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¿El cuarteto dorado? — capítulo 27

Harry se paró en seco a mitad del camino, cuando se veía cerca aquel misterioso embarcadero, recortando la silueta de la media Luna que crecía en el cielo y se duplicaba en las tranquilas aguas del Lago Negro. Hermione lo miró, con la preocupación pintada en forma de lágrimas en los ojos.

El Niño Que Vivió sentía algo en su interior, algo parecido a la ira, a la furia, al asco, a la desesperación. De repente se desplomó sobre el suelo, con la vista fija en la nada, y sus ojos dejaron de ver los matojos del camino, para encontrarse justo dentro del embarcadero, mirando con furia a un pelirrojo conocido boca abajo e inmóvil en el suelo, y no muy lejos de él, un charco de sangre emanando del cuerpo de Snape. Harry sintió asco y furia al verlos, el asco y la furia que Voldemort sentía, porque en ese momento era él. Quería matar a Ron, pero la preocupación por otro Horrocrux destruido lo acabó distrayendo, obligándolo a ir a esconderse entre sus filas de mortífagos. Sentía que cada vez quedaba menos para el final, y un atisbo de miedo…

Las sacudidas enfurecidas y desesperadas de Hermione despertaron a Harry y lo devolvieron a la realidad. Harry podía suponer perfectamente quién era el destructor del Horrocrux, pero no sabía ni siquiera cuál de todos había sido. Quedaba menos, pero no se iba a quedar tranquilo hasta que no llegase hasta donde Ron. Aunque deberían tener cuidado, porque Voldemort andaba cerca, y todavía no era el momento, aún quedaban Horrocruxes…

Cogió a Hermione y le puso la mano en la boca fuertemente, mientras la tumbaba a su lado en el suelo, donde las hierbas altas los camuflaban perfectamente. Ella no opuso resistencia, supuso que tendría sus motivos, pero se podía oler su miedo, estaba huyendo de algo que no sabía dónde estaba, y tenía que confiar en Harry, que tampoco lo tenía al cien por cien claro.

Esperaron en completo silencio, hasta que una columna de humo negra y veloz cruzó el cielo, un poco más allá. Habían estado tan cerca de Voldemort que, aun cuando ya se había marchado, siguieron manteniendo la respiración, sin moverse, sin estar vivos. Se miraron al cabo de un minuto a los ojos, y luego al cielo, donde ya no quedaban restos de Él.

Se levantaron corriendo y se dirigieron al maldito embarcadero. Ron continuaba sin moverse de la posición de la visión en el suelo, y Snape respiraba todavía con dificultad, cada vez más empapado en propia sangre. Viendo que Hermione ya se ocupaba de Ron, y no daba muestras de que algo estuviese mal, sino más bien de todo lo contrario, Harry se acercó a Snape. Vio como de sus ojos, de sus oídos, comenzaban a salir hilillos de líquido blanquecino transparente, Harry los reconoció enseguida como recuerdos, necesitaba cogerlos.

-Cógelos.- ordenó entrecortadamente el Profesor.

Hermione hizo aparecer con su varita un frasquito pequeño y transparente, suficiente para ponerlos dentro. Harry se alegró al ver como Ron se levantaba entumecido. Se preguntó por qué Voldemort no lo había matado en ese mismo instante, aunque prefirió no seguir preguntándoselo, y solo alegrarse por que fuese así.

Comenzó a meter ese líquido espeso dentro del envase de cristal, justo cuando acabó, Severus cogió a Harry con las pocas fuerzas que le quedaban del cuello de la camisa, y le suplicó que le mirase. Harry sabía el por qué se lo pedía, y no pudo negarse a hacerlo. Y justo cuando se encontró con aquellas dos esferas negras, éstas brillaron un instante, para finalmente perder el leve aliento de vida que les quedaban después del ataque de un basilisco.

HOLA :) SIENTO MUCHÍSIMO LA TARDANZA (OTRA VEZ) PERO YA SABÉIS LO DURO QUE ES ESTO DEL COLEGIO, Y MÁS EN ÉPOCA DE EXÁMENES, ASÍ QUE NO HE PODIDO SUBIR NADA ANTES, VUELVO A PEDIR PERDÓN, Y BUENO, ME TENGO QUE IR YA MISMO A INGLÉS QUE LLEGO TARDE, PERO NO ME PODÍA RESISTIR A SUBIR CAP ANTES DE IRME.

MIL GRACIAS :D