¿El cuarteto dorado? — capítulo 5
IM PO RT AN TE :
El orden cronológico de las cosas no sucenden en el mismo que en el libro, es necesario para llevar a buen puerto el destino del fic.
Aún así espero que os guste :)
UN BE SO !! :)
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Llegaron a un nuevo emplazamiento que poco se diferenciaba del anterior: era un simple bosque nevado, en el que el frío había alejado todo rastro de vida.
Allí estarían hasta que Draco se hubiese recuperado del todo y pudiesen emprender la marcha.
Era de noche y Harry evaluaba lo que acababa de pasar durante el día.
Para empezar, Draco había recordado otro Horrocrux, la copa de Helga Hufflepuff, escondida en la cámara de Gringotts de su propia tía.
El guardapelo, la copa, la diadema, el diario, Naguini, el anillo… ¡Faltaba uno! ¿cuál era el maldito Horrocrux que faltaba? Por más que el rubio intentaba recordarlo no lo conseguía…
Al menos ya sabían a cerca de la mayoría, si los conseguían destruir casi todos estarían casi ganando y luego…
Se asentaron y Harry decidió ayudar a Ron con la guardia.
Estaban sentados en el exterior, dentro de un hechizo protector que los ayudaba a alejarse de aquel maldito frío…
-¿De verdad crees que no sabe cuál es el séptimo?- preguntó Ron.
-Estoy seguro.
-¿Cómo vamos a entrar a la maldita cámara?
-Lo pensaremos, no te preocupes.
-¿Y si es una trampa?
-¡Ron, ya!- explotó Harry.- No hay trampa, ¿qué te cuesta aceptar que está de nuestro lado? ¿ a ti se te hubiese ocurrido que una copa era un Horrocrux?
-Supongo que no, pero…
-Ron, son celos, ¿verdad?- adivinó su amigo.
-¿De Malfoy? Ni loco.
-Hermione pasa muchísimo más tiempo con él que con nosotros, a mí no me importa, pero después de lo que nos mostró el Horrcrux…
-Puede que un poco, pero entre ellos no hay nada.- sonrió.- es imposible.
-Si tú lo crees…
-¿Crees que puede haber algo?- borró su sonrisa y puso cara de preocupación.
-No lo creo, pero…
-Lo mato, como la toque, lo mato.
Harry sonrió ante los celos de su amigo, y se preguntó por qué no se aseguraba que Hermione fuese suya diciéndole la verdad, en vez de jugársela a que otro hombre la cogiese.
Mientras tanto, dentro de la tienda, la chica cuidaba de Draco.
Lo había ayudado a quitarse la camiseta, para que no le rozase con los cortes ya cicatrizando y lo arropó con cuidado en la cama.
-¿Estás bien?- le preguntó sentándose en el borde de la cama.
-Sí… Quiero darte las gracias… por no haberles contado nada…- La chica le sonrió.
-No te preocupes, Harry cada vez está más convencido, no é que hubiésemos hecho sin tu ayuda…
-Ahora lo único que quiero es verlo muerto… y a mi padre en… la cárcel…- se le escapó una lágrima de impotencia.
Hermione, sin pensárselo se la secó con un dedo, se le revolvía el estómago al pensar en lo mal que debería estarlo pasando…
Lo que no sabían es que unos ojos azules los miraban desde la puerta con un destello de rabia.