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Aléjate de mí, Granger — capítulo 11

SABOTAJE Y CONCIENCIA

La mañana del lunes llegó rápidamente y Hermione Granger fue la primera de su año en pisar el gran Comedor. Muchos alumnos de primero ya desayunaban así que aprovechó la situación para preguntar a los niños que había asesorado acerca de su último repaso antes de su práctica.

¡Como añoraba sus practicas en la mañana!

Ahora todos los de su año daban sus exámenes en la tarde… y los suyos comenzaban dentro de unas semanas.

-Sammuel… - llamó suavemente y el niño aludido se giró a mirarle. En cuanto se chocó con la sonrisa de la chica mayor, un leve rubor apareció en sus mejillas - ¿Ya estás listo?

-Sí. Aunque tengo una duda con respecto a una poción…

-¿Qué poción? - preguntó, amablemente ella, sentándose a su costado. El resto del grupito de niños se acercó a escuchar. Al parecer todos tenían el mismo problema.

El niño le explicó y Hermione sonrió conmovida. Sí, ese había sido también su problema en primero. En algunos libros venía un ingrediente de más y en otro venía uno cambiado. Así que ella había probado con ambas formas y ambas eran viables. Se lo dijo al niño, pero su respuesta le dejo fría y extrañada.

-Patrick le preguntó al otro premio anual y él le dio otra receta. Y en esa receta, él le dijo que diera una vuelta de más en sentido antihorario… Patrick me mandó una lechuza anoche, avisándome.

-¿Draco Malfoy?

-Sí, él. Con el que… llegaste a la biblioteca el sábado… - Hermione frunció el ceño, y se mordió el labio inferior con duda - ¿Entonces que receta tomamos?

Hermione le indicó que cualquiera de las tres que habían escuchado. El chiquillo asintió, aunque ella sabía que él seguiría al pie de la letra la poción de Malfoy.

Se levantó y caminó hacia su lugar, cerca a Harry y Ron, que ya habían llegado. Ginny se sentó a su lado también y al verle tan pensativa le codeó para que reaccionara.

-¿Qué?

-¡Estás ida! ¿Qué ha pasado?

-¡Que Malfoy sabotea en todo lo que me meto!

-¿Malfoy? - escupió Ron. Harry levantó la cabeza al instante y miró con recelo a la mesa de Slytherin. Antes del ataque de Malfoy hacía Ron tenía una leve sospecha acerca del slytherin. Pero ahora… ahora no sabía que pensar.

-*¿*Ahora que hizo? - preguntó a su amiga, que en ese preciso momento contenía lágrimas de impotencia en sus ojos. Ron gruñó.

-Nada importante. Se mete en mis cosas, en mis horarios… eso es todo - se contuvo ella, sin siquiera levantar la mirada. Ya arreglaría esto con el hurón bailarín.

-Si te hace algo solo tienes que decírnoslo y nosotros…

-Gracias, Ronald. Pero prefiero arreglar esto yo sola. Ya pude en tercero, podré ahora que está mucho más… cortés - suspiró Hermione, mucho más tranquila, entendiendo su ventaja. Ron frunció el ceño, y levantó la mirada hacia la mesa de Ravenclaw.

-¿Alguien sabe que ha sido de Luna? No la he visto en todo el fin de semana… - preguntó, mientras atacaba al tocino de su plato. Hermione cruzó una mirada con Ginny y ambas se encogieron de hombros. Harry semi sonrió pero al recibir una mirada seria de Ron, su semblante cambió totalmente de nuevo.

Hermione se removió en su asiento, preocupada. ¿No se suponía que ya eran amigos como antes?

Ron se levantó, murmuró algo de una cita con Lavander antes de las clases y salió del Gran Comedor a grandes zancadas. Harry musitó algo de las prácticas en el tablón de anuncios del comedor y caminó hacia allá.

Ginny aprovechó que les habían dejado solas para informar a Hermione acerca de la situación entre los chicos.

-El sábado en la mañana se pelearon de nuevo - le contó, mientras que Hermione miraba a su amigo pelinegro observar su horario de entrenamiento - Harry le dijo que si quería podía ponerle al día en algunas tácticas pero Ronald le dijo que no era necesario, que él se las apañaría solo.

-¡Que terco se pone!

-Si. Además dijo que tenía que salir con Lavander. Y la verdad, los veo más juntos desde… lo de la enfermería - continuó la pelirroja.

Hermione notó que ella había querido decir "*lo de tu golpe"*pero había cambiado todo para no incomodarle. Se lo agradeció con una sonrisa, justo en el momento en el que Draco Malfoy salía del Gran comedor, seguido de su séquito de idiotas. Hermione le siguió con la mirada - *quería matar al rubio y matarlo a golpes -*pero Ginny le sacó de su inspección nuevamente.

-Por cierto, ¿Dónde estabas el sábado? No te encontramos ni en la biblioteca.

-Me entretuve con unos niños de primero - respondió distraída, para luego darse cuenta que su respuesta había hecho sonreir a Ginny - Me refiero, mal pensada, a que les estuve enseñando. Fui su tutora o algo así - le aclaró, ahora levantándose, con toda su atención en el hurón - ¿Le dices a Harry que nos vemos en clase?

-¿A dónde vas? ¡ni si quiera has desayunado!

-Tengo un par de cosas que consultar con Slughorn. Para una clase, sí. Ya vuelvo.

Ginny le observó irse con recelo.

Hermione le estaba ocultando algo.¿Sino porque le había soltado esa ridícula excusa de una consulta con Slughorn? ¡Si nisiquiera llevaba clase con él! El profesor de Pociones para séptimo era, desgraciadamente, Snape, que se había ofrecido de voluntario para ayudar al viejo Slug, que ahora solo enseñaba de primero a sexto. Como si Snape le ayudara en mucho enseñando a solo un año…

Y claro, dictaba además, su clase de Defensa contra las artes oscuras.

Hermione le tenía que explicar muchas cosas, a menos que tuviera un hueco existencial en su año sexto de Pociones…

Deshizo su fruncimiento de ceño y le mostró su mejor sonrisa al chico que le gustaba, cuando él se sentó de nuevo en su sitio.

Ahora simplemente tenía ojos para sonreírle a Harry y conversar con él en el poco tiempo que se veían.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

Había amanecido con una sonrisa macabra en los labios, tan grande que Pansy le había mirado extraño. Pero él le había dichoque sus planes iban viento en popa y ella se había tranquilizado y colgado de su brazo como siempre.

Después de desayunar había salido del gran Comedor todavía con esa sonrisa estampada en la cara, la cual se había ensanchado en cuanto vio a Granger fruncir el ceño al verle.

Además había visto que Potter y Weasley aún no se reconciliaban totalmente. No podría haber tenido un mejor comienzo.

Y su mañana mejoró todavía más, cuando vio que la castaña le seguía entre las masas de chicos que iban corriendo a sus clases. Pero él caminó lo más rápido que pudo y se perdió entre la multitud, regodeándose de la frustación en el rostro de la muchacha.

Sin embargo, la segunda clase la tenía con Gryffindor y doble.

Su gozo entonces seguiría para rato. Perfecto. Mientras más lejos de la castaña, mejor.

Mc Gonagall llegó justo a tiempo para cerrarle la puerta en la cara al suciopobretónWeasley así que Malfoy comenzó a pensar que en ese día no podría pasarle nada malo.

Parecía como si se hubiese tomado un frasco entero de la poción de la euforia. Hasta la… Hasta Granger se dio cuenta. Le había fulminado en cuanto le vio pero al ver su sonrisa inmensa se había quedado petrificada como en segundo año.

Pero este recuerdo solo le hizo sentir un mal sabor en la boca. Así que ignoró su imagen y todo lo que había sentido cuando la había visto en ese estado y se sentó en su pupitre de siempre a contemplar la clase de Mc Gonagall. Lejos de Granger y su dueto de memos.

-Divídanse en las parejas del ensayo. Tengo algo que deciros.

La sonrisa petulante desapareció de su rostro. Ahora la adoptó Hermione, mientras caminaba con gracilidad hacia el pupitre de su compañero de tarea.

-Por más que te escabullas como un hurón escurridizo... - le susurró la muchacha, mientras se sentaba a su lado. Malfoy gruñó a modo de saludo pero se tranquilizó cuando McGonagall comenzó a pasar los trabajos por las mesas.

-Apuesto que me has extrañado - le musitó, por la comisura de la boca. Hermione rodó los ojos y se cruzó de brazos, apoyándose en el respaldo de la silla.

-Ufff, no sabes. Ahora tengo que gastar mi cuota diaria de halagoscon Harry o con Ron.

-Que desperdicio de tiempo.

-Veo que captaste el punto.

-Sr. Malfoy, Srta Granger - les habló MCGonagall, parándose frente a ellos. Hermione se giró a mirar a su profesora, ignorando la mueca del rubio - Aunque lo que les vaya a señalar no sea de su agrado debo decirles que hacen una muy buena pareja - soltó la mujer, entregándoles el rollo de pergamino, con un tono orgulloso. Tanto Malfoy como Hermione enarcaron las cejas con sorpresa. Harry dejó caer su mochila en el suelo ruidosamente y Ron, que había sido perdonado por su tardanza, un par de asientos más adelante fue socorrido por Lavander tras un ataque de tos compulsiva.

-¿Como ha dicho? - exclamó Parkinson, en un tono chillón y furioso. Malfoy giró su cabeza hacia su novia y rogó a todos los dioses que no armara un escándalo. Mc Gonagall le miró severamente y la morena tuvo que sentarse ante ello.

-Estaba hablando de un hecho académico, Srta. Parkinson. Es un milagro que sus compañeros no se hayan matado en el transcurso del trabajo… A menos que… y eso explicaría que me hayan entregado el trabajo antes de tiempo… - continuó ella misma, girándose hacia el Slytherin y la Gryffindor y mirándolos con recelo - ¿Quién de los dos no trabajó? - preguntó, mirando fijamente a Hermione, completamente segura que la gryffindor acusaría a su enemigo.

La castaña tragó en seco. Ella no había terminado su parte del artículo, había sido Malfoy, de hecho. Tenía que admitir su responsabilidad, la conciencia no la dejaría en paz si no lo hacía. O era eso, o la mirada casi arrolladora de su profesora así que tomó aire y…

-Según tenía entendido, profesora, era un trabajo en parejas - comenzó Malfoy, sentándose adecuadamente y mirando a su mentora - Eso hicimos. Nos dividimos el trabajo y luego cada uno corrigió la parte del otro y así concordamos con todo el pergamino. ¿No cree que fue lo más inteligente? Al fin, algo cuerdo se le ocurrió a Granger…

El salón siguió mudo alrededor de un minuto. Luego, Minerva MC Gonagall asintió y avanzó hasta su escritorio y comenzó a hablar de la segunda parte del trabajo.

Malfoy tragó en seco, y exhaló, intentando tranquilizar el ritmo de su respiración.

Hacen una muy buena pareja.

Pareja.

Un Malfoy y una Granger.

¡Era una locura!

Y sonaba tan bien…

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el codeo de Hermione. El chico le volteó a mirar, arrugando el ceño pero se encontró con los ojos de la chica y todo su enojo se fue al fondo de su estómago. Solo de esa forma podía explicar ese nudo ahí…

-Gracias - murmuró ella, mientras hacía lo que Mc Gonagall indicaba en la pizarra. El chico parpadeó aturdido y ante su expresión de confusión, Hermione sonrió y le explicó - Podrías haberle dicho que no hice bien mi parte.

-No hubiese ganado nada. A ti nunca te hubiese castigado.

-De todos modos, pudiste haberme malogrado el día, Malfoy y no lo hiciste. Estás en vías de cambiar la imagen que tengo de ti - continuó ella, bajando el tono de su voz - Pero eso no significa que haya olvidado el tema de Patrick y los de primero.

-¿Qué tiene que ver el enano ese en esto? - se cortó él, al recibir una mirada reprobatoria de la jefa de gryffindor. Hermione le ignoró el resto de la clase pero no se necesitaba ser muy inteligente para darse cuenta que ella se refería al tema de las pociones.

La dichosa segunda parte del trabajo consistía en discutir el tema con algún profesor de Hogwarts. Buscar asesoramiento. Menudo trabajo cuando eres Draco Malfoy.

-¿A quien elig… - comenzó el rubio, pero Hermione le cortó nuevamente.

-Tú hiciste el trabajo. Elige tú el profesor. Aunque conociéndote, seguramente Snape será el elegido - comentó ella, con sorna. Malfoy se quedó mudo de nuevo. Si, había pensado en Snape, maldita sea. ¿Cómo podía leer ella sus pensamientos? ¿Tan fácil era?

-Como quieras - bramó él, molesto consigo mismo. Hermione frunció los labios con confusión. Pensaba que estaban en tregua, tranquilos. Pero no. Otra vez iba Draco Malfoy a confundirla con sus animos bipolares.

Draco se dio cuenta de su respuesta hosca pero no se disculpó. Ya lo había hecho y una vez bastaba. No se disculparía más con una… con ella.

La clase terminó y Hermione comenzó a recoger sus cosas a una velocidad extraña. Hasta Malfoy, que supuestamente no conocía los hábitos de la castaña, se dio cuenta. Harry les observó, con la mochila ya al hombro, y al captar la reticencia de Hermione de seguirles, salió del salón también. Ron le miró hacerlo y le siguió junto con Lavander.

Pansy ya se acercaba a Malfoy cuando Nott le llamó para hablarle de algo referente al trabajo, pues él era su pareja. Ella le siguió, con molestia y Draco se hizo una nota mental de agradecerle a Nott en la común.

-¿Por qué le ayudaste a Patrick con la poción? - soltó Hermione, ni bien el salón quedó solo.

-A ver si entiendo. ¿Todo esto va por haberle ayudado a un crío? ¿No se supone que para eso están los premios anuales?

-Por favor, Malfoy. Si bien es cierto que has cambiado - Malfoy enarcó una ceja ante su frase - también lo es que uno no cambia tanto de la noche a la mañana. Debes estar… maquinando algún plan para… desacreditarme o nosé. Algo.

Malfoy se hubiese reido en la cara de la muchacha si esta no hubiese estado tan seria. Llevaba el ceño fruncido, al igual que en su sueño, esa mueca de preocupación… solo que ahora el gesto evidenciaba frustración.

Levantó una mano y le palmeó la frente cubierta de algunos mechones para deshacer su gesto. Hermione se tambaleó en su sitio y Malfoy, le sostuvo del codo de nuevo, pensando que había utilizado mucha fuerza en la caricia.

¿Caricia? Puff, que horror. Había estado a punto de tirarla al suelo.

Hermione sintió una fuerte quemazón alrededor de la articulación que sostenía el rubio. No hizo ningún intento de soltarse pero se quedó mirando el roce de sus pieles. Malfoy se dio cuenta de ello, y le soltó.

-No estoy buscando desacreditarte ni nada, Granger. Creo que estar mucho con Potter, te ha fundido los sesos: ves complots por todas partes - dijo él, tratando de salir del momento incómodo. Hermione sonrió. Ella misma le había dicho a Harry días antes que él tenía un severo problema al ver en todos lados complots.

Malfoy pensó que se había reído inexplicablementede su chiste hacia el Potter y también sonrió.

Pero el hechizo duró poco.

-¿Hermione?

Sí. Harry Potter había entrado en el salón y al encontrarlos frente a frente, más juntos de lo normal…

-No le estoy haciendo nada, Potter… solo hablábamos del trabajo. Tú sabes, hacemos una buena pareja, según tu jefa - soltó el slytherin. Harry apretó los dientes, captando, al igual que Hermione, el doble sentido de las palabras del chico. Malfoy se giró, con una sonrisa arrebatadora hacia Hermione y le tendió su bolso - Hasta la noche, Granger.

Hermione recibió su bolso y una vez que el rubio hubo salido, expulsó el aire que llevaba conteniendo y se sentó en el pupitre de nuevo. Harry se le acercó sin saber como empezar…

-Solo comienza con tu primera pregunta, Harry.Dale, antes de que me arrepienta de cooperar en el interrogatorio - sonrió su amiga, levantando la cabeza hacia él.

El moreno intentó preguntarle algo diferente a lo que le rondaba en el cerebro pero su lengua se movió sola.

-¿Qué se trae Malfoy contigo? - soltó y Hermione suspiró con pesadez, dejando caer los hombros con desgana.

-Siéntate - le indicó ella, señalándole un sitio al frente suyo. Harry le miró dudoso - Va para rato.

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

-¿Estamos hablando del mismo Malfoy que conocemos desde primero?

-Sí - contestó la castaña por décimo segunda vez, desde que había comenzando el interrogatorio. Harry negó con la cabeza, incapaz de creerse todo lo que ella le había contado

  • Es ilógico. Lo sé. Pero se ha estado comportando… tolerable.

-¿Tolerable? Linda, esto va más allá de una simple tregua. Malfoy se trae algo entre manos.

-Pues al parecer yo no soy la única que piensa que tú ves complots por todas partes - dijo ella, dándole un mordisco a su manzana. Harry dejo de caminar de un lado a otro para mirarle - Malfoy también lo cree.

-¡Ah! ¡Ahora resulta que estás de su lado! ¡Por favor, Hermione! ¡No creerás que es otro!

-¡Harry! ¿Qué no me has escuchado? Alejó a Zabinni cuando me molestaba, me devolvió el libro, ha dejado de insultarme, le…le pegó a Ron cuando… bueno, eso. ¡Y ahora me está ayudando con los niños de primero! ¡y lo más sorprendente…!

-Si, si, Herms, lo sé. Piensas que no le dijo a Mc Gonagall lo del trabajo porque es un buen chico.Claro. Y luego te va a pedir que le llames por su nombre de pila y él te dirá Hermione…

-No estaba pensando en eso, pero gracias por la idea, Potter.

-Herms, no te dejes llevar por su…. Supuesto cambio. Él sabe que le debes una ahora, buscará la forma de cobrártela. Ha aprovechado tu… loca pasión por los estudios.

-Me acaba de decir que no quiere perjudicarme.

-Si, y te estaba comiendo con los ojos, también.

-¿Pero te estás escuchando, Harry? ¡Estás sugiriendo que Malfoy…!

-Por favor, Hermione. Seamos realistas. Eres una chica extraordinaria. Eres inteligente, graciosa, muy divertida, valiente y un montón de cháchara que me dirás que te digo porque soy tu amigo. Pero también hay algo más que no te has dado cuenta y que llama la atención a más de uno en Hogwarts: Eres una mujer. Y preciosa. ¿Estamos claros? Y Malfoy… bueno, ¡es un chico sin escrúpulos!

-Solo para dejar las cosas en claro - habló la chica, con voz monótona y tratando de ocultar el cosquilleo en su codo - Crees que Malfoy quiere aprovecharse de mí, en un sentido físico.

-Es tan fácil hablar contigo… - sonrió el chico, aliviado. Hermione esperó unos segundos y luego soltó una carcajada.

-Soy una hija de muggles. Puedes estar tranquilo por ese lado: Malfoy no quiere tirarme, Harry. Y ahora vamos, que tenemos menos de 20 minutos para almorzar - sonrió ella saliendo del salón. Harry bufó, derrotado.

-¡Hermione, esta conversación no se ha terminado!

OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

El hombre más feliz del mundo.

O bueno, de Hogwarts.

Ella no se había alejado a pesar de su estrepitosa *caricia.*Si tan solo no se llevaran mal…

Se detuvo en un pasillo para analizar la situación, mientras que un grupo de chiquillos cruzaban a sus clases. Manada, quedaría mejor.

Granger y él habían sido enemigos simplemente por su clase de sangre.

Y por la amistad que tenía con Potter.

Y por las notas altas que tenían y porque se peleaban los puestos.

Nada más, ¿no?

-¡Draco! - escuchó y se giró con una sonrisa de lado estampada en el rostro. Pero al encontrarse con el rostro severo de Snape su gesto se borró al instante.

-¿Que pasa? - empalideció el chico. Snape no le llamaría por su nombre de pila, frente a medio Hogwarts si se hubiera equivocado en una poción.

-Algo salió mal con Bellatrix. Tenemos que hablar. Ahora - le instó el profesor de Pociones de séptimo curso.

Un par de chicas voltearon a mirarles ante la amabilidad de Snape hacia él. Draco tragó en seco, asustado. OoOoOOoOoOOoOoO*OoOoO

¡Y ante el masivo recibimiento del capítulo anterior… Subiré el siguiente capítulo con la promesa que en el próximo se enteraran del plan rallado que entendió Bella y que Draco tendrá que aplicar para salvar su cuello… y el de ella.

Eso sí me demoraré como dos semanas mas o menos para subir el próximo. Disculpenme. :/ Finales.

Muchas gracias a, ,

y a ,ya que por ellas subí este capitulo :D un beso a todas!

Espero sus comentariosJGracias por seguirme

Un beso. MBW