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Memorias de Idhún IV: La traición — capítulo 11
**Este es cortito comparado con los demás, bueno, demasiado corto para mi opinión.**Please dejad comentarios! No habían llegado a tiempo, deberían haber vigilado más de cerca a los Nuevos Dragones, no contaron con que llegarían más y a escondidas. Se odiaba a sí mismo por haberla dejado sola, ahora ella, estaba al borde de la muerte y no sabía que hacer. Eso le frustraba, no había dormido durante 48 horas, quería estar con ella, no podía dejarla morir así. La amaba demasiado como para perderla, daría lo que fuera por salvarla, lo que fuera...
Habían pasado dos días, Victoria estaba histérica, su niña no había dejado rastro alguno desde que se fue a clase de taekwondo. Chris había intentado buscar su esencia de shek, pero le llegaba muy débil y no bastaba, no podía saber el lugar en el que se encontraba. Eso era demasiado frustrante, solo podía saber si seguía viva y por primera vez, tuvo miedo. Jack había viajado a Limbhad para pedir ayuda a Alma y Erik sentía dolor en el abdomen, a él no le podía afectar de la misma manera lo que le producía a su hermana, pero sabía que Eva estaba agonizando, al borde de la muerte. Lo que él no podía saber, era que ese pequeño dolor era algo más fuerte, que oscurecía poco a poco la esencia de unicornio aún dormida en su interior, ensombreciendo su mirada.
Lucas abrazaba a Eva, tenía lágrimas asomándose en sus ojos. Sentía un dolor terrible en el pecho, se sentía un inútil por no poder salvar a la persona que amaba. De pronto se le ocurrió algo, podía... podía salvarla, aunque si salía mal morirían los dos, pero no tenía otra opción. Tenía que pasarle su energía, era la única forma. Cerró la puerta con llave para que nadie entrase, no le podían interrumpir. La tumbó suavemente en la mullida cama. La contempló unos instantes, aún muriendo, seguía siendo hermosa. Empezó a canalizar energía en sus manos, convirtiéndola en bolas, tenía miedo, debía admitirlo, pero era la única forma. Al haber canalizado suficiente energía posó sus manos en el vientre de la chica, en la zona ennegrecida por el fragmento. La energía fluyó en el interior de ella, su cuerpo empezó a convulsionarse a la intensidad de energía, mezclándose con la poca luz que todavía resistía ante la oscuridad, expulsándola de interior, pero la piedra seguía ahí, a pesar de que la negrura que se hallaba a su alrededor desaparecía. Entonces Lucas comprendió que necesitaba más energía, acumuló parte de la que necesitaba su cuerpo para funcionar, era un suicidio y no le importaba si moría con tal de salvarla. El cuerpo inconsciente de Eva se colvusionó con más fuerza ante aquella nueva energía, más poderosa que la de antes. La roca se desprendió cayendo a un lado de la cama, Lucas la tiró al suelo y se desplomó encima del vientre de Eva, sin fuerzas, le había dado la mayor parte de él mismo y ahora el que podía morir era él, le dio igual, con tal de que la persona que amaba pudiese vivir. Cerró los ojos, consciente de que apenas le quedaba unas pocas horas de vida.
**Mm... ¿y si mato a Lucas? Vosotr@s que pensáis, ¿lo mato o dejo que siga viviendo?**Vuestras respuestas no afectarán a mi decisión (?)