¡Es bueno ser el rey! — capítulo 13
-¡…Pero mira! ¡Malfoy no está en el mapa, estoy seguro! ¿Me escuchas Ron? ¿Ron…?
Harry miró por encima del mapa del merodeador a su amigo pelirrojo que estaba tumbado en la cama con una caja de calderos de chocolate sobre el pecho.
-¡Ron! ¿Estás bien?
-¿Qué…? Ah…sí.
Harry se enderezó y dejó definitivamente el mapa del merodeador sobre su cama. Ron había logrado captar su atención. ¿Qué le sucedía? Tenía los ojos brillantes y el semblante pálido con un extraño rubor en los pómulos.
-En realidad… no estoy bien -dijo finalmente Ron aún mirando el dosel de su cama.
-Me doy cuenta -aclaró el otro y, como Ron no dijo nada, agregó- ¿Qué es lo que te pasa?
-Es que… es que no dejo de pensar en ella…
-Ah…
Eso fue lo único que se le ocurrió decir a Harry. De pronto se arrepentía de haber preguntado cualquier cosa sobre el estado mental de su amigo.
-Es que… creo que ni siquiera sabe que existo.
-¿Cómo? ¿No te la pasas besándola todo el tiempo?
-¿Besándola? ¿De quién hablas?
-¿De quién hablas tú?
-De… Romilda…
Harry observó asustado como el semblante de su amigo se iluminaba de pronto, y sus ojos azules se abrían de forma exagerada al tiempo que sus pupilas se dilataban. Joder ¿Qué rayos le pasaba?
-Es que ya no sé lo que siento por Dean… es tan confuso.
-Yo te dije que pasaría -le contestó Hermione a su pelirroja amiga, mientras Ginny le aplicaba una poción desenredante en el cabello.
Ginny iba a contestar algo mordaz pero entonces alguien aporreó la puerta del dormitorio.
-¿Quién rayos es? -preguntó la castaña con el ceño fruncido, y Ginny fue hasta la puerta.
-¿Qué rayos hacen aquí? -chilló sorprendida la pelirroja, y Hermione vio a Fred yGeorge asomados en el umbral de la puerta. Saludaron a la castaña con un gesto rápido y distraído y jalaron a su hermana afuera de los dormitorios.
Hermione podía ver desde la rendija que formaba la puerta entrecerrada el perfil de su amiga, que de pronto se volvió pálido y asustado.
-¿Está todo bien? -pregunto la castaña preocupada. Ginny negó con la cabeza. Tenía los ojos húmedos.
-…No sé, solo comenzó a convulsionarse… fue una suerte que hubiera un bezoar allí, o no estaría…
Todos en la enfermería voltearon a ver a Ron por unos segundos y volvieron a enzarzarse en la plática acerca del licor envenenado. Sin embargo, Hermione apneas escuchaba lo que decían. Sostenía la mano de Ron entre las suyas y observaba con los ojos aturdidos y llorosos el rostro de su amigo. No entendía nada alrededor. En su cabeza, sólo se repetían la palabras "SIGUE VIVO, SIGUE VIVO, SIGUE VIVO"