa. Me quedaré con ella. No sé porque se fue a revisar los archivos ella sola cuando tiene a tanta gente ahí, se supone que ella solo se dedicaría a su carrera de medimaga… ahora necesitará a alguien capaz y responsable porque ni loco dejaré que salga de casa.

-Oh… Entonces, ¿va todo bien con el embarazo?

-Creo que si… ¡Merlín, se me está juntando todo!

-Tranquilo - sonrió Hermione. Esta fase de Ronald era tan cómica - Nunca pensé verte en estos correcorres - rió. Ronald sonrió y le abrazó amistosamente

-No tuve oportunidad de agradecerte…

-No tienes porque…

-Díselo a Malfoy, ¿vale? - Hermione asintió y se levantó a la cafetería. En el camino se encontró con Malfoy, traía un sobre en la mano.

-Granger, ¿Dónde demonios te habías metido? - Hermione enarcó una ceja ante la mención - Escucha, tengo que irme. Es algo urgente - dijo, y movió el sobre. Hermione frunció el ceño -Dejame buscar a Potter para asegurarme que él te llevará a casa de tus padres…

-¿A donde vas? - le dijo, jalándole del brazo. Malfoy suspiró pesadamente.

-Recibí una lechuza de mi madre. No me explica mucho pero ha pasado algo. Tengo que ir de inmediato.

-¿Es grave? - preguntó y él le miró, curioso - no me mires así, ¿es serio?

-No lo sé. Solo decía que fuera a la brevedad.

-Vale, te acompaño.

-No.

-Tú me acompañaste a lo de mi padre. Dejame acompañarte con lo de tu madre - le dijo sujetando su brazo.

-¿Por qué eres tan terca? Mi mansión solo te traerá recuerdos y… Estoy seguro que a Weasley le caería bien tu presencia aquí…

-¡¿Siempre tienes ese cambio de personalidad?! - se exasperó la chica. Malfoy rodó los ojos, cansado.

-Vale, vamos. ¡Pero luego no me hago responsable de cómo te sientas ahí!

-No te preocupes… si pasa algo así, me voy y ya.

-Perfecto. Avísale a Weasley por lo menos, ¿no?

-A veces te pones tan imbécil, Malfoy… - resopló la chica y regresó donde Ron. Malfoy sonrió de lado.

¡Como le encantaba su expresión de enfado!

Pero su expresión cambió al instante cuando vio a Ron mirarle desconfiado. El rubio rodó los ojos y salió del hospital rápidamente.

Incluso después de haber salvado a su hermana la comadreja no le daba un voto de confianza.

¿Qué esperabas? ¡Le hiciste la vida imposible los 7 años en Hogwarts!

Bufó con toda la cólera encima. Cuando llegó a su coche, se metió y arrancó. Pero luego recordó que Hermione le mandaría a volar por un tubo si es que se iba así que apagó el vehículo.

Sonrió verdaderamente, de oreja a oreja, y recordó el topón que le había dado.

Bueno, ya era hora de admitirlo.

Hermione le gustaba.

Decirlo en su mente incluso le hizo sentirse incomodo.

Pero feliz. Si es que realmente existía eso dentro de él.

"Te has vuelto todo un cursi, Draco", le había dicho Pansy, hace poco vía- chimenea.

Bueno, no tenía a quien contarle sus cosas. Pansy era la que le había buscado esa noche para conversar acerca de su relación con Zabinni… ¿A quien más recurrir? ¿Si ella confiaba en él porque no en ella?

Luego de contarle, ella le había hecho saber que tal vez la influencia de la castaña le estaba afectando. Había creado un nuevo Draco, porque el viejo nunca le hubiese contado que le gustaba una hija de muggles sobre todo a ella y por vía chimenea encima.

Sonrió y en ese momento, Hermione abrió la puerta del copiloto y entró.

-Pensé que me habías dejado - le dijo, mientras se ponía el cinturón.Estricta.

-¿Y luego tener que aguantarme una de tus pataletas? Gracias, Granger, pero yo paso

  • comentó sonriendo y arrancó el auto suavemente. Hermione sonrió.

-Al parecer la carta no ha afectado tu humor - afirmó ella, mirándole fijamente. Le gustaba esa actitud en Malfoy.

-Dice que es algo urgente. Por eso te dije que no hacía falta que me acompañaras… Pero eres más terca…

-Es una de mis virtudes - continuó ella, mirando por la ventana. Él enarcó una ceja y se concentró en apreciar sus movimientos.

-¿Por qué siempre miras por la ventana?

-Oh

  • simplemente contestó y sonrió tristona - Antes, cuando iba al colegio - le volteó a mirar - de muggles - Draco asintió - mi padre me llevaba en su camioneta. Era divertido contar cuantos coches pasábamos. Y al final cuando regresábamos, cuando iba a recogerme, dejábamos que nos pasaran… era divertido ver que nos quedábamos solos… - suspiró. Draco estiró el brazo, y rozó sin querer (o tal vez queriendo demasiado) los dedos helados de la chica. Hermione no se volteó a comprobar el hecho. Simplemente recogió sus manos en su regazo y continuo observando los coches… que dejaban atrás. Pensó que tal vez su vida sería más fácil si hubiese seguido en el mundo muggle… pero luego pensó también, que de haber sido así no hubiese conocido ni a Harry ni a Ron… ni a Malfoy.

Un minuto, ¿Carros que dejaban atrás?

-Malfoy… Baja la velocidad… - pidió la chica. Malfoy le obedeció y le miró sonriendo.

-¿Contaste cuantos coches pasamos? - le preguntó, enseñando sus blancos dientes. Hermione le miró y soltó una carcajada que hizo que el corazón de Draco rebotara de emoción. Nunca se había sentido así y estaba seguro que nunca más lo sentiría.

-¿Por qué no sonríes así siempre? Estoy segura que le caerías mejor a la gente. Además te ves más… - y se cortó, mordiéndose la lengua. Malfoy sonrió.

-Si, Granger yo sé que me veo más guapo que siempre… pero cuesta acostumbrarse… - sonrió presuntuosamente. Hermione le miró y enarcó una ceja - Repito: cuesta acostumbrarse… a sonreir.

-Vaya…

-Tú tampoco te quedas atrás - continuó el chico, mirando al frente. Hermione giró a verle - Tienes un color de cabello bonito, combina con… tu tono de piel - la chica se sonrojó y miró al frente también - Y eres inteligente. Mucho más que yo.

-¿Pero que ha pasado contigo? ¿Desde cuanto me alabas tanto?

-No sueñes, Granger. Solo digo lo que es - dijo y continuó conduciendo. La chica sonrió y apartó la vista del frente. La fijó en él unos minutos, se mantuvo observándole mientras el chico tenía la mirada fija en el parabrisas. Su cabello rubio hacia atrás, los pómulos duros, un cuello perfecto, hombros anchos a pesar de no ser musculoso, los brazos fuertes… Miró por la ventanilla otra vez. A ella no le podía gustar Malfoy… ¡no, no!

Y bien disculpad la espera.

He estado un poco muerta de inspiración, mi mente se ha cerrado por mucho tiempo y recién he podido traerles algo decente. Espero les guste.

El próximo capítulo creo, creo que les gustará. Bueno se explica que pasa con Harry y el futuro de la relación de Draco y Hermione ;)

Gracias por leerme a pesar de que me he demorado cuchumil de tiempo 

Espero disfruten el capitulo, con mucho cariño, Mayi ;)

PD: dejad comentarios, por favor. Gracias por comentarme, me ayudan bastante, gracias :D