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'Hermitage Road' — capítulo 15

-Cariño, ¿estás segura de que quieres quedarte? -preguntó por vigésima vez una voz de mujer distorsionada por el sonido del auricular-. Ya sabes que teníamos prevista una función del Ballet Ruso, por no decir que pasar las Navidades sin la familia es muy triste... Te vamos a añorar muchísimo.

-Ya lo sé, mamá, y de verdad que me gustaría pasar las vacaciones con vosotros en vez de tener que quedarme en este pueblucho; pero ya te he dicho que estas competiciones sólo se celebran en Chester en caso de que gane y, por una vez que voy a poder participar sin pagar alojamiento, me gustaría aprovecharla.

Al otro lado del teléfono se oyó un suspiro.

-De acuerdo. Si prefieres quedarte en 'Hermitage Road' en vez de venir a casa, puedes quedarte. -La chica sonrió aliviada a pesar de que su madre no podía verla-. ¡Pero en Semana Santa vienes con nosotros! -le recordó la mujer antes de que su hija colgara.

-¿Ha dicho que sí? -preguntó una chica pelirroja expectante.

-¡Ha dicho que sí! -rió Hermione.

Las dos chicas se abrazaron eufóricas pensando en el tiempo que pasarían juntas durante las competiciones deportivas a las que ambas se iban a inscribir.

Ginny, al igual que gran parte de los estudiantes, ya estaba apuntada porque desde tiempos immemorables era una tradición en su familia dejarse la piel en cada partido o combate.

Hermione había decidido quedarse desde el momento que supo que Ron permanecería en la residencia. No sabía muy bien lo que le pasaba con él; era una sensación difícil de explicar.

Lo había pasado francamente mal cuando la doctora Pomfrey se había llevado al chico para operarle, pero peor había sido la visión que había tenido de Ron tras la cirugía. Le habían vendado la cabeza entera, pese a que la incisión había sido sólo en la nuca. Además, tenía el brazo izquierdo inmovilizado en un cabestrillo y multitud de golpes morados o ennegrecidos por todo el rostro, los brazos, y suponía que también por el resto del cuerpo que no había alcanzado a ver.

Ella personalmente quería encargarse de la recuperación del chico, pero tuvo que hacerlo de forma sutil, puesto que el pelirrojo estaba más arisco que nunca tras salir del hospital. Apenas se le veía por la sala porque el ruido excesivo le producía dolor de cabeza con demasiada frecuencia. Las bromas con Neville habían quedado relegadas a un segundo plano, pero no por ello se habían acabado. Desde poner petardos encendidos en las puertas de las habitaciones de los estudiantes hasta echar jabón por el suelo haciéndolo más resbaladizo que la cera; los dos chicos seguían gastando jugarretas de mal gusto. La diferencia radicaba en que ahora era Neville quien se encargaba en exclusividad de preparar físicamente las bromas, mientras que Ron quedaba relegado a la vigilancia.

Todo esto no impedía a la joven ayudarle en tareas cotidianas, como cuando se iba a la tienda de ultramarinos para comprar lo que él necesitaba o cuando escribía los trabajos que el chico tenía que entregar en la universidad porque él no podía utilizar ambas manos para escribir en el ordenador.

De sobra sabía que Ron no apreciaba aquellos detalles que tenía con él, pero no podía dejar de preocuparse, por muy ridícula que se sintiese haciéndolo. La propia Ginny la había insinuado que era mejor no meterse en los asuntos del bobo de su hermano, pero ella intuía que el pelirrojo necesitaba que le echaran un mano más que nunca.

Cuatro semanas más tarde, un chico alto y de buen ver apartaba sus cabellos ondeantes como el fuego para atisbar su nombre al final de la lista que colgaba tras la mesa de la recepción de Filch:

'

COMPETIDORES PARA LOS ENCUENTROS DEPORTIVOS UNIVERSITARIOS

...

Ginny Weasley

Ron Weasley

'

Al chico le costó descifrar la letra del conserje, pero era lo suficientemente clara como para confirmar que tanto él como su hermana pasarían las vacaciones en 'Hermitage Road' para asistir a las competiciones que se desarrollarían en Chester entre las tres universidades más importantes del país. Era un acontecimiento que la familia Weasley jamás se había perdido en más cincuenta años que llevaban celebrándose.

Volvió a echarle un vistazo a la lista y se dio cuenta de que, en realidad, casi todos los estudiantes de la residencia se habían apuntado.

Suspiró pensando que no estaría al 100% de sus capacidades y de que probablemente no podría participar en alguna de las actividades, pero eso no le importó. Su brazo, ya sin cabestrillo, había ido recuperando poco a poco la movilidad, aunque todavía distaba mucho de tener la fuerza y la capacidad de maniobra que tenía antes de aquel fatídico accidente que, si era sincero consigo mismo, podía haber tenido un peor resultado. Además del brazo curado y de los moratones desaparecidos, el pelo que la doctora le había rapado para realizar la operación ya estaba bastante crecido y se lo había igualado con el resto de la cabellera gracias a un par de tijeretazos, obra de Granger.

Un perfume floral muy atrayente pasó junto a él.

-Hermione -la llamó.

-¿Necesitas algo, Ron?

Tan servicial como siempre, la chica se seguía preocupando por él y lo cierto era que, aunque Ron agradecía todas las atenciones (sobre todo si venían de una chica guapa), no entendía qué había hecho para que Hermione se portara tan bien con él.

-Pensaba que no te ibas a quedar a las competiciones de la uni -dijo señalando el nombre de la joven en la lista.

-Eso era antes. -Hermione se abstuvo de explicar que se quedaba para supervisarle durante la recuperación-. Les he dicho a mis padres que prefiero pasar las Navidades en la resi para participar en las competiciones deportivas.

-Haces bien. Te lo vas a pasar genial, ya lo verás -comentó Ron con sinceridad-. Y me alegra que estés por aquí durante las vacaciones.

La chica enrojeció ligeramente ante sus palabras. Se mordía la lengua para no preguntar, pero era inevitable; su curiosidad decidió por ella.

-¿Te alegras? -No sabía qué respuesta esperaba; aunque, si pudiera elegir, le habría gustado escuchar algo tierno y romántico. Sin embargo, Ron no parecía tener intención de regalarle los oídos.

-¿Quién si no me limpiará el sudor de la frente cuando gane un partido?

El pelirrojo salió de 'Hermitage Road' dejando tras de sí a una joven con expresión asqueada y replanteándose si había sido buena idea decidir perderse sus vacaciones para cuidar de un tío tan desagradecido como lo era Ron.


¡¡HOOOLAAAA!! :D

Al igual que una vez os dije que os pusiérais vuestras mejores galas porque nos ibamos a la discoteca, para los próximos capítulos tendréis que tener varios pantalones deportivos porque vais a sudar bastante!! XD

Como habréis adivinado, los encuentros deportivos entre las tres universidades están a la vuelta de la esquina, y serán decisivos para posteriores relaciones entre los personajes principales xP

¡Un besito! ^^