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Sigues aquí — capítulo 22

¿Qué diablos le había pasado? No podía creer que minutos antes, hubiera estado tan dispuesta a hacer el amor, y después sin más se había negado por completo, no podía entender que era lo que le había pasado.

Pero de una cosa estaba seguro, que no iba a dejar a esa mujer, porque a pesar de que apenas la acababa de conocer, no había dejado de pensar en ella, y sin importarme quien estuviera de por medio, Renata Geller, iba a amarme.

-¿En qué tanto piensas? - ante la voz de Steve salí de mis pensamientos.

-En que mi pasado, por fin ha llegado - susurre.

-¿De qué rayos hablas? - fijo su vista en mí.

-¿Recuerdas a Renata? - asintió - es la mujer, con la que siempre sueño, y ella me ha dicho que me conoce, y necesito saber qué es lo que perdí de mi pasado.

-¿Te dijo porque no te busco? - esa pregunta me dolía y más conocer a razón.

-No, - trate de que no notará que me lastimaba - pero ya habrá tiempo, para hablar de todo eso.

-¿Qué tan importante es ella, en tu pasado? - su rostro estaba completamente inexpresivo.

-No lo sé, - confesé - pero creo que demasiado.

-Esas personas, suelen ser las que te lastiman más - comento - y si yo fuera tú, le cerraría la puerta, antes de que entre y te muestre todo lo que te causará dolor.

-Eso lo dices, porque tú no eres quien ha olvidado todo de su vida, - replique -  yo necesito recuperar mi pasado, saber que era.

-¿Para qué? - me espeto - ¿para qué después desees olvidarlo? Yo preferiría quedarme sin memoria.

-Al menos sabré que es lo que quiero olvidar - replique.

No hubo contestación, simplemente salió de la sala, sabía que para él lo que estaba deseando hacer era estúpido, pues si él estuviera en mi lugar, según él estaría feliz, de olvidar sus pérdidas, pero yo prefería conocer que era lo que había perdido, aunque eso trajera dolor, la verdad solo deseaba conocer mi pasado, sin importar lo doloroso que fuera.

¿Quién diablos era? ¿Tenía familia? ¿A qué me dedicaba? ¿Me había casado? Eran demasiadas preguntas las que tenía, y solo Renata Geller, era quien podía responderme, así que ella iba a hablar aunque tuviera que amarrarla, para que me dijera todo lo que había sido de mi vida.

Pero antes tenía que reflexionar, antes de volver a verla, debía tener la mente despejada, camine hacia la puerta, pues necesitaba aire fresco, para poder pensar con claridad y saber que era lo que deseaba saber de golpe, y que era lo mejor ir sabiendo poco a poco.

En cuanto abrí la puerta, me quede congelado, pues delante de mí estaba ella, parecía haber llorado, pero eso no fue lo que más me sorprendió, sino que me abofeteo y después sin más comenzó a golpear mi pecho.

-¿Por qué regresas ahora? - de nuevo estaba llorando - cuando comenzaba a olvidarte, decides volver a aparecer.

-Tranquilízate - le pedí, mientras le tomaba los brazos, para que dejara de golpearme.

-No me digas, lo que tengo que hacer - me espeto - ¿Quién diablos te crees, para destrozarme el corazón, y después reaparecer como si nada hubiera pasado?

-No entiendo - sus ojos rojos e hinchados, me lastimaban más que cualquier otra cosa - yo soy él que debería estar molesto, después de todo si me conoces, ¿por qué jamás viniste a buscarme?

-Me dijeron que habías muerto, - soltó un sollozo más fuerte - en cuanto recibí la noticia, creí que me iba a morir. Jamás imagine mi vida sin ti, y sin embargo, tuve que aprender a seguir, me costó tanto poder levantarme, pero sabía que tenía que hacerlo, y han sido los dos años más largos y dolorosos de mi vida. Pero ya cuando estaba a punto de ser feliz, te apareces de nuevo.

-¿Qué paso? - tome su rostro

  • ¿Por qué me creyeron muerto?

-La avioneta donde viajabas o se suponía deberías hacerlo, se estrello - su voz era pastosa - todos murieron, de hecho no se pudieron reconocer muchos cuerpos, pues se carbonizaron.

-Jamás llegué - susurre - pues el auto, en donde viajaba fue volcado por un tráiler y bueno yo salí del auto, y tuve un golpe en la cabeza, de hecho estuve en coma por tres meses, los médicos dijeron que había sido un milagro que despertará, pero no recordaba nada, ni siquiera sabía si tenía un nombre, y entonces Steve me ayudo, me dio un nombre y un apellido.

-¿No recuerdas nada? - pregunto con un hilo de voz.

-Solo te he visto en sueños,

  • respondí - sabía tu nombre, porque siempre lo repito, y también he visto a un niño de cabello castaño claro y ojos azules, pero de él si no sé su nombre.

-Tienes su inicial, en el brazo derecho - poso su mano, justo en donde tenía tatuada la letra "A" - y de hecho también, lo llevas por nombre ahora.

-¿Andrew? - asintió - ¿Quién es?

-No sé si sea bueno, que te diga todo eso, tan de golpe - poso su mano en mi mejilla.

-Quiero saber quien soy - le espete - estoy en mi derecho.

-Muy bien - acepto, se giró para buscar algo en su bolso, tomo su cartera, y saco una fotografía - ¿este es el niño con el que sueñas? - asentí al verlo.

-¿Quién es? - enserio comenzaba a sentirme ansioso.

-Él es Andrew, mi hijo - clave mi mirada en ella - también es tu hijo.

-¿Soy padre? - enserio eso me sorprendía.

-Tiene seis años, - respondió - él es el que me ha hecho mantenerme en pie.

-¿Estamos casados? - susurre.

-Cumpliríamos nueve años, en dos meses - su voz fue baja.

-Quiero conocerlo - mi voz sonó a orden.

-Entonces debes viajar a Massachusetts - fue su sencilla respuesta.

-¿Qué pasara con nosotros? - pregunte casi con desesperación.

-No hay un nosotros - sonrió de manera amarga - al menos no, si no me recuerdas, lo mejor es que nos conozcamos de nuevo, para ver si nuestro matrimonio tiene salvación o lo mejor es que cada uno siga con su vida.

Eso no me agradaba mucho, pero como ya dije iba a hacer que ella se volviera a enamorar de mí.

-Te dejo la fotografía - repuso más tranquila - en tres días regresamos a Massachusetts, y ahora te dejo, para que puedas asimilar lo que te acabo de decir. 

 Andrew

Perdón por la tardanza, pero en verdad la inspiración no llegaba, solo espero que no haya quedado tan mal el capitulo

Capitulo dedicado a:

Zhere StAr De Black

nessiecullen

maryadorotaylor

-Silver Beilshmidt