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Historia 56112 — capítulo 8

Aníbal llegó a Río Angosto con el calor de esa siesta despiadada.

Había almorzado en una parrilla de la ruta,y la digestión lenta había hecho que solo pudiera pensar en un baño de agua fría y unas horas de sueño.

Solo una idea superaba a esos dos deseos inmediatos del cuerpo físico.

La dueña absoluta de su voluntad.

Había cruzado demasiadas fronteras para acercarse a ella.

Había investigado con esas viejas amistades que detestaba por sus personalidades mononeuronales,como solía pensar,pero a quienes había tenido que brindarles sus sonrisas más creíbles,para obtener la escasa información que entonces manejaba,y que era su pobre certeza en ese pueblo perdido en un verano que no daba respiro.

Había deducido que de hospedarse en en un hotel,de los tres con los que contaba el lugar,Carmela hubiera optado por el España que por su fino aspecto de casona de campo de principios del siglo XX,acondicionada para el miniturismo pesquero o los viajantes de negocios agropecuarios,era la única posibilidad razonable para una esencia refinada como la de su amiga.

Pidió una habitación volviendo a ensayar una cordialidad que solo tenía una propietaria,y que no fluía fácilmente para con otros.

-Buenas tardes amigo.Calor ¿no?.

-Si señor.-contestó el concerje con un habla campechana,a pesar de cierto lujo con el cual contaba el establecimiento,tal vez acostumbrado a dialogar con productores agrícolas que manejaban una dialéctica sencilla.-¿Viene de paseo?-le preguntó,ya que Aníbal tenía un aspecto inusual para los parámetros que solía manejar a diario.

-Vengo buscando a una amiga.A lo mejor se hospedó o todavía se hospeda acá.-dijo mientras se le aceleraba el corazón al pensar que ella podía estar allí en alguno de los cuartos.-Se llama Carmela Rossi.Tiene una hija de cuatro años.No sé si la ubica.

-Pero sí,hombre.Muy linda la señora,muy simpática.Justamente hoy nos dejó.

Aníbal sintió un nudo en ese estómago ya sobrecargado.Tragó saliva,y respiró profundamente para mantener la compostura.

-¿Y no sabe si se fue para la ciudad?

-No señor.Con el doctor Tenaglia se fue.Pero adonde,no sabría decirle.Solo me dio la mano y se despidió.Es muy amable ella.

-Con el doc...sí ...-dijo Aníbal fingiendo cercanía.

-No,el doctor Román no.El abogado,Gabriel.

-Ah,Gabriel.Y Román siempre en el hospital,supongo.

-Sí,siempre ahí.El suegro falleció.Estará de duelo el pobre.Sabe que acá nos conocemos todos.

-Entiendo...Y...¿Usted cree que mi amiga estará con ellos?.Sabe que su celular me da apagado.Es que yo no avisé que venía.Estoy de pasada y nadie me espera.

-Y capaz.Estará con los Tenaglia o con la chica Rossi.Georgina.No sé si es pariente.

-Bueno amigo.No se preocupe.Gracias igual.Después veo que hago.Ahora me quiero bañar y dormir una siesta.-dijo pagando en principio por el fin de semana y tomando la llave de su habitación.

Ya por lo menos tenía claras algunas situaciones.

Carmela estaba más cerca.

El agua fría de la ducha se llevó por un rato el calor de ese viernes de tráfico congestionado y una ruta sobrecargada de veraneantes.

Aníbal se miró al espejo que le devolvió la imagen de un hombre que estaba decidido a continuar cruzando límites.

Luego tendió su cuerpo desnudo sobre la cama y cerró sus ojos castaños tratando de no pensar en aquella que si llegaba a ganarle los pensamientos como tantas veces,ya no podría dormir.

Con el ventilador de techo girando sobre su anatomía liberada del calor por el baño,se sumió en la inconciencia.

Despertó cerca de las siete de la tarde,donde todavía reinaba el sol,y se sentó en la cama.

Era un viernes raro.En el medio de la nada misma,y lejos de su ambiente natural.Donde tenía que actuar un personaje desestructurado que estaba seguro de que no le salía bien,y con ese apellido Tenaglia dando vueltas en su cabeza como la única pista firme para llegar a esa mitad que le faltaba y cuya prolongada ausencia le dolía mucho.

Con bastante pereza y desgano,todavía con las secuelas del pesado almuerzo,comenzó a acomodar la poca ropa que había llevado en el placard de la habitación,con esas prendas que no pertenecían a su vestuario laboral,siempre de trajes formales e impecables.

Jeans,camisas,remeras y shorts,además de alguno que otro sueter habían sido seleccionados para esa estadía que no sabía a ciencia cierta cuanto iba a durar.

Se cambió,se peinó,trató medianamente de aprobarse,y pensó que por lo que le quedaba a ese viernes,no comenzaría ninguna búsqueda.

Que saldría a caminar por ahí o a dar vueltas con el auto y que luego se encerraría en su habitación a leer por milésima vez la novela que su dama le había regalado para su cumpleaños.

La siesta le había hecho bien después de todo,y le había devuelto poco a poco la lucidez que necesitaba,y con ella las ganas de encontrarse con Carmela .

Tuvo un fugaz presentimiento de que pasara lo que pasara,o hiciera lo que hiciera,no faltaría mucho.Y esa confianza,lo había hecho sentir un poco mejor.****-----------------------------------------------------------------------------------------------------

-Qué linda que estás Carmela,y que rara...pero te quedan bien los jeans.-dijo Georgina llegando a casa de los Tenaglia junto con Román,ya que Magdalena había preferido quedarse,en una soledad necesaria que necesitaba para elaborar su duelo,ya que ella había sido la más afectada.

Todos sufrían a su modo,pero Carmela como había dicho,debía mantener la compostura por Luz,y llevaba bien guardadas sus lágrimas.

Georgina por su parte,al lado de Román y su infinita dulzura y contensión estaba cuidada y serena.

-Gracias linda.Me voy a acostumbrar a la ropa simple.-respondió Carmela dándole un beso.

Ya había bañado a Luz que jugaba perfectamente adaptada a ese nuevo ambiente,y Gabriel permanecía junto a ambas,como lo había hecho durante toda la tarde.

Braulio y Adela habían ido a visitar a unos primos,por lo que solo faltaba Emilse.

-Comamos unas pizzas esta noche.Mamá dejó listas varias en el freezer.-dijo Gabriel seguro de que tenía un buen plan y que nadie iba a contradecirlo.Pizza y helado.-dijo pensando en especial en la nena.

-¿No sales hermano?-le preguntó Román sabiendo que "viernes por la noche en casa"y "Gabriel",no eran conceptos compatibles.

Antes de que contestara la pregunta,sonó su celular y se apartó un poco del grupo para atenderlo,viendo que se trataba de su novia.

-¿Vienes así nos quedamos en en tu depa?-le dijo Emilse que aún no sabía que Gabriel había decretado el inicio de sus vacaciones,y que lo último que deseaba esa noche era intimar con ella en la casa que la familia tenía en el centro.

-No,mira...no me siento bien.Me voy a acostar temprano.Mañana te llamo y arreglamos para salir a la noche.

-¿Román está ahí con Georgi?-le preguntó solamente para saber qué hacía su hermano.

-Sí.Ellos van a comer pizza con Carmela y la nena.En familia.Ellos cuatro.-le recalcó para que no osara aparcerse donde realmente no tenía que intervenir.

-Bien por mi.Un viernes sola.-le señaló fastidiada.

-Mañana salimos Emilse.No hagas un problema.

-¿Y tu no vas a comer pizzas "en familia"?-insistió medio irónica.

-No nena.Ya te dije que no me siento bien y que me voy a acostar.-le respondió en un tono cortante y elevado,a pesar de que le había mentido,con muchas ganas de terminar con la comunicación.

-Bueno está bien.No importa.Yo te llamo mañana.-dijo Emilse despidiéndose con bastante enojo,pero entendiendo que no le convenía demasiado confrontar,por más que sintiera que esa noche se había quedado afuera de algo más que una simple reunión.

Era un hecho que la frialdad de Gabriel se había vuelto progresiva.

Una vez que terminó la llamada,Gabriel respiró hondo como quien se saca una pesada roca de encima,apagó el celular,y volvió al grupo en el cual Luz,sentada sobre las rodillas de Georgina,se robaba la escena de una manera encantadora.

Entonces Gabriel supo que había hecho lo correcto,por más que lo hubiese avalado una mentira parcial.Había valido la pena.

Se unió a la conversación y se dio cuenta de la cantidad de momentos familiares que se había perdido por esa relación posesiva que cada vez le importaba menos.

En un momento determinado,en el que Luz se había pasado a las rodillas de Román que estaba fascinado en su carácter de flamante tío,Gabriel le hizo una seña a Georgina para que fuera a conversar con él en el patio.

-Georgi...no le vayas a decir a Emilse que me quedé con ustedes.Quería que nos encontráramos y la verdad yo no tengo ganas.Te lo digo por si te lo pregunta.De hecho,le dije que me iba a ir a dormir.

-¿Qué pasa con ella,no están bien?

-No.La verdad que no.Pero ahora tu no te preocupes ni te hagas historias.Es cansancio de mi parte.No es mala intención.Hoy quiero estar solo con ustedes,e imagínate que no se lo podía decir a ella como te lo estoy diciendo a ti.¿Cuento contigo?

Georgina asintió como siempre preocupada por su amiga.Por aquella que le había jugado sucio.La misma que la había utilizado siempre tomándose de los buenos sentimientos que tenía.

-No me hagas sufrir a Emi Gabriel...-le dijo con pena.

-Te dije que no te preocupes cuñada.Tu piensa en Román y en ti.Ustedes están primero.Acá se trata de que nadie sufra.

Los dos volvieron a la reunión,y la noche continuó muy animada,con los problemas olvidados con la alegría de esa nena adorable que había logrado adentrarse en el corazón de todos.

Gabriel estudió,analizó,comparó,y por último obtuvo una conclusión muy clara ,como resultado de ese razonamiento silencioso.

Esa imagen distendida y familiar,era lo que quería para él.Lo hacía sentir reconfortado.

Miró a Carmela y le sonrió,mientras muy cerca de allí,otro hombre también la hacía objeto de sus pensamientos.

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FELIZ FINDE,Y HASTA EL LUNES,QUE TENEMOS SORPRESAS...

los quiero.

Ceci.