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Historia 53760 — capítulo 19
Gastón se separó se la tibia miel de Helena para tomar algo de oxígeno que ese beso rico y hereje le había arrebatado.
Luego su boca le dedicó una usurpadora presión sobre ese cuello de sabor dulce,mientras abría dentro de aquel juego osado,los primeros botones del etéreo solero y dejaba al descubierto el fino encaje de su ropa interior,que le develaba una inquietante imagen visual.
Descendió con el calor de sus besos hasta el límite de la fina tela azul que guardaba la perfección de sus formas,e intentó deshacerse de ese velo de puntilla que lo separaba de los placeres que tanto ansiaba probar.
Helena,con la respiración entrecortada,tomo el rostro de Gastón con ambas manos,y lo obligó a que la mirara a los ojos,que le decían sin palabras que solo hasta allí debía llegar,y que debía detenerse.
Las perlas marinas captaron el mensaje del silencio,y la contemplaron entre furtivos y presos de una rara ternura degustada como delicia.
-No es hoy...-le susurró Helena al oído.
Gastón la tomó con más fuerza por la cintura, sin que su ritmo corporal quisiera normalizarse,resistiendo en un nuevo beso en la boca que se cobrara esa interrupción,mucho más tremendo aún que los anteriores en términos de intensidad y entrega.
-Helena...si los dos queremos...-le suplicó en un nuevo abandono de esa humedad que parecía ejercer sobre él una inevitable adicción.
-Pero no es hoy...-le repitió separándose de su cuerpo de manera lenta y delicada,mientras volvía a enfocarlo con algo de aquella devaluada razón en sus puplias de color almendra.-Quiero planear algo mejor para nosotros.No quiero que sea un arrebato de esos que por más buenos que estén todo el mundo los tiene.-y volvió a acercarse peligrosamente a su oído.-Déjame preparar algo especial para ti.Planificar con tiempo...generarte expectativas y ganas...que imagines...
Gastón exhaló negó con su cabeza,y sonrió sabiendo que haría todo y absolutamente todo lo que esa mujer le dictaminara.Se escuchó sin poder creerse a sí mismo darle la bendita razón y aceptar que aquel cuerpo como cofre de un alma selecta,no sería para él hasta que la dueña lo deseara.
Tan solo esperaría hasta que sucediera y la artesana decidiera ofrendarse en el ritual que estaba seguro quedaría aferrado a su memoria mientras tuviera vida.
-Supongo que no me vas a decir cuando ni donde...
-No,porque ni yo lo sé.
-Quiero que me digas si disfrutaste Helena...porque la verdad no me quiero ir...
-Sí Gastón.Mucho.Y si me detuve no fue para hacerte sentir mal ni tampoco quiero que pienses que estuve jugando y que ahora me hago la difícil.Es que yo espero un momento digno.Sabes...los arrebatos son para cuando las relaciones están más avanzadas,y en este caso pienso que nosotros no deberíamos comenzar así.Me conoces...entiendes que me gusta poner arte en todo lo que hago.-dijo mientras le acariciaba el rostro.-Vas a ver que la espera te va a resultar mejor al final,aunque ahora no me entiendas y créeme que puedo llegar a comprender eso.
-Es que me pasan tantas cosas juntas Helena...tantas...al menos dime que nos vamos a ir los dos.Déjame entrar contigo.Mostrarte de ahora en más para mi sería un orgullo.
-Eso me lo dijo Didi.No es por desprecio que no me gusta mucho la idea.Necesito estar convencida.Son inseguridades que tengo.Sería como sentir ese pellizco.Como que no estoy soñando.Como que puedo apostar.
-Y creerme...¿Acerté?
-No es tan así Gastón.Son tiempos internos que no tienen nada que ver con los tiempos normales.Pero está bien.Voy contigo.Es lo menos que te mereces después de lo que te estoy haciendo soportar.Porque creo que aunque no me lo digas,tu me padeces...
-No Helena,no te padezco,por favor...no me digas esas cosas...está bien que seas así...si justamente eso es lo que tienes de genial.Que escapas a lo común.Me importas mucho.Incluídos tus tiempos y tu distancias.Y por suerte te conocí.Ojalá y hubiera sido antes,como una vez te dije.
-Dices cosas lindas a veces...
-Tu las inspiras.De verdad piensa esto:una vez en la vida que tengo una mujer digna de ser mostrada...
-Yo solo pido discreción.No me gusta todo lo demostrativo en exceso.Si algo me quieres,no va a hacer falta tanta "publicidad".
-Mucho te quiero.No "algo".Pero no quiero discutir.Todo va a estar bien.De verdad.
-A ver..para ser algo más flexible...¿Cómo te gustaría que nos manejáramos?
-Me encantaría contarle a todos de lo nuestro.Aunque luego termináramos,que Dios quiera y no sea así.Entrar y salir de cualquier lado incluido el negocio abrazados o de la mano.Poder estar al lado tuyo cuando trabajes.Como una pareja normal.Que compartas momentos con mi familia,conocer a la tuya...eso quiero.Todo lo que no hacía antes.Porque para decir las cosas como son,no tenía con quien hacerlo...
-Me asusta un poco eso Gastón.Yo vengo de un fracaso.De un desgaste.No te olvides.Y tu no hace mucho...en fin...
-Ese se fue con la cama.No existe más.Sé que la confianza se gana con el tiempo.A mi me importa que confíes.
-Persuasivo y manipulador.Algunas viejas estrategias parece que no se fueron.
-Desconfiada y hermosa.Pero ahora esas estrategias son para emplear solo contigo.Son "tus" estrategias.From me...to you...
Helena sonrió y fue por su bolso para salir luego con Gastón con el propósito de llegar juntos como él había querido.
El viaje se agotó en la velocidad y la cercanía,y ya en el estacionamiento del local,ella bajó del auto y se dispuso a esperar que Gastón abriera la puerta alternativa de acceso que utilizaban los empleados,cuando él la detuvo poniendo su cuerpo como una barrera antes de introducir la llave.
-Por aquí no...que conste que lo haces ahora porque estamos llegando temprano y no hay nadie."La mujer del dueño" no toma más la puerta del personal.Por más que trabaje acá y nos llene de orgullo y de prestigio.
-Gastón...qué dices...¿"La mujer del dueño?"...
Él la miró como si quisiera atravesarla con sus significativos ojos celestes.
-Ya sé,ya sé lo que estás pensando.Que soy un apurado,que no respeto tus tiempos...pero Helena...-dijo tomándola por la cintura y haciendo una suave presión con sus brazos que querían el contacto de esa calidez tan adictiva.-"yo" te doy tu lugar.Disfruta conmigo.Sé buena...si algo me quieres...ahora te lo digo yo...
Helena le volvió a sonreir como cada vez que la ponía incómoda,para no tener que poner en palabras muchas sensaciones que hacía tiempo habitaban su interior y que se extendían mucho más lejos aún que un simple "te quiero".
Esa sonrisa suya la salvaba en una expresión tan adorable como neutra,y adecuada para ese momento de emociones mezcladas que le tocaba vivir.
-Bueno Gastón.Prometo entrar y salir por la puerta principal siempre y cuando claro que tu y yo no seamos los últimos.
-Oh...no había pensado en eso.Siempre voy a querer que seamos los últimos.No me va a gustar que te vayas antes y sola.
-Señor despacio...que yo tengo un horario que cumplir...mire que su compañera de intento todavía está procesando escenas...
-Linda,es que ahora que te tengo...no sé...estoy hecho un cursi...
Helena le dio un nuevo abrazo permitiéndose disfrutar como Gastón le había pedido.
Entraron al restaurante tomados de la mano y ella de inmediato se llegó hasta su cocina donde reinaba siempre,mientras su jefe íntimo se resistía a separarse de ella.
-Bueno Gastón.Ya.Déjame un rato sola para poder pensar y asimilar lo que hicimos.
-"Lo que hicimos".Que lindo suena eso por Dios.Y lo que "vamos" a hacer...mejor todavía.Es música.
-Si no te vas Gastón...no vamos a hacer más nada.Quiero trabajar tranquila ¿si?
Gastón levantó sus dos manos en señal de rendición y se retiró caminando hacia atrás hasta su oficina,cumpliendo los deseos de Helena,que más allá de la escena divertida,no se encontraba totalmente relajada como hubiera querido.
Sabía que había cruzado varios límites,y si se había frenado,había sido justamente por el temor fundado de poder sufrir una nueva decepción.
La ruptura con Miguel le había dolido mucho,y esa tarea de olvidar ese sentir no había sido sencilla.
Pero así y todo trató de tener un pensamiento positivo,y mientras se colocaba el uniforme,respiró profundo y decidió encarar aquello que le sucedía,con todos y cada uno de sus matices.
Poco a poco fueron llegando los otros empleados y la noche arribó puntual, sin poder eclipsar el recuerdo quemante de la tarde que había dejado sus huellas.
Fanny había entrado a la cocina buscando un vaso de agua como muchas veces lo hacía en el transcurso de las horas.
Saludó muy fríamente a Helena creyendo como siempre que entre ella y Daniel existía mucho más que una complicidad de dos buenos amigos,y recordando su amargura de la mañana,su gesto frío y hostil se acrecentó.
Pensaba que ese brillo indiscutible que presentaban los ojos de la jefa de cocina estaba directamente relacionado con su supuesto vínculo con el contador.
-Fanny...no te vayas.Necesitaría hablar dos palabras contigo.
-Si es de Daniel,ni te preocupes.No me tienes que explicar nada.La desubicada soy yo que siempre me cruzo frente a ustedes.
-No me gusta como me miras.Ese es el punto.Yo no te hice nada y siempre fui respetuosa.
-Nadie lo niega.¿Algo más?
-Sí,hay algo más.Yo no tengo nada que ver con Daniel.Somos amigos.No pasa nada entre nosotros.Él solo se limita a robarme comida.
Fanny se relajó y sonrió sin poder evitarlo.
-Con Mónica era igual.Ella lo acostumbró.
-De veras Fanny;no me interesa tener nada con Daniel y supongo que a él conmigo tampoco.No quiero que me mires mal.No se puede trabajar en ese clima.¿Entiendes?
-Ok.Te pido disculpas.Es que no puedo evitarlo.Yo soy la primera que se amarga.
-Te comprendo.Pero recuerda.Daniel y yo,cero historias.Y te queda muy lindo el cabello suelto.Deberías usarlo más seguido así.
Sergio,que pasaba por allí y escuchó ese último consejo,asintió demostrando hacia su Fanny ese interés amoroso de siempre.
-Tienes que hacerle caso a Helena.-le dijo mientras los tres se relajaban.
Pero la noche no parecía perfilarse tranquila,y el simple tema de haber aclarado cuentas con la recepcionista era nada comparado con las sorpresas que se presentaban en el comedor.