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'Hermitage Road' — capítulo 10
Luces de colores emitidas por potentes focos suponían la única iluminación de las cuatro pistas que formaban parte de la FEVER, la discoteca más famosa de Chester.
En la primera de las salas, de frente según se entraba, los destellos rosas y púrpuras ambientaban de manera poppy la pista mientras la DJ pinchaba temas pop del siglo pasado. Se conectaba con la segunda mediante una enorme puerta trasparente insoronizada que hacía las veces de pared. Esta segunda pista era la más grande de todas y los colores dorados y metálicos teñían a los jóvenes, que bailaban música dance y las canciones de moda. A través de ésta se accedía a la pista más pequeña de la discoteca, una muy oscura, donde el rap se alternaba con la música negra. La parte superior de la FEVER estaba ocupada en su totalidad por una pista mediana, pero con barra y baños propios, que hacía las delicias de los amantes de la música electrónica.
Era en la parte superior donde se encontraban Ginny y Hermione haciendo cola en el baño de las chicas ya que solía estar menos abarrotado que los servicios de la parte baja. Probablemente influía el hecho de que en la zona electrónica la mayoría del público era masculino y esperaba a que alguna jovencita facilona cayera en las garras de uno de ellos, lo que provocaba directamente que las mujeres no frecuentaran mucho aquella parte de la discoteca.
-Luna no soporta hacer este tipo de colas -dijo la pelirroja mientras esperaban para poder entrar-. Ojalá hubiera venido... -comentó más para sí que para su acompañante.
-Al final ni uno ni otro, ¿eh? -le recordó Hermione. Y estaba en lo cierto.
Tanto Luna como Rolf habían rechazado la propuesta de esa noche, incluso sabiendo que el otro no iría y, por tanto, las situaciones incómodas serían poco probables. Afortunadamente, Luna no se había quedado para estar con su novio. 'Sería lo peor que podría pasar; que ese gilipollas se quedase con ella toda la noche', se lamentaba Ginny. 'Ojalá algún día abra los ojos; por su bien'.
-¡Chicas! ¿Todavía no podéis entrar?
-Tú lo tienes fácil; el lavabo de los hombres está siempre libre...
Ted se encogió de hombros dando a entender que no era culpa suya. Cada minuto que pasaba se alegraba más de haber aceptado la propuesta de Hermione. Después de que la chica hubiera preguntado a Luna y a Rolf, le había dicho a él si quería acompañarlas y había sido todo un acierto haber aceptado; se lo estaba pasando muy bien. Llevaban tres horas en la discoteca y, hasta el momento, la música había sido perfecta y la compañía inmejorable. Pero todo lo bueno tiene un final.
-¡Eh! -llamó la atención de sus amigas-. ¿Aquél no es tu hermano, Ginny?
Cuando ambas enfocaron hacia donde señalaba Teddy, vieron a un chico con un cubata en la mano izquierda mientras bailaba con una chica a la que tenía agarrada con la mano derecha. Claramente era Ron ya que, aunque el pelo despeinado había perdido todo el encanto rojizo que solía mostrar debido al azul de los focos, aquel rostro era inconfundible.
El chico debió notar los ojos clavados en él porque súbitamente se giró y vio a los tres jóvenes que le miraban intensamente.
Ginny veía a su hermano con abatimiento; era la última persona que quería encontrar allí. Sabía que con él delante se le cortaría el rollo, al fin y al cabo, aunque los dos hermanos no se llevaban muy bien, el pelirrojo parecía desarrollar el instinto sobreprotector cada vez que algún mozo se atrevía a ligar con ella.
Ted, por su parte, no sabía dónde esconderse. La última vez que había visto a Ron había sido en una fiesta donde había hecho el ridículo más espantoso de su vida al destapar su condición homosexual delante de todos. A pesar de que el Weasley no le insultaba abiertamente como hacía Neville, sentía su mirada acusadora allá donde fuera.
Pero sin duda, de los tres jóvenes, era Hermione quien estaba que echaba humo. '¡Me había dicho que se había cancelado el plan! ¡Me dijo que no saldría esta noche!', pensaba furiosa, 'Y ahora le veo flirteando con una muñequita como si nada'.
'¡Será... !' Mil y un insultos cruzaron por su mente precipitadamente, pero luego recapacitó y se calmó. Estaba sacando conclusiones precipitadas; a lo mejor el chico había pasado posteriormente por su habitación para proponerle ir a la FEVER, pero, al no encontrarla, había optado por ir solo.
La sangre hervía en sus venas y, luego, se relajaba como si de una montaña rusa se tratase. Por eso, fue la primera de los tres que se acercó toda decidida hasta el chico.
-¡Ron! -gritó ella para hacerse oír por encima de la música y del gentío.
Él sabía que le habían pillado con las manos en la masa desde el momento en que había visto a sus compañeros de residencia mirándole.
-¡Hermione, ahora no! ¿No ves que estoy un pelín ocupado? -Señaló a la chica que le estaba comiendo la oreja, literalmente.
La estudiante se marchó de la pista muy ofendida olvidando a sus amigos que se quedaron atónitos cuando vieron que se iba de la discoteca. Por suerte, Ginny estuvo rápida y fue corriendo tras ella.
Se había quedado en la barra, tomando la segunda cerveza que servían gratis con la entrada. Había acudido por la celebración del cumpleaños de uno de sus amigos, pero, a la hora de la verdad, el grupo se había ido desperdigando. Unos consiguieron rollo para estar entretenidos toda la noche mientras que otros fueron en busca de cocaína con el mismo propósito que los primeros. El resultado había sido que se había quedado solo bebiendo cerveza en la barra de la pista pequeña, en el piso inferior.
-¡Vodka negro con lima! -pidió otro chico a su lado.
El camarero, con oídos que sobrepasaban el ruido de la FEVER, se fue a buscar las botellas para hacer la mezcla.
Miró a quien acababa de acercarse y se encontró con un joven muy atractivo. Tenía el pelo castaño, pero estaba tintado con mechas de colores que la iluminación de la pista no dejaba averiguar con claridad. Además, al contrario que su propio pelo ensortijado, el del chaval estaba bastante despeinado. Se fijó en que llevaba puestos unos pantalones vaqueros caídos que le dejaban al descubiertos sus calzoncillos de Calvin Klein; un conjunto parecido al de él. Sin embargo, el polo azul oscuro no tenía nada que ver con la camiseta negra de lycra que él mismo llevaba aquella noche y que se camuflaba con su piel oscura.
El camarero le sirvió la bebida y corrió a atender al resto de clientes.
Él hacía rato que había terminado su cerveza, pero no tenía nada mejor que hacer que mirar a aquel escultural chico que tenía al lado. Al menos eso hizo hasta que el joven se dio cuenta de que estaba siendo observado.
El muchacho negro no sabía dónde meterse. Aquel tío bueno le había pillado escrutándolo; ¡y cómo le había pillado! Con los ojos nada más y nada menos que en su paquete. No hace falta decir que apartó la vista rápidamente.
Para su sorpresa, por el rabillo del ojo vio cómo el muchacho de pelo indomable sonreía. Se giró hacia él.
Ambos chicos se quedaron mirándose sin atreverse a dar el primer paso. 'Si no le digo algo, voy a perderlo o a quedar como un cerdo idiota', pensó.
-¡Hola! -empezó acercándose al chico del pelo multicolor.
Aquella, decididamente, era la noche de las sorpresas porque el chico del cubata se aproximó aún más a él.
-¿Qué hay? -Ahora podía ver que su pelo tenía mechas azules y verdosas, lo que se intensificó cuando le tendió la mano-. Me llamo Ted.
-Yo Theo. -Estrechó rápidamente su mano temiendo que aquel cañón de tío saliese corriendo.
Theo y Ted terminaron no sólo sus bebidas, sino otras muchas que pidieron. Según pasaba el tiempo, se daban cuenta de la gran cantidad de cosas que tenían en común, lo que aumentó el interés del uno por el otro. Obviamente, apenas se conocían, pero lo poco que averiguaron aquella noche fue suficiente para darse los teléfonos y quedarse con ganas de más.
-¡¿Te alojas en 'Hermitage Road'?! ¡Mi abuela vive en ese pueblo!
Lupin se quedó impresionado con sus palabras.
-¡¿En serio?!
-¡Los domingos la ayudo en la tienda de ultramarinos Nott!
-¡Entonces podemos qued...
Una cara inconfundible cruzó por delante del joven, quien calló repentinamente.
Al ver a Ron Weasley rondando por allí (ya sin la compañía femenina) le entró pánico de que le pusiera en evidencia delante de toda la discoteca por su condición sexual, sobradamente reconocida por él mismo. No sería la primera vez que sufría una humillación semejante. Agarró de la mano a Theo y lo sacó a rastas de allí.
Empujaba a la gente para que les dejaran pasar. Los efectos del alcohol empezaban a hacerse evidentes y, por ello, Theo no era muy consciente de lo que pasaba, pero la única razón que se le ocurría para aquella carrera repentina sorteando jóvenes fiesteros era que Ted llevara un calentón increíble y buscaba un baño donde satisfacer sus deseos con él. En seguida comprobó que sus conclusiones habían sido erróneas al notar el aire fresco de la calle.
-¿A dónde vamos? -le preguntó a su guía, pero vio que ésta no le hacía caso.
Ted se había quedado quieto repentinamente y miraba fijamente al frente, donde se arremolinaban grupos de chicos y chicas desechando las últimas botellas de alcohol que les quedaban.
-¿Teddy? ¿Qué pasa?
Él se limitó a señalar con el dedo. Theo trazó con la mirada una línea recta que le llevó a más y más jóvenes juntos y revueltos. Sin embargo, había dos de ellos que destacaban por encima de los demás. Dos que, frente a la juerga de sus compañeros, estaban más centrados en comerse la boca desenfrenadamente lo que, efectivamente, llamaba bastante la atención. De todos modos, debían de ser amigos de Ted, porque a él no le sonaban de nada.
-¿Les conoces?
El otro afirmó con la cabeza, pero matizó.
-Sólo al chico -le dijo al negro-. Se llama Neville y es un capullo bromista que, por lo que veo, engaña a su novia.
¡Hoooola! :D
Bueno, bueno... si pensábais que Neville no podía caer más bajo, acaba de demostrar que sí. A asqueroso no le gana nadie ¬¬
En cuanto a la FEVER, aclarar que esa discoteca existe (es mi favorita, de hecho! ^^) y en la descripción no me he inventado ningún detalle, es tal y como os la cuento. Existe el rumor de que, además de las cuatro pistas de baile, hay una quinta llamada 'la sala gay' (sobra decir el porqué del nombre jajaja) y a la cual se accede por unas escaleras que hay cerca de la entrada, pero que yo nunca he visto a nadie subir ni bajar por ellas xP De todos modos, analizándo en detenimiento, es físicamente imposible que quepa otra sala en el piso superior, así que he preferido no mencionarla en el capítulo porque cada vez estoy más convencida de que el rumor es sólo eso, un rumor XD
Ah! y el combinado que pide Teddy, vodka negro con lima, es la bebida que siempre, siempre, SIEMPRE pido cuando voy a cualquier discoteca ;) Es ya como una tradición jeje
El viernes veremos si Neville recibe su merecido o si Ted prefiere callarse lo que ha visto... y en el caso de que lo cuente, ¿le creerá Luna? ¿Y qué habrá pasado con Hermione? ¿la habrá encontrado Ginny? ¿Tratará Ron de dar alguna explicación sobre lo ocurrido? (Sólo me falta poner: 'todo esto y mucho más en el próximo capítulo de 'Hermitage Road') XDDDDDDD
¡Muchos besos! ^^