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Sigues aquí — capítulo 19

En cuanto llegue a mi habitación, me deje caer en la cama, no podía creer lo que estaba pasando, esto debería ser una broma y una de muy mal gusto, pues no podía encontrar a alguien tan parecido a Patrick, esto no podía estarme pasando a mí.

-¿Por qué cuando decido olvidarte, apareces de nuevo? - le gruñí al techo - no piensas, dejarme nunca ¿verdad?

Claro que no obtuve respuesta, pues estaba sola y la persona, a quien le estaba reclamando, ya no estaba en este mundo o al menos eso era lo que creía. Ante aquel pensamiento, me dio un vuelco al corazón, pero lo que estaba pensando no podía ser.

-Patrick murió, - me dije - al hombre que acabo de ver, solo se parece a él. Solo eso, él ya no está aquí y tengo que aceptarlo.

En ese momento escuche que llamaban a la puerta, con un suspiro me levante y camine para abrir la puerta, y bueno Thomas estaba delante de mí, aunque no podía esperar a nadie más, solo a él.

-¿Qué fue eso, Renata? - cuestiono seriamente.

-Lo siento - me disculpe - pero ese hombre, me recordó tanto a Patrick.

-¿Solo te recordó? - clavo su mirada en mí, ante aquello arrugue la nariz.

-¿Qué estás tratando de decir? - ante aquello desvío la mirada - Thomas - mi voz sonó ronca - no me digas, que lo que estoy pensando es cierto.

No hubo respuesta, de hecho camino hacia la ventana, dándome la espalda, pero no podía ser lo que yo creía, porque si era así lo iba a matar, en verdad lo iba a hacer.

-Thomas - comenzaba a exasperarme.

-Después de que te conocí, y me dijiste de lo que había pasado con tu marido - su voz apenas era audible - me puse a investigar, y resulta que Patrick jamás abordo ese avión, debía hacerlo, pero no llego.

-¿De qué rayos hablas? - esto me estaba confundiendo aun más.

-Patrick, iba hacia el aeropuerto, cuando el auto en el que viajaba fue volcado por un tráiler, el chofer murió al instante, pero la persona que iba detrás, salió del auto - eso sonaba a una novela que se hace película - antes de que cayera por la pendiente, fue así como se salvo.

-¿Por qué no regreso? - mi voz mostro sarcasmo.

-Estuvo en coma, durante tres meses - explico - y cuando despertó, tenía amnesia retrograda, eso quiere decir que no recuerda nada de su vida pasada.

-¿Es una broma? - lo fulmine con la mirada - porque si es así, es demasiado mala.

-¿Prefieres creer que miento y que hay un hombre casi igual a tu marido, que creer, que él perdió la memoria? - arrugo la nariz - Christopher Campbell, es Patrick Bing.

Eso no podía ser cierto, debía ser una mentira, pero aunque Thomas no tenía porque mentirme con algo así.

-Seguramente tu marido tenía algo especial - murmuro - sino me crees, podemos buscar esa característica, y que te des cuenta de que no miento.

¿Cómo iba a buscar una marca? En verdad que Thomas, no pensaba las cosas, simplemente las hacía, sin ver las consecuencias que podían traer, me senté en un sofá que había en la habitación.

-¿Por qué no me dijiste, antes de venir? - el tono fue seco.

-Porque te conozco, y sabría que no ibas a querer venir

  • fue su sencilla respuesta.

-¿Cómo iba a venir? - replique - estamos hablando, de que el hombre que amo, no me recuerda, de hecho ni siquiera puedo creer que sea él.

-Todo va a salir bien - poso su mano en mi hombro - mi madre, solía decir que cuando hay amor, ninguna cosa, puede hacer que eso se olvide.

-Él lo hizo - le espete - no me recuerda, y deja a mí, no recuerda a su hijo.

-Solo dale tiempo, se que él va a recordarte - me aseguro - solo debes estar a su lado, y él tiene que acordarse de la maravillosa mujer de la que se enamoro.

En verdad deseaba tener la esperanza de Thomas, de que él me iba a recordar, pero no podía estar tan segura, de hecho estaba aterrada, porque si no me recordaba, sería como perderlo de nuevo, y no creía estar lista para enfrentar ese dolor de nuevo.

POV Christopher

Esos ojos miel, me estaban volviendo loco, no podía sacar de mi mente a esa mujer, y para que mentir, era preciosa. Ninguna mujer que había conocido en los últimos meses me había llamado tanto la atención como ella.

-Bonita ¿no crees? - ante la voz de Steve, salí de mis pensamientos.

-Es la mujer más hermosa, que haya visto - confesé.

-En verdad te gusto - parecía feliz por eso - tal vez, ella te ayude a dejara atrás tu pasado.

-Solo van a estar aquí por una semana - comente con cierta molestia.

-Tú puedes hacer, que ella se quede - sonrió de lado - de hecho, ella también parecía interesada en ti.

-A mí me pareció sorprendida - dije en voz baja - de hecho, parecía casi asustada de verme, parecía que estaba viendo a un fantasma.

-Creo que exageras - me dio una palmada en el brazo - es más deberías invitarla a salir, tal vez así puedan ver que tienen varias cosas en común.

-Ni siquiera sé su número - le espete - es más, no sé su nombre completo.

-Se llama Renata Geller - repuso mi padre, y me entrego una hoja, en donde estaba el nombre del hotel - llama, y pide por ella.

En cuanto me dijo eso, salió de la habitación, observe el papel, y me debatí entre llamar o no hacerlo, pero me decidí por lo segundo, la verdad es que no la conocía, y no podía llamarla y pedirle una cita.

Me desvestí y me puse la pijama, después camine hacia el baño, tratando de alejar de mi mente esos ojos miel, que parecían haberse tatuado en mi mente, además de solo pensar en ella, me sentía nervioso y aparecía una sonrisa tonta; pero no entendía la razón, era la primera vez que la veía o al menos eso creía.

Después de levarme los dientes y el rostro, regrese a mi habitación. Le agradecía a Steve que me hubiera acogido en su casa, y en su familia, de hecho sin él, no tenía idea de que hubiera sido de mí, y más si mi familia no me había ido a buscar, es más me preguntaba si tendría a alguien, a quien le importará, pero la respuesta debía ser no, sino estarían ahí, pero no había nada ni nadie.

Me di la vuelta, tratando de encontrar la mejor posición para dormir, cerré los ojos esperando que el sueño llegará pronto y casi fue enseguida, después de todo había tenido un día bastante largo.

-*Amor,

  • esa voz siempre me alegraba el día - me han dado la mejor noticia.*

-¿Cuál fue preciosa? - la vi caminar hacia mí, y coloco sus manos en mi pecho.

-Después de muchos intentos, - su sonrisa, parecía iluminar la habitación - y por más de dos años.

-Dime que es - le exigí, pues no me agradaba mucho esto de la espera.

-Mejor velo por ti mismo - se separo de mí y camino hacia la mesa.

La observe tomar un sobre y después de nuevo caminar hacia mí, su sonrisa era enorme, y demostraba que estaba encantada con lo que me iba a decir, colocó en mis manos el sobre blanco, que tenía el sello del hospital "New City."

Lo tome, mientras sentía su mirada ansiosa sobre mí, había muchas formalidades, y varios resultados, pero uno fue el que más llamo mi atención, pues en donde decía: Embarazo, justo a un lado estaba "Positivo". Me quede en shock, no podía creer lo que estaba diciendo esa hoja, pues como ella había dicho, llevábamos dos años intentando esto.

-Pat - susurro - ¿Qué pasa, no te gusto?

-*¿Bromeas?

  • la tome de la cintura y comencé a darle vueltas - me encante, preciosa - me detuve y la bese - vamos a ser papás, voy a ser papá.*

Sonrió, y eso en verdad me mataba, entendía porque la amaba y porque me había casado con ella, era la mujer de mi vida.

Me desperté agitado, otro sueño con esa mujer, que ahora entendía porque Renata, se me había hecho tan familiar, no podía creer que la mujer de mis sueños, fuera la misma que acaba de conocer esa noche. Pero tenía que averiguarlo, tome el teléfono y el número que Steve me había dejado.

Sin importarme que pasara de las dos de la mañana, marque, escuche dos timbrazos, antes que una voz de mujer me atendiera, tuve que decir que era urgente, para que me comunicara con ella. Para que respondiera tardo como dos minutos.

-¿Diga? - su voz se escuchaba pastosa, y supuse que era porque acaba de despertar.

-Habla, Christopher Campbell, no sé si me recuerdes - no sabía que más decir.

-Sí, te recuerdo - algo me dijo, que trato de esconder un bostezo -¿Qué pasa?

-Lamento llamarte tan tarde - ahora me sentía estúpido por haberla llamado - pero, quería saber si mañana podemos vernos, para desayunar.

-Seguro - aunque no estaba muy seguro, de que en verdad estuviera atenta a lo que le decía.

-Entonces paso por ti a las 9:30 - dije suavemente.

-Claro - su voz cada vez se escuchaba más baja - hasta mañana.

-Descansa - fue lo último que le dije, antes de que colgará.

En verdad, no sabía que iba a salir de esto, pero tenía que saber, que significaba Renata, si es que la conocía, y saber sobre mi pasado. Debía saber si ella sabía lo que había sido antes, del accidente.

Capitulo dedicado a:

nessiecullen

-Silver Beilshmidt

Zhere StAr De Black