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Historia 65232 — capítulo 3
Hermione permaneció en el salón, mientras Kathiana trataba de escribirle a su "novio", sobre lo que sentía y acontecía. — Infórmaselo sin temores, hija. Tiene que saber que estás embarazada y necesitas que esté presente— Al menos conocemos a la familia. Su hija asintió, aún con lágrimas en sus ojos y aterrada. No había dormido en toda la noche, no lo suficiente. Aunque Hermione le indicaba que todo iba a estar bien. Su padre no podía reaccionar de mala forma. No podía ser tan cruel con su hija. Al terminar de escribir la carta, Hermione la tomó y la guardó en su bolsillo. La enviaría su lechuza. Severus solía ser muy poco curioso con las pertenencias agenas, pero podría encontrarse con la lechuza y quitarle la carta para entregársela a ella y al leer el título, podría bueno...leerla y enterarse. No desestimaba que su esposo fuera capaz de hacer eso. Snape no había dicho nada, ni siquiera había salido de la habitación en donde estaba. Hermione había abierto la puerta y con una sonrisa, miró a su esposo. Se sentó en la cama y Snape, apenas movió uno de sus ojos, para mirarla. — Buenos días, Severus.— dijo, mientras depositaba un beso en sus labios. Severus continuó sin decir nada y suspiró en respuesta. Un día normal ¿O no? Al menos no había visto nada extraño y comenzaba a creer que estaba paranoico y que tal vez su hija, no escondía nada. No más que una regañina de Minerva, bien dada por su irresponsabilidad. Se alivió de ello. — ¿Hasta cuándo estudiaron? ¿Hasta qué hora? — Estudiamos hasta muy tarde. Kathiana tenía muchas dudas que ya pude resolver y sin embargo, creo que necesitamos un par de sesiones más. Le hace falta un ritmo de estudio. Un poco de práctica y será tan buena como nosotros dos. Severus iba a responder, pero escuchó un estruendo en el salón. Algo que sonaba como una piedra, chocando contra el suelo de madera que a Hermione le gustaba tener. ¿Qué podía ser? Hermione se levantó de la cama y Snape hizo lo mismo. Al abrir la puerta, descubrió el motivo del estridente ruido. Su hija estaba en el suelo, sin conocimiento. Hermione corrió hasta ella, para levantarla y Severus la miró, mientras se inclinaba junto a Hermione y tomaba su mano para medir su pulso. — ¡Kathiana! — Está respirando, muy lentamente. ¿Estás segura de que no tiene algo más, Hermione? Si te has dispuesto a ocultar algo, no creo que tenga el buen humor de aceptarlo y de ponerme a jugar a los secretos, con ustedes. Si es grave, será mejor que me lo digas ahora o ella tendrá que decírmelo. Y prefiero que seas tú, por que te tendré más paciencia. Hermione. ¿Qué hacía? ¿Se lo decía? Pensaba que esa era una información privada que solo su hija tenía que conversar con su padre. Porque de hacerlo ella, podría criticarle y decirle que había traicionado su confianza. De que había creído en ella y su madre, la había delatado. — Se sentía muy mal, anoche. Cansada. Casi no durmió. Creo que está enferma, aunque de eso...yo me encargo. — De ninguna manera, Hermione. En enfermedades, creo que puedo llevarte ventaja. Espera, se despierta. Kathiana miró a su alrededor y se dio cuenta de que se había desmayado y que sus padres estaban allí, mirándola. Hermione sostenía su cabeza sobre sus piernas y sonreía, acariciándole el cabello con suavidad. — ¿Cómo te sientes, cariño? — ¿Qué me sucedió, mamá? — Te desmayaste en el pasillo— dijo Snape.— tu madre me ha dicho la verdad, Kathiana. Me ha dicho que estás... Kathiana miró a su madre. ¿Se lo había dicho? ¿Cómo había podido? Antes de que pudiera hablar, su padre continuó. — Enferma y por eso te has desmayado. Dime ¿has estado estudiando y esforzándote mucho como para caer en la inconsciencia? Kathiana quiso hablar, pero Hermione negó con la cabeza y sonrió. — No la molestes, Severus. Veamos si podemos ponerla de pie y llevarla hasta la cama. Mientras Hermione se movía para levantar a su hija, la carta había salido de su bolsillo. Caminaron lentamente hacia la habitación, mientras Severus se detenía al notar el trozo de papel en el suelo. Caminó hacia el y lo tomó entre sus manos. "James, tenemos que hablar. Es muy importante y por sobretodas las cosas, papá no puede enterarse de ello. Respóndeme de inmediato en cuanto veas esta carta" ¿James? ¿Qué James? ¿James Potter, acaso? Inspiró y apretó la carta entre sus manos. No iba ni a ver, ni a leer ningún mensaje de James Potter. Y hablarían seriamente sobre eso. No era un ser manipulador ni sometedor, per si algo no soportaba, era a James Potter. Además, esperaba que no estuviera refiriéndose a él como su novio. Porque de ser así; iba a terminar mucho peor. Ningún novio para ella, que él no aprobara. Además, estaba muy joven para pensar en eso. Tenía que estudiar, graduarse, trabajar. Todo menos eso. Mmm...iba a contestarles, pero PF pasó media tarde sin servicio. Y espero que no me haga eso nuevamente. Ok, acá les va los rews contestados. Espero que les guste y gracias por todo. Se les quiere y amadora =).