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¡Ginny, eres mía! — capítulo 7
Ginny había cedido, pero Harry tenía mucho que hacer antes de poder llamarse victorioso. Con una sonrisa maliciosa, miraba la expresión decepcionada de Dean y su mirada rabiosa hacia él y su pareja. Hermione y Ron seguían discutiendo y Ginny ya tenía una expresión de fastidio, cuando Harry le prometió que las cosas iban a cambiar. Pero no tenía ni la más mínima idea de cómo hacerlo. Ladeó la cabeza hacia Minerva que pedía los permisos y entregó el suyo junto al de Ginny. Mientras caminaban, Hermione y Ron peleaban por quién tenía la razón en quién de los dos eran más tonto. Ni sabía por qué estaban discutiendo semejante necedad. Con un suspiro, los separó a ambos y los obligó a caminar en direcciones distintas. Ambos dejaron de mirarse y estaban terriblemente enfadados con Harry por darle la razón al otro. Bueno, al menos no le hablarían por un buen rato y él podría tomarse el tiempo con Ginny. Que parecía arrepentida de acompañarlos. Pero Harry tenía que hacer algo para cambiarlo. Con una sonrisa amable, le ofrecía a Ginny una silla en una mesa apartada y la miraba ligeramente, mientras ella miraba a Ron y a Hermione. Cómo se peleaban a pocas mesas de distancias. Ya resultaba algo espantoso y sin duda alguna, insoportable. Ladeó la cabeza hacia Harry que no dejaba de mirarla y sonrió suavemente. ¿Es que acaso tenía cerveza de mantequilla en la cara, que no dejaba de mirarla, como un tonto? Suspiró y se preparó para preguntárselo. Podría ser cualquier cosa, de hecho. — Harry. ¿Por qué me miras tanto? Es que acaso pasa algo que no me he dado cuenta. Me pones algo nerviosa. — Ginny, toda la tarde he querido decirte algo y la verdad no he podido hacerlo. No sé como debería hacerlo y realmente... Ginny suspiró y se preguntó dos cosas que le eran muy claras en ese preciso momento. Harry iba a decirle algo muy importante y parecía ser una declaración muy profunda que quizá constantaba que deseaba algo de ella. No de una forma pervertida ni mucho menos. Sino algo que tuviera que ver con ambos y que esperara su respuesta afirmativa o negativa. En otras palabras. ¡Ser una pareja! Se acomodó en el asiento y suspiró feliz, asintiendo con la cabeza como una tonta. No tenía otro sentir que ese, en su interior. Felicidad. Harry quizá le iba a proponer que fuesen novios y todo lo demás. Eso le gustaba. — Ginny... yo... — ¿Sí, Harry? ¿Qué ocurre? — Bueno, no sé como decírtelo o como debe sonar. La razón por la que te he invitado. Sé que querías ir con Dean. Sé que te gusta Dean. Ginny lo miró y Harry, se cubrió la boca. ¡Eso no había sucedido aún! Era luego de un par de semanas, que ambos comenzaban a salir. Eso sin duda molestó a Ginny. En demasía. — ¡A mí no me gusta Dean! — Sí... percepción equivocada... lo lamento. — No puedo creer que pienses en semejante cosa. ¡Cómo si Dean y yo tuviésemos algo en común! Lo tuvieron, puesto que salieron. Harry negó con la cabeza y trató de calmar a la azorada Ginny que se precipitaba a sacr conclusiones innecesarias, por culpa de un estúpido error que él no debió haber cometido. No debió haber dicho semejante estupidéz. — Ginny, yo solo quisiera pedirte. — ¿¡Qué!? ¿Que no salga con Dean? — No. Que salgas conmigo. Sí. Ya lo había dicho. Lo mejor era decirlo de una buena vez y ahorrarse la molesta charla barata. Los balbuceos sin sentido. Ginny guardó silencio y miró a su alrededor. No, no estaba soñando y sin embargo, sus oídos escuchaban bastante bien lo que acababa de acontecer. Ya había olvidado a Dean. — ¿Salir contigo, Harry? — Sí. Me gustas, Ginny. Bien. Anotación para el equipo Potter a ser regenerado en el futuro. En cuanto pudiera. Solo tenía que mantener la relación viva, hasta que llegara ese momento. Bien no podía decir ni precisar cuando, pero tenía que ser pronto. Porque de lo contrario, la relación podría sufrir imprevistos que él no planificara y todo irse en picada. Preocupante el hecho de tener que mantener su vida manipulada, para conseguir el "mismo" futuro. Aunque si regresaba con una pequeña variante, no iba a molestarse. Con una sonrisa suave, asintió y Ginny sonrió. Feliz. Pero por supuesto, aún no le había dado la respuesta a su planteamiento. ¿Salían sí o no? Esperaba que su plan diera resultado. Estaba harto de esa bendita época. — ¿Enserio, Harry? — Sí, Ginny. Hablo muy enserio. Quiero que comencemos a salir. Que seamos una pareja y que estemos juntos. Sonaba muy cursi, pero era la mejor forma de decírselo. Ella asintió varias veces, feliz. Luego de un par de minutos, escuchó un débil "sí". "Sí" — Entonces, somos novios.— se sentía idiota al repetirlo. Ginny asintió y se levantó de la silla, para sentarse a su lado y tomar su mano. Harry supuso que estaba comenzando a hacer bien las cosas. Aunque eso era un cliché. Puesto que siempre que comenzaba bien, terminaba arruinándolo. Solo que no podía entender, qué había hecho estaba vez. Qué había arruinado su vida, esa vez. Con un suspiro suave, ladeó la cabeza hacia Ron y Hermione que no se dirigían la palabra. Aún. ¿Cómo decirle eso a Ron? Que amaba a su hermana. Muy complicado y resultaba algo bastante diferente. Que tu mejor amigo, se enamorara de su hermana. Pero ya había pasado. Estaba enamorado hasta los talones de ella y no podían hacer otra cosa que amarse. Estaban destinados a ello. Indudablemente. Sí. Sonrió y Ginny hizo lo mismo. Con una inspiración suave, Harry se levantó y ella lo siguió sin decir nada. Ambos caminaron hacia la mesa de Ron y Hermione. Tenía que hacer seguramente, que ellos dos también terminaran juntos.S e sentó en medio de ambos y se preguntó como. Y si Ron saldría con Lavander. Esperaba que no, puesto que eso solo empeoraría la situación. Aunque no sabía si debía malear el curso de la historia o dejarla en las mismas condiciones en la que ya estaba. Ya lo había hecho con Ginny y no había ningún agujero negro, tratando de tragársela. Con una inspiración lenta, meditó. ¿Cómo enamorar a Hermione y a Ron, para que estuvieran juntos? No tenía idea de ello, pero seguramente Ginny le ayudaría a pensar en algo.