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Memorias de Idhún IV: La traición — capítulo 8
Esa misma noche, en el salón.
- Bueno, Shail, ¿qué te trae por aquí? - Victoria se sentó a su lado; Erik se había ido a su cuarto nada más cenar, Eva, no había salido de su cuarto en todo el día, o eso creían ellos, porque Shizuko estaba con ella, en alguna parte, haciendo que se transformara por primera vez.
- Hay problemas en Idhún.
- ¿Qué pasa ahora? - preguntaron al unísono dragón y shek, estaban de pie, intentando imaginar que pasaría ahora.
- Bueno, veréis, ha aparecido gente extraña, diciendo que Idhún será masacrada como un planeta llamado Umadhún, no tengo ni idea que planeta es ese, pero que se podrá evitar si, esto es más o menos lo que dicen en: *"Cuando caiga la noche, cinco seres volverán a su verdadero hogar, dos de ellas, serán perseguidas por la amenaza que representan, una de esas dos, unirá su energía con la tercera, obteniendo un poder que hasta los dioses temerán; la cuarta sacrificará algo importante por aquellos que ama, el primero volverá a ser un asesino sin sentimientos, por el sacrificio de la cuarta y el quinto morirá. Y al final, uno de ellos traicionará a los suyos. "*Esto es lo que dicen en todo Nandelt.
- Y, ¿Qué tenemos que ver nosotros en...? - Shail la interrumpió.
- Espera, deja que termine. En Celestia y Nanhai se dice: "Los hijos del Séptimo se unirán al nieto de uno de sus antiguos líderes, jurándole lealtad.**"- Shail calló unos breves instantes - En el bosque de Awa y en Alis Lithban se escuchan susurros ininteligibles que solo lo entienden los feéricos, algo así como: *"La luz se volverá más pura al estar con su amado enemigo, pero se teñirá de oscuridad. Los dioses han comenzado una nueva guerra entre ellos, por crear a los seres que no precisan de la magia del unicornio, nacen siendo poderosos, más que todos los dragones y sheks unidos, a excepción de uno..."*Los feéricos no quieren decir nada más, dicen que es mejor no conocer el futuro final, por que si no, será la desgracia en todo Idhún, volviéndose marchito al igual que Umadhún, si se junta todo, se crea una profecía, pero esta incompleta a la falta de datos por parte de los yan y feéricos.
- ¿Y por qué vienes a contarnos esto? - Jack miró fijamente a Shail.
- Porque, todos quieren que la Tríada vuelva a Idhún, tienen miedo, están ocurriendo desastres y creen que vosotros les salvaréis de nuevo.
- Pero, no podemos irnos, ahora la Tierra es nuestro hogar, ¿cuándo aprenderán que nosotros ya no tenemos nada que ver en esas cosas? Que nuestro tiempo de salvar Idhún pasó... Que lo único que queremos es no tener que volver a luchar en una guerra.
- Lo sé, Vic, yo solo hago de mensajero, nadie más sabe donde os encontráis y, si lo llegan a saber, los Nuevos Dragones y los caballeros de Nurgon irán a por Christian y Eva. Christian sabe defenderse bien y salir airoso de ellos, pero Eva no, ¿o sí?
- Eva acaba de descubrir todo sobre Idhún, pero su parte shek no es completa, no puede transformarse, solo ha recibido el instinto y poco más de nuestra especie - Christian no dijo nada sobre lo que podía llegar a hacer su hija, mas todavía tenía sus dudas acerca de que pudiera transformarse.
- Bueno, pero igualmente, son unos cabezotas, no entenderán a razones.
- Victoria, creo que nosotros tenemos cabida en esas frases. No se si os habréis dado cuenta, pero, hay algunas partes que concuerdan con nosotros.
- Jack tiene razón, también aparece Erik, solo queda un dragón, lo que nos acabas de contar, Shail, dice que el dragón hijo revivirá ese orbe.
- Pero, no podemos llevarnos a Eva y Erik, a ella intentarán matarla - replicó Victoria.
- Cierto, pero creo que valdrá con llevarnos solo a Erik - Victoria miró a Jack con cara de así no ayudas.
- ¿Y qué haremos con Eva? No la podemos dejar sola.
- Tal vez, la podemos esconder en Celestia, con mi familia.
* * * Después de estar discutiendo un buen rato, se oyó un grito proveniente del cuarto de Erik que los dejó helados. Corrieron a su cuarto para encontrarse con Erik tirado en el suelo, con cortes en todo el cuerpo, desangrándolo. Su espalda se arqueó al salir dos profundos cortes en ella, esa vez su grito fue desesperado. Todos se quedaron anonadados por lo que le estaba ocurriendo, entonces Christian se acordó de algo.
- ¿Lista para tu entrenamiento?
- Bueno... verás, es que he tenido un pequeño... - Eva se miró la mano, ¡estaba curada!
- ¿Un pequeño...? Lo miró - Eh... nada, no ha pasado nada .
- ¿Seguro?
- Eh... Eva, ¿sigues teniendo esa quemadura? Por que, ya no tengo la mano roja y siento nada.
- ¿Eh? No, no tengo ninguna quemadura, se ha curado... sola - su padre enarcó una ceja.
- Con que, se te ha curado sola y tu ¿sientes el dolor de ella? - Erik no supo que contestar, solo era una suposición que tenía, a lo mejor solo eran coincidencias.
- Creo que sí.
Dejó a todos en la habitación, tenía que comprobar una cosa, fue derecho a la habitación de Eva. Abrió la puerta de golpe, no había nadie, eso hizo que Christian se enfureciera, solo podía estar con una persona, Shizuko. Volvió a la habitación, habían colocado a Erik boca arriba en la cama, Victoria y Shail intentaban curarle entre los dos, pero no conseguían nada, lo único que hacía el cuerpo de Erik era sangrar.
- Jack, ven un momento - el dragón siguió al shek.
- ¿Qué pasa? - lo dijo en un tono nervioso, quería volver junto a su hijo.
- Mira, Eva y Erik, están conectados de una manera que les permite sentir lo que el otro siente.
- Y que tiene que ver eso ahora.
- Deja que termine. La manera en la que están conectados hace que, no solo sientan lo que el otro siente, sino que, al hacerse uno un corte en el brazo, por ejemplo, al otro se le produce el corte al instante, por muy lejos que estén.
- Espera, ¿me estas diciendo que Eva se ha hecho esos cortes y ahora Erik también los tiene, que le han salido de la nada? - el shek asintió, su cara estaba impasible como siempre, pero en sus ojos se veían una terrible preocupación por su hija. Jack iba a decir otra cosa pero no pudo - ¡Jack! ¡Christian! ¡Ha parado de sangrar! - los dos se metieron de nuevo en la habitación, Jack se acercó a la cama, Erik había perdido demasiada sangre, pero al menos los cortes se iban cerrando, lenta y dolorosamente.
- Por lo menos Eva ya ha parado - susurró Jack.
- ¿El qué ha parado? - preguntó Vic, ella no sabía nada de aquella conexión que tenían los dos hermanos.
- Em, bueno... Eva al parecer, ella y Erik... están conectados de alguna forma... - apenas se entendía lo que decía.
- ¿Qué dices Jack? No se te entiende. Shail y Christian les dejaron en la habitación, al parecer el mago tenía algo importante que decirle al shek. Bajaron al piso de abajo.
- Kirtash, sé que... Christian no le dejó terminar. - Shhh - el mago vio que el shek intentaba escuchar algo, hasta que vio una figura que iba medio arrastrándose por arriba.
- ¿Quién es?
- ¡Es Eva! - se lanzó escaleras arriba para coger a su hija, estaba tambaleándose al lado de la escalera, al final perdió el sentido y empezó a caer. Al instante sus brazos la agarraron.
- ¡Shail! ¡Ayúdame! - el mago le siguió hasta la habitación de la chica, Christian la llevaba en brazos con mucho cuidado, como si se fuese a romper en cualquier momento, en sus ojos se veían una preocupación terrible. La dejó en su cama, tenía toda la ropa desgarrada, el pelo revuelto con restos de sangre y tierra. Había infinidad de cortes en su cuerpo, algunos ni se veían a la excesividad de sangre, todavía húmeda. Christian sentía su ropa negra caliente y pegajosa. Se apartó un poco para que Shail la pudiese curar, tenía pensado avisar a Victoria, pero estaba ocupada curando a Erik, aunque no funcionaría, para curarle había que curar primero a Eva. Shail empezó la sansción, su poder había crecido durante estos 15 años, gracias al cuerno que le regaló Victoria a su marcha. Vic y Jack aparecieron por la puerta, habían dejado a Erik durmiendo, al parecer empezó a curarse solo, así que lo dejaron descansar. Querían saber que hacían en el cuarto de Eva, nada más entrar, Victoria lanzó un grito ante la escena. Lo que vio la dejó totalmente horrorizada, su pequeña estaba cubierta de arriba abajo de sangre con Christian y Shail curandola de los mismos cortes que representaba Erik.
- Que... que...
- Pero, ¿qué le ha pasado? - Jack se acercó a la cama.
- No lo sé, nos la encontramos en la escalera, justo en el momento que se caía.
- ¿Cómo que se caía?
- Se quedó inconsciente - Christian sujetó a Eva para que Shail le pudiese curar la espalda, nada más darle la vuelta comprendió la causa de que estuviese en ese estado y susurró - La primera transformación. Todos se quedaron paralizados al oírlo.