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Eva Monte & Alec Vulturi — capítulo 16
-yo esto…- me aparté un poco de su boca.- no se que decir. No es una decisión que se deba tomar a la ligera, tengo que pensarlo.
-De acuerdo pero date prisa- me besó.
-No creo que así pueda pensar mucho.
Lo sé- me volvió a besar, esta vez más fuerte que nunca. -¿quieres…?
-No… yo...- me besó.
Lo sé- me abrazó y siguió besándome.
(CAYO)
Me levanté del suelo donde había caído. Alec nos había bloqueado de una forma brutal, nunca antes había logrado bloquear a alguien en tan poco tiempo.
Eso quería decir que había estado realmente furioso.
Me percaté de que había mesas, baldosas y escalones destrozados. Quitando el hecho de que toda la gente que había estado en el salón estaba por los suelos. Yo me había encontrado el más alejado por eso me había despertado antes que el resto.
Miré a mí alrededor, Eva no estaba, me senté en el trono. Había estado tan cerca de ella, tan a punto de matarla… sentía que quería matar a alguien.
Los demás empezaron a despertarse Aro y Marco fueron los primeros.
-Hermano… que ha pasado- Marco debió de ver mi mirada asesina.
-No está, ella… se la ha llevado Alec, siento que me han arrancado una parte de mi.- me presionó el hombro.
-
sabes lo que opino de esa relación que tuviste con esa mortal- me saqué de encima su mano, molesto.
-
Eso no quita que sea una Vulturi- Aro se volvió hacía mi.
-Será mejor que mantengamos esta conversación en otro lado, están despertando...-
-¡ME LO CARGO! ¡LO JURO!- Jane estaba echa una furia. Nos miró- ¿Qué… que pasa?
Me levanté y fui hacía la puerta que había detrás de los tronos.
-Cayo…- alcé una mano.
-Necesito pensar, lo siento, os veré más tarde en la biblioteca.- atravesé la puerta. Había una escalera de caracol que ascendía y bajaba. Bajé las escaleras hasta el sótano, hacía mucho que esa no se utilizaba para bajar a ningún lado ya que preferían el ascensor o las escaleras delanteras. Me senté en los escalones, no podía más. Durante mucho tiempo había fingido que no me importaba pero todo el mundo se había dado cuenta de que yo había cambiado mucho. Me había convertido en sanguinario y no me importaba ver morir a otras personas, pensaba que así me olvidaría de que me habían arrebatado a mi hija y que no había vuelto a saber nada de ella después de que su madre muriera, ya tenía entonces 3 años. La habían dado en adopción, lo que no sé es cuando volvió. Tenia tantas preguntas ¿Dónde ha estado? ¿Recuerda que soy su padre? ¿Sabe que es especial? ¿Me odia? ¿Qué le gusta?
Pero ahora no podría responder a esas preguntas porque Alec se la había llevado y no sabía a donde.
Me pasé las manos por el pelo. Ella era muy hermosa, tenía una mezcla entre su madre y yo preciosa. Tenía la sensación de que el pecho se me iba a caer en mil pedazos, me dolía mucho el pecho, todos estos años he intentado no pensar en ella pero ahora se me había caído todo encima sin remedio. Quería llorar, quería tenerla entre mis brazos, quería oír como decía mi nombre. En mi pecho bullía una multitud de sentimientos.
Me levanté, tenía la respiración acelerada y tenia que calmarme si quería parecer coherente ante mis hermanos. Aro odia a la madre de Eva pero la adoraba a ella, Marco era otro tanto de lo mismo. Me calmé un poco y subí las escaleras y entré en la sala de los tronos.
Estaba recogiendo todo lo que se había roto en la lucha, atravesé el salón y llegué a la puerta.
-Maestro…- Era Jane. Respiré débilmente.
-¿si?- parecía atemorizada.
-Siento lo que ha pasado, yo no sabía que a Alec se le iría la cabeza de ese modo y…- cayó al sentir que la toqué para levantar su rostro.
-sosegate y dime quien la mordió en el cuello.- titubeó y me miró.- quien.
Se estremeció un poco porque era una orden y se me acababa la paciencia.
-Fue Félix… pero todos la asustamos y yo… le dejé que la mordiera.-No lo puede evitar, la pegué un guantazo y dije lo siguiente.
-Nunca vuelvas a permitir que nadie la toque, ¿te ha quedado claro?- asintió con la mano en la mejilla donde la había pegado.
Salí del salón y me fui a la biblioteca. Vete tu a saber que la habían echo para que estuviera llena de barro, hojas y sangre.
Llegué a la biblioteca y al entrar vi a Félix allí plantado como si nada. Un odio y una furia ciega me dominaron y solo fui consciente de la presencia de Marco y Aro vagamente. Me lance contra el y le pegue un golpe contra una de la estanterías de la cuales se cayeron varios libros.
-¡COMO TE HAS ATREVIDO A TOCARLA, A BEBER SU SANGRE A PEGARLA!- Aro me sujetó por detrás.
-Cayo cálmate, el no sabe nada- me separé de él.
-Félix, sal de aquí- El asintió y salió la mar de calmado. Cuando me soltaron, lo fui a seguir, Aro me volvió a sujetar.- ¡hermano, cálmate! Todo está bien.
-¡No, nada estará bien asta que lo agarre del cuello y lo ahogue hasta matarlo!
-CALMATÉ Y ESCUCHA- respiré hondo y le miré.- bien, hemos decidido que saldremos a buscarlos.
-¿de verdad?- asintió, no me lo podía creer.
-sí, ya que Eva tiene sangre Vulturi. Hay que explicarle todo y eso me recuerda una cosa… que no te conté ni consulté…- Aro estaba temeroso. ¿Tan malo era?
-¿de que se trata?- me dio la espalda y se puso a buscar un libro. Le miré paciente.
- a principios de septiembre llegó una petición desde España para que una familia viniera a vivir aquí, ya sabes que no pueden si no han nacido aquí pero resultó que la madre sí había nacido aquí. Bueno el caso es que… tenía una hija adoptiva. Ella era especial ya que había estado ingresada en un centro por haber intentado suicidarse. En el informe decía que creía oír todos los sonidos de su alrededor, que decía ver auras y cuando la tocaban ver los secretos más profundos de una persona. La medicaron durante bastante, casi… nueve años. Pensé que podría tener algún don, así que… firme mi consentimiento para que vinieran pero también pensé que podría ser un problema así que mande a Lucas a vivir con esa familia. La madre no tuvo ningún problema en adoptar al chico. Desde entonces hemos recibido cada semana una copia de el diario que tiene la chica.- me dio un libro.
-¿y qué pasa con eso?- no entendía a donde quería ir a parar.
-Pues que la chica es Eva, yo no lo supe hasta que Lucas me dijo que Alec su hermana Eva había llegado con el olor de Alec en la ropa.
-¿Lucas? ¿Qué Lucas? Creo que no hay ningún guardia que se llame así.
-Y no lo hay es un chico que perdió a su familia en un accidente de coche y que fue trasformado, pero su don es el de parecer humano y decidió servirme a cambio de que no lo obligase a pertenecer a la guardia y pudiera hacer su vida. El esta enamorado de Eva y no quiere que sufra daño alguno. Ella le quiere mucho pero no le ha contado nada de lo que le pasó y menos aun que ha conocido a Alec. La esta buscando así que…- me quedé callado no podía ser mi hija entonces.
-Pero entonces no es mi Eva porque ella tenía el poder de controlar toda la materia que tiene y trasformarla a su antojo, yo lo vi la última vez que la vi.
-si, pero eso no lo volvió a utilizar pero al contrario se desarrollaron el resto de sus dones. No sé si son todos pero eso solo nos lo podría decir Eleazar y dudo que quiera venir.- movió la cabeza con disgusto.
Llamaron a la puerta. Era Gianna.
-señores, al teléfono esta Alice Cullen, dice que es urgente.- Aro alargo la mano para coger el teléfono- Pero dice que es para el Señor Cayo.
Le miré.
-Gracias Gianna, puedes retirarte.- ella hizo una reverencia y se fue. Lo cogí.
-Hay, gracias a dios- se oyó al otro lado.- vi que no iba a poder porque le arrancaba el cuello a Félix pero todo cambió y vino la otra visión que también les afecta bastante pero no se porque…
Esta chica estaba muy nerviosa y me hizo sonreír.
-Alice…- se oyó un ruido. Era Emmett Cullen por lo que oí.
-No, espera es sobre uno de tus guardias.- solté un grito ahogado.
-¿Qué pasa con Alec?- se oyó un suspiro.
-Alice dame el teléfono-
-Si será mejor-
-Cayo, amigo soy Carlisle- suspiré.
-Hoy ya he explotado dos veces Carlisle así que por el bien de alguien es mejor que me lo digas rápido.-suspiró.
-Alice ha visto que una chica y Alec vendrá a aquí pero no es clara. También ha visto que vendréis a por el y que tu matabas a Félix. No se que pasa amigo pero vuestro futuro cambia por momentos-
-Esto… ¿a la chica le pasaba algo?-
-No, pero era humana- suspiré.
-Si, eso ya lo sé, ¿se sabe cuando llegaran?-
-No porque falta una decisión, espera- oyó como alguien preguntaba una y otra vez, Carlisle volvió al teléfono- Algo a cambiado, estarán aquí mañana.
Casi se me cae el teléfono.
-Escúchame Carlisle, quiero que protejáis a esa chica, yo estaré dentro de dos días allí. ¿Has entendido?-
-Si, Cayo no sé que pasa pero esa chica parece importante-
-Si ni te imaginas hasta que punto- colgó.
(EVA)
Estaba recostada en el pecho de Alec. El me acariciaba y tarareaba algo.
-Alec- el me miró.- Si.
-¿si?-
-Quiero ir a contigo a America- sonrió.
-Entonces hay que conseguirte ropa.- me sonrió.
-¿Donde?-
-Te traeré algo tu intenta dormir.- se apartó y yo me quedé tumbada.