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'Hermitage Road' — capítulo 18
La hora de la comida estaba estrictamente fijada entre las doce y media y las dos del mediodía; un horario razonable para Inglaterra que, además, permitía a los participantes reestablecerse del cansancio acumulado durante los entrenamientos y partidos de la mañana, y acumular energías para volver al terreno de juego por la tarde.
Se habían habilitado comedores descomunales al aire libre en la zona asfaltada de Strawberry Fields, cerca del estadio de fútbol, consistentes en miles de mesas corridas de acero inoxidable que tenían acopladas bancos inamovibles y, todo hay que decirlo, un poco incómodos.
Hermione cogió la bolsa de papel reciclado que le dieron unos profesores cuya indumentaria estaba amoldada a la situación: delantales azules de rayas blancas y gorros de chef de utilidad bastante discutible.
Se sentó en el extremo de una mesa que permanecía vacía, sin esperanza de encontrar a sus amigos entre tanta gente. Sin embargo, fueron ellos los que la encontraron a ella.
-¿Por qué te sientas sola? -le preguntó Ted con el pelo revuelto y mojado. Se notaba que acababa de salir de la ducha.
-Es que tengo mucha hambre y no puedo perder el tiempo buscando una cara conocida -sonrió Hermione.
-¿Te importa? -preguntó el chico señalándo el banco enfrente de ella.
-No, por favor. Siéntate -le animó Hermione-. Se agradece la compañía.
-Pensaba que estarías con Ginny -confesó él-. Como siempre se os ve juntas...
Dicho y hecho, la pelirroja apareció tras un par de chicas orientales y se desplomó junto a su amiga.
-¿Cansada? -trató de adivinar Ted.
-Hundida -corrigió-. He perdido en la competición de golf.
Sus compañeros hicieron muecas de dolor.
-Bueno, los pocos puntos que hayas conseguido son bienvenidos -insistió Hermione tratando de dar ánimos a la joven.
-He quedado la última. -Ginny zanjó el tema-. No me han dado ningún punto.
Sus compañeros ya no sabían cómo levantarle la moral, así que prefirieron callarse. Una bombilla se iluminó en la mente de Hermione.
-La victoria de tu hermano compensa tu resultado...
-¿Ron ha ganado? -la pelirroja no podía creerlo. '¡Si no tiene ni idea de tenis!', pensó recordando el horario de su hermano.
Su amiga afirmó sonriente mientras mordía su bocadillo de jamón y queso.
-Me alegro por él -confesó Ginny-. Aunque sea un estúpido, sus méritos favorecen a la uni, así que supongo que tendré que felicitarle...
Hermione rió sonrojada. Había estado recordando la expresión de felicidad del chico cuando había recibido una pequeña medalla conmemorativa de cobre que recordaba su triunfo.
La pelirroja vio el rubor que perturbaba el rostro de su amiga.
-¿Le has visto jugar? -Ginny interpretó el color cereza de las mejillas de la chica como un indicio del recuerdo del partido. Esto se confirmó en cuanto Hermione asintió débilmente con la cabeza. Le daba vergüenza reconocer que había estado inquieta por estar en las gradas animando al pelirrojo y, sobre todo, haber tenido que finjir encontrarse mareada para poder escabullirse de su entrenamiento de vela y ver el partido de tenis.
-Lo hizo mejor de lo que piensas -confirmó la chica-. Todos recordarán esa victoria, pero nadie se acordará de la absurda competición de golf que perdió una tal Ginebra Weasley.
Los tres chicos rieron con ganas. Casi habían terminado la pieza de fruta que incluía la bolsa de comida cuando oyeron unas voces demasiado conocidas.
-¡Estaba totalmente sola!
-La capitana te tenía fichada; era imposible que hubieses podido salir corriendo sin que te tirase al suelo.
-Si confiases un poco más en mi, habríamos ganado.
-Si confiase más en ti, estaríamos descalificados. ¿O es que ya no te acuerdas de aquella 'pequeña trampa' que tenías en mente?
Luna atravesó a su acompañante con una mirada furiosa. Emitio un gemido impotente que reflejaba el malestar que sentía.
-¡¡¡Aggghhh!!! -Los estudiantes que se encontraban próximos a ellos se giraron con el fin de descubrir el motivo de ese chillido desesperado-. ¡No te soporto, Rolf!
-Yo a ti tampoco, pero no por ello lo voy gritando a los cuatro vientos -contestó él muy calmadamente.
La rubia vio a sus amigos (si podía seguir llamando 'amiga' a Ginny) que se acercaban para resolver rápidamente la disputa, y entre ellos se encontraba Hermione. Se dirigió a ella sin dudarlo.
-Ya sé que me dijiste que tuviera paciencia con él por no-se-qué rollos de su pasado, pero no le aguanto.
Rolf, que había estado atento a sus palabras, se volvió indrédulo a donde Hermione.
-¡¿Qué?! -por un momento, pareció salirse de sus casillas-. ¿Le has contado la conversación que tuvimos? ¡Era privada!
-¡No! -aclaró rápidamente Hermione, sin muchas esperanzas de que su amigo le creyera-. ¡Rolf, te prometo no le conté nada! Sólo le dije que no fuera muy dura contigo porque había algo de tu pasado que te perturbaba, nada más. -Al ver que Rolf apartaba la mirada decepcionado con ella, se apresuró a añadir como último recurso-. Te lo juro.
El chico negaba con la cabeza una y otra vez.
-Me has defraudado -dijo antes de irse.
Hermione se quedó con las lágrimas en los ojos preguntándose qué es lo que había hecho mal.
Ted había visto la pelea intentando matenerse al margen. Contempló con impasividad cómo Hermione recibía el rebote de la discusión empezada por Luna y quiso acercarse a ella cuando las lágrimas comenzaron a deslizarse por su rostro sin control, pero Hermione no dejó que nadie se le arrimase y salió corriendo del comedor sin posibilidad de que pudieran consolarla.
Se puso en pie y, tras tirar los desperdicios de la comida a un enorme cubo de basura negro, se dirigió a la parada de autobús donde estaban los convoys que les acercarían hasta las localizaciones programadas para entrenar o competir.
Buscaba cuál era el que más le convenía para dirigirse al polideportivo donde debía entrenarse en salto de pértiga, cuando una mano le agarró del hombro y le hizo voltear. En frente se encontró con un joven al que había echado de menos más de lo que quería reconocer.
-¿Theo? -preguntó abriendo los ojos desmesuradamente al reconocerle.
-¡No me habías dicho que ibas a participar en los Encuentros Deportivos!
-¡Y tú no me dijiste que ya habías vuelto de aquel intercambio del que me hablaste! -le recordó Teddy.
-Es que no he vuelto, sigo en él, pero me he apuntado a las competiciones.
-Ah... yo pensaba que sólo podías participar si permanecías en el campus.
-No, no me has entendido -rió divertido Nott-. No puedo defender a Chester si estoy de intercambio en otra universidad.
-¿Entonces? -Ted no entendía nada, aunque tampoco le importaba mucho; para él, lo más importante era que la llama que se encendió la noche que se conocieron, aún seguía viva y la sentía más intensa que nunca.
Theodore llevó su dedo índice hasta la parte superior de su polo, donde Lupin pudo apreciar un pin de fondo azulado que se camuflaba con el celeste de la prenda en la que iba enganchado. Se aproximó algo más, ajeno al aumento de pulsaciones del afroamericano. En el centro del diseño se veía un escudo de extraña forma dividido en secciones en las que se podía atisbar una montaña de libros, algo parecido a una espada y más cosas indescifrables de lo pequeño que era. Hasta que no dejó de escrutinar el escudo, no se percató de las palabras que bordeaban los extremos curvos del pin. 'Cambridge's the best'.
-¿Juegas con el equipo contrario? -preguntó Ted incrédulamente.
-Es donde estudio actualmente -asintió el de piel morena-. Aunque... bueno..., el pin lo han hecho los alumnos, la universidad no ha puesto un duro. Creo que es bastante obvio por el lema de este año; poco original, por cierto.
Theo rió de su propio comentario, pero a Teddy la situación no le hacía ni pizca de gracia. Había sido una grata sorpresa encontrarse con aquel chico tan atractivo, pero saber que durante dos semanas iban a ser rivales fue un plato de mal gusto. Nott pareció adivinar los pensamientos de su compañero porque pasó a calmar los ánimos.
-Tranquilo, no seré muy duro contigo. -Los dos jóvenes rieron despojándose de la tensión.
-Me alegra saberlo.
Dicho esto, ambos se subieron a uno de los autobuses mientras se enseñaban sus respectivos horarios y trataban de retomar la fraternidad que habían empezado a desarrollar tras conocerse en la discoteca.
¡Hola! :D
Ted y Theo de nuevo juntos, Rolf enfadado con Hermione y con Luna...****¡La que les espera durante las dos semanas de entrenamiento intenso! jajajaja
Me voy el fin de semana, así que contestaré los comentarios cuando vuelva, ¿vale?
¡Hasta el martes!
¡Muchos besos! ^^