¿El cuarteto dorado? — capítulo 4
-¡Si no quieres que te dejemos tirado aquí mismo HABLA!- Ron, tal y como Hermione esperaba, no se tomó nada bien que Draco se negase a contarla verdad sobre lo que le había pasado.- ¡no puedes darnos nada a cambio de nuestra protección, como mínimo di qué narices te ha llevado a esta situación!
Draco estaba sentado en la cama, Hermione lo había ayudado de mañana a ponerse en pie, pero fue casi imposible.
-Te equivocas… Weasley… yo sí puedo daron información acerca de los horrocruxes…
-¿Cómo sabes que es lo que estamos buscando?- Harry se quedó extrañado.
-Oh, vamos, no creo que hayáis empezado… este viaje solo para… hacer turismo…
-¿Y qué es lo que sabes a cerca de ellos?- Harry se acercó a él.
-La diadema de Ravenclaw…
-Pero lleva perdida siglos…- terció Hermione.
-El que no debe ser nombrado tiene fuentes, está escondida en Hogwarts… y Naguini, su serpiente, también es uno de ellos, pero te aseguro que, después del mismísimo Señor Tenebroso, es el más difícil de destruir.
-¿Y sabes algo más?- Harry hablaba suavemente.
-No… lo siento. Bueno, está buscando las Reliquias, concretamente una…
-¿Las Reliquias?- Hermione nunca había oído hablar de ello.
-La leyenda se cuenta en el libro de cuentos de Bleede el Bardo… muchos piensan que es una simple… leyenda… un cuento… para niños.- cada vez le costaba más hablar.- Pero es cierto… quiere la varita para… matarte.
-¿Has dicho que está en el libro de cuentos?- Hermione ya lo tenía en su mano.
-Así es…
-¿Sabes en qué página exactamente?
-No… pero sé más o menos dónde se encuentra…
Hermione se sentó a su lado y le depositó con cuidado el libro en las manos.
A causa de su debilidad casi se le resbala de las manos, pero ella, con dulzura, lo ayudó a sostenerlo mientras buscaba la página indicada.
Después de unos segundos de búsqueda la encontró y se lo entregó por completo a la chica.
Ella comenzó a leer en voz alta.
Todos las escuchaban expectantes, nadie habló mientras ella relataba.
Al acabar cayó sobre ellos un tenso silencio.
-¿Y dónde está la varita de Sauco?- preguntó burlón Ron.
-Enterrada… con Dumbledore.- lo calló Draco.- Pero… a estas alturas… es muy difícil que… la podáis… robar… os interesan más… los horrocruxes… al fin y al cabo… esa varita… no es invencible… y sin embargo… si no destruyes los horrocruxes… no podrás vencer…
-Tienes razón, en cuanto te recuperes buscaremos los horrocruxes.- terció Harry
-¿Y cómo sabemos que no es una trampa?- Ron seguía sin fiarse.
-Ron, no es el momento, yo te aseguro que no lo es.- Hermione le habló con tranquilidad. Draco la miró agradecida.
-¿A ti te lo ha contado?- preguntó entre extrañado y enfadado el pelirrojo.
-Sí, y ahora tenemos que marcharnos si no queremos que todo se vaya al traste.- finalizó la castaña.