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HP El Hacedor de Sueños — capítulo 50
Capitulo 50Sleipnir
Habían pasado varios días desde que Luna comenzara su entrenamiento, aquel lugar parecía reconocerlo como su propio hogar, al menos de los últimos días, Luz, su maestra, había dejado atrás la faceta amable y arremetía contra su alumna una y otra vez, los duelos se hacían eternos, y la velocidad a la que atacaba aquella mujer de brillante presencia era cada vez mayor. Sin excepciones, Luna extenuada era derrotada una y otra vez por aquellas manos plateadas. Y una y otra vez la mente de la chica se nublaba con recuerdos o con sensaciones que no eran reales. Aunque para la cabeza de la chica era perfectamente autentico. En una ocasión estuvo durante quince minutos golpeando a su maestra creyendo que había ganado el duelo solo para darse cuenta que en realidad estaba golpeando una columna de las que sostenían aquella enorme casa que usaba como sitio de entrenamiento.
Por otro lado Luz insistía en la práctica de ese hechizo, decía una y otra vez que ella sería capaz de hacerlo, pero también decía que para lograrlo había que obligar al cristal a que le entregara su poder. Y eso era lo más extraño. Aquel pequeño dije colgaba del cuello de Luna sin inmutarse, era cierto que la chica notaba cierta corriente cuando combatía, y hasta cierto punto un cosquilleo especial en su pecho. Incluso aprendió a solicitar la fuente de su poder. Sin embargo las veces que intento realizar el hechizo no tuvo demasiado éxito, Las primeras dos ocasiones el desmayo fue prácticamente instantáneo. Después de eso lo intento durante dos veces más pero el dolor al que se sometían sus manos cuando ejecutaba el hechizo era insoportable, la cuarta vez pudo establecer un contacto con la mente de su doble, pero solo duro unos escasos segundos, lo suficiente para que el dolor fuera similar a ser perforado por mil agujas. Comenzaba a dudar seriamente de si de verdad podría hacerlo.
La mañana del sexto día, Luz volvió a duplicar a Luna en un clon de luz, la misión, sencilla, combatir sin cesar. La velocidad de la chica había aumentado enormemente esos días, la velocidad de su maestra no tenía comparación. Y parte de ese don estaba ahora con ella. Sin embargo no estaba contenta. La parte sencilla del hechizo que debía aprender era concentrar la magia en las manos, y eso lo dominaba casi al instante, el problema venia cuando necesitaba proyectar esa energía a su oponente, Los golpes y hechizos iban y venían en ambas direcciones, Luna esquivaba a la misma velocidad que lo hacia su contrincante de pega. Al final ambas chicas se encontraron en el centro como si se tratara del reflejo de un espejo. Y las dos atacaron con un golpe de la palma de la mano. Luna sintió el acostumbrado ardor en el brazo, Su clon parecía segura sin embargo, la imagen que decidió poner en su cabeza la dejo boquiabierta.
Era la batalla del pasado junio, el fin de una guerra de incontables años, decenas de magos inocentes caían victimas de maldiciones de las que solo se podían adivinar la procedencia. Una estridente carcajada que ella reconocía como la de Bellatrix rompía todo el sonido, y alguien caía de rodillas. Era alguien que conocía bien, Era Neville, le seguían Ron, Hermione, Ginny y finalmente Harry, solo ella se mantenía en pie, incapaz de luchar. Cuando ya estaba punto de rendirse un poderoso destello la saco de su pesadilla, Sobre los cadáveres de sus amigos avanzaba una estrella iluminando toda la escena.
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Esto es posiblemente lo que pueda llegar a ocurrir - dijo una voz profunda, aunque escucharla parecía tener cierto efecto relajante.
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¿Lo que ocurrirá? - Y Luna comprendió que la escena no era del pasado, había estudiantes de primero entre los caídos, estudiantes que ella había conocido ese año - ¿Quién eres?
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Es cierto, lo que ocurrirá, Soy la esencia que vive en ti, Soy Luz- La chica observo que cuando hablaba su cristal brillaba emitiendo intermitentes destellos. Se le ocurrió una teoría.
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¿Eres el Cristal de Luz? - le pregunto, aunque la presencia permaneció callada y ella lo entendió como una invitación a continuar hablando - ¿Me puedes dar tu poder?
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¿Por qué lo quieres? - dijo la voz con aquel tono suave.
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Quiero… - La chica observo el panorama que tenía alrededor, muchos niños estaban muertos - Quiero evitar que este momento llegue. - dijo segura de sí misma.
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Sabias palabras - Respondió la voz, y se quedo callada unos segundos, parecía meditar la respuesta - de acuerdo, tendrás el poder entonces, y se escucho un fuerte crujido que hizo a luna abrir los ojos. Sus manos estaban apoyadas sobre el pecho de aquel maniquí viviente, en su mirada se veía una expresión completamente ausente. Un segundo después exploto desperdigando volutas de luz en toda la habitación. Luna se incorporo, sus manos brillaban con intensidad debido al ataque. No solo sus manos, todo su cuerpo había logrado obtener un brillo especial. Se sentía estupendamente, y con una fuerza de poder interior imposible de describir con palabras. Fue dificil acostumbrarse a esa sensación debido a que Luz había aparecido frente a ella y sin previo aviso arremetió con todas las fuerzas de las que fue capaz.
Luna esquivó el sorpresivo ataque sin siquiera despeinarse. Después de ese golpe siguieron más aunque no representaban ningún problema para la chica. Luz arremetía con todo lo que no había dado en esa semana, y Luna lo notaba, Su velocidad era imparable, visto desde la distancia era imposible saber si Luz se estaba desapareciendo o no, Sin embargo Luna la veía sin problemas, sus ojos seguían a Luz sin ningún inconveniente. Y esquivaba sus ataques con precisión milimétrica. Su percepción era estupenda, Pero indudablemente su maestra era mucho más rápida. Algunos ataques le llegaron de lleno, pero era sencillo esquivar las arremetidas más poderosas. Intento lanzarlo, algo dentro de ella le decía que estaba lista para el Lumine, extendió las manos cuando un ataque de Luz se lo permitió y lanzó el hechizo. Sus manos comenzaron a brillar al instante. Y a diferencia de otras ocasiones se encontraba perfectamente, sin mencionar los pequeños golpes que había recibido de ese duelo.
Cuando Luz desapareció, Luna lo supo al instante y coloco sus manos como si se apoyara en una pared invisible, a su espalda había aparecido su maestra que al estrellarse con las manos de Luna recibió el hechizo de lleno. La imagen que recibió Luna a continuación la dejo sin poder abrir los ojos durante unos segundos, El brillo de la mente, o lo que fuera, de Luz era enorme. El contacto solo duro medio segundo, quizás menos, pero la percepción de poder que tuvo Luna en esa decima fue como si hubiera sido testigo del explotar de una galaxia entera y ella hubiera sido el epicentro de todo el poder liberado. El duelo se detuvo de inmediato.
- ¿Estás bien?
- Preguntó Luz - Lo siento, de verdad, no esperaba que conectaras ese ataque, Ten bebe un poco - Luz le entrego la campanilla llena de aquel extraño liquido. La chica lo bebió y se sintió mejor al instante.
Observo a su maestra inquisitivamente
- Has visto en primera persona el poder de los elementos, y te encuentras bien. Mi elección fue la acertada. Ahora descansa, mañana te daré las últimas instrucciones.
Luna necesito unos minutos para recuperarse, el poder que había sentido al entrar en contacto con Luz era enorme, con lo que había visto sabía perfectamente que una palabra de su mentora podría apagar toda la luz del planeta si así lo deseara, preocupada, se durmió con una pregunta en su mente. ¿Si era tan poderosa, que papel cumplía Luna en ese ajedrez divino? ¿Por qué simplemente no acababa ella misma con Bellatrix en lugar de utilizar peones? Tuvo un sueño intranquilo con esas imágenes.
Se despertó a la mañana siguiente, el lugar había cambiado, la plataforma circular era ahora un pasillo, y al fondo solo un pequeño destello señalaba su final. Luna lo siguió, y se encontró de frente con el semblante serio de su mentora. Juntas atravesaron el anillo de luz que tenían en frente.
Luna había olvidado su primer día en aquel lugar pero la visión le devolvió a la realidad de golpe, un entramado de praderas de cristal se extendía ante sus ojos, pequeñas campanillas, como la que Luna usaba para recuperarse crecían reflejantes del suelo buscando el cielo. Luz observo a la chica rubia. Un desierto de cristal, hermoso a la par que sobrecogedor.
- Sígueme - y comenzó a moverse a una velocidad de vértigo.
Luna la siguió en una rápida carrera; ahora que se encontraba en un ambiente abierto, la percepción de su propia velocidad le abrumaba. Las flores pasaban a su lado imperceptibles individualmente emitiendo rápidos flashes, apenas unos segundos después volteó a ver el sitio donde había pasado la semana y lo vio lejano, increíblemente lejano. Continúo corriendo al lado de su maestra durante varios minutos. El terreno que pisaban sus botas dejo de ser escarpado y comenzó a tornarse llano, Luz comenzó a bajar la velocidad y finalmente ambas se detuvieron, era un sitio plano. Aquella reflectante vegetación había dejado de crecer hacia muchos cientos de metros, y las últimas montañas se veían como leves pendientes en el horizonte. Se dio cuenta que después de la carrera solo estaba levemente agitada. Luz le entrego aquella flor y Luna bebió, se sintió como nueva. A continuación le retiró aquella flor de cristal; aparentemente era parte de la prueba. Luna espero pacientemente y Luz se adelanto un par de pasos. La dulce voz de su profesora dio paso a una voz grave, extremadamente profunda e increíblemente sobrecogedora.
- Sleipnir, Mariscal de los Vientos, Por favor, acude a mi llamada y prueba a quien ha sido de mi elección, muéstrate poderoso corcel, yo Luz invoco por completo tu poder.
Luz observo a luna tras estas palabras y se disolvió en mil volutas plateadas. Solo estaba Luna en aquel prado. Sola. La soledad fue su única compañera durante un minuto, el siguiente fue el más largo que la chica recordara, pero al inicio del tercer minuto un enorme sonido rompió la tranquilidad de aquel sitio. Luna vio la fuente de aquel sonido equino, algo parecido a un caballo se encontraba unos cuatrocientos metros de allí. Se puso sobre sus patas traseras y Luna creyó que su vista la engañaba por la distancia. No tuvo tiempo de comprobarlo, en tan solo tres segundos después el enorme caballo arremetía contra ella. Fue necesaria una pirueta para salir de su trayectoria y evitar el embiste.
Una vez que la chica lo esquivo aquel enorme animal se detuvo y la observó un segundo. Lo primero que sintió Luna fue sorpresa, sus ojos no le habían engañado, además del enorme tamaño, aproximadamente el triple que un caballo adulto, lo más sorprendente eran sus cuatro pares de patas. Ver sus ojos era ver a una criatura claramente inteligente. Sleipnir decidió terminar con el estudio, y nuevamente cargo contra la chica que tuvo que saltar por segunda vezpara esquivarlo.
Antes siquiera que se pudiese girar la chica aprovecho y lanzo alguno de los más poderosos hechizos que conocía, el éxito fue nulo. Los hechizos impactaban contra sus cuartos traseros sin causar el menor daño al guardián. Sleipnir parecía divertido, se giro nuevamente a Luna y abrió levemente la boca, y en el espacio entre sus labios apareció una vara, sobresalía un metro, quizás más, a cada lado de aquel enorme animal, a ambos extremos unas hojas plateadas y curvas hacían gala de un filo capaz de partir cualquier cosa con la que hicieran contacto. Volvió su cuerpo hacia Luna y volvió a atacar.
Nuevamente la chica lo esquivo aunque con ciertos problemas, parecía evidente que solo le afectaría el hechizo que había practicado esa semana. Decidió pasar al ataque, solo basto un segundo para conjurarlo en sus manos, desapareció e intento aparecer a su lado, pero el guardián había previsto ese movimiento, su inteligencia era asombrosa. Y rápidamente se había movido de la trayectoria de su mano. Luna sin embargo no se rindió e intentó un ataque de frente, se agachó justo a tiempo para evitar el ataque de la lanza que portaba Sleipnir, una decima de segundo más tarde unos cuantos cabellos rubios que habían sido demasiado lentos siguiendo la cabeza cayeron al suelo. Luna sin siquiera inmutarse levantó las manos intentando atacarle pero el guardián nuevamente se alzó sobre sus flancos evitando el ataque al pecho, la chica rodó para evitar que las cuatro patas delanteras la aplastaran.
Ese último movimiento había hecho mella en ella, aunque rápida, su cuerpo continuaba siendo débil, y se había torcido el hombro al huir de ese enorme pisotón. Sleipnir no le dio tregua, atacaba sin cesar en línea recta buscando un punto que cortar con su arma. Luna se ocultaba tras las pocas piedras que se encontraban en aquel terreno que eran rápidamente sesgadas por el enorme filo de aquella poderosa arma. La chica tenía que seguir atacando, o esa pelea podía ser eterna. Aunque descabellada, tuvo una idea.
Salió de su último escondite e intento ganarle en velocidad, atacando directamente de frente, Sleipnir preparo un ataque con la lanza, la chica pretendía suicidarse. El enorme equino levantó la cabeza y con ella la lanza y la descargo cuando Luna se coloco delante de él. Luna sin embargo en el último momento se deslizó debajo de las piernas del enorme caballo, escucho el viento cortarse con la lanza de luz e incluso sintió que perdía algunos mechones de cabello. Sin embargo el movimiento había desestabilizado al guardián, el enorme bastón se enterró en el suelo de cristal y la fuerza del golpe levantó al guardián del suelo haciéndole volcar por completo. Para minimizar la caída Sleipnir apretó las mandíbulas y su soporte quedo liberado, aunque también destrozado, La enorme lanza doble se encontraba partida a la mitad, ahora sus hojas habían dejado de brillar y solo eran metal. Luna estaba agotada después de esa maniobra pero sabía que había logrado un gran paso.
Sleipnir sin embargo tardo solo unas decimas en recuperarse y volverse a alzar vio a una de sus mejores armas yaciendo en el suelo y a la causante. Y emitió un profundo sonido, con enorme furia atacó a Luna. La chica, no sin esfuerzo volvió a esquivar su ataque, e intentó encadenar el suyo propio. Era imposible, el enorme guardián preveía todos sus ataques. Sin embargo sus embestidas habían perdido sincronización solo atacaba sin cesar, aunque sus fuerzas parecían ser ilimitadas.
Luna intentó atacar por uno de sus flancos, corriendo a su lado era imposible dejarle atacar y pronto lo comprendió, sin embargo su hechizo requería un contacto físico, y aunque pudiera equiparse a él a la carrera era imposible conectar un golpe,Siempre que lo intentaba Sleipnir se ladeaba a la derecha o a la izquierda evitando siempre así a su atacante.
Luna estaba verdaderamente agotada, y el destino no se le antojaba a su favor, su estrategia de atacarlo por los flancos era buena pues parecía ser el punto débil de su oponente, pero para eso necesitaba un segundo atacante. Y entonces supo inmediatamente que hacer, aunque difícil, era posible que funcione. Intento atacar nuevamente, y el guardián como pretendía comenzó a correr a su lado, levanto las manos y una hermosa liebre salió de ellas. Antes de que la liebre comenzara a correr Luna acaricio su inexistente pelaje, el pequeño animalito emitía destellos plateados enormemente intensos. Acto seguido comenzó a correr flanqueando al enorme Sleipnir.
(* * *)
El guardián había comenzado a correr, tras comprobar que uno de sus mayores tesoros requerirá descansar para recuperarse, comprendió que esa pelea estaba durando demasiado y ese sería su último ataque, cuando la chica intentara agredirlo con las manos, se desviaría y la golpearía para acabar con el combate. Vio una liebre, era extraño verla allí, normalmente las criaturas vivas eran potestad de otro de los señores, no tuvo tiempo de pensarlo pues la pelea terminaría en un instante, la chica comenzó a bajar sus manos plateadas.
(* * *)
Paso justo como Luna lo había planeado, la chica ejecuto el hechizo por segunda vez en ese ataque y Sleipnir lo esquivó como en ocasiones anteriores, era turno del segundo oponente. La liebre plateada se estrello contra los cuartos traseros del enorme caballo, y de pronto todo se volvió oscuro una decima y al momento siguiente todo el mundo se veía de color gris. Los ojos del enorme rocín se veían apagados. Le ordeno detenerse y el sonido de cascos dejo de escucharse. Era plenamente consciente de sentir su cuerpo humano, y a la vez estar al mando de la enorme mente de Sleipnir, ambos, guardián y humana se quedaron quietos y una tercera fuerza irrumpió en la mente de su victima, aunque amable, le pidió que se retirará. Luna y el guardián dejaron de ser uno para ser dos entes distintos. A su lado estaba Luz, acariciando el lomo del guardián, parecía dirigirle ciertas palabras, cuando terminó Sleipnir se giro en sus cuatro patas traseras y se marchó, un segundo después ya se había perdido de vista. La lanza quebrada había desaparecido con él.
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Me has demostrado que he escogido bien, has doblegado al guardián - Le dijo Luz con la voz que había usado toda esa semana con ella, Le entrego la flor que ya estaba llena y Luna dio buena cuenta de ella. Cuando terminó de beber se sintió completamente repuesta, y lo que era más extraño su cabello estaba intacto. La flor se rompió en pequeños cristales que se le cayeron de las manos temblorosas de Luna como si fuera arena.
-
Sabe que es la última vez que la necesitas, estaba hecha para ti, al igual que el cristal, después de haber superado el entrenamiento podrás usar este hechizo en tu mundo. Has visto por ti misma el poder que tiene, úsalo bien.
-
Muchas Gracias Luz - Aunque agotada después de todos esos días, era sincera.
Luz dio un paso a la izquierda y en donde se encontraba apareció un portal, al otro lado la imagen de la Sala de los Menesteres se le antojaba familiar a Luna. Se giró para ver una última vez aquel mundo de Cristal, y atravesó el portal sin vacilar. Quería conocer las experiencias de los demás, y echaba de menos sus clases de Herbologia particulares y nocturnas.
Bueno, pues aqui va otro capitulo subido, y ya queda menos para interrumpir las vacaciones a Harry... hace mucho que no escirbio su nombre, parece mentira que todo esto este pasando cuando el muy cerdo este durmiendo.... en fin
Como siempre, quiero darle la bienvenida a todos (as) a esta mini clase de mitologia: ese nombre tan complicado de leer se pronunca "eslipner". Como podrias haber admirado es un corcel con ocho patas, cada una de ellas esta asociada a los puntos cardinales. y entre sus logros profesionales destaca el ser la montura privada de Odin... ¿que quien es Odin? Digamos que es el Vito Corleone de esta mitologia... Ser muy rapido y bla bla bla... como siempre digo, Wikipedia existe para hacernos mas listos... :P
El proximo guardian sera algo mas nombrado, o por lo menos seguro que el nombre os suena, nos vemos en la siguiente clase.
Recordar que pueden dejar sus criticas, comentarios, sugerencias, cartas de amor, donaciones, lapidas, y cualquier cosa que se os ocurra en la direccion siguiente [email protected]
Un saludo, y hasta el siguiente