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Memorias de Idhún IV: La traición — capítulo 18
*Vale, podéis matarme por no actualizar, os dejo vía libre. Y tampoco es que me haya quedado muy bien este capi, al menos a mi parecer.*Gracias a los que han comentado en el capi anterior, les dedico este capi a Baby aniika, klaratqmjacob, Alix12 y Para100pre. n_n — Lunnaris, Yandrak y Kirtash, nos salvaron de la tiranía de Ashran el Nigromante... —un aprendiz de doce años levantó la mano —Dime Keiar, ¿qué es lo que quieres? — Los unirconios, el último es la dama Lunnaris, ¿no es así? Y Yandrak igual, ¿no? — Sí, Lunnaris es el último unirconio y Yandrak el último dragón, pero a qué... —otra vez fue interrumpido por Keiar. — ¿Qué pasará cuando el último muera? ¿La Orden Mágica desaparecerá? ¿Qué será de los magos cuando ya no haya unicornios, los seis traerán más? Porque si es así, ¿cómo es que dejaron que Ashran los destruyera? Además, ¿por qué el hijo de Ashran, Kirtash ayudó a luchar contra Ashran? ¿Por qué a gente lo quiere muerto tras haber formado parte en la lucha contra Ashran? Porque es un shek, ¿no? — De una en una Keiar — esta vez quién interrumpió fue Qaydar —. Keiar debes comprender que muchas de tus preguntas ya sabes la respuesta, pero contestaré de todos modos. Primero, al desaparecer los unicornios, la energía de Idhún seguirá su cauce con la nueva que cargaron el aire los Seis al venir a Idhún para derrotar al Séptimo, la Orden desaparecerá con la muerte del último mago. Hace veinte años, cuando todo acabó, en uno de los oráculos, los dioses comunicaron que no traerían más unicornios, ya que habían llenado el planeta de energía y no se necesitaría unicornios para canalizarla. A esa pregunta lo mejor es que te respondiera una persona más cualificada. Kirtash ayudó porque lo hacía por Lunnaris y porque la profecía lo dictaba así. Fue a un asesino al servicio de Ashran, mató a muchos idhunitas exiliados y eso no se perdona fácilmente, además, ser shek no ayuda en nada para con su situación. — Qaydar— Shail abrió la puerta de la sala interrumpiendo la clase—. Un joven dice que necesita verlo urgentemente. No sé quien es, pero dijo que lo reconocerías aunque nunca lo hayas visto. — Bien, chicos, continuaremos después. Shail, llévame hasta ese chico. — Sí, Qaydar. El Archimago siguió a Shail a través de la torre, se preguntaba quién sería ese joven que quería verle con urgencia. — Está dentro de esa sala, te dejo aquí, tengo muchas cosas que hacer. El mago se marchó dejando solo a Qaydar, este avanzó hasta la puerta y la abrió. No vio al supuesto joven que con tanta urgencia requería de su presencia. Dejó la puerta cerrada tras de sí y dio unos pasos hacia el centro. No había nadie. — Archimago. Qaydar giró bruscamente, sobresaltado. No estaba solo, un joven de unos 18 años, de pelo negro y ojos azabache lo miraba, su mirada era penetrante. El Archimago se estremeció, ya sabía quien era ese chico. Prefería haber seguido dando la clase a los aprendices a estar frente a un dísiro, sobretodo ante el hermano de las ìdhisäne. Una cruel pesadilla debía de ser esto, le había llegado un comunicado de que, Ha-Din, el Padre Venerable de la Iglesia de los Tres Soles, había muerto a petición de las ìdhisäne. — ¿A qué has venido dísiro? — intentó no delatar el miedo que sentía al estar frente a alguien como Lucas, quiso mostrar enfado en su voz, sin éxito. — Soy Lucas y lo más probable es que ya sepas quién soy. No tengo intención de matarte, no soy como las ìdhisäne, pero sí necesito algo de ti. Y es que me digas donde se encuentra la Crypta. — No sé de que me hablas — cortó Qaydar. — Sí que lo sabes, la Crypta es un lugar que los archimagos habéis ocultado a los demás, donde se hayan secretos que solo los que tienen el poder suficiente, más mayor que el de un unicornio, dragón y shek unidos, puede abrir de su por así decirlo "recipiente". — La Crypta fue sellada nada más empezar la Era de la Contemplación para proteger sus secretos y su existencia de los oráculos, habrían y seguirían creyendo que es algo completamente ofensivo para Idhún, algo creado por los magos, cosa que no es así— esta vez Qaydar habló con dureza en la voz, no podía mostrarle donde se hallaba ese lugar, no sin el acuerdo de toda la Orden Mágica, pero solo quedaba un archimago que supiera de su existencia, nunca había estado en ese lugar, pero en los pergaminos y libros de historia que guardaba con mimo en secreto, describían la Crypta como el lugar más puro de Idhún, creado con el fuego de los dragones y el hielo de los sheks en una ardua lucha en la Era Oscura. Para luego haber sido purificada por los unicornios con la ayuda de una *ìdhisäne ,*Thalia, quien era nada más que una observadora, pero que tuvo que interferir en la historia para crear la Crypta, dejando parte de su poder tras de sí. A su hermana, Aeria, eso no le gustó nada, pues no podían interferir en el rumbo del tiempo. Hubo una lucha entre ellas dos, Aeria, quien le gustaba la oscuridad y Thalia, amante de la luz, murieron en la batalla que ocurrió en el mismo momento que Ayshel derrotó a Talmannon. Eso solo lo sabían los dísiros... La parte de los dísiros no salía, fue arrancado de sus páginas para ocultar la existencia de estos. — No te he pedido eso, te he pedido que me enseñes donde se encuentra, no que si fue sellada y lo que harían los oráculos por saber de su existencia. También creerían que los dísiros somos criaturas peligrosas a las que hay que exterminar de haber sabido desde un principio de nuestra existencia, aunque hayamos sido las primeras criaturas que pisaron Idhún. — ¿Por qué os mostráis ahora, entonces? — Porque era completamente necesario, no tengo por qué darle explicaciones a alguien tan bajo como tú, te puedo matar en cualquier momento si tan solo veo que vas a ser un obstáculo, aunque un obstáculo pequeño, pero molesto como un mosquito. — No puedo enseñarte la Crypta, los archimagos hicimos un pacto. Lucas empezaba a perder la paciencia, decidió llevar la conversación por otro camino, darle algo a cambio para que le mostrara la Crypta. — ¿Te suena de algo el monte Lunn? Donde el primer unicornio piso la tierra de Idhún y le fue otorgado el poder para transferir la magia a los magos y mover la energía de Idhún para que esta no se marchitara, tal y como ocurrió antes de que llegaran los unicornios. Allí, los archimagos teníais guardado un secreto, los objetos mágicos más poderosos que hayan poseído en la historia de la Orden Mágica, inclusive las cenizas de magos míticos. — ¿Cómo sabes eso? — Soy un dísiro, deberías saber que los dísiros tenemos el poder de ver el pasado y lo que está ocurriendo en el presente. El poder de ver el futuro lo poseen las ìdhisäne, quienes son igual de poderosas que los dioses, pero con un toque más de poder, se podría decir que podrían hacer cualquier cosa en contra de ellos y salir victoriosas. — Entonces, ¿por qué me pides que te muestre el lugar en el que se encuentra la Crypta? — Porque en el momento en el que se selló la Crypta con el poder de los más poderosos magos, ayudados de los unicornios, dragones y sheks, a los últimos nadie que quede vivo sabe que ayudaron a sellar la Crypta por motivos, los cuales son evidentes e innecesarios de contar. Cada momento, la creación de la Crypta, el lugar en el que se hallaría, el momento que fue sellada... está bloqueado, no se puede ver esos momentos de ninguna forma, solo las ìdhisäne podrían hacer tal cosa, pero pedirles busquen en los fragmentos de la historia por motivos que no te diré, sería algo que nadie en su sano juicio osaría hacer. Qaydar no entendía muy bien que tenía que ver el monte Lunn con esto y sin más rodeos optó por preguntar. — ¿Qué tiene que ver el monte Lunn con esto? — Esperaba que me hicieras esa pregunta —dijo Lucas con una sonrisa malévola—. La gruta del monte Lunn sigue existiendo, los disiros la volvimos a poner en pie, dejando intacto todo lo que contenía, no sé que hicieron con ese semiszish muerto. Pero te llevo a la gruta si tu me llevas a la Crypta. — Puedo ir yo solo. Lucas negó con la cabeza—. Si crees que vas a poder pasar tan fácilmente estás totalmente equivocado. Lucas se acercó a Qaydar y sin tener que tocarle se lo llevó teletransportándose a la entrada de la gruta. — ¿Cómo lo has hecho? — Soy un dísiro. ¿Qué esperabas? Deberías intentar entrar. — Es imposible... que pueda entrar, no creo ninguna palabra tuya que diga que la gruta sigue existiendo, todo quedó devastado tras el paso del dios Karevan. — ¿Por qué no miras detrás de ti? Qaydar lo hizo. — No, no puede ser cierto... quedó sepultado, ningún objeto ha podido quedar sin haber sido aplastado —susurró, las lágrimas le saltaron a los ojos. Se las secó con la manga de su túnica y empezó a avanzar con el corazón encogido. Se golpeó contra una especie de barrera que le separaba de su destino unos metros tras haber caminado por la gruta con una llama dando vueltas alrededor suyo. Lucas iba detrás suya, sin hacer el más mínimo ruido. La energía iba fluyendo alrededor de su brazo en forma de espiral hasta llegar a su mano, convirtiéndose en una especie de bola de energía cambiante. — ¿Por qué no se puede seguir avanzando? ¿Qué barrera es esta? Proviene de una fuerza superior y no parece una barrera a la que se pueda desvanecer o hacer posible el traspaso de algo material con el poder de un mago —preguntó Qaydar palpando con sus manos la barrera. — Porque la barrera está hecha con un antiguo conjuro que cayó en el olvido después de Talmannon. En realidad, es una puerta. Apártate— ordenó. Qaydar lo hizo y Lucas se acercó aun teniendo la bola de energía en la mano derecha. — ¿Qué vas a hacer? — Voy a abrir la puerta. — ¿Cómo? — Ahora lo verás. Con la mano libre, empezó a trazar símbolos en la barrera que, poco a poco, fue haciéndose opaca. Nada más terminar, los símbolos brillaban con la energía que había usado, los símbolos empezaron a moverse, cada vez con más fluidez hasta colocarse en sus respectivos lugares. Cada símbolo representaba una cosa. Ocho de ellos eran, oscuridad, luz, energía, agua, fuego, tierra, aire y espíritu. Esos ocho formaron un octógono perfecto y haces de luz dieron vueltas entre ellos hasta quedar completamente iluminadas. Así en los demás, dejando vacío la parte del centro. Cuando Lucas vio que la energía de su mano derecha era suficiente, la descargó en el centro de la puerta; Qaydar tuvo que taparse los oídos y cerrar los ojos a causa del ensordecedor ruido de la cegadora luz que inundó la gruta. Lucas permaneció con la mano derecha apoyada contra la puerta sin pestañear siquiera. Al cesar el ruido y la cegadora luz, Qaydar miró hacia la puerta, era de piedra y tenía un tono grisáceo de aspecto muy antiguo, como si llevara mucho tiempo ahí. Los símbolos brillaban en su sitio, en el centro, había unas criaturas en miniatura curiosas. Qaydar no pudo observar que criaturas eran las que sobresalían. — Venga, entremos. La puerta desapareció un segundo después y Lucas entró. Qaydar se quedó como una estatua ahí varado. Ese hechizo no se usaba desde el final de la Era de la Magia. Qaydar siguió a Lucas si decir nada, estaba un poco en shock al ver un hechizo que se creía perdido por la falta de conocimientos para realizarlo. — Tú primero, Archimago. Qaydar pasó al interior con un brillo en los ojos al ver los objetos intactos en el sitio que estaban antes de que Karevan lo destruyera a su paso. — ¿Cómo lo habéis conseguido? — Muy fácil, al menos para un dísiro, pero no puedo decirte cómo. El Archimago se acercó a todos los objetos y los examinó de cerca. Incluso estaban las cenizas, como las de Talmannon y las de Ashran. — Ahora me dirás dónde se encuentra la Crypta, a no ser que quieras morir— Lucas se rió—. Pero que tonto soy, si morirías con tal de no desvelar el lugar en el que se halla oculto. Tengo algo mejor, mira, seguro que aceptarás. Creó una bola de energía y en su interior, como si fuera una bolas de adivinación se podía ver la imagen de una persona, una chica que iba por el bosque de Trask-Ban acompañada de un joven. — Sheyle...— el Archimago miró a Lucas con dureza—. Bien, te llevaré hasta la Crypta, *dísiro .*Lucas sonrió al oír al Archimago hablar con desprecio. *Siento el gran retraso, desde Octubre que no actualizo T_T Pero es que no tenía inspiración para escribir el siguiente capi de este fic.**Intentaré actualizar lo más pronto que me permitan los deberes y exámenes (sé que es Navidad, pero tengo una cantidad de deberes y exámenes para la vuelta u_u' )**Por favor, dejad comentarios, me animan a continuar.**Saludos,*annie