Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← ¡Eso No Me Importa! · de

¡Eso No Me Importa! — capítulo 9

Cap.9 Navidad.

Rasgados, sonidos de un papel arrugándose, grititos ahogados, el rechinar de una cama… fueron esos los sonidos que Rose reconoció antes de abrir los ojos lentamente.

-¡FELIZ NAVIDAD ROSE!- gritó Lily emocionada- ¡levántate! Tienes muchos regalos que abrir.

-¿Eh?- Rose aún estaba adormecida y no había entendido- ¿navidad?- miró al pie de su cama y allí estaban, regalos… Rose no sabía cuántos, todos envueltos en papeles brillantes y con listones llamativos. De repente Rose cayó en cuenta… ¡Era la mañana de navidad! Se sentó rápido en su cama y se dispuso a abrir los regalos.

El típico suéter (Rojo oscuro cuello tortuga con una R dorada en el pecho) regalo de la abuela Weasley, una nueva túnica de gala de parte de sus tíos Harry y Ginny, una pluma mágica que escribía lo que el dueño pensaba regalo de sus padres, unos nuevos guantes de buscadora regalo de su primo Albus, Petardos, Dulces y libros… fueron algunos de los regalos que había recibido este año.

"¡nada mal!" pensó Rose contenta.

De repente Lily chilló y abrazó a Rose con tanto ímpetu que casi la hacía caer de la cama.

-¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!- gritó y alejándose de ella mostró el objeto que Rose le había dado por navidad.

Se trataba de un pequeño espejo el cual mostraba el estado de ánimo de quien se reflejase en él.

-¡Siempre quise uno de estos!

-No sé realmente para que…- dijo Roseriendo- pero me agrada que te guste.

-Oye… ¿y eso?- dijo Lily inclinándose y recogiendo un pequeño paquete del suelo.

-Te olvidaste de abrir un regalo…- comentó Rose sin darle importancia.

-No es mío…- dijo Lily mirando a Rose- lleva tu nombre…

-¿Eh?- se extrañó Rose, Lily le entregó el paquete y se sentó al lado de su prima para poder ver que llevaba el paquete.

Rose comenzó a abrirlo lentamente, y cuando termino de hacerlo no podía creer lo que veía. El guardapelo que había visto en el Callejón Diagon y que tanto le había gustado se encontraba ahora en sus manos.

-Pe… pero…- balbuceó Rose sin saber qué decir.

-¡Es hermoso!- exclamó Lily.

-Lo sé… lo vi el día en que fui al Callejón Diagon con Malfoy… no dice quien lo envía… de todo rá de todo ma sus manos.- y de repente Rose recordó lo que decía la pequeña descripción del guardapelo en la tienda "*Coloca la foto del ser amado en el guardapelo y él/ella te protegerá…"*pero la llave no se encontraba en el paquete… así que comenzó a buscar la llave por la habitación con ayuda de Lily, pero nunca encontraron nada.

-Al parecer tienes un admirador prima- dijo Lily pícaramente.

-¡Cállate Lily!- gritó Rose sonrojada.

-¡Rose tiene novio, Rose tiene novio!- comenzó a cantar Lily.

Rose intentó silenciarla por todos los medios posibles… pero no se pudo evitar lo inevitable… Scorpius y Albus entraron en la habitacióncuando Lily aún estaba cantando.

-¡Ups!- dijo Lily divertida ante la mirada asesina de su prima y salió corriendo de la habitación.

-¿Qué fue todo eso?- preguntó Albus extrañado.

-Nada… nada…- dijo Rose escondiendo el guardapelo detrás de su espalda- son solo tonterías.

-Creo que decía algo de un novio- comentó Scorpius, Rose le dirigió una mirada asesina, lo que le faltaba, ahora Malfoy se burlaría de ella.

-Si dices una palabra de esto en Hogwarts juro que lanzaré sobre ti miles de maldiciones imperdonables ¿entendido?

Scorpius solo levantó una mano en forma de rendición, pues la otra la tenía ocupada, y allí fue donde Rose se percató del objeto que llevaba en ella. Se trataba de una pequeña copa de cristal con runas escritas alrededor.

-¿Qué es eso? - preguntó Rose sin poder retener la curiosidad.

-¿Esto?- dijo Scorpius levantando la copa- es un pensadero en miniatura… fue regalo de mis padres.

-Debe ser caro…- comentó Rose pero no era en realidad eso en lo que pensaba, si Malfoy utilizaba ese pensadero y ella llegaba a tenerlo en sus manos mientras los pensamientos seguían allí… Rose tendría la oportunidad de verlos… ver su vida, sus secretos… quizá podría hacerlo en Hogwarts… o quizá en unos días… o quizá en unos momentos…

Scorpius se percató de los pensamientos de Rose.

-La curiosidad mató al gato Weasley.

Rose lo miró con el ceño fruncido, abrió la boca para replicar pero en eso se escuchó un ruido en la ventana, se trataba de una lechuza negra, los tres chicos la reconocieron de inmediato, era una de las lechuzas de Hogwarts.

Albus se apresuró a abrir la ventana y la lechuza entró, dejó un sobre en el regazo de Rose y acto seguido la lechuza salió volando inmediatamente por la ventana en la que había entrado hace solo segundos.

Rose extrañada abrió la carta y al leerla sonrió un poco.

-¿Qué es…?- preguntó Albus.

-Una carta de Alex…- susurró Rose sin dejar de sonreír- me dice que espera que la esté pasando bien y que lo disculpe porque no me compró nada para navidad- pero luego la sonrisa de Rose se borró- pero entonces…

Rose tomó el guardapelo y lo sacó de su escondite y se lo mostró a Albus.

-¿Y eso?- preguntó su primo sin entender.

-Me llegó hoy como regalo de navidad… pensé que había sido él pero… ahora con lo que me dice…

-¿Por qué creíste que era él?- preguntó Albus esta vez un poco molesto.

-Pues porque… él es muy dulce y detallista conmigo… y bueno no por nada las chicas de Hogwarts están muertas por él… no es solo lindo por fuera sino también por dentro él es…

-Don perfecto- Escupió Scorpius con repugnancia.

Rose lo miró molesta.

-¿¡Qué puedes saber tu, Malfoy!?

-Lo mismo que él de ti… ¡NADA!

  • Y tú si sabes mucho de mi ¿no?

-Pues puedo atreverme a decir que he aprendido más que él estando aquí… ¡además es un presumido!

-Y tú un arrogante, superficial, cruel y racista… en pocas palabras: ¡UN SLYTHERIN!

-¡SI SOY TAN DETESTABLE ENTONCES HAZLE UN FAVOR AL MUNDO Y LÁNZAME UNA DE ESAS MALDICIONES QUE ME PROMETISTE DE UNA BUENA VEZ!

Y dicho esto Scorpius dio media vuelta y salió de la habitación, dejando a Rose con los ojos como platos y la boca abierta.

-Te has pasado…- dijo de pronto Albus.

Rose lo miró sin entender.

-¡No tenías que haberle dicho eso!

Rose puso los ojos en blanco.

-No dije nada que fuese mentira… así es un Slytherin…

  • Pues te recuerdo Rose que el sombrero seleccionador dudaba entre ponerme o en Gryffindor o Slytherin… si consideró eso quiere decir que algo de esas características debo tener… ¿no?

-¡No, no Al!... eso no es lo que quise decir…- dijo Rose alarmada.

-Pues eso es lo que yo entiendo.

-¡Al, espera!

Pero Albus no espero y dejo a Rose en la habitación sola. Albus caminó hasta la habitación que compartía con James y su mejor amigo, y como lo pensó allí estaba él, mirando por la ventana.

-La he embarrado…- susurró Scorpius cuando Albus se sentó a su lado, el rostro del Slytherin estaba teñido de tristeza.

-No has embarrado nada…

-¡Si lo hice!... ese estúpido Wood… cada vez que hago algo bien él aparece y me eclipsa… y en vez de tratar de ganarme puntos con ella y hablarle… termino gritándole…

-Ella tiene la culpa también- dijo Albus, odiaba que Scorpius se echara la culpa de todo- ¡no debió de haberte gritado de ese modo!

-Eso me gano por ser un Slytherin…- dijo Scorpius sonriendo amargamente- por querer ser la diferencia…

Albus no respondió solo lo despeinó tratando de animarlo.


Ya era pasada las tres de la tarde.

Rose estaba tomando un baño de agua caliente, pero ni el agua ni el jabón podían lavar de su mente las palabras de Albus y su pelea con Scorpius.

Salió de la ducha, se puso una bata y caminó hasta su habitación, una vez allí se sentó en la cama y suspiró.

"Yo no quise decir eso" pensó Rose cuando por milésima vez las palabras de Albus resonaron en su mente.

"algo de esas características debo tener… ¿no?"

"¡No tenías que haberle dicho eso!"

Rose volvió a suspirar.

"¿De verdad me habré pasado?" pensó ella mirando uno de los cajones de la mesita de noche "Ahora que lo pienso Malfoy se veía muy afectado…"

-¡¿pero qué estoy pensando?!- chilló- ¡Es Malfoy!

Pero algo no la convencía, y no la dejaba quedarse tranquila… De repente Rose abrió el cajón que había estado mirando y sacó de allí un pequeño paquete.

Caminó despacio, más de lo que debía, y paró frente a la puerta de la habitación de Albus, James y Scorpius.

"Debo estar demente" pensó Rose, pero a pesar de eso tomó aire y dio dos golpecitos.

Pero no hubo respuesta.

Rose Dio dos golpecitos más y al no tener respuesta otra vez decidió revisar si estaba abierta… ¡Y lo estaba! Rose entró en la habitación pero no había nadie.

"¡Que extraño!" pensó.

Rose caminó un poco y algo llamó su atención, allí estaba el mini pensadero de Scorpius, como hipnotizada, Rose comenzó a caminar hacia él pero una voz la sobresaltó.

-¿Qué haces aquí?

Rose se dio la vuelta y allí estaba Scorpius, sin camisa, en la puerta y mirándola. Rose se sonrojó un poco al ver su pecho y bajó la mirada y allí se percató que aún llevaba la bata, este hecho la hizo sonrojarse aún más. Respiró hondo para controlarse y llenándose de valor levantó la vista para mirar a Scorpius.

-Yo… te estaba… buscando.

Scorpius levantó una ceja.

-Quería… decirte algo…

Scorpius dio dos pasos hacia ella quedando un poco más cerca, se cruzó de brazos y esperó.

-Quería… disculparme…

-¿Ah?- fue lo único que Scorpius pudo articular.

-Quería disculparme Malfoy, no debí hablarte así… es decir si pienso eso de los Slytherin… pero…- Rose estaba entrando en pánico, estaba comenzando a meter la pata, así que cambio de táctica-¡te traje algo!- dijo y le ofreció el paquete que había sacado del cajón a Scorpius.

Scorpius lo tomó y sin decir nada lo abrió lentamente. Cuando terminó de abrirlo pudo ver que se trataba de una caja de ranas de chocolate.

-Ya lo tenía comprado…- se apresuró a decir Rose- no te lo había dado porque pues… por el mal entendido… no es la gran cosa… pero pensé que ya que estás aquí… pues darte algo así sea tonto sería lo justo y bueno- pero Rose no pudo continuar, Scorpius había comenzado a reír a carcajadas, frunciendo un poco el ceño y sonrojándose pues pensaba que estaba haciendo el ridículo preguntó- ¿Qué es tan gracioso?

-Es que… estas intentando disculparte- dijo Scorpius entre risas, sonrojando a Rose un poco más por la vergüenza.

-Es que Al se molestó… y tu bueno… no quería decir eso… quizá no todos…- pero Rose volvió a ser interrumpida, pero esta vez fue porque Scorpius la abrazó de repente.

-Gracias… - susurró este y Rose sin saber muy bien qué hacer le devolvió el abrazo, un olor a Pino y tierra mojada inundó sus pulmones de nuevo, como aquella vez después de la carrera, Rose cerró los ojos y se apretó un poco más a Scorpius.

Ambos chicos se separaron sobresaltados cuando escucharon a alguien aclarándose la garganta.

-¡Papá!- exclamó Rose avergonzada y sorprendida.

Ron Weasley se encontraba en la puerta, observándolos, Rose no sabía desde cuando, pero deseaba que hubiese sido desde hace poco, aunque sabía que eso no la ayudaría en nada, estaba en bata y visiblemente sonrojada, por supuesto su padre no perdió de vista eso y miraba a Scorpius como si fuese un insecto al cual tenía que aplastar.

Scorpius se dio la vuelta, rígido y lentamente, al ver el, ahora más que nunca, temible rostro de Ron Weasley sabía que su muerte había llegado.

-¡TE MATARÉ!- gritó de repente Ron Weasley abalanzándose sobre Scorpius, por suerte el fue más rápido y salió corriendo de la habitación, Ron fue tras de él y Rose tras su padre.

-¡Papá espera! ¡Detente!- gritaba Rose pero de nada servía, siguieron corriendo hasta la cocina, donde unas sorprendidas Hermione y Ginny los observaron, Scorpius no se paró a saludar y como un rayo salió al patio trasero con Ron detrás, Rose llegó unos segundos después cansada.

Afuera, Ron lanzaba maldiciones a Scorpius y este, con mucha suerte y habilidad los esquivaba.

-¿¡Pueden hacer algo por favor!?- Exclamó Rose molesta mirando a su madre y tía, las cuales reaccionaron y salieron a detener a Ron con Rose detrás.

Con un movimiento de varita Hermione paralizó a Ron, el cual cayó de cara al suelo nevado.

-Hermanito tú siempre de escandaloso- se burló Ginny.

-¡¿RON CÓMO TE ATRVES?! ¡ES SÓLO UN CHICO…!- comenzó a reprenderlo Hermione.

-Vamos Scorpius, sube y busca un lugar seguro antes de que el encantamiento acabe- bromeó Ginny- y por favor, ¡ponte una camisa!

Scorpius sonrió y empezó a caminar de nuevo a la madriguera, cuando este pasó al lado de Rose esta puso una cara de disculpa, pero él en cambio solo sonrió aún mas y le guiñó un ojo, Rose se sonrojó sin saber por qué.


Ya era de noche, pequeños y delicados copos de nieve caían afuera en una danza graciosa.

Albus aún reía, Scorpius le había contado todo.

-¡No te rías, Al! En serio… pensé que me iba a matar allí mismo- dijo Scorpius espantado al recordar la expresión de Ron Weasley.

-¡No puedo creer que haya sucedido eso!- dijo Al aún entre risas y calmándose comento- Al menos Rose te pidió disculpas.

-Si…- susurró Scorpius sonriendo como tonto- me siento en las nubes.

-Pues aterriza- le aconsejó Albus- recuerda… ahora vamos a bajar a la reunión navideña y… creo que mi tío aún tiene la bronca encima.

Scorpius se lamentó, Albus volvió a reír y así ambos chicos bajaron las escaleras hasta la sala principal. Una vez allí, Scorpius se encontró con la mirada asesina de Ron Weasley, pero se percató que Hermione que estaba al lado de su marido sacó la varita inmediatamente y Ron, alarmado volvió su mirada a alguien más. Ante este hecho Scorpius respiró aliviado.

-¡Mira allí esta Rose!- Dijo Albus de repente y Scorpius miró en la dirección donde su amigo señalaba.

Y efectivamente, allí estaba Rose, llevaba puesto el vestido que se había comprado, se veía incluso más bonita que en la tienda.

-Cierra la boca, se te caerá la baba- se burlo Albus que inmediatamente recibió un codazo en las costillas por parte de Scorpius.

-Cállate- susurró Scorpius desviando la mirada.

-¡Oh vaya! ¡Mi tío Charlie!- exclamó y miró a Scorpius con cierta duda.

-¡Salúdalos!- lo animó Scorpius- Yo estaré en una esquina.

Albus sonrió y salió corriendo a recibir a su tío.

Scorpius suspiró y lentamente camino y se sentó en una banquito que estaba en una esquina y se dedicó a observar la sala, gobernada más que nada por cabelleras rojas, pero había una cabellera que por más que luchara no podía dejar de verla.

Rose caminaba de aquí para allá, siempre sonriendo, hablando con otros de sus familiares, tomando sorbos de whisky de fuego a escondidas de vez en cuando.

Pasó el tiempo, que para Scorpius fue eterno y como Albus no volvía decidió salir al patio trasero, una vez allí se sentó en las escaleras de la puerta. La mente de Scorpius era gobernada por una imagen.

"te ves tan linda cuando sonríes" pensó con una sonrisa tonta.

-Así que aquí estas- dijo una voz detrás de él.

-¡Rose!- exclamó Scorpius sorprendido.

-Al te estaba buscando- comentó ella y sentándose a su lado preguntó- ¿Qué haces aquí solo?

-No quería ser una carga…- dijo Scorpius sonriendo- Es navidad es tiempo de pasarla con su familia… es entendible.

-Lamento que no estés con la tuya…

-No te preocupes… de todos modos me hubiese quedado en Hogwarts si no hubiese sido por el castigo.

-Ya veo…- dijo Rose mirando al frente.

Scorpius la miró de reojo y sonriendo comentó.

-Estás ebria.

-Un poco- se sinceró Rose- si mi madre se llega a enterar que tomé Whisky de fuego me matará.

Rose y Scorpius rieron un poco.

-Pronto volveremos a Hogwarts- Comentó Scorpius algo triste- vuelven las clases… nuestras peleas…

-¿Por qué crees que volveremos a pelear?- preguntó Rose sorprendida.

-Porque aquí no tenías de otra que tratarme bien… sino ¡te hubieses vuelto loca!

Rose no pudo evitar reír.

-No creo que volveremos a pelear.

-Yo si lo creo.

-¿Cómo te puedo convencer de que no será así?- Scorpius solo se encogió de hombros en respuesta, y después de pensarlo unos segundos - ¡Ya sé! Te llamaré por tu nombre- Propuso Rose mirando a Scorpius sonriente- pero eso sí… tendrás que llamarme también por el mío.

-Está bien… Rose- dijo Scorpius colocando énfasis en su nombre y mirándola fijamente.

Se quedaron así mirándose, hasta que rose sintió como sus mejillas se calentaban sin razón alguna y miró al frente. Mientras veía los copos de nieve caer… su mente era un nudo… al final no la había pasado tan mal… algunos mal entendidos claro… pero ¿Qué se podía esperar de dos personas que se habían peleado desde primer año?... al final todo resultó bien e incluso Scorpius era…

"Las chicas no estaban tan erradas…" pensó Rose "Es lindo…"

Rose sintió que el calor aumentaba y para distraerse miró hacia arriba pero lo que encontró no la hizo tranquilizarse, más bien se trataba del objeto navideño más detestable y tonto para ella, y ahora estaba debajo de él con nada más y nada menos que Scorpius Malfoy.

-Muérdago…- se le escapó a Rose en un susurro.

Scorpius se puso rígido y miró disimuladamente hacia arriba, y efectivamente ahí estaba.

-Sí…- fue lo único que el rubio logró articular y miró a Rose de reojo, ésta seguía observando el objeto.

"¿Qué hago?" pensaron ambos.

Scorpius no quería inclinarse a ella a "cumplir la tradición" y que Rose pensara que era un pervertido, y Rose que nunca había creído en esa tradición ahora se debatía si en cumplirla o no.

Rose se mordió los labios nerviosa.

-Creo que es algo muy importante…- comenzó a decir Rose- Esta… tradición.

Scorpius abrió los ojos como platos y lentamente viró su cabeza para poder mirar a Rose, la cual estaba sonrojada y lo miraba tímidamente.

-¿Estas…? ¿Segura…?- Dudó Scorpius.

Rose asintió levemente.

-Además te debo dos…- Dijo ella, haciendo que Scorpius sonriera.

Poco a poco, ambos chicos se fueron acercando.

El corazón de Scorpius latía con fuerza, y una de sus manos estaba suspendida en el aire, dudando si tomar el rostro de Rose o no.

"Esto… debe ser un sueño" pensó él cuando comenzó a sentir el aliento de Rose.

Por su parte el corazón de Rose no se quedaba atrás, latía con extrema fuerza, una fuerza que ella jamás había sentido, Su mente era un nido de preguntas… las cuales fueron respondidas por una voz en su cabeza: "te gusta" le susurró al voz. Pero Rose desechó esa idea…

"Es solo por la tradición…" se dijo a sí misma "además le debo 2"

Los chicos solo estaban a escasos milímetros, se quedaron así… dudando… hasta que Scorpius posó su mano en el rostro de Rose y, ante este gesto, Rose terminó de acortar la distancia.

Sus labios se juntaron en un primer beso… para ambos.