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Pelirroja: ¿Saldrías conmigo, por favor? — capítulo 3
Capítulo 3:¡Precaución! ¡Lily no está de humor…!
"Dije que no llamaría, pero perdí todo el control y ahora solo te necesito.
Y no sé cómo puedo vivir sin ti. Solo te necesito ahora."
Need you now, Lady Antebellum.
Aquel día, sería completamente diferente a todos los anteriores.
¡Por fin me deshice de Potter! ¡Adiós al acosador que me persiguió 7 años seguidos! ¡No más acosos y momentos vergonzosos! ¡Jamás! Hoy Lily Evans es una persona completamente nueva y libre.
Sí, quizás había sido bastante cruel, pero sí seguía tratándolo con "maldad" moderada, jamás se rendiría.
Me desperté con una sonrisa enorme y de un humor excelente.
Me bañe con una sonrisa enorme y un humor excelente.
Me vestí con una sonrisa enorme y un humor excelente.
Me dirigí al Gran Comedor con una sonrisa enorme y un humor excelente.
Y entonces… Ahí estaba Potter. Sí, venía hacia mí con una sonrisa arrogante… eh, sí venía hacia mí… ¿Por qué no me veía a mí? ¡Siempre tenía su mirada pegada en mi espalda! ¿Por qué ahora no me miraba a MÍ?
-¡Hola Jennifer!- saludó Potter, a mi amiga, que estaba sentada a mi lado, atragantándose de un vaso de leche. A ver, a ver…¿desde cuándo Potter y Jennifer son amigos? Jennifer sonrió automáticamente, y se puso a charlar con Potter sobre algo del campeonato mundial de Quidditch, dándome la espalda… ¡Me estaban dando la espalda, pero que… que irrespetuosos! ¡Qué poca educación…!
¿Me estaban ignorando, acaso? ¿Potter y mi mejor amiga? ¿Perdón? ¡El día iba tan perfecto, y Potter lo había arruinado con su "jueguito" Bien, sí quería jugar así, así jugaríamos.
-Vámonos, Alice.- ordené, poniéndome de pie y tirando del brazo de Alice.
-¡Pero…!- comenzó, pues aún no terminaba de desayunar.
-¡Dije vámonos!
Y me la lleve a la fuerza. No quería seguir ahí, mientras Jennifer y Potter se comportaban así. ¡Era indignante, asqueroso, horroroso! ¡Cómo podían tratarme así!
-¿Puedes decirme que sucede, Lily?- preguntó Alice, cuando la logre sacar del comedor.
-¡Shh! ¡Potter y Jennifer, eso es lo que pasa!- le dije, dejando en libertad su brazo.
Alice enarcó una ceja, escépticamente.
-¿Celos?- preguntó, conteniendo una sonrisa. Enrojecí y no tuve idea de porque lo hice.
-¡No! ¡Es solo que…! ¡Son tan irrespetuosos! ¡Me dieron la espalda!- expliqué. ¿Por qué Alice no entendía el problema? No eran celos, no, no era eso. Simplemente me ponía de muy mal humor que las personas me ignorarán. De muy mal humor, en verdad.
-Eso, mi estimada Lily, se llama "celos". Odias que James hablé con otras chicas, y más que te ignore. Él te tiene muy acostumbrada a ser la única chica que le interese… pero quizás ya se cansó de insistirte y buscará un nuevo amor.
¿Perdón? ¿Ó sea…? ¡Se estaba burlando de mí, ella también! ¡Qué enojo! ¡Y yocreí que ella sería la única persona que me apoyaría!
¡Claro que no sentía celos, era… era otra cosa! ¡Era "complejo de ignoración"! No me gustaba que nadie me ignorara. ¡Nadie!
Pero…¿En serio Potter se había cansado de mí? Sentí un tremendo vacío dentro de mí… ¿Por qué? Era la sensación que sentía cuando estaba triste o sola.
-¡Oh, Alice! No me hables. Es la idea más tonta que he oído.- la acusé. Ella se encogió de los hombros.
-Como quieras.
Me fui, furiosa. Me estaba quedando sin apoyo moral. Tan solo me quedaba Nany. Ella generalmente no desayunaba y se iba a la biblioteca. Así pues, antes que empezará la primera clase, corrí a la biblioteca, donde Nany, no estaba.
Tuve que ir a mi clase de Transformaciones, donde llegué muy temprano. No se porque, me senté en una banca para dos, y deje un espacio libre para que "alguien" se sentará ahí.
Entonces, escuche la risa de Los Merodeadores llegando al salón. El corazón me empezó a latir más rápido, como si estuviera nervioso.
Los Merodeadores pasaron junto a mí y… ¡ni siquiera me voltearon a ver! ¡Era la única en toda el aula, y no me miraron ni un segundo…! ¡Maldito, Potter! ¿Por qué me ignoraba ahora, eh?
Tosí, a ver si se dignaban a verme o a sentarse cerca de mí, como siempre lo hacía. ¡Pero no, no lo hicieron! Se alejaron lo más posible de mí. ¿Por qué hacían eso, por qué?
-¡Hola Lily!- me saludo Jennifer, alegremente. La ignore cuando se sentó a mí lado con una sonrisita de tarada. -Oh, ¡Precaución! ¡Lily esta de mal humor…!
La seguí ignorando. Dos podían jugar el mismo juego.
-Oye, no te preocupes, no quiero nada con Potter. Yo quiero a Sirius, de hecho…¡¡tengo una cita con él!!- susurró, llena de emoción. La ignoré.- Bien… A ver Lily, deja los celos para otra ocasión y hazme caso.- Seguí ignorándola.- ¡Lily! ¡Si James te ignora es tu culpa! ¿Cuántas veces lo has humillado y rechazado? ¡Muchas! Déjate de tonterías, siempre dices que odias a Potter, pero él te ignora un segundo y tú te vuelves loca.
No le respondí.
-Cuando estés de mejor humor, me dices.- amenazó. Y luego se fue, hecha una furia. Bah, nada importante.
Nada importante… ¿¿¡¡Por qué demonios Potter me ignora!!??
Estaba con Nany sentada a la orilla de lago negro. No sería bueno meternos a nadar, pues el agua estaría fría. Muy fría. Pero al menos ver las ondas calmadas del lago le sentaría bien a mis nervios.
Y van tres días, 6 horas y 35 minutos que me "él" está ignorando.
Yo, no le hablo a Jennifer, ni a Alice. Ella, por su lado, han pasado esos tres días, 6 horas y 35 minutos con Los Merodeadores.
Mañana iríamos a Hogsmeade la única persona con la que podría ir sería Nany…bueno…
-¡Hola!- dijo la voz de Potter, acercándose a nosotras. ¡Sí! ¡Ya no me ignoraba! Se acerco, y me salió una sonrisa involuntaria en los labios. ¡Por fin…! Pero en lugar de mirarme a mí, miró a Nany.- Nos preguntábamos sí irías con nosotros a las Tres Escobas este domingo.
-¡No puede! ¡Va a ir conmigo!- interrumpí, aferrándome a la única amiga que me quedaba. ¡No la dejaría ir!
¡Me ignoró! ¡No puso atención en mí ni un maldito segundo! Maldito Potter…
-¿Qué dices?- insistió Potter. Nany me miró y luego dijo:
-Esta bien, solo que Lily…- comenzó. Me señalo, pero Potter ni siquiera mi lanzó una mirada.
-Nos vemos en el vestíbulo, entonces. Hasta luego.- la cortó Potter. Luego, se alejo, dejándome con la palabra en la boca.
¡Lo odio! ¿Por qué me ignora? ¡Ya me tiene harta! ¡Sí lo único que quiere es darme celos…! ¡No está funcionando! ¡¡¡NO ESTA FUNCIONANDO!!!
"¡Lily! ¡Estas llegando a la locura!" me dije a mí misma. Sí, debía controlarme. ¡Pero no tenía celos, no tenía celos, NO!
¿O sí?
Bien dicen que dos pueden jugar este juego, así que esatarde en la sala común, busqué sola algún chico con el cual darle celos a Potter. Busqué al más atractivo de todos, y me asegure que Potter y él se conocieran.
Así pues, me puse a charlar con un chico llamado Todd Pelkins, que era, bastante atractivo. Tenía el cabello negro y despeinado, los ojos cafés y usaba gafas. Cualquier parecido con James Potter es pura coincidencia.
Espere a que llegará Potter de su práctica de Quidditch… ¡Ja, ja, ja! Seguro se moriría de celos y vendría a hacerme una escenita donde dejaría de ignorarme. Sí, seguro eso sucedería… Podía apostarlo.
¡Por fin Potter llegó! Mire de reojo cómo reaccionaba… ¡pero no miraba para donde yo estaba! Tenía que llamar su atención de alguna manera.
-¡¡Ja, ja, ja, ja, ja!!- reí, estruendosamente. Unas chicas de primero me miraron raro, y les guiñe un ojo. ¡Potter seguía sin mirar!- ¡¡Que gracioso eres!! ¡Ja, ja, ja!
-Eh, Lily…-comenzó Todd. Lo ignore.
-¡Me la paso genial contigo!- continué, mirando a Todd a los ojos. Eso le daría un lindo toque a la escena.
-Lily…
-¿Si? ¡Ja, Ja, Ja! ¡Me da mucha risa tu broma!
-Potter ya se fue, deja de fingir.
Merlín. Demonios. No había funcionado. Me sonroje.
-¿Y si solo le hablas tú y dejas de gritar?- me propuso Todd.
¡No! No le hablaría a Potter. No después de eso. Sería humillante. Nunca, jamás lo haría. No. Nunca. Nunca, jamás. Jamás. Lily no haría eso. No, no, no. No. Yo sí tenía dignidad y mucha. Mucha.
-¡Vamos!- susurró Nany. Me dio un empujón en la espalda, animándome a acercándome.
-¡No, no puedo hacerlo!- le murmuré, asustada. El corazón me latía tan rápido como nunca, a un ritmo acelerado y agitado. Me giré hasta ver el rostro moreno de Nany.
-¡Por Merlín, Lily, estas pálida!- exclamó.
-¡No puedo! ¡No me obligues!- le insistí. Ella frunció el ceño.
-¡Fue tu idea! Me dijiste: Quiero que no me permitar volver atrás, no importa cuanto de ruegue, necesito aclarar esto con Potter. ¿O ya se te olvido?
-Nany… por favor.- imploré. Ahora sí, estaba desespera.
-¡No hoy, Lily!- grito, dándome un empujón tan fuerte que caí al suelo. Me levanté lo más rápido que pude y me encontré rodeada, nada más y nada menos que de Los Merodeadores.
Ahí estaba la cara arrogante de James Potter, mirándome ahora sí, a mí, con una sonrisa divertida.
-¡Funcionó el plan B!- susurró Colagusano. Un golpe me indico que Canuto le había golpeado. Me preparé para hablar. La voz no me salía. Intente de nuevo y… funcionó.
-Eh… Hola Potter.