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Tu Orgullo, Mi Prejuicio — capítulo 17

Inicios

Momentos después estaba ahi.Presa de un abrazo del que… del que lamentablemente no podía deshacerse aunque quisiera. Y el problema era ese. Que no sabía si quería o no. Le había rodeado, como una trampa. Estaba presa, literalmente. Estaban sentados en el suelo, la espalda de Draco pegada a una de las paredes del pasillo que daba a sus habitaciones. No sabía como había llegado ahí. Solo sabia que su espalda estaba apoyada en el pecho de el, y que poco a poco había ido recostándose mas a la izquierda por lo que ahora la boca de Malfoy reposaba, como no, comodamente cerca a su oreja.

Y estaba presa.

Un escalofrío le recorrió el cuerpo y el rubio, conciente de su temblor, llevó sus manos hacia las suyas, para calentarlas. Hermione recibió el calor con una sonrisa. Cuando ya hubo terminado su tarea, el chico acarició con la yema de sus dedos el dorso de la mano de ella. Hermione ahogó un suspiro. Draco, distraído también, entrelazó sus dedos con los de la castaña y suspiró pausadamente.

-¿Qué pasa?

-Tus manos… son… pequeñas - dijo pausadamente. Hermione soltó una risita

-Comparadas con las tuyas.. - Continuó ella. Draco se limitó a sonreir un poco. Se sentía realmente bien estar así, sin preocupaciones y sintiendo su cuerpo cerca al suyo, en ese ambiente pequeño y acogedor.

Por primera vez, desde los 11 años podía decir que amaba su casa.

-¿Potter tiene las manos más pequeñas? - preguntó, queriendo sacar de las casillas a la castaña y al lograrlo rió fuertemente.

-¿Que tiene que ver Harry aquí? - preguntó, ceñuda, molesta - Acabas de romper tu momento de humaneidad - soltó ella, haciendo que el chico se detuviera abruptamente.

-¿Existe esa palabra? - indagó, con regodeo. Hermione se quedó callada pensándoselo - En serio, no pensé vivir para ver esto: Granger no sabe que responder…

-Muy gracioso. Soy humana, te lo recuerdo - Draco tomó aire salvajemente, cuestionando lo último dicho por ella. Hermione le codeó generando que él riera incontrolablemente - No te burles… - pidió ella, sonriendo mientras que él le miraba fijamente con una sonrisa estampada en la cara también - No le pillo la gracia…

-Ya, yo sí - y antes que ella le pudiera refutar, él le volteó el rostro y le besó.

Fue un beso corto comparado con el anterior pero aún así dejó sin aliento a la chica.

-¿Porque me haces esto?- susurró ella, ante su deslumbrante sonrisa.

-¿A que te refieres? - le preguntó él, dándole un nuevo topón. Hermione rodó los ojos.

-A esto - dijo y le devolvió le topón. Draco sonrió más naturalmente y profundizó el beso hasta que Hermione se separó.

-¿Y así pretendes hacerme entrar en razón? - objetó él, reanundado el contacto. Hermione rió suavemente. De pronto, su semblante se ensombreció y tensó los hombros. Él se dio cuenta de ello.

-Draco, no deberíamos estar aquí...

-¿Porque no? - Su voz sonó en su cuello y le hizo cerrar los ojos por el escalofrío.

-Pues porque… porque Nott llegará y…

-Al diablo con él - le cortó el rubio, abrazandole más fuerte de lo normal. Hermione se deshizo del abrazo, dejando en Draco un gran vacío en el pecho. El aire volvió a darle de lleno en el cuerpo, un temblor le recorrió el alma. Ésto le hizo preguntarse si era ella la que estaba recibiendo toda la corriente del viento… Se acercó, pendiente de ella.

-¿Pero Pansy? - insistió ella, abrazandose los brazos.

-Ella sabe que me gustas - se encogió de hombros él. Hermione le miró asombrada y Draco aprovechó que tenía la guardia baja para volver a apresarle entre sus brazos.

-¿Qué t-te gusto? ¿Le dijiste a Pansy, tu ex novia, que te gusta una hija de muggles?

-Sí, eso lo dije… - Hermione parpadeó, pasmada - ¿Qué? La guerra cambió a todo el mundo. Bueno, no a todos - corrigió al ver el enarcamiento de cejas de la castaña - Aunque Pansy no cree que seas la misma de antes, asume que hay algo nuevo en ti, algo que me haya llevado a… ¿Cómo lo dijo? Ah, si… a ¿Engatusarme?

  • Hermione gruñó ante la palabra - Vamos, Granger…

-Creo que debería irme - se cruzó de brazos. Malfoy entendió que seguir con la pelea no tenía remedio. Se le acercó de nuevo sin tocarle.

-No puedes irte sola - le dijo, después de un largo tiempo. Hermione enarcó una ceja, retándole. Malfoy tensó su rostro totalmente. Esa mirada no auguraba nada bueno…

-Pero tampoco puedo quedarme aquí - sentenció, categóricamente ella. Malfoy no se inmutó.

-¡Quédate aquí! - exclamó él y demasiado tarde se dio cuenta que más parecía una súplica que una orden.

-¡No!

-No tienes como irte - siguió él. Hermione le extendió la mano, pidiéndole el celular. Él no cedió y se metió las manos a los bolsillos del pantalón.

-No me quedaré, Malfoy - El chico resopló. ¿Volvían a los apellidos?

-Lo harás porque yo no moveré ni un dedo para que te salgas de mi casa - se plantó el rubio, cruzándose de brazos, imitándole. Hermione cerró los ojos con fuerza y respiró hondo.

-Perfecto. Me iré a buscar la salida. Yo solita. Dale mis recuerdos a Pansy o a Nott - y con una ultima mirada, se dio media vuelta y caminó hacia el frente. Malfoy bufó y golpeó con su puño la pared.

Maldita sea.

Habían estado tan a gusto…

¿Pero que había dicho en esta ocasión?

¡Mujeres!

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

Entró en el bar, azotando la puerta con furia.

Necesitaba una copa urgentemente.

Madison, una de las chicas que se movía muy bien en los duelos, se había movido demasiado en el entrenamiento y como él no quiso nada, ella gritó haciéndose la herida.

El responsable del entrenamiento le mandó a paseo y le dijo que solo entraría a la sala de duelos una vez hubiera canalizado toda su energía frustrada.

Energía frustrada… ¡estaba hablando con El Elegido!

Caminó hacia la barra y se sentó. Pidió algo ligero, un vodka tal vez… Apuro el contenido de su vaso una dos o tres veces de un solo trago.

-¿Señor Potter? ¿Qué hace aquí?

Harry levantó la mirada.

Frente a él, vestida como una muggle común y corriente, con una blusa morada de hombro caído y unos vaqueros negros le miraba nada más y nada menos que…

-Caroline… yo… ¿Qué haces tú aquí? - La pelinegra le miró, enarcando una fina ceja. Ahí Harry reparó que tenía delineados sus ojos almendrados y que el cabello negro caía totalmente lacio al costado de su rostro. Si no la hubiese reconocido probablemente se hubiese quedado absorto. Pero ella rodó los ojos y salió detrás de la barra hacia la pista de baile. Harry le miró caminar, le miró perderse en medio de toda la gente que bailaba y sintió como todo el enojo se le iba.

De pronto sintió la impetuosa necesidad de seguirle y se levantó para ir tras ella. Tal vez era el par de tragos que había tomado o el whisky que se había levantado de uno solo…

Después de mezclarse y doblar en distintos sentidos se dio por vencido y llegó a la conclusión que había sido una alucinación.

O estaba borracho, molesto y decepcionado.

Decepcionado porque no sabía nada de Hermione. Le dolía en el alma que ella hubiese preferido irse con Malfoy, con ese rubio de bote, ese imbécil hijo de p…. ¿Por qué? ¿Por qué se había ido con ese idiota si él no le hacía bien? ¡Era un asesino! ¡Un mortífago! ¿Por qué no le había esperado, porque no podía simplemente actuar cuerdamente e irse con él, con su amigo que le había apoyado en las buenas y en las malas, siempre ahí, porque?

Se llevó el vaso a los labios y tomó un gran sorbo. Sintió el alcohol recorrer sus venas, desde que ingresó a su organismo hasta que subió a su cabeza y le hizo sentarse obligatoriamente en un mueble. Al caer cerró los ojos, y se sujetó la cabeza. Todo le daba vueltas.

Sintió unas manos recorrer su pecho… sacarle el saco… intentó levantarse pero esos brazos no se lo permitieron. Se recostó de nuevo.

Sintió unos labios sobre los suyos y su subconciente le obligó a pensar que era Hermione. Correspondió embriagado…

Hermione no olía así, no sabía así.

¿Hermione?

¿Her…?

Un nombre se le vino a la cabeza.

Otro nombre.

Entreabrió los ojos. ¿y sus lentes?

A pesar de lo borroso, distinguió un cabello corto, rubio… destellos azules… ¿ojos azules?

-¡Ey! ¡Victoria, déjale! - ¿De quien era esa voz? Sumamente familiar, por cierto.

-¿Es algo tuyo? - preguntó la que estaba encima de él. Harry aprovechó para mover la cabeza un poco y sacarse esa ¡Terrible jaqueca! Joder.

-Amigo de mi jefe, no te conviene meterte con él - respondió la "conocida".

-¿Por qué no? ¡Es simpático y tiene muy buen cuerpo… !

-¿Es que solo piensas en *eso?*He dicho que lo dejes en paz, vete, creo que te llaman adentro.

-¿No lo querrás para ti?- Harry detectó un leve tono de amenaza. Sin embargo, la otra voz no pareció intimidarse.

-No, yo no trabajo en el mismo rubro que tú.

-¡Oyeme, niña!

-¡Victoria, te solicitan! - exclamó una voz de hombre, gruesa. Harry sintió como un peso se le iba de encima "literalmente". Luego, el silencio.

-¿Quién…?

  • intentó levantarse pero su propio peso le hizo golpearse en la cabeza y… no supo más.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

No sabía como demonios había llegado a la lechucería pero había llegado. Movió su varita y una nota escrita se ató a la pata de un lechucín recién llegado. El ave salió volando por la ventanilla y Hermione caminó hacia ella para averiguar en que piso estaba.

Casi le da vértigo.

¿Serían más o menos 5 pisos?

Menudita mansión la del joven Malfoy…

Escuchó un "plop" y al darse la vuelta se encontró con el elfo de la familia Malfoy.

-El señor Malfoy le llama a la sala - dijo con voz monótona y aburrida. Hermione asintió - Bugh le llevará allá, si es que lo quiere.

-Llévame

  • cedió la muchacha y el elfo hizo una larga venia y salió haciéndole el ademán de que lo siguiera.

Luego de haber pasado por cientos de cuadros, al fin reconocióla puerta de la sala. Hermione suspiró.

El elfo abrió la puerta y le invitó a pasar.

Contuvo la respiración. Ahí estaba él, estaba prácticamente desparramado en el sofá largo. Pansy estaba al frente de él, y al costado de ella, tomando su mano estaba Blaise, sonriendo como el gato de Alicia en el país de las Maravillas.

En cuanto puso un pie dentro de la habitación, Theodore Nott se levantó a manera de saludo. Ella asintió con la cabeza, con cortesía. Blaise hizo lo propio y Pansy levantó los ojos también, aunque en su sonrisa se veía el sarcasmo, único en un Slytherin.

Volvió a mirar a Malfoy.

Draco.

Él se levantó con parsimonia, se acercó a Pansy, le dio un sonoro beso en la mejilla, estrechó la mano de Blaise con fuerza; Nott (aún en pie), le dio un abrazo. Draco se deshizo rápido del gesto.

Hermione seguía parada a un paso de la puerta, como espectadora. Pero Draco cambió pronto su función, se colocó detrás de ella y sujetándole del talle suavemente, la jaló para afuera.Ella se dejó llevar, no sabía que estaba pasando.

-¿Qué demonios fue eso? - habló, mientras Draco le llevaba hacia otro salón, mucho más grande. Los muebles decorados de un leve color verde, *a lo Slyhterin,*pero estos eranmucho más espaciosos, más largos como si estuvieran allí para… descansar.

Draco. después de un buen tiempo, mientras le observaba admirar la gigante estancia, le contestó con indiferencia.

-Les demostré que no tengo prejuicios contra ti. Ya te aceptaron.

-Ellos no tenían porque aceptarme, Draco - dijo ella suavemente, estaba harta que él hiciera lo que se le viniera en gana con ella - Me voy.

-¿Cuál es el puto problema entonces? Ya viste, la relación con Pansy es solo… de amistad, se va a casar con uno de mis… ehhh, con Blaise.

-¿Se quieren? - preguntó ella. Draco dejó de caminar. Ella también.

Draco le miró fijamente. *Querer,*que complicado verbo.

-No lo sé, Granger… Nos educaron a todos para casarnos con quienes nos asignaron de pequeños. Pero cuando todo lo del Sr. Oscuro pasó…bueno, todas esas cosas se perdieron. Ahora te casas con conciencia supongo. O con quien conveniente para salvar tu fortuna…

-¿tú te casarías solo para salvar tu fortuna?

-Claro que no. Yo no me casaré nunca. He visto dia con día como el matrimonio es solo un contrato innecesario donde la mujer se vuelve propiedad del hombre solo si éste satisface sus gustos. Prefiero mantenerme libre, gracias.

-Bien

  • le dijo ella. Se acercó a uno de los muebles, el más alejado y ancho y comenzó a acomodar los cojines. Con su varita convocó una manta e intentó adaptar todo a lo más parecido a una cama. Y lo intentó, porque Draco sujetó su muñeca, impidiéndoselo.

-¿Qué crees que haces? - le preguntó él, mientras ella le miraba testarudamente.

-Acomodo el mueble.

-¿Para qué? - preguntó nuevamente, aun sin entender.

-Bueno, si m voy a quedar aquí me gustaría que todo estuviera limpio, ¿te importa?

-No seas tonta - rió Malfoy, tenso aún. El tenerla en su casa, sola… le…¿emocionaba? - Dormirás arriba en el cuarto de huéspedes.

-No, no. Prefiero no incomodar, en serio estaré bien ahí.

-Eso es ridículo, tengo suficientes habitaciones vacías como para que escojas en cual quedarte, así que vamos, te llevo.

-Pero…

-No me hagas repetírtelo, Granger - Hermione protestó pero él le sujetó de la muñeca y la jaló escaleras arriba - Nada, vamos, te enseño donde es.

Hermione resopló.

Este Malfoy le descolocaba. No le entendía.

Aunque claro después del.. paseíto que se había dado por toda la mansión, no se le hacía extraño que él quisiera que se quedara ahí.

Y luego estaba eso de querer que la aceptaran. ¿Para que?

Porque le gustas so tarada, te lo acaba de decir.

Mierda. Estaban solos.

¿Ahora con que Malfoy se tropezaría?

Al fin, llegaron al pasadizo de las habitaciones. La mano de la que le sujetaba Malfoy le picaba enormemente y sentía esa sensación de vértigo en el estómago.

-Entra

  • le dijo, soltándole de la mano. Ella le miró, aparentando seguridad y… casi se mata con el pie de la puerta - Con cuidado, no quiero que Potter me meta a Azkabán por no cuidarte bien.

-¿Osea que lo haces solo por cumplir con la misión que te dio la Orden?

-¿En verdad crees eso? - preguntó él, ofendido. Hermione rodó los ojos y negó con la cabeza. Le miró a los ojos grises, ahora fríos y volvió a negar bajando la cabeza.

Ni siquiera ella misma entendía su actitud. Se iba a volver loca.

Malfoy salió de la habitación.Hermione le siguió. No pensaba irse a dormir sin aclarar la situación, sin embargo, él no le dejó salir y se interpuso entre la puerta y ella.

-Que duermas bien… - susurró y se acercó para darle un beso en la mejilla. Hermione se estremeció. Malfoy se enderezó y ella pudo ver que sus ojos ya se habían "calmado". Ahora estaban de un color gris medio brilloso…quiso creer esperanzador.

-Gracias. Lo intentaré - sonrió ella y se dio la vuelta, para entrar al cuarto. Pero Draco le sujetó de la muñeca nuevamente y en cuanto ella se volteó a mirarle, él le pegó bruscamente a su cuerpo.

Malfoy tragó en seco. La tenía tan cerca, tan junta a su cuerpo… estaban muy pegados, rostro con rostro… tan próximos…

Se humedeció los labios y miró con descaro los labios de la chica. No supo que salió de su boca, las palabras se soltaron solas… él solo estaba pendiente de sus labios…

-Me gustaría… quisiera que… - logró decir y Hermione se mordió el labio inferior con nerviosismo. Él desvió su mirada hacia ello y con sus dedos los delineó lentamente. Hermione se derretía, impaciente, sin saber que quería decirle. Él se dio cuenta de su embelesamiento, entonces desvió su mirada hacia sus ojos chocolate y se repuso - quisiera que te sintieras cómoda.

-Ajá. Gracias… Que…que descanses tú también - musitó ella. Él asintió aun sin soltarle. Ella tampoco hizo ningún ademán para soltarse. Mas bien, se acercó más al rubio, y se puso de puntillas. Rozó sus labios con los suyos y Draco no esperó que el beso se profundizara: la sujetó suavemente de la cintura y abrazo con fuerza.

-Buenas noches.

-Buenas noches.

-Eh... tienes que soltarme.

-¿Es muy necesario?

-Lo es - sonrió ella y con un último pico, Malfoy la soltó y se perdió por el pasillo, luego que ella hubo entrado en la habitación.

Nunca antes había amado más su casa.

Pero que cursi se sentía. No, no, estaba de mal en peor. Y lo peor de todo es que no se sentía ridículo, sino muy bien.

Y eso era extraño.

Pero le hacía sentir bien.

Muy bien.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

Abrió los ojos.

Lo primero que notó era que ya era de día, porque el sol le daba de lleno en la cara. Hasta parecía que se había acostado ahí exclusivamente para que el astro lo despertara.

Lo segundo que notó, fue que ESA no era su habitación.

Mierda. ¿Habría dormido con alguien esta vez?

-¡Hasta que al fin se despierta! - exclamó una voz femenina, muuuuy conocida para él. Él le miró fijamente tratando de ubicarle. Y cuando lo hizo…

-¡Mierda! ¿¡He dormido contigo!?

-Uhmm… siento decepcionarlo, Señor Potter - Enarcó una ceja, ironicamente la chica. Harry se llevó las manos a la cabeza. ¡puto dolor de cabeza!

-Yo… lo siento, Caroline, en serio. Yo… no estaba en mis cinco sentidos… Estaba borracho y…

-Ya, En realidad no nos hemos acostado, no se preocupe, su descendencia está a salvo.

-¿Qué…? ¡Porque demonios me hablas así! A veces pienso que eres de otra época…

-Que gracioso de su parte…

-Encima de tu tono, está lo que dices… - dijo él tratándose de sentar pero un mareo le hizo acostarse en la cama de nuevo. Ella se acercó a ayudarle - ¿Por qué dijiste eso acerca de mi descendencia? ¿Por qué no estaría a salvo si me hubiese acostado contigo? A mi no me importaría… Quiero decir… no lo consideraría un error… Yo…

-Creo que sigue mareado, Sr. Potter.

-No, no, claro que no. Hablo muy en serio…

-Tome esto - le tendió un frasco humeante - Le ayudará con la resaca - Harry le seguía mirando fijamente, tanto que de un solo trago se tomó la bebida…que por cieto, estaba A-S-Q-U-E-R-O-S-A.

-¿Que era…eso? - dijo, haciendo muecas por el sabor. La chica sonrió, asombrando a Harry (que nunca la había visto reírse) y dejó el recipiente en la mesa… que tenía al costado. ¿estaba en su departamento? - ¿Estoy donde creo que estoy? - dijo sujetándose la cabeza todavía.

-Sí, estamos en su departamento. Me tomé la libertad de sacarlo de ese local antes de que le robaran todo lo que traía encima.

-Entonces la voz eras tú…

-Em.. sí, creo.

-¿Qué me pasó?

-Fue a ahogar sus desdichas en alcohol muggle, que es más infame de todos y al final, una señorita de dudosa reputación comenzó a despojarle de sus vestiduras y ya… solo lo rescaté de eso.

-¿Por qué hablas como si estuvieras en el siglo XV? ¡Eres joven!

-Que observador…

-Me refiero a que… ¿no deberías hablar con… jergas y… frases coloquiales de esta época?

-Pero siempre he hablado así y nunca le ha causado molestia a la señora Luna…

-Porque Luna es… diferente. A ver, ¿porque no intentas llamar a todos por sus nombre? ¿O por lo menos a mi de tú?

-Lo siento, no me sentiría cómoda… Ya estoy acostumbrada.

-Bueno, solo supuse que como ya habias entrado a mis dominios… tal vez…estábamos ya en confianza.

-Gracias, pero me gustaría seguir llamándole señor Potter.

-¿No prefieres mejor "Salvador del mundo mágico"? o ¿"El niño que vivió para derrotar a Lord Voldemort"? - Harry sintió como un escalofrió recorrió a la muchacha ante la mención del nombre - Lo siento, estoy acostumbrado a… llamarlo por su nombre - dijo, casi en sorna, remedando la frase de Caroline.

-BIEN, Harry.

-Mucho mejor - sonrió el chico, ampliamente. Caroline rodó los ojos - ¿Podrías entonces repetirme que hago aquí pero en un lenguaje coloquial? - le pidió el chico, con un espíritu hilarante único. Era obvio que ya no tenía resaca.

-DIJE QUE fuiste a ahogar tus penas en alcohol muggle, que es el peor de los tragos y al final, una puta te desnudó… y que salvé tu culo de una posible paliza.

-Perfecto. Ahora contigo me siento mucho mejor - sonrió de nuevo Harry, causando que Caroline se sonrojara profundamente.

-Y teniendo tus costumbres de antaño tan arraigadas… ¿te quedaste a cuidarme toda la noche? - le pinchó el moreno, enarcando las cejas. Caroline le miró, hizo una mueca, y le lanzó un cojín a la cabeza. Harry rió con ganas, y le lanzó otro y así comenzaron una pelea de cojines…

…. Harry sin saber que ella gustaba de él, y ella sin saber que ese hombre sería su perdición.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

Lo cierto de la situación era que ni Draco ni Hermione podían dormir.

Él, por saber que ella estaba en su casa, y ella, siendo consciente que era un peligro (por no decir locura) sobrellevar su "relación" y sobre todo, porque se sentía presa pero aun así le gustaba estarlo.

Demonios.

¿En que piso del maldito castillo dormiría Draco?

Pero sus pensamientos se interrumpieron por un toqueteo en la puerta.

¿Su imaginación?

Esperó un momento. Nada.

Pero de nuevo estaba ahí, el toctoc.

Se levantó, y abrió la puerta. Ahí estaba él. Hermione contuvo la respiración.

-¿Te desperté? - le preguntó él, apoyado en el marco de la puerta.

-De hecho… no podía dormir - contestó Hermione, parpadeando.

-Ya. ¿Te molesta si paso…? - continuó, dubitativo. Ella exhaló.

-No, no. Es tu casa, ¿no? Adelante - musitó ella, un poco nerviosa. Draco entró y en cuanto lo hizo, ella pudo aspirar su colonia, tan masculina, tan abrasadora, tan…

-¿Estás cómoda?

-Si, si, gracias.

-Uhm….

¿Y de que podrían hablar?

Ella estaba en la puerta, apoyada en ésta, como si tuviera miedo de que de un momento a otro, el rubio se le abalanzara.

¿A atacarla o a besarle?

No sabía que le causaba más nerviosismo.

Mientras, él estaba cerca a la cama, con unas imágenes poco sanas de la castaña y él en el mueble que estaba detrás de él.

Control. Control. Control.

Pero el no tenía ESE control.

Es más, no quería tenerlo. No con ella. No.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa:

¡Soy una dejadaaaa, lo siento, mi ciclo fue horroroso pero al fin, al fin aquí estoy dispuesta a recibir todos los tomates necesarios para que me perdonen!

Vale, si me merezco un cruciatus, sean libres de mandar los howlers y todo lo que quieran…

¡Espero que sigas leyéndome, no saben cuanto estimo los comentarios y los favoritos!

Muchisimas gracias por esperarme,un beso enorme y cuando tenga tiempo (que ya tengo que hacerla de Cenicienta arreglando mi casiti :3) les seguiré pidiendo miles de disculpas!

PD: Siento mucho el capitulo corto. Enjoy!