Aprendiendo a amarte — capítulo 11
-¡Pero que bonita escena!, ja-ja-ja Potter con la sangre sucia, ¿Qué diría el perdedor de Weasley si viera esto?- se burló una fría voz detrás de ellos.
Los chicos voltearon y se encontraron a Blaise Zabini que acababa de entrar a la enfermería, y puso cara de asco al encontrarse a Harry y a Hermione abrazados, tenía en la mano una maleta negra y pequeña de cuero.
Harry y Hermione dejaron de abrazarse y lo vieron con algo de resentimiento, no se movieron de donde estaban, y solo observaban a Blaise.
-Jajaja, ¡No se detengan por mi!- se burlaba él - Pero ¿Saben?, si quieren tener intimidad o algo así la enfermería no es un buen lugar ¿No lo creen?- dijo mirándolos con asco.
Harry se enojo mucho, se puso enfrente de Hermione y se acercó a Blaise apuntándole con la varita, a lo que el chico de color respondió llevándose la mano al bolsillo y apuntándole también a Harry con su varita.
-Pero... ¿Qué rayos...?- Draco estaba incorporándose muy lentamente y contempló la escena que tenía ante sus ojos, estaba perplejo, no sabía que había ocurrido pues había estado dormido.
Los chicos bajaron la varita, y las tres personas que estaban ahí lo miraron.
-Vamonos Hermione- dijo Harry secamente mirando con rencor a los 2 Slytherins.
-Pero yo...- iba discutiendo la castaña cuando Draco la interrumpió:
-Ve con él Hermmmm... ve con él Hermione- murmuró Draco mirando en dirección a la silla que estaba al lado de la cama.
Los muchachos lo miraron con la boca abierta, acababa de llamarla por su nombre.
-¿Pero que...?- dijeron Blaise y Harry al mismo tiempo, luego miraron a Hermione y se quedaron completamente atónitos al darse cuenta de que ella no se veía nada sorprendida de que la llamara por su primer nombre, ni siquiera se inmutó.
-En serio, ve a comer, a descansar, a hablar con..... con Potter, yo... es decir, Blaise se va a quedar conmigo- dijo Draco sentado en la cama observando intensamente a Blaise en busca de apoyo, él muchacho de color solo asintió con la boca semi-abierta.
-Esta bien Draco, pero sigue descansando, para que mejores- susurró la chica ruborizándose.
Los Gryffindors salieron con paso lento de la enfermería, Harry caminaba torpemente y distraído, pues seguía impresionado por lo que acababa de presenciar.
(DESDE LA VISTA DE HERMIONE)
Salí de la enfermería con Harry, y en cuanto avanzamos un poco se detuvo frente a mí bloqueándome el paso y mirándome seriamente.
-¿Y bien?- fue todo lo que dijo.
-¿Y bien?...¿y bien qué, Harry?- pregunté haciéndome la que no sabía.
-Sabes muy bien de lo que hablo, ¿Porqué Malfoy te habló por tu nombre y tu lo llamaste por el suyo?- cuestionó.
-Es que por haberlo ayudado hoy me dijo que podía llamarlo Draco, y él me ayudó cuando llegué herida a la sala común, nos ayudamos mútuamente, así que decidimos llamarnos por nuestros nombres- contesté sin mencionarle que habíamos manifestado sentimientos de amistad entre nosotros.
-¡Te ha ofendido siempre!, ¡Te ha hecho sufrir!¡Es Malfoy!, ¡Hijo de un mortífago que se esta pudriendo en Azkaban!,- expresó molesto.
-¿Y QUE?, ¡¿Si yo puedo perdonarlo porqué tú no?!- dije elevado mi voz tratando de defender a Draco -Y solo para que sepas él no es como su padre, no tiene la culpa de ser su hijo- comenté.
-¿QUE?... ¡pero si siempre esta tratando de amargarnos la existencia!- manifestó Harry.
-Creo que estoy lo suficientemente grande para decidir a quien le permito llamarme por mi nombre y a quien le llamo por el suyo- expresé disgustada -Harry eres mi mejor amigo, se que solo quieres mi bien y lo mejor para mi, pero por favor, es mi decisión, ¿podrías solo respetar esa decisión?, deberías apoyarme, somos amigos- manifesté viéndolo a los ojos.
-Yo... esta bien Hermione, a pesar de que no este deacuerdo con todo esto, trataré de hacerme a la idea- colaboró él, yo le sonreí, Harry estaba muy serio, tratando de digerir la noticia y ya después me sonrió también y caminamos hasta el gran comedor.
(DESDE LA VISTA DE DRACO)
Observé como Hermione salía de la enfermería con Potter, parecía como si al pobre le hubieran hecho un hechizo confundus y era de esperarse después de lo ocurrido; un carraspeo muy característico de Blaise me sacó de mis pensamientos, ahora más que parecer sorprendido parecía exigir una explicación con la mirada, lo observé y vi que tenía una pequeña maleta de cuero negro.
-¿Hermione?- se limitó a decir -¿¡Hermione!?, hermano ¡no sabía que estabas tan mal!, ¡¿HERMIONE?!, ¿está tu bien tu cerebro?, si sabes que acabas de llamar por su nombre a esa sangre sucia ¿ó no?, y ¿Quién se cree que es para llamarte a ti por tu nombre?, ¿Qué sucedió Draco?, Cuéntame porque de verdad que no lo entiendo ¿De qué me perdí?- preguntó con el ceño fruncido.
-Blaise... yo - suspiré tratando de buscar las palabras correctas - Le dije a Hermione que me podía llamar por mi nombre- confesé.
-¿QUE TU HICISTE QUE...? -gritó él, no estaba enojado pero su cara denotaba demasiada confusión y sorpresa -¿PORQUE?- gritó de nuevo.
-Si Blaise... ya me escuchaste, le dije que me llamara por mi nombre, y ahora yo la llamo Hermione, me salvó la vida ¿Sabes?, ¿acaso eso no es para ti una razón suficiente?- argumenté mirándolo.
-Bueno supongo que si, pero que fue todo eso de: 've a descansar, a comer, a hablar con Potter'- dijo haciendo una irritante y muy mala imitación de mi voz.
-Se llama amabilidad, no sé si hayas oído hablar de ella alguna vez Blaise- dije irónicamente.
-Como sea,te traje esta maleta, pasarás aquí 3 días más- me comentó -Tiene alguna de tu ropa y tus cosas para higiene- terminó de decir.
-¿Tres días más?- pregunté molesto, no me gustaba mucho ese lugar.
-Así es, la Señora Pomfrey dijo que para que te recuperaras completamente necesitabas estar aquí y tomar algunos antídotos más y todo eso- contestó.
-Y... ¿Porqué solo tu te has dignado a visitarme?- comenté en un susurro, ya me temía la respuesta, pero necesitaba preguntarlo; yo sabía que ya no tenía muchos amigos, que nadie me quería muy cerca por lo ocurrido con Lucius.
-Draco... sabes que siempre serás mi amigo, pero... tu situación... es decir, ya lo sabes, en Slytherin eres temido, no querido, una cosa es que te respeten y te aprecien ó te quieran... y otra muy diferente que te tengan miedo, no se suele ir a visitar a la gente a la que temes- contestó poniendo un semblante serio.
-Si... yo pues, gracias...bueno eres mi primera visita- susurré desanimado.
-Ya sabes que hasta Crabbe y Goyle ya no son tan cercanos a ti después de todo lo que pasó, recuerda que se alejaron de ti cuando supieron que... que tenías lo que tienes en tu brazo- murmuró.
-Lo sé, y también se que si no han dicho nada es por miedo, lo bueno es que en ti siempre he podido confiar hermano- dije sonriendo amargamente.
-Gracias... y pues a Pansy la enfermera le prohibió la entrada a la enfermería, por armarle un escándalo en el aula de pociones- se burló Blaise -De todos modos tu no la quieres cerca, ya sabes, desde... desde lo que pasó con tu abuela- dijo recuperando su tono serio.
-Si, será mejor que ni se le ocurra aparecerse por aquí, no la quiero tener cerca de mi- dije con resentimiento.
-Blaise... quería pedirte una cosa- declaré despacio.
-Dime Draco, ¿Qué necesitas?- preguntó de inmediato.
-Es solo que... no quiero que vuelvas a ofender a Hermione... yo... por favor- pedí.
El me miró como si acabara de cometer un asesinato y luego pregunto torpemente:
-¿Qué diablos te hizo esa chica?.
-No lo sé, pero ella es buena, nunca me di cuenta de eso, es decir, es muy amable, ¡No me odia Blaise!, ¡No me teme!, ¡Me sonríe Blaise!, ¡Me sonríe, a mí!- confesé mirándolo en busca de apoyo.
-Si Draco pero, ¿Por cuanto tiempo?, ¿te has puesto a pensar en lo que pasaría si esa chica ve tu marca? - preguntó rompiendo la poca felicidad que había sentido en mi interior.
-Si, si lo he pensado pero ya me canse de pensarlo Blaise, solo te pido que ya no la ofendas, si también tu la trataras como persona te llevarías una sorpresa- dije tranquilamente -Y eso no es todo, quiero pedirle que sea mi amiga- confesé.
-Ahora si te haz vuelto loco- expresó Blaise sin aguantar las carcajadas.
Yo solo lo miré molesto y me recosté pasándome una mano varias veces por el pelo.
-Espera...- susurró él -¿No estarás hablando en serio?, ¿Verdad?- preguntó poniendose muy serio.
-Pues si, estoy hablando en serio.
-Pero... ¿Porque?.
-Porque quiero que sea mi amiga, así de sencillo, ella es inteligente, me salvó la vida, no me teme, no me odia y se preocupa por mi, ¿Que otra razón quieres?- dije algo fastidiado.
-Esta bien, haré un esfuerzo por no ofenderla, nada de esto me parece una buena idea, pero yo soy un verdadero amigo Draco y respeto cualquier cosa que decidas- dijo Blaise poniendo el maletín en la silla vacía.
De pronto sentí un gran agradecimiento hacia Blaise, siempre había sido mi amigo, y aunque a veces era cruel y pretencioso y todas esas cosas que también yo era aveces, era un amigo muy leal y confiable.
Y una vez resueltas todas las dudas nos quedamos conversando de Hogwarts, riendo un poco y hablando de Quidditch.
Ya estaba anocheciendo, Hermione había conversado mucho con Harry, habían comido y cenado juntos, y Draco había hablado con Blaise y cuando éste se fue de la enfermería decidió descansar un poco más.
La castaña tenía pensado regresar a ver a Draco para saber como se encontraba, así que después de una larga espera en la sala común se despidió de Harry diciéndole que debía ir a la biblioteca por unos libros que se moría por leer, el niño que vivió solo asintió, así que la castaña salió de la sala común a paso lento.
Fue caminando por los pasillos muy despacio, hasta que llegó a la enfermería, abrió las puertas lentamente, Draco estaba durmiendo, y la señora Pomfrey no estaba a la vista, entró con mucho cuidado para no despertar al rubio, iba a sentarse en la silla, y observó la maleta que Blaise tenía en la mano unas horas atrás, la tomó y la puso en una mesa.
Se sentó en la silla y se quedó observando al rubio, se veía tan cómodo, tan tranquilo, solo sonrió y sin pensarlo acercó su mano al rostro de él, y acarició su mejilla. Después observó la cicatriz que se le estaba formando en la mano izquierda, y acarició también la palma de su mano.
El Slytherin se despertó poco a poco y la observó, alejo su mano izquierda y tomó la mano de la chica con su mano derecha.
-Volviste...- dijo sonriendo.
-Si... así es- confirmó la chica devolviéndole la sonrisa.
-¿Porqué lo hiciste?- cuestionó él.
-Yo... es que quería saber como estabas- respondió sonrojandose un poco.
-Estoy mejor, gracias, Madame Pomfrey me dio poción reabastecedora de sangre, y por lo del veneno ya no hay problema, pero debo quedarme aquí tres días más- dijo Draco.
-Espero que pronto ya estés bien- le deseó Hermione.
-¿Vendrás a visitarme?- preguntó el chico.
-Si así lo deseas, por supuesto- respondió ella.
-Hermione... ¿Quisieras ser mi amiga?- preguntó Draco de repente.
-¿Que?- se sorprendió la castaña -Es decir... no lo sé, no se si sea una buena idea- contestó ruborizándose.
-¿Porqué lo dices?- cuestionó.
-No creo que a Zabini o a los de Slytherin les agrade la idea- respondió.
-Pues, es que ...Yo... hablé con él y le dije que ya no te insultara porque quería pedirte que fuéramos amigos- confesó.
-Tú... ¿De verdad hiciste eso?- preguntó Hermione sorprendida.
-Si, es que, de verdad quisiera tu amistad- aclaró Draco.
-Gracias, esta bien, acepto que seamos amigos Draco, pero admito que me resulta muy raro todo esto, pero ya hablé también con Harry, y dijo que respetaba mi decisión y que trataría de hacerse a la idea de que nos llamemos por nuestros nombres- dijo sonriendo ella tiernamente.
-¿Hablaste con Potter?- Draco se sentía importante.
-Si... entonces... ¿Amigos?- sonrió la castaña.
Draco acarició la mejilla de la castaña y le sonrió a la chica.
-Amigos Hermione- contestó él, sintiendo que por fin, después de tanto sufrimiento, su corazón volvía a palpitar y una cálida sensación le invadió el pecho.