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Historia 58713 — capítulo 12
-¿Qué estas cocinando?- pregunto Lavi aun un poco enfurruñado.
Yo alce mi vista un instante del contenido del recipiente que estaba batiendo y le sonreír divertida.
Al parecer su curiosidad podía más que su enfado.
-Estoy haciendo nata para el flan que en estos momentos se está haciendo allí- conteste señalando la olla sobre uno de los viejos fogones de la enorme cocina.
-¿No es un poco grande para tres personas?- pregunto observando la enorme olla y el también enorme molde que había sobre ella.
Yo negué levemente con la cabeza visiblemente divertida.
-Deberías ver como come la gente en esta casa, tendré suerte si llego a probarlo- conteste sonriéndole divertida, mientras seguía batiendo a ritmo constante y siempre en la misma dirección.
El me contemplo mientras yo seguía cocinando comida que bien podría haber abastecido a un regimiento entero, pasándome de vez en cuando cosas que necesitaba sin que yo le dijese absolutamente nada.
-¿Cuán lejos del relicario crees que puedo llegar?- cuestiono pasándome las manoplas del horno, que yo me coloque para sacar el gratinado, meditando la respuesta por unos instantes.
-Teniendo en cuanta que estabas atado al centro exacto de la casa, yo diría que puedes alejarte bastante, seguramente el equivalente a la parte más alejada de tu casa- conteste dejando la bandeja de cristal sobre un par de círculos de corcho, antes de girarme, cerrar el horno y quitarme las manoplas que el tomo y dejo en su sitió pensativamente.
-Entre seiscientos y setecientos metros entonces- concluyo tomando los platos que yo había sacado del armario y dirigiéndose despreocupadamente al salón.
Yo lo seguí con la mirada verdaderamente divertida; jamás pensé que tener un fantasma por amigo fuese tan útil.
-¿Tardaran mucho tu…- empezó a preguntar él mientras entraba en la cocina, ya con las manos vacías, solo para verse silenciado por un estruendoso grito de `` ya estamos aquí´´
-Madre del cielo… eso podría derrumbar un edificio- murmuro escondiéndose tras de mí con cara de espanto.
Yo sonreí divertida y me encogí de hombros dispuesta a seguir el trabajo que él había dejado a medias con la mesa del salón.
-No deberías gritar tanto- comento la dulce voz de Clara amonestando suavemente a mi tío.
-¿Pequeña?- llamo mi padre justo cuando a Lavi se le pasaba un poco el pánico inicial y tomaba la bandeja que yo llevaba en mis manos y otra más, dejándome a mi solo los cubiertos y las servilletas que tome divertida antes de seguirle rumbo al salón.
-¿Clara te quedas a cenar?- pregunte ignorando olímpicamente la mirada de mi tío y mi padre que se habían clavado en Lavi.
-Claro- contesto ella alegremente echándole un vistazo a Lavi con curiosidad.
-No sabía que tuvieras novio Az- dijo haciendo que mi tío quedase tieso en el sitio, la sonrisa de mi padre se quedara rígida y a Lavi casi se le cayera la bandeja al suelo y yo directamente me echase a reír.
-Clara- murmuro mi tío volviendo en sí y mirándola con suma atención.
-¿Dije algo malo?- pregunto ella, observando a los tres hombres y a mí que estaba a punto de caer al suelo de la risa.
-No… que va… Clara solo que…- dije antes de estallar de nuevo en risas y para demostrar lo que trataba de decir lanzar un tenedor directo a la cabeza de Lavi.
-¡Az!- se quejo Lavi a pesar de que el tenedor simplemente le atravesó.
-Oh, ya veo, tu novio es un fantasma- comento haciendo que finalmente cayese sentada en el suelo con una taque de risa incontenible, mientras Lavi y mi tío caían de la impresión.
-Esto Clara, ¿desde cuándo ves fantasmas?- le pregunto amablemente mi padre haciendo que ella se encogiese de hombros.
-Desde que era pequeña- le contesto con simpleza - aunque no creo que los vea todos, el es muy real como para no verlo- añadió saludando con la mano a Lavi el cual tenía una nerviosa sonrisa en su rostro, y disimuladamente se estaba escondiendo tras de mí que apenas si podía dejar de reír.
-Eso estuvo bien Clara, muy bien- murmure limpiándome las lagrimas que habían escapado de mis ojos de tanto reír, mientras recobraba la respiración y mi tío se alzaba observando a Lavi con los ojos entornados en clara sospecha.
-¿Y por qué dijiste que era su novio?- pregunto suavemente, sin quitarle ojo de encima.
-Bueno es que lo parecen- contesto Clara mientras yo observaba el pequeño tic en la ceja de mi tío y la ahora sincera sonrisa de mi padre cuando lo agarro de la oreja y tiro de él hacía atrás.
-¡Suéltame que lo voy a dejar mas muerto de lo que esta! ¡¿cómo te atreves a tocar a mi pequeña Az?! ¡hare contigo puré de fantasma!-
Yo presencié la escena pasándome una mano por la nuca nerviosamente, mientras Lavi se escogía tras de mi sin saber si huir o echarse a reír histéricamente.
-Bienvenido a la familia- dije dedicándole una divertida sonrisa.