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Tu Orgullo, Mi Prejuicio — capítulo 16

'Formalmente incompatibles, clandestinamente covalentes...'

Harry llegó a los viente minutos de la partida de Hermione y cuando Ron se lo comunicó, frunció el ceño pero no armó un escándalo como el pelirrojo pensó que haría.Le observó detenidamente.

Su camisa no estaba plenamente planchada, y el nudo de la corbata se notaba desarreglado.

-¿Dónde has estado? - le preguntó, receloso. Harry desvió su mirada al rostro de su amigo y negó con la cabeza.

-Me acabo de encontrar a… la chica que estaba aquí la otra vez. En la entrada. Su moto se había enganchado al coche de adelante… Cuando le ofrecí mi ayuda, ella se negó y cuando saqué la varita prácticamente saltó de la moto. Creo que huyó. Pero no entiendo porque no utilizó magia si nadie estaba alrededor…

-Em.. Harry, lo que pasa es que… bueno… - el moreno enarcó una ceja, totalmente desubicado, mientras el pelirrojo se rascaba la cabeza - Es Caroline Nott.

-¿Nott?

  • le preguntó desconcertado - ¿Hermana de Nott?

-Prima

  • corrigió Ronald, mientras veía como Harry se sentaba frente a él - Hija del Hermano de su padre.

-No sabía que Nott tuviera familia… Con razón retrocedió cuando saqué la varita… Tal vez pensó que la apresaría… - divagó Harry, aun pensativo. - Pero, Ron, su nombre no me suena, no la ví en Hogwarts…

-Eso es porque no fue allá, con nosotros - siguió Ron, decidido a no dar más vueltas al asunto - Es Squib.

Harry levantó la mirada de sus zapatos y formó una pequeña "O" con su boca. El resentimiento se apoderó de él.

-¿Ya entendiste porque retrocedió a tu varita?

-¿Le perturba la magia? - tanteó su amigo y Ron asintió, sumamente incomodo.

-Luna me contó que su Padre no la descrimina pero ella tiene miedo de la magia que él pudiera usar en su contra. Su madre era la única que le quería como era y es muy ligada a Nott, o bueno lo era… el punto es que es como si tuviera miedo a la magia. Por eso hace todo, absolutamente todo manualmente, a lo muggle, sin ayuda de ningún mago… Pobre chica… No me imagino haber conocido la magia y no saber o en todo caso, no poder utilizarla…

-Y yo, el supuesto defensor de los inocentes, le hago sentir mal al demostar que tengo la vida fácil con la magia y que ella no - se quejó el moreno y Ron suspiró acostumbrado. Harry siempre tenía ese instinto protector, ese instinto de echarse la culpa de los demás a los hombros. Desde ahí supo que Harry no pararía hasta que Caroline le disculpara.

-Estoy seguro que a ella no le importara dentro de unos dos o tres…

-¿días?

-Iba a decir años - se sinceró Ron y ante la mirada de horror de Harry, soltó la carcajada - Por favor… no recordará el suceso en unos días.Debe estar ya acostumbrada a que le pasen ese tipo de cosas…

-Claro

  • murmuró el ojiverde, recostándose en el sillón. Fijó su mirada en ningún punto en especial y luego súbitamente le habló a su amigo - ¿Puedo ver a Ginny?

Ron enarcó una ceja pero asintió lentamente.

Harry le agradeció con una sonrisa y se dirigió a la habitación de la pelirroja.

Sentía una gran pena porque ella no recordara su pasado.

Cuando entró a la habitación la encontró con los ojos fuertemente cerrados.

Cerró la puerta, el sonido de ésta le delató y ahí ella abrió los ojos.

-¿Quién eres tú? - preguntó, alerta, recostandose a la cabecera de la cama.

-Em… soy amigo de tu hermano Ronald… En realidad… de todos tus hermanos.. - contestó algo incómodo, rascándose la nuca.

A Ginny el gesto le pareció muy familiar pero no logró reconocerlo muy bien. Parpadeó confundida.

-Y… ¿Soy tu amiga también? - preguntó dudosa, y él sonrió ante la inocencia de la chica y contestó, antes de sentarse en el borde de la cama.

-Si… algo así - dijo y Ginny asintió - ¿Es cierto que no recuerdas nada?

-Si… apenas puedo recordar la voz del sujeto que me soltó…

-¿Que te soltó? ¿Le viste el rostro? ¿Algo? ¿Una marca?

Disparó las preguntas con tanta rapidez que la pelirroja enarcó una ceja incrédula.

-¿Qué? ¿Trabajas para los de afuera o que?

-Trabajo para… ¿Es que nadie te ha puesto al tanto de nada de tu vida?

-Dijeron que tenía que reponerme. Pero te agradecería mucho si me vas soltando poco a poco lo crucial. Por ejemplo, ¿Cómo es eso que soy una bruja? - preguntó, ingenuamente.

Harry resopló. ¿Acaso ahora tenía que hacer como Hagrid y explicarle a Ginny lo que le explicó a él en el primer día? Mierda.

Se levantó de la cama y se sentó en una silla más cercana a la chica. Suspiró.

Aquello iría para rato.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

-¿Qué se supone que haces?

Marianne ni se inmuto. Siguió abotonándose la blusa y prosiguió a ponerse el pantalón.

-¿Marianne?

-Ahora no, Sirius. No puedo quedarme.

-¿Por qué no? - dijo él, levantándose. La sabana resbaló por su pecho y Marianne resopló.

-El divorcio. Al parecer mi "esposito" quiere hablar conmigo para una cláusula. No sé de que. Pero no me da buena espina. Si lo dejo pasar es capaz de meterme en problemas.

-Voy contigo - e hizo el ademán de levantarse pero ella negó fuertemente con la cabeza - ¿Qué carajos te pasa? ¿Por qué no puedo ir contigo?

-Si vas conmigo… él tendrá otra excusa para aplazar el papeleo - Explicó la mujer y Sirius rodó los ojos, dejándose caer en la almohada. Marianne suspiró pesadamente y se subió a la cama, y pasó un brazo por el torso de su pareja. Sirius seguía con el ceño fruncido y miraba el techo, ignorándole.

Y eso era lo que más le dolía. Que le importaba un pepino lo que pasara en el juicio con su esposo. Le importaba más su relación con Sirius y eso la hacía peligrosa. Haberse enamorado de alguien a quien conocía por su ligereza en las relaciones le hacía depender demasiado del resto. No quería que le rompieran el corazón. No de nuevo.

-De acuerdo… - susurró y escondió el rostro en el cuello de su amante. Sirius no se movió - Me quedaré y que sea lo que Merlín quiera.

Estuvo así unos minutos, quizás más de media hora… Hasta que Sirius se levantó y se metió al baño. Marianne suspiró. No resultaría. Su relación con Sirius se iría a pique porque él seguía siendo un inmaduro y a ella, Merlín se apiadara de su ser, a ella le gustaba eso.

-¿Qué estás esperando? - le preguntó el hombre, arrancándole la mirada del techo. Estaba bañado, ya listo, pulcramente peinado y perfumado.

Marianne no pudo evitar sonreir.

Si, definitivamente amaba a ese hombre.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

-Es broma, ¿verdad? - se carcajeó la pelirroja. Harry negó, también sonriendo.

-No, en serio. Eres una de las mejores brujas de tu generación.

-Y tú eres el mejor - comentó ella y Harry, sonrojándose, asintió - ¿y Hermione Granger, la que me salvó… es la mejor, verdad?

-Si, es la mejor. Tanto como persona y como bruja. Es… la mejor - repitió. Ginny sonrió y miró al techo.

-Su novio… Draco… él… él también es fuerte, ¿no?

-Malfoy es un buen mago, es cierto, pero no se compara en habilidad con nosotros.

-No te cae bien, ¿eh?

-No es el novio de Hermione. Es solo su… acompañante. El solo la protege, al parecer

  • agregó con una mueca que no paso desapercibida para la Weasley.

-Yo no lo creo.

-¿Cómo?

-Cuando me encontraron, en el callejón… Yo no entendía de donde me conocían. Ella trató de acercarse pero yo estaba en shock, no quería que lo hiciera, me alejé de su contacto y Draco le abrazo protegiéndola de mi ataque. Por eso fue que pensé que eran novios.

-No lo son - le refutó él y ella calló, mirando sus formas.

-Se nota que se quieren mucho - continuó la chica. Harry hizo una mueca. Ginny se arriesgó - ¿Estás enamorado de ella? - Harry le miró con sorpresa. Le parecía excesivamente extraño que la propia Ginny (aunque ésta había perdido la memoria) le preguntara algo así luego de su relación. No sabía que contestar.

-Ella es…. Muy importante para mí - comenzó, con cuidado. Cuando iba a seguir, la puerta se abrió y ambos voltearon a mirarla.

Caroline Nott, les miraba fijamente. Cuando se dio cuenta de la situación musitó una leve disculpa y salió de la habitación, sonrojada. Harry se levantó, se despidió de una confundida Ginny y salió de la habitación. Al llegar donde Ron, él le detuvo, estaba seguro, para que no empeorara más las cosas.

-Ron, suéltame. Solo iré a disculparme

-Harry, hermano… deja las cosas como están. Al final, ella se olvidara de lo sucedido y ni siquiera volverán a hablarse en la vida…

-Ron, entiéndeme

-¡No puedo hacerlo! ¿Por qué te lo has tomado tan a pecho?

-No soporto que la gente se sienta mal por mi culpa. Lo sabes…

-A ella no le pasa nada…

-Dejame averiguarlo, entonces.

Ron rodó los ojos y le empujó. Harry sonrió y bajó hasta el último piso.

La encontró en el estacionamiento del supermercado, la pantalla que ocultaba San Mungo a la vista de los muggles.

-¿Señorita Nott? - preguntó entre dudoso y ella le volteó a mirar sonriendo. Pero su sonrisa se congeló en las comisuras de sus labios y se dio la vuelta para seguir su rumbo - ¡Caroline, espere!

-¿Pasó algo con la Señora Luna? - se volteó lentamente. Harry negó.

-No, nada. Está bien, no te pr…

-¿Y la hermana del Señor Ronald? - le cortó y Harry se apresuró a contestar.

-No recuerda nada de nuestro mundo pero… estará bien - dijo, omitiendo el hecho de que también había olvidado la magia.

-Entonces, ¿para que me necesita?

-Soy Harry - dijo él extendiendo la mano. Ella no la estrechó.

-Ya, eso lo sabe todo el mundo. ¿En que puedo ayudarle? - preguntó, sin ninguna muestra de malcriadez y sin embargo, el no aceptar su mano había hecho que Harry rugiera.

-Bueno, quería disculparme por lo de hoy…

-¿De que habla? - preguntó, ella, evidentemente confundida.

-Soy Harry, tutéame, eres amiga de Luna, ¿no? - Inquirió y ella asintió, no muy convencida.

-El Señor Ronald te contó mi… mi pequeño problema ¿no es así? - soltó de sopetón ella. Harry se quedó helado - Créeme, no necesito la compasión del Elegido.

Y con esto ultimo, se subió en la motocicleta y arrancó calle arriba.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

En cuanto puso un pie en el vestíbulo de los Malfoys, duras imágenes comenzaron a filtrarse por su mente.

Los recuerdos eran duros. Aunque la batalla no había sido en esa casa, una que otra vez, habían llegado ahí para sacar pistas.

Y ahora… recordaba la última vez, en donde Harry salió herido y…

Donde casi se sintió morir al verlo desangrándose…

Se detuvo, sosteniéndose de la pared de la fría y oscura mansión. Malfoy no se dio cuenta que ella había parado hasta que le miró por el rabillo del ojo y observó que su compañera se sostenía el pecho con una mano y con la otra se apoyaba en la pared.

-¿Estás bien? - preguntó. Hermione asintió y avanzó, aún apoyándose en la superficie dura - Te dije que no vinieras pero eres tan terca…

-Estoy bien. Te debo una, Malfoy - el chico rodó los ojos. *Le fastidiaba que siguiera llamándole Malfoy.*Con esa rudeza.

Hermione, por su parte, contuvo una maldición. Le había molestado pensar en Malfoy como un hombre deseable, sobre todo para ella, por eso se le había salido ese tonito de antaño, donde le decía con cada palabra que escupía que le odiaba. Solo que ahora no le odiaba, *ya había admitido eso,*sino que hasta tenía miedo de sentir algo más que amistad por él.

Había sido muy rápido, su relación había evolucionado muy rápido.

Si es que a lo que tenían se podía llamar relación.

Eres una estúpida, Hermione. Él no es tonto. Seguro con la indirecta que le soltaste en el auto ya se dio cuenta que te gusta. ¡Mierda! ¡Hasta te sonrojas cuando lo recuerdas!

Pero su hilo de pensamiento y flagelación se vieron interrumpidos por las voces femeninas que iban abordando el salón, al que ella justo acababa de entrar.

Narcissa Malfoy ocupaba el primer plano, fue a la primera que vio, con todo su esplendor y belleza aristocratica, con un vestido negro y detalles verdes en la parte inferior. Lo siguiente que vio fue una ráfaga de cabello negro acudir a los brazos del rubio, y la mirada recelosa de la Sra. Malfoy desapareció de su campo de percepción.

Saludó a la señora anfitriona con la cabeza - a pesar de que intuía que no era de agrado de la mujer - y se dio media vuelta, con una rabia que hubiese amedrentado a cualquiera de los mortífagos que ahora le perseguían.

Era Pansy.

¿Y porque demonios se sentía engañada?

Negó con la cabeza y siguió avanzando hacia donde ella creía que estaba la puerta.

Quizá fue que los ojos se le empañaron - estaba hecha toda una llorona últimamente - o que la furia no le dejaba reconocer los pasillos porque no llegaba nunca al final de ellos. Luego de caminar, caminar y caminar, se detuvo y respiró fuertemente.

Se había perdido.

Y volvían las voces… los gritos… Se apoyó de nuevo en la pared. Le latían fuertemente las sienes, así que se llevó las manos a la cabeza para masajeárselas.

Y así la encontró Malfoy.

-¡Por qué demonios… ¿estás bien? - cambió de tono de voz, tan rápido que si Hermione no hubiese estado furiosa, seguro hubiese sonreído.

-No te importa. Me perdí - soltó, groseramente - Enseñame donde está la salida a este laberinto y te dejaré en paz.

Malfoy le miró fijamente hsta que ella rodó los ojos al ver que el no movía ni un músculo y siguió su camino hacia las profundidades de la casa, aún mareada.

-¡Granger!

  • llamó y ella se detuvo - Joder, primero, me ruegas prácticamente que te traiga y ahora… - y se acercó para mirarle mejor pero la mirada que ella le dirigió le hizo dudar. *Pero eso solo duró unos segundos.*Porque avanzó, con rabia y le sujetó del brazo, salvajemente.

-¡Suéltame!

-¡Que te pasa ahora?

-¡No te interesa! - exclamó ella, tratando de liberarse.

-¡Explicame de una buena vez que cojones hice ahora!

-¿Porque mejor no te vas a recibir a Parkinson? - le espetó ella y Draco, abriendo la boca con asombro, le soltó el brazo, ahora comprendiendo.

-No lo puedo creer… - comenzó, y la sonrisa petulante que se formó en su cara hizo que Hermione hirviera de cólera.

Encima, ahora se burlaba de ella.

Te dejaste al descubierto, ¿Qué esperabas, tonta?

-Estás celosa de Pansy - dijo. No era una pregunta. El imbécil lo estaba afirmando. Hermione hizo un llamado a todo su autocontrol porque estaba segura que si no se calmaba pronto, iba a lanzarle una maldición.

-Claro que no - respondió, sosegadamente. Malfoy enarcó una ceja y su sonrisa se ensanchó.

En pocos segundos y ante el horror de Hermione, hizo que el cuerpo de la chica se pegara fuertemente al de él y con una mano sujetó enérgicamente su espalda, de manera que ella no pudiera escapar. Aun así, la castaña forcejeó. Hasta que el dolor de cabeza no le dejó continuar.

-Aléjate

  • siseó. Draco hizo caso omiso a su advertencia y junto su nariz a la de ella. Estaba fría.

En cuanto su piel, helada, tocó la de ella, Draco supo que estaba esperando hace tiempo esta proximidad. No había sido como las otras veces, en las que un beso "de novios" habría alejado a un iluso pretendiente. No. Esta vez estaba haciéndolo solamente frente a ella. Sin testigos, no fingía.

-Estás celosa *por mí -*pronunció lentamente. A Hermione se le antojó hasta sexy. La fragancia que desprendía de su cuerpo se mezcló con las ganas imprudentes de ella de aceptar lo que él afirmaba. Pero no lo hizo. No apartó sus ojos de los de él, por el puro gusto de desafiarle hasta que en una fracción de segundo le pareció ver que los grises ojos de Malfoy ardían.

-No. Ya te lo he dicho. No estoy celosa de ti - le refutó. Malfoy le siguió escrutando con la mirada, bañando sus labios con su aliento… Parecía que quería que ella admitiera lo contrario bajo el poder de su fuerte mirada. Pero Hermione no apartó la vista ni un segundo. Luego, con voz ronca, Malfoy volvió a hablar.

-Yo no sabía que Pansy vendría. Mi madre me dijo que era algo urgente pero no dijo que era.

-No te creo - dijo, con seguridad. Y ambos, muy en el fondo de sus conciencias, se regodearon de la situación.

Aún sir ser novios, sin ser nada, estaban pidiéndose y dándose explicaciones.

Malfoy apretó los dientes. Estaba haciendo un esfuerzo enorme por no partirle la boca a besos y hacer que confesara sus deseos hacia él.

-Deberías. Además, tu negación solo prueba que estás celosa - dijo, al final, triunfante. Y segundos después la soltó de su agarre. Hermione no dejó de mirarle - Pansy solo es mi amiga…

-Ah, por eso no querías que viniera… porque "tu amiguita" iba a visitarte… no querías interrupciones - continuó ella, y el rubio resopló, exasperado. ¿Cómo podía sacarle de quisio en pocos segundos? Dejó esos pensamientos para luego y se concentró en lo que ahora decía la castaña - … si lo hubieses dicho antes, yo me hubiese quedado con Ron, esperando noticias de Gin..

-Escuchalo bien, Granger, porque no lo repetiré - espetó, arrinconándola al muro salvajemente. Sus manos se cerraban en torno a las muñecas de ella y su respiración agitada no le ayudaba en su control. Era la segunda vez que la tenía que sujetar y eso se le estaba saliendo de las manos. Él nunca había tenido que subyugar a nadie más de una vez. No habría necesitado el contacto físico, una mirada hubiese bastado para amedrentar a cualquiera, hombre o mujer. Pero ella no. No.

-No sé porque te estoy dicendo esto, ¿vale? - explicó. Un mechón de pelo rubio ocultaba parte de sus ojos y le hacía ver intimidante. O algo así - Es más, ni siquiera sé porque te traje… - se detuvo.

Luego, disminuyó la presión de las manos y volvió a mirarle. La voz que utilizó para contestarle irritó a Hermione. Le hablaba como si tuviera 5 años, de una forma autoritaria, como para que se lo grabara en la cabeza

-Entre Pansy y yo no hay nada y en el remoto caso de que lo hubiera yo no tendría porque esconderlo - musitó. Hermione tomó eso como una indirecta. ¿"Yo no tendría que esconderlo"? ¿le decía que a diferencia de ella, con Pansy no tendría que esconder una relacion?

¡Ellos no tenían ninguna relación, mierda!

-No te estoy pidiendo explicaciones, Malfoy - dijo y al instante Malfoy enarcó una ceja, sarcástico - Pero pensé que nos teníamos confianza…al menos un poquito…

-¿Confianza?

  • se mofó, soltándole y haciendo aspavientos con sus brazos- ¡Me estás celando! ¡Es solo una visita de rutina porque pronto se celebra su compromiso con Blaise! - le explicó él, comenzando a exasperarse de nuevo. Hermione abrió la boca para decir algo pero lo pensó mejor y la volvió a cerrar - Si te interesa saberlo y para que te quedes más tranquila, leona, Nott también vendrá. Y si te sientes incómoda, pues… te esperas aquí, yo no te obligue a venir.

-Encontraré la salida por mi cuenta, gracias - le refutó.

-No lo harás. No lo harías ni aunque te diera los planos - se deleitó él, mirándole sin sonreir pero con los ojos centellantes, burlones.

-Estúpida no soy.

-No, pero sí testaruda.

-¡¿Por qué… - empezó, tratando de tranquilizarse pero los nervios no le dejaron - ¿Cómo demonios puedes pasar, en un abrir y cerrar de ojos, de ser una persona tan… delicada y hasta… simpática a un patán, idiota, egocentrista… pagado de sí mismo?

-Wow, es el insulto más gigante que me han dicho en la vida - se burló el chico. Hermione rodó los ojos. Y tú el imbécil más grandísimo de quien me … con quien me ha tocado vivir -¿Por qué no admites que te gusto? - soltó a boca de jarro y Hermione abrió los ojos impresionada, delatándose.

-No me gusta mentir - solo atinó a decir aunque Draco le refutó demasiado rapido.

-Porque lo haces pésimo, debe ser - Hermione estaba a punto de callarle y empezar otra vez con la pelea pero mejor se calló, y le habló serenamente.

-Ve a atenderla y cuando termines vuelves y me llevas a la casa de mis padres.

-Me demoraré. Cenaremos.

-Entonces, me iré sola. Mandaré una lechuza… - sugirió.

-No encontrarás mi lechucería en años, Granger - se regodeó el chico.

-… O llamaré a alguien… - divagó ella de nuevo, sacando de su pantalón el móvil.

-No

  • Mismo móvil que Malfoy le quitó y metió en su bolsillo.

-¿Q..ué?

  • logró decir, desconcertada. ¿Cómo podía una persona tener tanto cinismo junto?

-Mi "misión" es cuidarte, Granger. Así que si yo te traje, yo te llevo - sentenció, sin mirarle y giró sobre sus talones, para avanzar por el pasillo.

-¡Pero acabas de decir que… - comenzó la castaña e hizo el ademán de seguirle pero desistió de ello y se plantó con los brazos cruzados - He dicho que me iré!

El rubio se giró y le miró fijamente. A pesar de que estaban a tan solo unos pasos Hermione observó claramente el desafío en sus ojos.

-He cambiado de idea. Te quedarás hasta que termine con mis visitas. Vamos, te llevaré a una habitación - y echó a andar. Hermione se quedó en su sitio, perpleja, con la boca abierta.

-Estás de broma - soltó sin moverse. Malfoy seguía avanzando. Solo cuando estaba a unos cuantos pasos de girar en un pasillo le miró de nuevo.

-¿Vienes si o no? - preguntó, con una sonrisa sugerente. Hermione entrecerró los ojos y luego de pensarlo unos segundos interminables para el rubio, asintió, aceptando que era la única solución, la más rápida por lo menos.

-Vale, pero que sepas que te odio - le espetó y él chico sonrió suavemente con el rostro cargado de ironía.

-¿Ah si? - preguntó peligrosamente, cuando ella estuvo ya cerca suyo - Entonces, ¿porque me celas?

-¡Yo no te celo! - exclamó ella, zapateando - ¡Quítate esa ridícula idea de la cabeza, maldición!

-No te importaría entonces que me morreara con Pansy en frente tuyo… - le preguntó. Acercándose. Hermione contuvo la respiración. Había vuelto a acercarse y le había sujetado de la cintura de nuevo. ¿Es que acaso creía que a ella le gustaba eso?

Ella resopló. ¿A quien le engañaba? Si, le gustaba y mucho.

Él sonrió ante su reacción y pasó su nariz, *nuevamente,*por su cuello.

-No te entiendo… - logró pronunciar ella, ante el evidente flirteo. Draco sonrió en su cuello - Dime, Draco, ¿Por qué… porque juegas conmigo?

El chico retiró su nariz del cuello blanco de la chica y desvió su rostro hacia sus labios.

-Yo no juego contigo, Granger… tú… tú me pones… así - susurró, trabándose con las palabras. *Otra vez era Draco.*Rozó su boca con la suya - ¿no te das cuenta?

Y volvió a besarle.

Al principio ella no abrió la boca. No separó sus labios, sin embargo, Malfoy le demostró que no se podía conformar con eso simplemente. Con su lengua, se abrió camino entre sus labios y le obligó, *figurativamente,*a dejarle entrar. Hermione luchó todo lo que pudo, todo, para que el rubio desistiera, hasta que él presionó con sus dientes su labio inferior y ella- que al intentar balancear su equilibrio se sujetó de los codos del rubio - soltó un quejido. Draco aprovechó la oportunidad y profundizó el beso.

De vez en cuando cambiaba el sentido del beso y en el trayecto llevaba una mano al cabello de la chica y presionaba fuertemente su nuca, para que no se apartara, aunque dudaba mucho que lo hiciera por su activa "participación". Hermione había pasado una de sus manos a la cintura del chico, mientras que con la presión del abrazo, su otra mano reposaba en el pecho del rubio.

Todo su autocontrol se fue al garete.

Hola :D Siento mucho no haber publicado antes. Recién la inspiración se acerca y he apretujado mi cerebro lo mejor posible para traerles un capitulo al menos decente. En serio, lo siento :/ Ojala les guste, aunque creo que podía haberle pulido más

Muchas Gracias por seguirme a pesar de la tardanza.PD: ya tengo una aprte del próximo capitulo escrita y muchas ideas. Harry aparecerá en el próximo con una sorpresita J

PD2: y Draco, también eh? ;)

Un beso, y esta chica os deja, que sigue estudiando para su practica de Contabilidad :D