Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Memorias de Idhún IV: La traición · de

Memorias de Idhún IV: La traición — capítulo 15

  • Señor, han vuelto.
  • ¿Otra vez?
  • Sí, están ocasionando bastante revuelo en la población.
  • S-señor, ¿cree que es una nueva profecía?
  • No, las profecías solo la dictan los seis. Esto tiene que ser otra cosa.
  • ¿Que le digo al rey?
  • Que destruya a esos espectros, es lo único que se puede hacer de momento.
  • ¿Qué? ¿Espectros?
  • Pero...
  • Nigei, informa al rey de que destruya cada uno de esos seres antes de que vuelvan a aparecer más. Y para tu seguridad ve con Ashier.
  • Sí, señor.
  • Tú, quiero que vayas a ver a Anhoümerah.
  • ¿Anhoümerah? ¿La feérica renegada? ¿Señora de las profundidades de Trask-Ban?
  • Sí. Lleva contigo dos soldados y a Sheyle.
  • Bien, voy enseguida, padre venerable - se marchó más convencido dejando solo a Ha-Din.
  • Dioses...
  • Ha-Din.
  • Dime, joven.
  • Ha llegado tu hora. Órdenes de las ìdhisäne.
  • ¿Qué? ¿ìdhi...säne? ¡NO! ¡POR FAVOR! ¡PLINF!
  • Padre venerable, un gusto haberle conocido - limpió la espada llena de sangre del anciano celeste y se marchó, dejándolo morir allí desangrado.

Oía pasos y voces a su alrededor, se sentía muy mareado y confuso, no sabía muy bien lo que le había pasado, abrió un poco los ojos, pero un fuerte pinchazo en la sien hizo que los cerrara de nuevo. Repasó en su mente lo que había sucedido nada más encontrarse con esa chica. Era todo tan extraño, además ¿quién era esa chica, como sabía su nombre y que quería de él? Nada bueno, de eso estaba seguro. La voces se oían cada vez más cerca, ninguna le era conocida, abrió un poco los ojos para ver donde se encontraba, no veía gran cosa, estaba todo oscuro. De pronto, cesó todo ruido y unas luces se encendieron.

  • ¡Ah! Por fin despiertas - Erik abrió los ojos del todo sobresaltado, pero los volvió a cerrar por la intensidad de la luz.
  • Creo que lo has asustado - dijo una voz conocida, era aquella chica o eso le pareció a él.
  • ¿Quienes sois vosotras? ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué queréis de mi?
  • Primero, yo soy Ankira, una limyati, de niña era una oyente del Oráculo de Gantadd, estoy sentenciada a muerte por los dísiros y ahora huyo de ellos y de la gente de Nandelt - Ankira, debía de ser unos cuantos años más mayor que él, pero no parecía muy madura sino que, alguien que pasaba de las normas; la ropa que llevaba era bastante ligera y llevaba bastantes pulseras, tenía la piel bronceada, el pelo tenía mechones rojos y blancos y le caía sobre los hombros, sus ojos eran violetas, ¿eh? ¿cómo que violetas? Eso era muy extraño... Erik fue interrumpido de sus cavilaciones.
  • Yo soy Dyanne. Soy una maga, hija de una semiyan y de un semibárbaro, sé pilotar un dragón y al igual que Ankira huyo de los dísiros, tu y yo nos conocimos cuando teníamos dos años, por si no te acuerdas - Erik la miró confuso y se fijó en como era. Su pelo azul lo llevaba corto y tenía algún que otro mechón blanco, sus ojos bicolores eran uno verde y otro castaño, la ropa que llevaba era del mismo estilo que Ankira y también llevaba muchas pulseras, era alta y delgada. Había algo en ella que lo atraía...
  • Segundo, los dísiros van detrás de ti, no te quieren cerca, pero parece que no se han dado cuenta de algo, tu hermana Eva. Si tu mueres, ella muere, así de simple. A ellas, las ìdhisäne les interesa Lune, ¿por qué? No lo sabemos. Y mientras tú, Erik, debes de tener cuidado por donde andas, debes ir alerta, pueden presentarse en cualquier sitio y clavarte su espada.
  • Tercero, te necesitamos para hacer una cosa - se miraron las dos.
  • ¿Quienes son los dísiros y las ìdhisäne?
  • ¿Cómo? ¿No lo sabes? - Erik negó con la cabeza mucho más confuso que antes.
  • Bien, escucha, porque el saber esto es una de las cosas por la que nos persiguen.  Los dioses no estaban solos, sino que, tenían como consejeros a dos espíritus, casi tan poderosos como sus creadores, las ìdhisäne eran dos espíritus femeninos, observadoras del mundo terrenal, podían ver todos los futuros alternativos, sin llegar a desequilibrar el universo, ya que no podían interferir en él, solo eran observadoras, nada más, a pesar de tener el mismo poder de creación y destrucción que sus creadores. Los espíritus no podían usar aquellos poderes, a diferencia de los dioses, ellas necesitaban un cuerpo para usarlos sin ser destruidas.
  • Los dioses decidieron crearlos para que velasen por las criaturas terrenales, ya que cuando miraban había gente muy diferente a la que habían visto la última vez.Después de la guerra que surgió entre los seis dioses, Umadhún quedó convertido en un mundo yermo y sin la vida de seres que antes lo poblaban. Los dioses y los espíritus, estos últimos apenados por el destino de los seres sobrevivientes se marcharon de allí. Los seis dioses crearon otro mundo, Idhún y con ello convirtieron a los espíritus en seres terrenales, nada más ser creadas con cuerpo humano crearon a los dísiros, un clan con poderes extraordinarios, mucho más fuerte que todos los unicornios, dragones y sheks juntos. Al morir el cuerpo humano de los espíritus, estos se reencarnan en las dos hijas gemelas del señor de los dísiros, su jefe. Y esta vez, la mente de los cuerpos en los que están es perversa y tienen planes contra los dioses, por eso los dioses discuten. Y pronto habrá una guerra.
  • ... - Erik no sabía muy bien que decir, ¿en serio se tenía que creer toda esa historia? Debía de ser una broma de muy mal gusto.
  • Puede que no te lo creas, pero es la verdad - Dyanne vio las dudas en el semblante del chico - además, podemos demostrártelo, ahora solo podemos decir solo palabras, pero las verás, verás a los espectros que abundan últimamente en todo Idhún hablando sobre algo que pasará. Y en lo que dicen, sales tu.
  • ¿Qué? ¿Có-cómo que salgo yo?
  • Sí, pero tendrás que escucharlo de ellos, nosotras no pensamos decir nada.
  • Mirad, ya tengo bastantes problemas, además mi hermana ha desaparecido y encima sale con ese idiota de Lucas Ccora.
  • ¿QUÉ? ¿QUÉ ESTÁ SALIENDO CON UN DÍSIRO? - gritaron las dos a la vez.
  • ¿Que Lucas es un qué? - preguntó confuso con una voz muy aguda al sobresaltarse. Oyó unos pasos por detrás y un sonido hueco. Sintió que se mareaba y cayó al suelo golpeándose la dolorida cabeza, antes de quedar inconsciente vio a unos hombres que les decían algo a Ankira y Dyanne, le resultó familiar, era idhunaico. Después, todo se volvió negro.

Eva abrió los ojos lentamente, se sentía diferente. Se sentó y miró hacia arriba, el rayo de luna le dio en toda la cara. Buscó la espada y se dio cuenta de que ya no estaba, en cambio, tenía puesto un collar, tenía forma de corazón y era de cristal, la cadena era de plata. Se levantó, el circulo de madera estaba roto y los símbolos ya no brillaban. Tenía que salir de allí, antes de que se despertasen y vieran que no estaba. Lo que ella no sabía es que había estado inconsciente durante tres días... La puerta se abrió a la primera y las antorchas de llamas azules se encedieron, pasó por el pasillo y al llegar al principio de la zona oscura, las demás antorchas se apagaron. No se dio cuenta de que todavía la cubría un halo azulado. Llegó a la apertura, la estatua estaba de nuevo en su sitio. Al instante supo que necesitaba su espada, así que, el agua recorrió en círculos su brazo derecho, materializándose una espada de cristal. Cuando se hubo materializado entera, toco la parte de atrás de la estatua con la afilada punta, se deslizó suavemente por el suelo. Atravesó la abertura y recorrió Limbhad, no había nadie. Eso era extraño, tal vez habían regresado a casa, pero no la habrían dejado. Corrió a la biblioteca y le pidió a Alma que le mostrase donde estaba su familia. Al parecer sí, se habían ido sin ella. Se transportó a su habitación con ayuda de Alma y rápidamente bajó las escaleras, oía ruidos en la cocina, Victoria estaba preparando la comida, no se la veía muy animada, es más, parecía triste.

  • Mamá, ¿te pasa algo? Victoria levantó de golpe la mirada de la ensalada y abrió de par en par los ojos al ver a su hija desaparecida.
  • ¡Eva! - la abrazó tan fuerte que dejó sin respiración a la joven - ¡Estás bien! ¡Nos tenías a todos preocupados! ¿Dónde te habías metido? ¡Me has hecho pasar un susto de muerte!
  • N-no puedo res-pirar.
  • ¡Oh! ¡Lo siento!
  • ¿Qué pasa aquí? ¿Y este jaleo? - Jack apareció con sus andares despreocupados mientras se tomaba una cerveza - ¡Anda! ¡Eva! ¿Dónde te habías metido estos tres días?
  • ¿Tres días?
  • Sí, ¿dónde estabas?
  • En Limbhad, en mi habitación - contestó secamente. Los dos la miraron extrañados.
  • ¿Tres días? Te buscamos por todo Limbhad, pero no estabas en ninguna parte. Lo único que encontramos fue a Domivat en la estatua de Aldun, nada más.
  • Pues no sé. Si me dejáis, quiero darme una ducha - se fue, dejando a unos boquiabiertos y atónitos Jack y Victoria.
  • ¿Qué crees que le ha pasado?
  • No tengo la menor idea, pero no debe de haber sido nada bueno. Nada más ducharse y vestirse, Eva salió, preguntándose como es que había estado tres días allí metida. Cogió un autobús sin un destino fijo y se sentó en un asiento libre, al lado de una mujer bien arreglada.
  • Cuanto tiempo, Lune.
  • Shizuko.
  • Me preguntaba donde te habrías metido.
  • En ningún sitio interesante - su voz sonaba fría, como dagas de hielo. Shizuko se estremeció, antes ella era mucho más cálida.
  • Bien.
  • No tengo todo el día, ¿qué quieres? <<.Necesito tu ayuda, de ti depende que los sheks sobrevivan.>> <<¿Por qué depende de mí?>> <<.Eres la única que puede abrir los portales a los otros mundos, puedes abrir muchos con tu gran poder y yo necesito que abras uno para ir a Idhún y de allí abrir el mundo que mi dios, tu dios, creo para nuestra especie.>> <<¿No sería más rápido abrir el portal a ese mundo desde aquí?>> <<.Sí, pero tengo que hacer antes una parada en Idhún, bueno ¿qué dices?>> <<.Si acepto... ¿Qué gano yo con eso?>> <<.Los cabeza hueca de los Nuevos Dragones todavía te persiguen, ¿no es así?>> <<.Sí.>> <<.Bien, pues yo puedo deshacerme de ellos con formas poco... ortodoxas.>> <<.Yo sola puedo con todos ellos.>> <<.Sí, cierto. Aunque hay algo más.>> <<.Te escucho.>> <<¿Te suena de algo la palabra ìdhïsane?>> <<.Los espíritus que crearon los dioses para que velaran el mundo terrenal, me sé la historia.>> <<.Entonces sabrás que tu novio es un dísiro.>> <<.Sí.>> Nadie le había contado nada sobre la historia de las ìdhïsane y que Lucas era un dísiro y el propio hermano de las ídhïsane, pero después de lo que pasó en aquel lugar en Limbhad, sabía muchas cosas que ni sus propios padres sabían. <<¿Él sabe que tu lo sabes?>> <<.No, hace cuatro días que no veo a Lucas.>> <<.Bien, pues las ìdhïsane de ahora quieren algo de ti y los dioses están peleándose de nuevo entre ellos, pueden destruir Idhún, al igual que hicieron en el pasado con Umadhún si se declara otra guerra. Si los espíritus de las ìdhïsane desaparecen, los dísiros no tendrán nada que los ate al mundo y desaparecerán como si no hubieran existido. Eso incluye a tu querido novio.>> A Eva le dio un vuelco el corazón, ¿debía fiarse de las palabras de Shizuko? o ¿lo que decía solo era para que consiguiese su ayuda? <<¿Cómo se que dices la verdad?>> <<.Puedes pasar.>> Eva entendió lo que le dijo y se introdujo en la mente de la japonesa, esperando ver que mentía, pero todo lo que decía era verdad, real. Incluso vio a las ìdhïsane en los recuerdos. <<.Bueno, ¿qué me dices? ¿Aceptas?>> <<.Desde luego.>> "Debe de haber algo más, ese mago que la acompaña puede abrir el portal, ¿para qué me querrá?" pensó buscando alguna razón lógica, pero algo se le escapaba de las manos, algo que le estaba vedado mirar en la mente de Shizuko. <<.Bien, agradezco tu ayuda y...>> <<.Ahórrate el discurso.>> Eva se levantó de su asiento - La charla ha sido... interesante - se bajó en la parada sin dar tiempo a Shizuko a decir palabra alguna. Esta sonrió.
  • Bien, ahora solo hay que ir a Idhún - lo dijo con una sonrisa endemoniada y se transportó con ayuda de Rhiz que estaba sentado en el asiento de atrás.

  • ¿Qué tenemos aquí? ¡Ah! ¡Pero si es nuestro querido Lucas! Menudas pintas, ¿que has estado haciendo? ¿Por qué llevas ante tu padre esa ropa terrestre?
  • Yo...
  • ¡Silencio! No te he mandado hablar. ¿Has encontrado a la criatura?
  • Sí, padre.
  • Y dime, ¿DÓNDE ESTÁ? ¿Por qué no está contigo ante mí?
  • Ella... la criatura, esta en la Tierra, aún no ha despertado del todo.
  • Y según tu eso es más que suficiente excusa para haberla dejado allí.
  • ...
  • Eres un inútil, no debí confiarte a ti este trabajo, solo nos haces perder el tiempo. Ahora retírate y ni se te ocurra salir a la Tierra, es más, no quiero que te muevas de las islas Riv-Arneth.
  • Cla-claro - la voz le tembló y se marchó a su habitación.
  • Creo que estás siendo muy duro con él - se escuchó una voz cuando Lucas cerró la puerta y se alejó.
  • Daliah, eres una ìdhïsane. Deberías entenderlo, tu hermano es un completo inútil, es el eslabón débil de la familia, solo nos retrasa.
  • Pero eso no quita que sea tu hijo, el siguiente dísiro que ocupará tu lugar.
  • Todavía es un inmaduro, ya es mayor de edad, pero se comporta como un crío. Ni siquiera a empezado a buscar una mujer dísira que ocupará junto a él, el lugar de tu madre que descanse en paz y el mío.
  • Lo odias porque nuestra madre murió al darle luz.
  • No es eso.
  • Sí, lo veo en tus ojos y a las ìdhïsane no hay nada que se le escape. Adrianneh y yo podemos ver muchas cosas somos tan poderosas como los dioses.
  • Bien...
  • Daliah. Han vuelto - Adrianneh apareció por una puerta.
  • Ya voy. Piénsalo, padre. En una sala oscura y redonda.
  • Bien, ¿qué traéis?
  • El padre venerable ha sido eliminado, sin embargo... - el hombre encapuchado miró a su compañero.
  • ...sin embargo el semidragón ha conseguido ayuda y a escapado. Ha sido esa semiyan, Dyanne.
  • ¿¡QUÉ!? - gritaron las ìdhïsane furiosas. Se oyeron dos gritos suplicantes y el sonido que provoca al caer en el suelo un cuerpo inerte.

Sorry por el retraso, jeje es que estaba en Benidorm y allí no había internet.Espero que este bien el capi.Thanks a NessiieSh, klaratqmjacob, nessie un y carlos cullen por comentar en el capi anterior, a los que leen y que tienen el fic en favoritos.Bye!!