¡Es bueno ser el rey! — capítulo 3
El buen humor de Hermione no duró mucho, como Ginny había estado esperando dados los encantos de Fleur. De modo que, esa misma tarde, Ron y Hermione habían estado peleando a gritos y para la noche no se dirigían la palabra y sólo se comunicaban por medio de gruñidos y comentarios mordaces.
-Es que no puedo creer que sea tan…
-¿Qué esperabas? Es mi hermano, tú sabes que no es precisamente todo dulzura.
Hermione estaba en desacuerdo pero se limito a encogerse de hombros, aún molesta, y a cambiar la página de la revista que estaba leyendo. Estaban en el cuarto de la menor de los Weasley, con la radio a todo volumen y calzadas en pantuflas de conejitos. Ginny le cepillaba el cabello a su amiga, hincada en la cama, y trataba (sin mucho éxito) de hechizar su cabello para que quedara liso y reluciente como en cuarto año. Ginny miró por encima del hombro de su amiga y puso los ojos en blanco.
-Hermione Granger, ¿qué diablos estás leyendo? -le arrancó la revista y vio el título "La transformación moderna".
-¿Qué tiene de malo? -preguntó la aludida, disgustada por que la privaran de su lectura. Ginny volvió a girar los ojos y le lanzó en el regazo otra revista.
-¿Corazón de bruja? -leyó Hermione, burlona. Ginny puso cara de sabionda
-Esto es lo que las chicas normales suelen leer, además hay algo en la página cuarenta que puede interesarte.
Hermione la miró con suspicacia antes de pasar las páginas, un poco ansiosa, hasta la que su amiga le indicaba. Leyó elencabezado y se volvió hacia Ginny, enojada.
-¿Esto es una especie de indirecta o qué? -le preguntó mientras Ginny se desternillaba de risa- ¿"Luce más hermosa que una Veela"? ¡No sé qué pretendes Ginebra!
Le lanzó un cojín en la cara porque su amiga no paraba de reírse. Ginny le aventó, a su vez, la enorme almohada con forma de dragón que Charlie le había regalado en su cumpleaños pasado. Hermione también se echó a reír -ya se le había pasado el mal humor- y regresó a la batalla. Unos minutos más tarde Ro entró irritado a la habitación de su hermana y se encontró directamente con Hermione tirada en el suelo, despeinada y riendo a carcajadas.
-¿Pueden hacer silencio? ¡Estoy tratando de sintonizar el partido de los Chuddley por el…!
-¡Cállate, Ron, te pareces a Percy! -le recriminó Ginny, que estaba tendida al lado de la cama de la que acababa de caerse. A Ron se le pusieron las orejas rojas y comenzó a farfullar algo inentendible hasta que Hermione lo interrumpió.
-¡Oh vamos, no seas aguafiestas! -le dijo, olvidándose de que estaba enojado con él- bien que tienes envidia.
-¡Eso! -coincidió Ginny, que había logrado meter varias cervezas de mantequilla a su cuarto sin que su madre la viera- ¡Matarías por tener una pelea de almohadas con Hermione!
Ron la miró entre molesto y horrorizado y trastabilló un poco antes de decir "Están locas" y salir precipitadamente de su habitación.
-Creo que lo callaste -dijo Hermione entre risitas. El alcohol, aunque en pocas cantidades, la cambiaba radicalmente.
-Sí… no te preocupes, bien sabe que es verdad -contestó Ginny, Muy segura de lo que decía. Ron, del otro lado de la pared delgadísima de madera, cruzaba los brazos y dejaba la radio en su cama, pensando que su hermana tenía razón.
Muy corto, lo se, y me tarde mucho, lo sé, pro espero que les haya gustado!!