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Historia 56112 — capítulo 16

Con el día lunes,se había iniciado para Carmela una semana de decisiones.

Se había levantado temprano nuevamente para disfrutar ese silencio interrumpido solo por el cantar de las aves,y se había sentado a desayunar en la mesa del patio,aprovechando ese momento para meditar cuidadosamente.

Necesitaba pensar.Tenía que valerse de esa calma;sin la presencia de Luz como factor de distracción,y sin la charla de cualquiera de los anfitriones o la inquietante presencia de Aníbal.

Tenía su celular apagado y miraba ese paisaje perfecto en busca de definiciones que parecían demasiado lejanas.

-Muy buenos días,que madrugadora.-dijo Román dándole un beso y sentándose junto a ella.

-¿Ya te vas al hospital?

-Sí,ya salgo.

-¿Tus papás duermen?

-Papá debe haber salido para el campo y mamá seguramente debe estar durmiendo.Ya no se levanta temprano.¿Cómo la estás pasando cuñada?

-Muy bien Román.Sabes que hoy voy a ir a ver a Georgi cuando se despierte la nena.Le voy a pedir a mi hermana que me diga donde puedo comprar regalos para ustedes.Es lo menos que puedo hacer después de la hospitalidad que me están dando.

Román la miró fijo,pero con la misma amabilidad de siempre en su semblante,apoyó su mano sobre el hombro de Carmela.

-Cuñada.No tienes nada que agradecer,ni nada que comprar.Nosotros las recibimos por gusto y por cariño de familia.Nunca pienses que nos tienes que compensar,o algo así.

-Yo quiero hacerles una atención;no te puedes enojar por eso.Estoy contenta de verdad Román.Me encanta que estés con Georgina.-le dijo con un cariño que ya existía,mientras le daba pequeñas y suaves palmadas en esa mano que seguía sobre su hombro.

Ninguno de los dos había notado la llegada sigilosa de Gabriel,que al contemplar el acercamiento entre ellos,no pudo frenar una inevitable y repentina sensación de celos,tan intempestiva como infundada.

En ese segundo de pensamientos sin base,se dio cuenta de que ya no tenía más dudas,y que Carmela le significaba mucho más que una novedad atrayente en un marco sencillo.

El simple hecho de haberla visto dedicada a un vínculo amistoso con Román,por esa molestia que se lo había ganado,supo que ella hacía que le pasaran esas cosas.Cosas mucho más profundas que una forzada aproximación a la belleza y la inteligencia,por la realidad de convivir bajo el mismo techo.

Trató de reponerse del efecto sorpresa,y saludó a los dos poniendo buena cara,queriendo sacarse de encima esa punzante sensación,peligrosamente similar a la que Aníbal le había generado con su presencia,solo que Gabriel sabía que en ese caso,se trataba de una completa locura forjada por sus celos que habían aparecido,y que era inútil no reconocerlos.

-Buenos días.¿Ya te vas hermano?-dijo como si nada,aunque por dentro le pasara de todo.

-Sí,ya desayuné en la cocina.Lo que me extraña es que tu madrugues.¿No se suponía que estabas de vacaciones?.Es raro que no duermas.-dijo dejándole su silla.

-Tengo un día complicado,Román.Dormí poco.-se justificó pensando que en verdad la charla con Emilse era inminente.Más bien una necesidad imperiosa.

-Suerte para hoy entonces.Y Carmela...ya sabes...todo lo que pasa acá es por afecto.

-Lo sé,lo sé.Pero no me ganas.Ya vas a ver que lindas compras hago.Que tengas un buen día "Rouman".-le dijo dándole un beso.

-Igual tu.-dijo animado para salir luego de allí,mientras a Gabriel le volvía el alma al cuerpo,ya que últimamente lo único que había disfrutado en plenitud,habían sido los momentos a solas con Carmela.

-Es verdad lo que tu hermano te dijo.Deberías dormir hasta tarde.

-No puedo Carmela.Tengo que aclarar las cosas con Emilse.Hasta que no me saque ese tema de encima no voy a poder comer,dormir ni respirar bien.Bueno aunque no hace falta que te explique.Tu entiendes de que hablo.Ya pasaste por esa etapa.

-Sí Gabriel.Y cuanto antes te definas va a ser mejor.Así que ánimos,que después ya viene el proceso de reordenarte,de calmarte y de empezar a mirar a tu alrededor para ver que tantos elementos positivos encuentras.

-El después me dices.Por suerte lo tengo clarísimo.Cada día me convenzo más.

-Que bueno eso.Para mi no es nada fácil.Y te cuento que tener claro el después,es tener el problema resuelto.Me alegro por ti.

-Si.¿Y qué vas a hacer hoy?

-Voy a pasar todo el día con Georgi y Magdalena.Necesito una conversación de hermanas.Recuperar tiempos,que Luz se integre.Quiero ganar todo lo perdido.Es muy importante lo que me pasa.

Gabriel se puso serio,y cayó en la cuenta de que Carmela iría al centro,y por lógica quedaría expuesta a un posible encuentro con Aníbal.Sin poder poner un alto a lo que quería saber,solo preguntó sin más contensiones.

-Y...¿Vas a ver a tu amigo también?.Digo...ya que haces el paseo...

-Hoy pienso que no.-respondió ella sinceramente,aunque en realidad las cuestiones referidas a Aníbal,eran impredecibles.

-¿Se irá con sus amigos,los de la pesca,a lo mejor?.-insistió para ver que podía sacar en claro.

-Ni idea.Yo voy a ver a mi hermana.Si Aníbal se quiere comunicar conmigo me va a llamar.¿Por qué preguntas tanto?

-Perdona.Tienes razón.Me desubiqué.Te pido disculpas.

-Se nota que Aníbal no te cae bien Gabriel.Que no lo quieres ni un poco.Pero tu papá lo invitó.Tu estabas ahí cuando lo hizo.No fue mi culpa.Y de verdad si hubiera sabido que te desagradaba,te hubiera ahorrado el mal momento.

Gabriel sintió que había hablado de más,y que su ego masculino le había jugado una mala pasada.Pero ya no podía retroceder,y las palabras habían sido dichas.

-No Carmela,no es eso.Esta casa es de mis padres y ellos pueden invitar a quienes quieran.No creas que me opongo.-se excusó aún sabiendo que había abierto demasiado la boca,y que dijera lo que dijera había puesto al descubierto su fastidio.

-No te preocupes.No digas nada.Puedes opinar.No nos tiene que caer bien todo el mundo,y reconozco que Aníbal no es un tipo fácil.Aunque hasta ahora solo a ti te ha generado rechazo.

-Pero mujer,de verdad.Yo no tengo problemas.-le dijo tomándola de la mano,en un acto reflejo,sin pensar en lo que estaba haciendo.

Carmela se la retiró como si le hubiese quemado,y en ese segundo creyó comprender muchas cosas.

Aquellas referencias constantes de Aníbal teniendo recelo por "el abogado",la distancia desconfiada de Emilse,las preocupaciones de Georgina,y esas vacaciones frustradas por las cuales no pudo evitar sentir culpas.

Miró a los ojos a Gabriel y adivinó que en ellos se perfilaba un nuevo problema,por lo que de inmediato trató de disimular e ignorar esa conexión que él estaba intentando mantener con ella.

Deseó equivocarse.Ser una mal pensada,precipitada,egocéntrica.Que aquello fuese producto de de sus ideas vanidosas de mujer.Pero esa mano tomada,había puesto en claro demasiados conceptos,y el telón de certezas,había caído.

Carmela se había hecho dueña de una dificultad más para agregar a su lista.

-Te pido perdón...suelo ser demasiado demostrativo.No me tomes como un desubicado.Fue porque te quise explicar.Me salió.

-Está bien Gabriel.Tomar la mano de alguien no es un crimen.

-Te lo agradezco Carmela.De verdad no soy un tipo que se maneje así.Sabes,tengo que esperar un rato hasta que se haga la hora de ir a la casa de Emilse.¿Te molesta si me quedo acá leyendo algo?.-dijo para que el cambio de tema disipara la tensión del momento que él mismo había generado con la expresión de su lado instintivo.

-Como me va a molestar si es tu casa.Yo soy la invitada.No me cambies los roles.

Gabriel sonrió.La luz de la mañana teñía los ojos de Carmela y hacía reflejos tornasolados en su cabello brilloso que olía a flores y frutas.

Adoró estar ahí,aunque más no fuera con la excusa de la lectura de un viejo libro que había vuelto a sus manos para hacerle compañía en ese silencio compartido.

Hasta que llegó su hora,la misma que para Carmela,y ambos se dispusieron a encarar su día.

Había sido una mañana de calma aparente,pero en realidad había pasado mucho en ella.

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Luz se levantó,desayunó,saludó a aquellos afectos que ya había incorporado,y estuvo encantada con la idea de ir a visitar a su tía Georgi.

Carmela sabía que pasaría un buen rato junto a su hermana y Magdalena y había encarado el paseo con optimismo tratando de despegarse de ese aspecto sentimental,que de a ratos pretendía quitarle las energías.

Tendría un día bueno.De eso estaba segura,pasara lo que pasara.

Salieron con Gabriel cada uno por su lado,con una diferencia de escasos minutos,y otro abismo en las intenciones de ambos para enfrentar el inicio de ese lunes decisivo.

Carmela iba por la contensión y la franqueza,y Gabriel por el quiebre y la triste realidad de ponerle el nombre del final a tres años perdidos por un error.

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Luz entró corriendo a la casa de Georgina,y la abrazó apenas la encontraron sus ojos,al igual que a Magdalena.

Estaba plena y feliz,y Georgi por su parte se sentía más realizada como mujer en ese rol de tía que la acercaba tibiamente a la maternidad.

-Hermana,hoy voy a comprar regalos para todos.Los Tenaglia y ustedes,por supuesto.Amanecí con muchas ganas de agradecer así que a la tarde me vas a acompañar al centro a ver que puedo elegir.

-Por nosotras no te molestes.

-Silencio.Tu acompáñame y nada más.-dijo dándole un abrazo notando lo diferente que se había vuelto Georgina comparada con esa fría mujer a quien había hallado aquella tarde en el hospital.

En ese momento,el sonido del  teléfono de Carmela irrumpió en el clima agradable que se había propiciado.

-Carmela...te quiero ver.Necesito saber cuando podemos.-resonó el eco perfecto y modulado de la voz de Aníbal.

-Mañana a lo mejor.A mi también me interesa mucho.Quédate tranquilo.Hoy paso todo el día con mi hermana.Pero no te preocupes que yo seguro te voy a llamar.

-Te espero.-dijo para luego finalizar la comunicación,torturado por el recuerdo de esos besos furtivos cuya abstinencia lo tenía en un estado de constante inquietud.

-¿Era Aníbal?-preguntó tímidamente Georgi.

-Si hermana.Justamente de eso te quería hablar.